Ayer, el Tribunal Supremo se cubrió de mierda, que no de gloria, al sentenciar unánimamente la inhabilitación por 11 años del Juez Baltasar Garzón. Esto significa la expulsión de Garzón de la judicatura por el mero hecho de haber puesto en escucha las conversaciones de los inculpados del Caso GÜRTEL con sus abogados, una práctica que nunca fue recriminada en otros casos. Si la Justicia ya estaba bastante desprestigiada por la politización de los magistrados, ahora está totalmente hundida en la mierda gracias a ese veredicto insuflado por el PP, Manos Limpias y Falange Española. El TS ya no tiene credibilidad a ojos de la gente honesta y en pos de justicia; solo con echar una mirada sobre las últimas sentencias emitidas que blanquean a Camps y a Costa, sobre el juez investigado que instruye el Caso URDANGARÍN por supuestas filtraciones, sobre la nula responsabilidad de Trillo en el Caso YAK-42, ¿qué duda cabe? La Justicia, en este país, HA MUERTO.