LAS SUPUESTAS PROFECIAS MAYAS
el 25 oct En: Misterios - 2 comentarios
LAS PREDICCIONES MAYAS

Desde hace bastante tiempo, por internet proliferan todo tipo de profecías sobre el final de los tiempos, algunas auténticas fabricaciones fraudulentas y otras "interpretadas y ampliadas" por personas poco cautas y en su mayoría con muy poca cultura y paupérrima formación. Los más inteligentes tienen la decencia de inhibirse y expresar sus dudas razonables en sus conclusiones, guardándose mucho de interpretarlas a la ligera. Al fin y al cabo, ¿qué civilización no ha producido sus propias profecías? Las hay a patadas. Por esas causas, el lector deberá hacer uso de su buen juicio y discernimiento para separar el grano de la paja, y deshacerse de sus prejuicios para poder interpretar adecuadamente todo lo que lee.

A medida que se va acercando la fecha de 2012, cada vez se cuentan más adeptos y aficionados a las famosas "Profecías Mayas"... ¿alguien se acuerda de Nostradamus? Parecen modas que van y vienen... debe ser cuestión de morbo o una extraña afición de parte de la humanidad por todo lo que suena a catastrófico, a terrible. Para dar más énfasis al tema de las predicciones mayas, cuyo calendario terminaba un 22 de diciembre de 2012 (otras fuentes dicen el 21 o el 23 del mismo mes y año), pronto se estrenará una nueva creación hollywoodiense de escuetísimo título en todas las pantallas de los cines: 2012, the doomsday.
Los textos siguientes que serán publicados aqui, no son míos: me los pasó una antigua colaboradora aficionada a estos temas y que en su día (hace ya unos cuantos años) publicó en el foro de nuestro desaparecido grupo de MSN Groups. En todo caso, me he tomado la molestia y el trabajo (bastante tedioso) de corregir párrafo a párrafo, unos textos gramaticalmente caóticos, mal construídos y peor expresados por un autor anónimo que, sospecho, es súbdito sudamericano. En cuanto a las post-datas (P.D.) que siguen cada final de una profecía, son conclusiones o resúmenes procedentes de otros textos similares, más coherentes, que pululan por internet.
Por otro lado, me siento moralmente obligado a citaros un blog de consulta necesaria para que cualquier lector tenga la oportunidad de contrastar las distintas versiones. En este caso en concreto, encontré el blog de Carlos Mesa que, en septiembre pasado, publicó un artículo en dos partes sobre las falsas profecías Mayas. Aqui os dejo el enlace:
http://www.carlosmesa.com/falsas-profecias-mayas-2012
Dicho esto, os dejo en paz para que podáis leer las profecías y, luego, recorrer el interesante artículo de Carlos Mesa.
Las Siete Profecías Mayas

Cuando nos ponemos a reflexionar y observamos lo que sucede en el mundo sentimos de una u otra forma que los tiempos apocalípticos están ya presentes. Así vivimos hoy tiempos de guerra por cualquier asunto, cambios climáticos que provocan grandes calamidades, amén de los desastres naturales que cada vez que se presentan, parece que lo hacen con mayor contundencia, y ni qué decir de nuestros comportamientos individuales y sociales cotidianos donde se pone en evidencia que cada vez estamos más lejos de nosotros mismos y de los demás, con el consecuente deterioro de las relaciones humanas.
Los Mayas sabían que todo esto iba a suceder y por ello nos dejaron un mensaje grabado en piedra que está constituído por un elemento de alerta y otro de esperanza, contenidos en sus Siete Profecías. En el mensaje de alerta, nos avisan de lo que va a pasar en estos tiempos que vivimos, y en el de esperanza nos dicen que los cambios que debemos realizar en nosotros mismos para impulsar a la humanidad hacia una nueva era, donde los valores más altos empiecen a florecer a través de la práctica cotidiana de éstos por cada uno de nosotros, para llevar a la humanidad hacia el amanecer galáctico; en la nueva era ya no habrá más caos ni destrucción. Las visiones de futuro, de nuestro presente, están en las siete profecías que se basan en las conclusiones de sus estudios científicos y religiosos sobre el funcionamiento del universo.
Primera Profecía
El mundo de odio y materialismo terminará el sábado 22 de diciembre del año 2012 y con ello el final del miedo. En este día, la humanidad tendrá que escoger entre desparecer como especie pensante que amenaza con destruir el planeta o evolucionar hacia la integración armónica con todo el universo, comprendiendo y tomando conciencia de que todo está vivo y que somos parte de ese todo y que podemos existir en una nueva era de luz.
La primera profecía nos dice que a partir de 1999 nos quedan 13 años para realizar los cambios de conciencia y actitud para desviarnos del camino de destrucción por el que avanzamos, yendo hacia uno que abra nuestra conciencia y nuestra mente para integrarnos con todo lo que existe. Los Mayas sabían que nuestro sol es un ser vivo que respira y que cada cierto tiempo se sincroniza con el enorme organismo en el que existe, que al recibir un chispazo de luz del centro de la galaxia, brilla más intensamente, produciendo en la superficie lo que nuestros científicos llaman erupciones solares y cambios magnéticos; dijeron que esto sucede cada 5.125 años, que la tierra se ve afectada por los cambios en el sol mediante un desplazamiento de su eje de rotación, y predijeron que a partir de ese movimiento se producirían grandes cataclismos. Para los mayas los procesos universales como la respiración de la galaxia son cíclicos y nunca cambian; lo que cambia es la conciencia del hombre que pasa a través de ellos, siempre en un proceso hacia la perfección ( recordemos el mensaje de Jesucristo en la Biblia: "sed perfectos como lo es su padre en el reino de los cielos"). Los Mayas predijeron que el sábado 22 de diciembre del 2012 el sol, al recibir un fuerte rayo sincronizador proveniente del centro de la galaxia, cambiará su polarización y producirá una gigantesca llamarada radiante. Por ello, la humanidad deberá estar preparada para atravesar la puerta que nos dejaron los mayas, transformando a la civilización actual (basada en el miedo) en una vibración mucho más alta de armonía. Solo de manera individual se puede atravesar la puerta que permite evitar el gran cataclismo que sufrirá el planeta para dar comienzo a una nueva era, en un sexto ciclo del sol.
La primera profecía nos habla del tiempo del no tiempo, un período de 20 años que empezó en 1992 y que termina en el 2012, donde la humanidad entraría en el último período de grandes aprendizajes, grandes cambios. Asimismo anunció que siete años después del comienzo de este período comenzaría una época de oscuridad que nos enfrentaría a todos con nuestra propia conducta, dijeron que las palabras de sus sacerdotes serían escuchadas por todos nosotros como una guía para despertar; ellos llaman a esta época como el tiempo en el que la humanidad entrará al gran salón de los espejos, una época de cambios para enfrentar al hombre consigo mismo para obligarle a que se mire y analice su comportamiento consigo mismo, con los demás, con la naturaleza y con el planeta en el que vive. Una época para que toda la humanidad, por decisión conciente de cada uno de nosotros, decida cambiar, eliminar el miedo y la falta de respeto de todas nuestras relaciones.

P.D.: la Iª Profecía se caracteriza por barajar una fecha límite del calendario Maya (22 de diciembre de 2012), y por anunciar un "reset" del universo en el momento de producirse un rayo sincronizador desde el corazón de la galaxia (el punto de origen del Big Bang) que afectará a todo el cosmos. Se deduce que será como si un relojero diera cuerda al gran reloj universal, partiendo nuevamente de cero para empezar una nueva etapa, un nuevo ciclo a gran escala. Se predice el principio del fin del mundo materialista y de los conflictos nacionales e internacionales (dos grandes males de la Humanidad) para inaugurar una nueva era basada en el respeto y la armonía entre los habitantes de la Tierra. Esto implica la necesidad de cambiar como especie: dejar de maltratar el planeta y acabar con la explotación masiva de los recursos naturales.
Segunda Profecía

Esta anunció que todo el comportamiento de la humanidad cambiaría rápidamente a partir del eclipse de Sol del 11 de agosto de 1999, y ese día vimos como un anillo de fuego se recortaba contra el cielo. Fue un eclipse sin precedentes en la historia, por la alineación en cruz cósmica (con centro en la Tierra) de casi todos los planetas del sistema solar, posicionándose en los cuatro signos del zodíaco, que son los signos de los cuatro evangelistas, los cuatro custodios del trono que protagonizan el Apocalipsis de San Juan.
Además la sombra que proyectaba la Luna sobre la Tierra, atravesó Europa pasando por Kosovo, luego por Medio Oriente, por Irán e Irak y posteriormente se dirigió a Pakistán e India, con su sombra parecía predecir un área de conflictos y guerras (lo cual ha venido sucediendo puntualmente). Los Mayas sostenían que a partir de los eclipses, los hombres perderían fácilmente el control de sus emociones o bien afianzarían su paz interior y su tolerancia evitando los conflictos.
Desde entonces se vive una época de cambios que es la antesala de una nueva era. Antes del amanecer, es cuando la noche se hace más oscura. El fin de los tiempos es una época de conflictos y grandes aprendizajes, de guerras, separación y locuras colectivas que generará a su vez un proceso de destrucción y evolución. La segunda profecía indica que la energía que se recibe desde el centro de la galaxia aumentará y acelerará la vibración en todo el universo para conducirlo a una mayor perfección. Esto producirá cambios físicos en el Sol, en la Tierra y cambios psicológicos en el hombre alterando su comportamiento, su forma de pensar y sentir, se transformarán las relaciones y los modos de comunicación, los sistemas socio-económicos, de orden y justicia, cambiarán las creencias religiosas y los valores aceptados, el hombre se enfrentará a sus miedos y angustias para resolverlos, y de ese modo podrá sincronizarse con los del planeta, y el universo. La humanidad se concentrará en su lado negativo y podrá ver claramente qué cosa es la que está haciendo mal, este es le primer paso para cambiar la actitud y conseguir unidad que permite la aparición de la conciencia colectiva, se incrementarán los sucesos que nos separan pero también los que nos unen: la agresión, el odio, las familias en disolución, los enfrentamientos por ideologías, religión, modelos de moralidad o nacionalismo; simultáneamente más personas encontrarán paz, aprenderán a controlar sus emociones, habrá más respeto, serán más tolerantes y comprensivas y encontrarán la unidad, surgirá el hombre con un altísimo nivel de energía interna, personas con sensibilidad y poderes intuitivos para la sanación, pero también aparecerán farsantes que solo pretenderán tener ganancias económicas a expensas de la desesperación ajena. Al final del ciclo cada hombre será su propio juez. Cuando el hombre entre al salón de los espejos para examinar todo lo que hizo en la vida, será clasificado por las cualidades que haya desarrollado en la vida, su manera de actuar día tras día, su comportamiento con los demás, y su respeto por el planeta. Todos se ubicarán acordes a lo que son; los que conserven la armonía comprenderán lo que sucede como un proceso de evolución en el universo, en cambio habrá otros que por ambición, miedo y frustración culparán a los demás o a Dios por lo que sucederá, se generarán situaciones de destrucción, muerte y sufrimiento, pero también se dará lugar a circunstancias de solidaridad y de respeto con los demás, de unidad con el planeta y el cosmos.
Esto implica que el cielo y el infierno se estarán manifestando al mismo tiempo, y que cada ser humano vivirá en el uno o el otro, dependiendo de su propio comportamiento; el cielo con la sabiduría para trascender voluntariamente a todo lo que sucede, el infierno con la ignorancia para aprender con sufrimiento, dos fuerzas inseparables. Una que comprende que en el universo todo evoluciona hacia la perfección, que todo cambia, otra envuelta en un plano material que solo alimenta el egoísmo. En la época del cambio de los tiempos, todas las opciones estarán disponibles, prácticamente sin censura de ninguna clase, y los valores morales serán más laxos que nunca, para que cada cual se manifieste libremente como es, la segunda profecía afirma que si la mayoría de los seres humanos cambia su comportamiento, y se sincroniza con el planeta, se neutralizarán los cambios drásticos que describen las siguientes profecías; hay que ser concientes de que el hombre siempre decide su propio destino, especialmente en esta época. Las profecías son solo advertencias para que tomemos conciencia de la necesidad de cambiar de rumbo para evitar que se hagan realidad.
P.D.: la IIª Profecía hace hincapié en el eclipse solar del 11 de agosto de 1999. Las transformaciones físicas en el astro solar alterarían el comportamiento humano: pérdida de control de las emociones para unos y afianzamiento de la paz interior para sincronizarse con los ritmos de la galaxia para otros.
Tercera Profecía
La tercera profecía Maya dice que una ola de calor aumentará la temperatura del planeta, produciendo cambios climatológicos, geológicos y sociales en una magnitud sin precedentes, y a una velocidad asombrosa; los mayas dicen que el aumento de de la temperatura se dará por varios factores, uno de ellos generado por el hombre que en su falta de armonía con la naturaleza solo puede producir procesos de autodestrucción, otros serán generados por el sol que, al acelerar su actividad por el aumento de vibración, produce más radiación aumentando la temperatura del planeta.
Por esta advertencia de la tercera profecía de los Mayas, se hace impostergable y urgente un cambio de conducta en lo individual y colectivo para asumir el compromiso de la práctica cotidiana de acciones que ayuden a mejorar la ecología del planeta, hasta lograr la plena armonía del actuar del ser humano con el entorno, a sabiendas de que el comportamiento del hombre será crucial para sobrellevar el aumento general de la temperatura causada por su propia conducta inconsciente y depredadora.
P.D.: la IIIª Profecía denuncia sobretodo la perversa acción del hombre sobre la degradación ambiental del planeta. Como uno de los factores principales, el hombre será responsable del aumento de la temperatura terrestre, causando desequilibrios climáticos y geológicos. La falta de sincronización entre el hombre y la naturaleza traerá graves problemas: sequías, incendios forestales, pérdida de cosechas, hambruna y epidemias. Del hombre y de su cambio de actitud dependerá su supervivencia durante esta época de crisis.
Cuarta Profecía

La cuarta profecía dice que, a consecuencia del aumento de la temperatura causado por la conducta antiecológica del hombre y una mayor actividad del Sol, se provocará un derretimiento en los polos. Si el Sol aumenta sus niveles de actividad por encima de lo normal, habrá una mayor producción de viento solar, más erupciones masivas desde la corona del sol, un aumento en la irradiación y un incremento en la temperatura del planeta. Los Mayas se basaron en el giro de 584 días del planeta Venus para calibrar sus cálculos solares. Venus es un planeta fácilmente visible en el cielo, pues su órbita está entre la Tierra y el Sol. Los Mayas dejaron registrado en el códice Dresde que, cada 117 giros de Venus (marcados cada vez de que aparece en el mismo sitio en el cielo), el Sol sufre alteraciones, aparecen enormes manchas o erupciones de viento solar; advirtieron que cada 5.125 años se producen alteraciones aún mayores y que cuando esto ocurre, el hombre debe de estar alerta: es el presagio de cambios y destrucción. En el citado códice Dresde también figura la cifra 1.366.560 kines, que tiene una diferencia de 20 años con la cifra que aparece en el templo de la cruz en Palenque, que tiene tallado la cifra de 1.366.540 kines, correspondiendo esta diferencia al período de tiempo que llamaban tiempo del no tiempo, que es el que estamos viviendo desde 1992. Los cambios en la actividad del Sol serán más fuertes, puesto que las protecciones que tenemos a nivel planetario se están debilitando; el escudo electromagnético que nos cubre está diminuyendo en su intensidad.
Si sabemos que muchas cosas que queremos que no sucedan y que causan grandes tragedias finalmente suceden, debemos concentrarnos en producir resultados positivos de nuestras acciones y al mismo tiempo crecer con las dificultades que se nos presenten. Debemos asumir la vida y tomar nuestras decisiones de manera conciente. Hay que abrir los ojos a las posibilidades que puede traernos un mundo en el que todos culpan a los demás de lo que sucede.
Todas las profecías buscan un cambio en la mente del hombre, pues el universo está generando todos esos procesos para que la humanidad se expanda por la galaxia comprendiendo la integridad fundamental con lo que existe.

P.D.: la IVª Profecía predice una gran y devastadora ola de calor que provocará el derretimiento de los glaciares y de los polos. Según los Mayas, será el modo en que el planeta Tierra se limpiará y reverdecerá, aunque el deshielo provocará grandes tragedias humanas: se inundarán las costas de todos los continentes, muchas islas serán engullidas y millones de personas que viven cerca del mar sufrirán grandes peligros (maremotos).
Quinta Profecía
Esta profecía nos dice que todos los sistemas basados en el miedo sobre lo que se fundamenta nuestra civilización, se transformarán simultáneamente con el planeta y el hombre para dar paso a una nueva realidad de armonía. El hombre está convencido que el universo existe solo para él, que la humanidad es la única expresión de vida inteligente, y por eso actúa como un depredador de lo que existe. Los sistemas (tecnología) fallarán para enfrentar al hombre consigo mismo y hacerle ver la necesidad de reorganizar la sociedad, y continuar en el camino de la evolución, que nos llevará a comprender la creación. El nuevo día galáctico está anunciado por todas las religiones y cultos como una época de paz y armonía para toda la humanidad. Está claro entonces que todo lo que no produzca este resultado debe desaparecer o transformarse. La nueva época de luz no puede tener una humanidad basada en la economía, en el poder militar, en imposiciones de verdades por la fuerza.
P.D.: la Vª Profecía habla sobretodo del condicionamiento del hombre, dependiente de su propia tecnología. Si la humanidad no sintoniza su comportamiento con los ritmos de la naturaleza y de la galaxia antes del 2012, verá fallar todos los sistemas sobre los que está basada su civilización moderna: colapso y caída de la red informática (incomunicación a nivel planetario), interrumpción de la energía eléctrica (todo lo que funciona con electricidad dejará de ser útil), inutilización de la red de satélites, hundimiento del sistema económico-financiero y de las religiones organizadas (suicidio de gran número de creyentes y fieles). A partir de ese caos inicial a escala mundial, la humanidad se verá obligada a plantearse una reorganización de la sociedad de un modo más armónico y sin competitividad. Influirá el aumento de la actividad solar, causando daños irreparables en los satélites. El aumento de los rayos ultravioletas expandirá la atmósfera superior de la Tierra, disminuyendo la presión sobre los 19.000 satélites que orbitan alrededor del planeta y causando su alejamiento que, además, al recibir una alta dosis de electromagnetismo del Sol, verán dañados sus componentes electrónicos y dejarán de funcionar para siempre.
Sexta Profecía

La sexta profecía Maya dice que en los próximos años aparecerá un cometa cuya trayectoria pondrá en peligro la existencia misma del hombre. Los Mayas veían a los cometas como agentes de cambio que venían a poner en movimiento el equilibrio existente, para que ciertas estructuras se transformen permitiendo la evolución de la conciencia colectiva. Todas las cosas tienen un lugar que les corresponde en todas las circunstancias; incluso las más adversas, son perfectas para generar comprensión sobre la vida, para desarrollar la
conciencia sobre la creación. Por ésto, el hombre se ha enfrentado constantemente a situaciones inesperadas que le generan sufrimiento. Es un modo de lograr que reflexione sobre su relación con el mundo y con los otros; asi, a lo largo de muchas vidas, comprenderá las leyes universales y la razón de la creación. Para los Mayas, Dios es la presencia de la vida que tiene todas las formas y su presencia es infinita.
El cometa del que habla la sexta profecía fue también anunciado por muchas religiones y culturas, por ejemplo la Biblia en el libro de las revelaciones aparece con el nombre de Ajenjo. Si el cometa aparece, es posible que su trayectoria lo lleve a chocar con la Tierra, o también por medio de físicos o psíquicos logremos desviar su trayectoria (informaciones recientes nos hablan de un enorme asteroide que se ha descubierto en el espacio que en su trayectoria puede chocar con la tierra en los próximos años); los cometas siempre han formado parte del sistema solar. Miles de residuos atraviesan, cruzan, rozan, van y vienen periódicamente e incluso chocan con los planetas que se mueven siempre tranquilos en órbitas regulares, alrededor del Sol.

Los Mayas estudiaron y registraron los eventos del cielo, su alerta consiste en prevenir al hombre de los peligros de no conocer las órbitas y períodos de grandes residuos que se cruzan con la trayectoria conocida de la Tierra. Ellos sabían que para el hombre moderno descubrir con anticipación un asteroide tan grande que pudiera causar su extinción y luego desviarlo sería uno de los mayores logros de la historia humana y un hecho crucial que nos uniría como especie. Antiguamente, la esfera celeste era el dominio de los dioses, la aparición sorpresiva de un objeto desconocido que dominaba la noche era motivo de miedo y misticismo. Por ese motivo los Mayas construyeron observatorios dedicados a estudiar los fenómenos: querían entender los impredecibles movimientos en el cielo, especialmente después de que establecieran las posiciones de los planetas y de las estrellas. El peligro inminente del que nos alerta la sexta profecía, nos obligaría a construir un nivel de cooperación internacional, a establecer un sistema de comando y control por encima de los países y una estructura de comunicación mundial; sería la única manera de que los países declinaran su soberanía a una identidad como las Naciones Unidas, dando paso a un gobierno mundial para el bien común... Sería un cambio para aprender a trascender la separación que es la base de nuestra sociedad.

P.D.: la VIª Profecía nos previene de la aparición de un gran cometa (otros señalan a un gigantesco planeta llamado Nibiru o Hercólubus) que traerá consigo violentas y bruscas transformaciones físicas en la Tierra. A partir de sus cálculos, los Mayas aseguran que existen altas probabilidades de que el asteroide choque contra la Tierra (o la roce), aunque también sostienen que existe la posibilidad de desviar su trayectoria por medios físicos o psíquicos.
Séptima Profecía
Esta profecía Maya nos habla del momento que en el que el sistema solar en su giro cíclico sale de la noche para entrar en el amanecer de la galaxia. Cuenta que los 13 años que van desde 1999 al 2012, la luz emitida desde el centro de la galaxia sincroniza a todos los seres vivos y les permite acceder voluntariamente a una transformación interna que produce nuevas realidades. Que todos los seres humanos tienen la oportunidad de cambiar y romper sus limitaciones, recibiendo un nuevo sentido: la comunicación a través del pensamiento, los hombres que voluntariamente encuentren su estado de paz interior, elevando su energía vital, llevando su frecuencia de vibración interior del miedo hacia el amor, podrán captar y expresarse a través del pensamiento y con él florecerá el nuevo sentido.
La energía del rayo transmitido desde el centro de la galaxia activa el código genético de origen divino en los hombres que estén en una frecuencia de vibración alta. Este sentido ampliará la convivencia de todos los hombres, generando una nueva realidad individual, colectiva y universal. Una de las transformaciones más grandes ocurrirá a nivel planetario, pues todos los hombres conectados entre sí como un solo todo, dará paso a un nuevo ser en el orden genético: la reintegración de las conciencias individuales de millones de seres humanos despertará una nueva conciencia en la que todos comprenderán que son parte de un mismo organismo gigantesco. La capacidad de leer el pensamiento entre los hombres revolucionará totalmente la civilización, desaparecerán todos los límites, terminará la mentira para siempre porque nadie podrá ocultar nada, comenzará una época de transparencia y de luz que no podrá ser opacada por ninguna violencia o emoción negativa, desaparecerán las leyes y los controles externos como la policía y el ejército, pues cada ser se hará responsable de sus actos y no habrá que implementar un derecho o deber por la fuerza. Se conformará un gobierno mundial y armónico con los seres más sabios del planeta, no existirán fronteras ni nacionalidades, terminarán los límites impuestos por la propiedad privada y no se necesitará el dinero como medio de intercambio; se implementarán tecnologías para manejar la luz y la energía y con ellas se transformará la materia produciendo de manera sencilla todo lo necesario, poniendo fin a la pobreza de siempre. La excelencia y el desarrollo espiritual serán el resultado de hombres en armonía que realizan las actividades con las que vibran más alto y, al hacerlo, expandirán su nivel de comprensión sobre el orden universal, con la comunicación a través del pensamiento aparecerá un súper sistema inmunológico que eliminará las vibraciones bajas del miedo producidas por las enfermedades, prolongando la vida de los hombres. La nueva era no necesitará del aprendizaje del contraste inverso producido por las enfermedades y el sufrimiento que caracterizaron miles de años de historia.
Los hombres que conciente y voluntariamente encuentren paz interior, entran en una nueva época de aprendizaje por contraste armónico; la comunicación y la reintegración hará que las experiencias, los recuerdos individuales y conocimientos adquiridos estén disponibles sin egoísmos para todos los demás... Será como una Internet a nivel mental que multiplicará exponencialmente la velocidad de los descubrimientos, y se crearán sinérgias nunca antes imaginadas. Se acabarán los juicios y los valores morales que cambian con las épocas, como la moda, se comprenderá que todos los actos de la vida son una manera de alcanzar una mayor comprensión y armonía, el respeto será el elemento fundamental de la cultura, transformará al individuo y a la comunidad y colocará a la humanidad en la posibilidad de expandirse por la galaxia. Las manifestaciones artísticas y las actividades recreativas comunitarias ocuparán la mente humana. Miles de años fundados en la separación entre los hombres que adoraron a un Dios lejano que juzga y castiga, se transformarán para siempre. El hombre vivirá la primavera galáctica, el florecimiento de una nueva realidad basada en la integración con el planeta y todos los seres humanos para, en ese momento, comprender que somos parte integral de un único organismo gigantesco. Nos conectaremos con la Tierra, los unos con los otros, con nuestro Sol y con la galaxia entera; todos los hombres comprenderán que el reino mineral, vegetal, animal y toda materia esparcida por el universo a todas escalas desde el átomo hasta la galaxia, son seres vivos con una conciencia evolutiva. A partir del sábado 22 de diciembre del año 2012 todas las relaciones estarán basadas en la tolerancia y la flexibilidad, pues el hombre sentirá a otros como parte de sí mismo.
P.D.: la VIIª Profecía consiste en un mensaje de esperanza. Aseguraron que, a partir de un esfuerzo voluntario de la humanidad para lograr la armonía y la paz interior, ésta podrá desarrollar nuevos sentidos e integrarse al funcionamiento de la galaxia. De este modo podrá reducir los efectos nocivos anunciados por las profecías anteriores y renacer en una nueva era, "la Era de la Luz".
Turbio asunto el de la Princesa Tarakanova que sacude los cimientos del trono de la emperatriz rusa Catalina II "la Grande" a lo largo de dos años, pero no el único aunque si el menos conocido de todos.



Encarcelada en una lúgubre celda de la fortaleza de San Petersburgo, Catalina II nombrará al Canciller Imperial, Príncipe Dimitri Galitzin (o Golitsyn), para presidir los interrogatorios de la prisionera, con el fin de sonsacarle toda la verdad. Pero la Tarakanova no hará más que darle la misma versión de los hechos, hechos que siempre sostuvo desde que se declaró hija de la difunta zarina Elisabeth I y del conde Razumovski. Vive en la vana esperanza de que, al final, sus carceleros la liberarán convencidos de su buena fe. Se equivoca. Su obstinación en repetir una y otra vez la misma historia le resultará nefasta. Como los interrogatorios no aportan pruebas concluyentes y no convencen a la emperatriz, ésta ordena que sea encerrada de por vida en la fortaleza. Su confinamiento es casi un emparedamiento: su celda, húmeda y lúgubre, con apenas luz exterior, contribuyen lentamente al empeoramiento de su estado de salud, y se declara la tuberculosis pocos meses después.


La Reina Catalina de Médicis y su séquito, salen del Palacio del Louvre para contemplar los resultados de la masacre de la San-Bartolomé; cuadro de Debat-Ponsan, 1880.
Cosme Ruggieri (ob.1615), astrólogo y adivino de Catalina de Médicis; supuesto retrato conservado en el Castillo de Chaumont.
El Hotel de Soissons, antiguo "Hotel de la Reine" -palacio de la Reina-, tal y como era según los planos alzados de París en el siglo XVIII, realizados para el "Plan Turgot", de 1734. / Abajo, fotografía actual de la Bolsa de Comercio de París, con la torre o columna astrológica de Cosme Ruggieri, último vestigio que sigue en pie del palacio de Catalina de Médicis y luego de los Condes de Soissons, clasificado como Monumento Histórico.
El Palacio de Las Tulerías y sus jardines a la Francesa, según un grabado de mediados del siglo XVII.
El Rey Luis XVI de Francia (1754-1793), en un retrato esbozado por Ducreux, c.1792.
Maria-Antonieta de Austria-Lorena, Reina de Francia (1755-1793), según un retrato inacabado de Kucharski, c.1791-1792.
Napoleón I Bonaparte (1769-1821), Rey de Italia y Emperador de los Franceses.
El Palacio de Las Tulerías, en un grabado de inicios de 1800's, que muestra sus dos fachadas: lado Jardín y lado Patio del Carrusel.
El 20 de Abril de 1814, Napoleón I se despide de sus fieles en el patio de la Herradura del Castillo de Fontainebleau, antes de coger el camino al exilio...
Luis XVIII, Rey de Francia (1755-1824), en un retrato oficial del Barón Gros.
El 13 de Febrero de 1820, a la salida de la ópera, el príncipe Carlos-Fernando de Francia, Duque de Berry, es mortalmente apuñalado por un obrero bonapartista llamado Louis Louvel. Sobrino del Rey Luis XVIII, era el único miembro de la Familia Real capaz de proporcionar un heredero al trono... En cualquier caso, el intento de Louvel fracasó: meses después, la Duquesa Vda. de Berry, daba a luz a un hijo varón póstumo, Enrique V, Conde de Chambord.
Noche del 13 de Febrero de 1820: la Familia Real y Luis XVIII acuden al Teatro de la Opera para reunirse entorno al moribundo Duque de Berry, presunto heredero de la Corona después de su padre, el Conde de Artois, y de su hermano mayor el Duque de Angulema...
El rey Luis XVIII de Francia retratado en su gabinete de trabajo del Palacio de Las Tulerías.
Fotografía de 1871, mostrando en perspectiva el Pabellón Central o del Reloj en ruinas tras el incendio provocado por los comuneros.
El Palacio Imperial de Invierno, La Hofburg de Viena (reproducción a vista de pájaro del complejo palatino de los Habsburgo).
Los Emperadores Francisco I Esteban de Lorena y Maria-Teresa I de Austria, con su familia; obra de Martin Van Meytens.
Por lo que toca a la Casa Real Francesa y a la Casa Imperial, no hay ninguna dama que aparezca a los reyes, más bien es un hombre, un ser aterrador, al que conocen como "el Hombre Rojo"; éste solía aparecerse a los gobernantes que ocuparon, precisamente, el hoy desaparecido Palacio Real de Las Tulerías y sobre el cual escribí anteriormente, mencionando el proyecto de su reconstrucción que se está llevando.
El Palacio del Louvre, en la época medieval tardía (siglo XV); litografía del siglo XIX.
Enrique II de Francia y Catalina de Médicis (oval central) rodeados de los retratos de padres e hijos, y parientes cercanos; la Familia Real Francesa al completo.
El Palacio del Louvre en obras, en pleno siglo XVI. Se aprecian las nuevas prolongaciones con el ala de la Reina, que alberga la futura Galería de Apolo en su 1ª planta, orientada sobre el pequeño Jardín del Rey, y las obras de la Gran Galería.
El Palacio de Las Tulerías, proyectado por el arquitecto Philibert Delorme en 1564.
Catalina de Médicis, Reina Vda. de Francia (1519-1589), en un retrato de 1565.
Ana-Maria-Luisa de Orléans, Duquesa de Montpensier (1627-1693); la nieta del rey Enrique IV de Francia, hija del Duque Gastón de Orléans y prima-hermana de Luis XIV, con el cual se pensó casar en su día, echó al traste su brillante porvenir al tomar partido por los príncipes rebeldes de la Fronda...
El Palacio de Las Tulerías, tal y como era en la 1ª mitad del siglo XVII, con el pabellón angular de Flora, conectado a la Gran Galería del Louvre que domina el muelle de la riba derecha del Sena.
El Gran Carrusel de Luis XIV ofrecido en el patio de armas del Palacio de las Tulerías, en junio de 1662, celebraba el nacimiento de su primer hijo varón, el Delfín Luis (noviembre de 1661). Abajo, retrato en grupo de la Familia Real Francesa rodeando a Luis XIV (1638-1715) -a la derecha del cuadro-, mientras que a la izquiera está su hermano Felipe, Duque de Orléans (1640-1701), todos representados como divinidades del Olimpo por el artista Jean Nocret.
El Palacio del Louvre (fachada Este) con su emblemática columnata obra de Perrault, en una fotografía actual.
El Palacio de Las Tulerías desde la plaza del Carrusel, en la 1ª mitad del siglo XVIII.
Luis XV de Francia (1710-1774), presentando el retrato de su prometida española, la Infanta Maria-Ana-Victoria de Borbón que, finalmente devuelta a Madrid, sería desposada por el heredero de la Corona Portuguesa.
El Palacio de Las Tulerías, tal y como era a finales del siglo XVIII; en primer plano, el Pabellón de Flora y la Gran Galería del Louvre, dominando los muelles de las Tulerías y del Louvre sobre las aguas del Sena.
Busto de Napoleón I Bonaparte (1769-1821), Primer Cónsul vitalicio de Francia en 1800.
Josefina de Beauharnais (1763-1814), esposa de Napoleón Bonaparte, Primer Cónsul de Francia, antes de convertirse en emperatriz de los Franceses.
El Proyecto de Napoleón I: Plano general del "Gran Dibujo" previsto para el Gran Louvre, abarcando el Palacio de Las Tulerías y el vecino Palais-Royal y el Teatro de la Comedia-Francesa.
Plano general del Palacio de Las Tulerías, diseñado para Napoleón I.
Luis XVIII de Francia (1755-1824), Rey de Francia entre 1814 y 1824; según Jacquotot, c.1816.
Retrato de Carlos X de Francia (1757-1836), Rey de Francia entre 1824 y 1830, según Lawrence c.1825.
El 29 de Julio de 1830, los parisinos atacan el Palacio del Louvre defendido por la Guardia Real (vista desde el Pont-Neuf, presidido por la estátua ecuestre de Enrique IV).
Luis-Felipe I de Orléans (1773-1850), Rey de los Franceses entre 1830 y 1848, según Winterhalter.
El Palacio de las Tulerías en una acuarela de mitades del siglo XIX, visto desde la terraza que da al Muelle de las Tulerías. A la extrema izquierda, el Pabellón de Marsan y a la extrema derecha del cuadro, el Pabellón de Flora, enmarcando el conjunto dominado por el Pabellón Central o Pabellón del Reloj.
Napoleón III Bonaparte (1808-1873), Presidente de la IIª República y luego Emperador de los Franceses entre 1852 y 1870, según Winterhalter c.1855.
Eugenia de Montijo (1826-1920), Emperatriz de los Franceses, según Winterhalter, c.1855
Vista en perspectiva del "Grand Louvre" definitivamente unido al Palacio de Las Tulerías por las alas de Rohan y de Richelieu que dan a la calle de Rívoli.
Vista aérea del Palacio de Las Tulerías y de sus jardines, delimitados por la Plaza de la Concordia, punto de partida de los Campos Elíseos que llegan hasta la Plaza de L'Étoile, donde se yergue el Arco de Triunfo construído por Napoleón I.
El Palacio de Las Tulerías en 1871 (fachada a la Plaza del Carrusel), justo antes del terrible incendio. Abajo, la fotografía del palacio desde el mismo ángulo y después de haber sido arrasado, a lo largo de 3 días, por la tremenda deflagración. Tan solo permanece en pie la carcasa...
Hay, sin embargo, un dato muy interesante que aportar sobre el incendio de las Tulerías, provocado por los comuneros. El entonces director del Museo del Louvre y sus empleados, cuya memoria es honrada por la posteridad, por su valerosa actitud y su gran coraje en unos días tan críticos, se emplearon a fondo para rescatar gran parte de los preciosos muebles, cuadros, cortinajes, tapices, candelabros, péndulos de sobremesa y otros enseres de gran valor del palacio de las Tulerías, sorteando las llamas y los escombros. Tan admirable gesto hizo posible que, a día de hoy, se conserve casi todo el mobiliario regio que decoraban las magníficas estancias del palacio que fue reducido a cenizas. De hecho, si hoy día se llevase a cabo la reconstrucción del Palacio de las Tulerías (como se pretende hacer desde el 2002), se podría amueblar de nuevo con todo su mobiliario original, el mismo que fue valerosamente salvado de las llamas por aquel director del museo del Louvre. Tan solo habría que reproducir las primitivas tapicerías de seda que cubrían las paredes, los revestimientos de maderas y puertas talladas y doradas al pan de oro y las grandes arañas de cristal y bronce dorado, lo cual sería harto beneficioso para el sector artesano amenazado por la desaparición de esos oficios artísticos y para combatir el paro en esos tiempos de crisis.