BEATRICE ARTHUR, la gran Chica de Oro
el 29 nov En: Biografías Actualidad Humor videos Cine - sin comentarios
BEATRICE ARTHUR
Nos dejó otra "Chica de Oro"

El 25 de abril de 2009, falleció en su casa y rodeada de su familia la actriz norteamericana Beatrice "Bea" Arthur, de casi 87 años de edad, víctima de un cáncer. El 22 de julio de 2008, le precedió su antigua compañera de reparto Estelle Getty, de 85 años, que había interpretado el papel de Sofía Petrillo, madre de Dorothy Zbornak (Bea Arthur) en la exitosa serie "Las Chicas de Oro" en la década de los 80, conquistando el público televisivo de medio mundo que les propulsó a la fama internacional.
Bernice Frankel alias Bea Arthur
Su verdadero nombre era Bernice Frankel, nacida en el seno de una familia judía de Nueva York el 13 de mayo de 1922, era hija de Philipp y Rebecca Frankel. En 1933, se traslada junto con sus padres a la localidad de Cambridge, en el Estado de Maryland, donde éstos abren una tienda de ropa para mujer. Su formación inicial tuvo lugar primero en la Linden Hall High School de Lititz, Pennsylvania, para luego ingresar en el Blackstone College de Virginia, donde empezó a dar cuerpo a su vocación de actriz participando en producciones teatrales del instituto femenino. Sus pinitos como actriz dramática le aportaron cierto reconocimiento y marcaron el principio de su carrera larga de siete décadas.
Actriz, comediante y cantante, Bernice Frankel era polifacética a la par que peculiar por su voz grave y su altura por encima de la media. Admitida en la Escuela de Arte Dramático "The New School" de Nueva York en 1947, es formada por el director alemán Erwin Piscator. Poco después, iniciaría su carrera profesional como miembro de un grupo teatral en el Cherry Lane Theatre de Broadway, Nueva York. En los años siguientes, y siempre en Broadway, encarna a Lucy Brown en "La Opera de los 3 peniques" (1954) de Kurt Weill. En 1964, obtiene el papel de Yente en la obra "Un Violinista en el Tejado". Dos años después, encarna a Vera Charles en "Mame" (1966), junto a la actriz británica Angela Lansbury, que le valdrá el premio Tony, galardón concedido a los mejores actores y actrices de EE.UU. por la crítica neoyorquesa. En 1974, retomaría el mismo papel para la versión cinematográfica junto con Lucille Ball. En 1981, el actor y director Woody Allen le daría un papel en "The Floating Light Bulb".
Polemista & Exitosa

En 1971, Bernice Frankel alias Bea Arthur, deja momentáneamente las tablas de Broadway para figurar como artista invitada en una serie televisiva de Norman Lear llamada "All in the Family", encarnando al personaje de Maude Findlay, papel que por cierto le hiría como un guante. Tras haber causado sensación entre los televidentes y haber conquistado a los productores ejecutivos de la CBS, le invitan a tener su propia sitcom, especie de secuela de "All in the Family" pero titulada "Maude", que ella protagonizará. La apuesta de la CBS triunfará y Bea Arthur será varias veces nominada para los Emmy y los Golden Globe, consiguiendo finalmente el primer galardón en 1977 (Emmy Award) en calidad de actriz principal de una telecomedia.
La serie "Maude", en cualquier caso, fue muy polémica en una América con sus tabús, sus tópicos y su guerra del Vietnam bajo la administración Nixon. En su papel estelar, Bea Arthur encarnaba a una activista (como ella) del movimiento de liberación de las mujeres y abordaba temas tan polémicos como el divorcio, el aborto, las drogas, el alcoholismo, las depresiones nerviosas y los abusos maritales, causando no pocos malestares entre los sectores puritanos de la sociedad norteamericana. Sin embargo, sus polémicos episodios batieron récords de audiencia cuando sintonizaron 65 millones de televidentes a la vez, durante dos capítulos consecutivos de la serie en los que se abordaba el aborto de su hija Carol (la actriz Adrienne Barbeau).
Pese al enorme éxito de "Maude", Bea Arthur decidió abandonar la sitcom en 1978.
El mismo año de 1978, la actriz poseedora de un Tony y de un Emmy siguió en la brecha televisiva. Poco después, y siempre de la mano de la CBS, se convirtió en la anfitriona de "The Beatrice Arthur Special" en enero de 1980, conduciendo una revista musical cómica con Rock Hudson, Melba Moore y otros.
La Chica de Oro

Las Chicas de Oro 1985-1992 (de izq. a derecha desde el centro): Estelle Getty alias Sofía Petrillo, Rue McClanahan alias Blanche Devereaux, Beatrice Arthur alias Dorothy Zbornak & Betty White alias Rose Nylund.
Tras una colaboración en la sitcom "Amanda's" (1983), adaptación americana de la exitosa serie británica "Fawlty Towers", Bea Arthur fue elegida por la NBC para formar parte del elenco de la serie "Las Chicas de Oro" (The Golden Girls) en 1985, encarnando a Dorothy Zbornak, una divorciada maestra sustituta de escuela que vive con su madre siciliana Sofia Petrillo (Estelle Getty) como realquiladas en una casa de Miami, propiedad de una viuda descocada del Sur llamada Blanche Devereaux (Rue McClanahan), junto con otra compañera también viuda e inocentona, Rose Nylund (Betty White). Recordemos que, en la vida real, Estelle Getty era un año más joven que Bea aunque, gracias al maquillaje, parecía lo contrario.
La serie pronto se convirtió en un gran éxito televisivo, encabezando el top-ten durante 6 temporadas. Las nominaciones a los premios Emmy no se hicieron esperar desde el primer año de emisión; sería finalmente concedido en 1988. Mejor aún: la serie sería comprada por múltiples televisiones extranjeras (Europa y América del Sur), acrecentando aún más la fama de las actrices protagonistas.
Siete años más tarde, Bea Arthur decidía abandonar la serie por cansancio y porque quería hacer otras cosas. Una secuela nacería con las otras tres protagonistas restantes pero, después de una baja audiencia, la serie "The Golden Palace" sería suprimida por la CBS.
La One-Woman-Show y La Militante
Siempre activa, Bea Arthur siguió haciendo shows televisivos como "Una Tarde con Bea Arthur" y colaborando en los doblajes de películas animadas como Futurama, además de aparecer como estrella invitada en distintas series de TV. Su labor siguió premiándole con muchas nominaciones más para el Emmy Award.
En 2002 volvía a pisar las tablas de Broadway, protagonizando su propio show teatral Bea Arthur on Broadway: Just Between Friends, que consistía en un pot-pourri de historias y canciones acompañada por el músico Billy Goldenberg, y basadas en sus propias vivencias personales y carrera artística. Aquello le valió otra nominación para los premios Tony.
Fuera de los teatros de Broadway, fue invitada a distintos shows de TV y a programas especiales dedicados a Bob Hope, Jerry Herman y Ellen Degeneres. En 2005, cabe señalar su participación en "The Comedy Central Roast" de Pamela Anderson.
En el aspecto íntimo, Bea Arthur se casó dos veces: primero con el guionista, director y productor de TV y cine Robert Alan Aurthur, cuyo apellido modificó y adoptó para su nombre artístico. En segundas nupcias (1950), contrajo matrimonio con el director Gene Saks, con quien adoptó dos niños (Matthew, n.1961 y actor / Daniel, n.1964, interiorista). En ambos casos, sus matrimonios finalizaron en divorcios.
En 1972, Bea Arthur se instala en los alrededores de Los Angeles, California, tras alquilar su apartamento del Central Park West de Nueva York, y conservando su casa de campo en Bedford, Nueva York.
Como personaje público, Beatrice Arthur se distinguió por su activismo en diferentes frentes: respaldó y apoyó las campañas para el trato ético de los animales y su protección; en 1987 se hizo miembro de la organización PETA (asociación protectora de animales) y militó contra el negocio de la peletería, la producción del foie gras y la crueldad gratuita con los animales en los mataderos, atacando principalmente a los proveedores de la Kentucky Fried Chicken (KFC).
Durante mucho tiempo, Bea militó por los derechos civiles de la mujer y especialmente por el reconocimiento de los derechos de la comunidad LGBT (Gays-Lesbianas-Bisexuales-Transexuales), por la que hizo numerosas obras de caridad y dió su ayuda personal a quien la requirió, convirtiéndose en un reverenciado icono de la cultura gay.
Aquejada de un cáncer terminal, Bea Arthur se retiró gradualmente de la vida pública. Fallecería en las primeras horas del sábado 25 de abril, en su casa de Los Angeles, pocos días antes de celebrar su 87 cumpleaños. Tras su muerte, su cuerpo fue incinerado según sus propias indicaciones. En su testamento, legó 300.000,00 Dólares al The Ali Forney Center, de Nueva York, una organización que se ocupa en proporcionar alojamiento para jóvenes gays, lesbianas y transexuales sin techo.
Sus dos antiguas compañeras de reparto, Rue McClanahan y Betty White, asi como sus grandes amigas Adrienne Barbeau y Angela Lansbury, han lamentado su muerte aunque, según han declarado, les reconforta saber que ya no sufrirá más por culpa del cáncer.

Pocas actrices como ella, en la madurez, han conseguido tanto trabajo, reconocimiento y fama justamente merecida. Mujer imponente, de voz profunda, comprometida con los movimientos de su tiempo, sensible a las desgracias ajenas y a la injusticia social, ha sido fiel a si misma desde el principio hasta el final fuera como actriz o como particular. Si hay algo que no cabe duda, es que fue grande desde cualquier punto de vista.
VIDEO DE LAS CHICAS DE ORO: ¿QUIÉN ES LA MÁS GOLFA?
Se trata de una reconstrucción virtual en 3D del célebre Castillo de Richelieu, construído en la primera mitad del siglo XVII para Armand-Jean Du Plessis De Richelieu, Obispo de Luçon, Cardenal y 1er Duque de Richelieu y de Fronsac, primer ministro todopoderoso del rey Luis XIII de Francia. Es a partir de 1621 cuando el Cardenal de Richelieu consigue comprar el viejo castillo (y el señorío) de su familia, en el que ha nacido, mediante subasta por la suma de 79.000 libras. Su hermano mayor Henri, legítimo propietario de la finca solariega de los Du Plessis y Señor de Richelieu, cubierto de deudas, había sido asesinado por el Marqués de Thémines en el curso de un duelo en 1619, después de enterrar a su mujer e hijo fallecidos en el curso del parto. Adquirida la propiedad, el Cardenal encargó al arquitecto Jacques Lemercier la nueva construcción del castillo con la condición de que respetase el ala dónde había visto la luz al nacer. Aprobado el proyecto, las obras se iniciaron en 1625 y siguieron bajo la supervisión de Jean Rogier, Señor de La
Marbeliere, encargado del seguimiento y pago de los 2.000 obreros empleados para la construcción de un palacio grandioso y, por tanto, digno de acoger entre sus muros al mismísimo rey. Paralelamente, el Cardenal irá adquiriendo señoríos colindantes para extender sus posesiones, con el fin de que el ducado proporcione una renta adecuada al rango de duque y par del reino. Y, ante la falta de actividad agrícola y comercial en dichas tierras, el Cardenal obtendrá de Luis XIII, el permiso real para levantar una pequeña ciudad en las proximidades del castillo en 1631. En agosto del mismo año, Luis XIII firma la erección del señorío de Richelieu en ducado con paridad francesa. En 1632, el Cardenal en persona visita las obras, pero será la única vez que pisará la finca ancestral; su labor al frente del Gobierno le impedirán volver a Richelieu, posponiendo una y otra vez su deseo de ver por si mismo la evolución de las construcciones. En 1640, su viaje previsto a Richelieu es anulado. En 1642, cuando el Cardenal regresa de Perpiñán, se prevee una pernoctación en vano; enfermo, los médicos del primer ministro deciden que es más aconsejable renunciar. Poco después, el Cardenal-Duque de Richelieu muere. Unos meses después, es Luis XIII quien fallece.
En 1805, un empresario mal inspirado que respondía al nombre de Alexandre Bontron, compró la propiedad ducal para demolerla y vender sus materiales con el fin de recuperar su inversión. De semejante masacre, tan solo sobrevivieron el pabellón de la cúpula, la Orangerie, sus bodegas y los pabellones de la monumental entrada del castillo. Cuando se trató de devolver la propiedad a su legítimo propietario, el duque Armand-Emmanuel de Richelieu, futuro primer ministro del rey Luis XVIII y amigo del zar Alejandro I de Rusia, después de 1815, se encontró con un castillo arrasado casi hasta sus cimientos. Dado que era demasiado oneroso reconstruir el castillo familiar con su antigua apariencia y reunir su antigua colección de arte (confiscada por el Estado y que se encontraba en el Museo del Louvre), el Duque de Richelieu renunció a cualquier proyecto por inviable. Sus herederos serían finalmente indemnizados por el Estado gracias a la ley promulgada por Carlos X, que contemplaba reembolsar con dinero contante y sonante a todas las familias nobles que habían sido expoliadas de sus bienes inmuebles durante la Revolución Francesa.
En 1852, en los inicios del IIº Imperio, otro empresario llamado Laurence adquirió la finca Richelieu para construir una gran mansión bautizada como "Petit Château" (pequeño castillo) frente al Pabellón de la Cúpula. En 1877, la propiedad es comprada por Michel Heine, banquero de origen alemán y nacionalidad estadounidense afincado en París, quien se afana por reconstituirla para regalarla a su recién casada hija Mary Alice Heine y a su yerno, el Marqués Marie Odet Jean Armand de Jumilhac y 7º Duque de Richelieu.
Si hay joyas universalmente conocidas, son las de la Corona Británica, celosamente guardadas en el incomparable marco de la Torre de Londres. ¿Quién no ha ido a Londres y no ha acudido a ver la famosa antigua cárcel londinense de tan terrible memoria? Pero, lo más raro, es ver las antiguas Joyas de la Corona Saboyana, que casi nadie ha tenido el privilegio de admirar más que en fotografías de reinas italianas, como las célebres diademas de Maria-José de Bélgica o de Margarita de Saboya-Génova... Pero hay más que un par o tres de diademas: hay coronas reales, cajitas de rapé, collares, broches y pendientes cuajados de diamantes y otras gemas preciosas que casi nunca han visto la luz.
