EL CASO DE LORD BEAUCHAMP
el 29 mar En: Biografías - 1 comentario
WILLIAM LYGON, VIIº CONDE DE BEAUCHAMP
La Familia Lygon

El Muy Honorable William Lygon, Vizconde Elmley, nació en Londres el 20 de febrero de 1872 siendo el tercer retoño del entonces 6º Conde de Beauchamp -pronúnciese Beecham-, y político conservador Frederick Lygon (10-11-1830_19-02-1891) y de Lady Mary Catherine Stanhope (03-02-1844_30-06-1876), hija del 5º Conde de Stanhope, que se habían casado un 18 de febrero de 1868 en la St. George's Church del encopetado Hannover Square de Londres.
Lord Elmeley, que figuraba como el primer hijo varón y heredero de Lord y Lady Beauchamp -de ahí su título subsidiario-, había sido precedido en la cuna por dos hermanas:
-Lady Mary Lygon (1869-1927), que en 1905 casaría con el Tnte. Coronel Henry Hepburn-Stuart-Forbes-Trefusis, uno de los hijos del 20º Barón Clinton.
-Lady Susan Lygon (1870-1962), que en 1889 casaría con Sir Robert Gilmour, 1er Baronet.
A éstas y tras el nacimiento de William en 1872, vinieron dos más:
-El Honorable Edward Hugh Lygon (1873-1900), que serviría en el Ejército Británico con el rango de teniente y que caería en acto de servicio durante la IIª Guerra de los Boer.
-Lady Margaret Lygon (1874-1957), que a la postre casaría con el 2º Barón Ampthill.
Nuestro personaje, William, sus hermanas y hermano quedarían huérfanos a temprana edad, en junio de 1876, al fallecer su madre. Dos años después, Lord Beauchamp contraía un segundo matrimonio con Lady Emily Pierrepont (1853-1935), hija del 3er Conde Manvers, en Perlethorpe, Nottinghamshire, un 24 de septiembre de 1878. La nueva condesa de Beauchamp daría otros cuatro retoños al conde:
-El Hon. Robert Lygon (1879-1952), casado en 1903 con Cecil Albinia Arbuthnot y padres de Reginal Lygon, que fallecería en 1976 a la edad de 72 años y poco antes que su primo el 8º Conde de Beauchamp, dejando tan solo hijas.
-El Hon. Henry Lygon (1884-1936), que murió soltero a la edad de 51 años.
-Lady Agnes Lygon (1880-1960), casada en 1906 con el Hon. Arthur George Villiers Peel.
-Lady Maud Lygon (1882-1962), casada en 1909 con Samuel Hoare, 1er Vizconde Templewood, por lo que, socialmente, se la conoció primero como Lady Maud Hoare y, a partir de 1944, como Lady Templewood. En 1927, fue condecorada por el rey Jorge V "Dama Comendadora de la Orden del Imperio Británico" (OBE).
El padre de nuestro protagonista era entonces una eminente figura del Partido Conservador que, sucesivamente, había desempeñado varios cargos políticos durante el reinado de Victoria I: miembro del Parlamento por Tewkesbury entre 1857 y 1864, diputado por el West Worcestershire entre 1863 y 1866, Lord Steward entre 1874 y 1880, Paymaster General entre 1886 y 1887, y Lord Teniente del Worcestershire entre 1876 y 1891. Tercer hijo de Henry Lygon, 4º Conde de Beauchamp, y de Lady Susan Caroline Eliot, hija del 2º Conde de St. Germans, había recibido su formación académica en Eton College consiguiendo su licenciatura en 1856, en el Christ Church de la universidad de Oxford. Inició su carrera política vinculándose al Partido Conservador, descolgando en 1857 su acta de diputado para Tewkesbury en el Parlamento Británico. La muerte sin hijos de su hermano mayor, entonces 5º Conde de Beauchamp, el 4 de marzo de 1866, le convirtió en el 6º Lord Beauchamp y nuevo cabeza de familia al frente del mayorazgo. Dada su nueva condición, tuvo que renunciar a su puesto en la Cámara de los Comunes para entrar en posesión de su asiento en la Cámara de los Lores. Bajo los ministerios de Benjamin Disraeli y del Marqués de Salisbury, desempeñó diversos cargos en el seno del gobierno conservador y de su administración.

Madresfield Court, la mansión solariega de la familia Lygon desde el siglo XVI en la pequeña localidad de Madresfield, cerca de Malvern, en el Worcestershire.
El 6º Lord Beauchamp fallecería súbitamente a los 60 años de edad, víctima de un ataque al corazón en el curso de una cena celebrada en su mansión solariega de Madresfield Court, en Malvern, Worcestershire, la noche del 19 de febrero de 1891. Su repentina muerte convertiría a su hijo William, Lord Elmeley, de tan solo 18 años, en el nuevo y 7º Lord Beauchamp, un título que remontaba a 1815 y que fue creado por el rey Jorge III para agraciar a Sir William Lygon de Madresfield Court (1747-1816), su antepasado.
El VIIº Lord Beauchamp: figura pública, cortesana y política

Como su padre, William había sido un distinguido alumno de Eton y del Christ Church College de Oxford. En su época de universitario había mostrado una faceta un tanto religiosa al unirse a la Unión Social Cristiana. La súbita desaparición de su padre en febrero de 1891, le catapulta a edad tan temprana a grandes responsabilidades: asumir el mayorazgo y el título de Conde de Beauchamp, administrar las fincas de la familia y tomar asiento en la Cámara de los Lores sin haber hecho siquiera su prueba de fuego en la Cámara de los Comunes. Cuatro años después, se convierte en alcalde de Worcester entre 1895 y 1896. Con ideas muy progresistas, se sorprende muchísimo cuando la reina Victoria le ofrece el puesto de gobernador de Nueva Gales del Sur (Australia) en mayo de 1899. Pese a su excelente trabajo como gobernador y administrador de la colonia australiana, durante el cual se rodea y disfruta de la compañía de notables artistas y escritores locales, se vuelve prontamente impopular por culpa de una serie de meteduras de pata y desencuentros que ofenden a los australianos, como su referencia, exenta de tacto, al orígen de los colonos como descendientes de antiguos convictos británicos (cosa que era mayormente cierta). Es más, su relación pública con la Iglesia y el anglo-catolicismo, contribuyeron a empeorar su imagen frente a la comunidad Evangelista.
Fuera porque ya no encontraba alicientes en ese cargo o porque le amenazaban con airear su secreta afición por los apuestos chicos australianos, Lord Beauchamp presentó su renuncia formal y regresó a la metrópoli en 1900, un año antes de que falleciera la octogenaria reina Victoria I*.

Retrato de la reina Victoria I de Gran-Bretaña e Irlanda, Emperatriz de la India (1819-1901), realizado en 1900 por B. Müller.

Fotografía de la fachada principal de Buckingham Palace desde un ángulo del Pall Mall, en 1910. / Abajo, el retrato del rey Eduardo VII de Gran-Bretaña e Irlanda, hijo y sucesor de la reina Victoria que reinó entre 1901 y 1910.
En 1902, Lord Beauchamp se une al Partido Liberal y, el mismo año, contrae matrimonio con Lady Lettice Mary Elizabeth Grosvenor, hija de Victor, Conde Grosvenor, y nieta del 1er Duque de Westminster. Cuando los liberales llegan al poder con Sir Henry Campbell-Bannerman en diciembre de 1905, nuestro conde es nombrado Capitán del Honorable Cuerpo de Caballeros de Armas y, en enero de 1906, entra a formar parte del Consejo Privado de Su Graciosa Majestad**. En julio de 1907, Eduardo VII le nombra Lord Mayordomo de la Casa Real (Lord Steward of the Royal Household), un cargo que le hace entrar en contacto permanente con la familia real británica y la corte de St. James, y que en su día también fue desempeñado por su progenitor. Siendo Herbert Henry Asquith*** nuevo primer ministro en 1908, Lord Beauchamp seguiría desempeñando su cargo en la corte eduardiana.
En junio de 1910, ingresa en el gabinete como Lord Presidente del Consejo y, en noviembre del mismo año, es nombrado Primer Comisionado de Obras Públicas y Urbanismo. En 1911, la Corona le nombra Lord Teniente de Gloucestershire y, en la ceremonia de coronación del rey Jorge V en Westminster, es él quien lleva la Espada Real o del Estado (ilustración contigua). En 1913, es también nombrado Lord Guardián de los Cinco Puertos. En 1914, es investido caballero de la Muy Noble Orden de la Jarretera (KG) por el monarca, y poco después nombrado Canciller de la Universidad de Londres. Entre esos años de 1914 y 1915, en plena Gran Guerra, volvería a ostentar la presidencia del Consejo pero en mayo de 1915, no formaría parte del gobierno de coalición de H.H. Asquith. A partir de esa fecha, Lord Beauchamp dejaría de frecuentar los ministerios pero no por ello renunciaría a su papel de líder del Partido Liberal en la Cámara de los Lores, del cual era también el principal soporte gracias a su fortuna personal (entre 1924 y 1931).
Sin embargo, tan idílica carrera acabaría por truncarse gracias a la malévola intromisión de su cuñado Hugh Richard Arthur Grosvenor, 2º Duque de Westminster, que curiosamente militaba en el partido rival: el conservador.
Los Trapos Sucios de Lord Beauchamp
Fotografía familiar en los jardines de Walmer Castle: Lord y Lady Beauchamp con sus tres hijos y cuatro hijas.
Aunque era vox populi en algunos cenáculos de la alta sociedad británica que Lord Beauchamp tenía más interés en el sexo masculino que en el femenino, éste mantenía las apariencias y, públicamente, jamás se les ocurrió a sus rivales políticos utilizar los chismorreos de salón para desacreditarle y, de paso, dar una mortal estocada al Partido Liberal. Convenientemente casado con una gran dama de muy buena familia, tan buena y honorable como la suya, Lord Beauchamp era entonces para los ingleses de a pie un respetable padre de familia con una numerosa prole compuesta por cuatro hijas y tres hijos, que disponía de una gran fortuna, que poseía varias mansiones y fincas señoriales y ostentaba importantísimos cargos públicos y cortesanos. Pero la realidad era otra o, mejor dicho, había algo más que era menester acallar, esconder: Lord Beauchamp era como Oscar Wilde, como Lord Rosebery, como Lord Alfred Douglas,... y ser de este modo era entonces severamente castigado por las leyes inglesas. Para hacerse una idea de lo que era entonces la opresiva sociedad británica de finales del s. XIX y principios del XX, con su esplendorosa Era Victoriana y su Era Eduardiana, uno tiene que leer la biografía de Oscar Wilde, visionar películas como "Maurice" o series como "Downton Abbey".

Lejos de las miradas indiscretas de la capital, Lord Beauchamp daba rienda suelta a su sexualidad en la campiña inglesa. Sus fines de semana los pasaba en buena compañía masculina, fuese en su mansión solariega de Madresfield Court o en su otra residencia de Walmer Castle. En su cama era, de hecho, extremadamente democrático: sus "partners" solían ser desde sus propios sirvientes hasta sus invitados ocasionales, miembros de la élite de entonces, sin desdeñar a los lugareños, fuesen simples obreros o campesinos. Mientras fueran apuestos y compartieran sus gustos sexuales, la condición social poco importaba.
Fue a raíz de un viaje de Lord Beauchamp a Australia en 1930, en compañía de Robert Bernays, miembro de su mismo partido, cuando se supo comúnmente en la sociedad londinense que ambos eran, en realidad, amantes. El escándalo estaba servido... y el cuñado del conde, el duque de Westminster, no faltó en soplar los detalles del sucio "affaire" al rey Jorge V y a la reina Mary, con la secreta esperanza de hundir así al Partido Liberal a través de Lord Beauchamp y porque, a nivel personal, le tenía en aversión y, por qué no decirlo... envidia. Las revelaciones del duque sentaron como un bombazo en Buckingham Palace; Jorge V llegó incluso a murmurar: "Y yo que pensaba que los hombres así se pegaban un tiro..."
Lady Beauchamp recibió dichas revelaciones como un jarro de agua fría. Ni por asomo habría sospechado de la doble vida de su esposo y toda esa repugnante historia de trasalcoba puntualmente contada por su hermano no hizo más que confundirla. Todas las juergas campestres, los encuentros sexuales, las fiestas subidas de tono de Lord Beauchamp con sus invitados masculinos en Madresfield Court habían sido documentadas hasta en el más insignificante detalle por los "detectives" a sueldo del asqueroso cuñado; listas de nombres que comprometían a muchas personas de altísimo rango, fechas,... aquello habría sido un festín para un tribunal londinense y, como no, para la prensa británica! Desde luego, el duque de Westminster no había destapado el pastel para hacerle un favor a su hermana y abrirle los ojos; lo había hecho por su visceral animadversión hacia su cuñado y porque pretendía aprovecharse políticamente de su caída, pensando que con él arrastraría a todo el Partido Liberal. El gesto define muy bien su catadura moral, asi que huelgan más calificativos.

Los cuatro hijos del rey Jorge V y de Mary de Teck (de izq. a derecha): George, duque de Kent, Edward, Príncipe de Gales -y futuro rey Eduardo VIII-, Albert, duque de York -y futuro rey Jorge VI-, y Henry, duque de Gloucester.
Horrorizados los reyes por la posibilidad de que saltase a la calle semejante escándalo y salpicase a la familia real, más teniendo en cuenta que dos de sus hijos -los príncipes Henry y George de Gran-Bretaña (1)- habían sido repetidas veces los distinguidos huéspedes de Lord Beauchamp en Madresfield Court y que, para colmo, el último andaba en estrecha relación con una de las hijas de su anfitrión ocasional, Lady Mary Lygon, Jorge V tomó cartas en el asunto más veloz que un rayo. Tras la bronca de rigor a sus dos retoños, el rey exigió que George interrumpiera de inmediato su relación con Lady Mary Lygon. El segundo paso fue llamar a palacio a Lord Beauchamp y exponerle su resolución a la vista de todas las pruebas reunidas contra él por el duque de Westminster: que se retirara del escenario político, que dimitiera de todos sus cargos, que se separara (sin divorcio formal) de su esposa Lady Lettice y abandonase el país inventándose cualquier pretexto creíble. Era menester evitar a toda costa el escándalo y, sobretodo, que Lord Beauchamp fuese públicamente denunciado por su cuñado (en cuyo poder obraban las pruebas incriminatorias de su homosexualidad) y pasara por un vergonzoso juicio de consecuencias más que previsibles...(2).
Lord Beauchamp rehusó en primera instancia pasar por el aro pero, poco después e imaginando la presión psicológica que se ejerció sobre él, tuvo que doblegarse ante las exigencias de Jorge V dimitiendo de sus cargos excepto al de Lord Guardián de los Cinco Puertos. Y puesto que no quería proceder a una separación amigable con su esposa, ésta obtuvo sin dificultades un divorcio en toda regla. Amenazó con suicidarse pero, finalmente, no cumplió con su amenaza y tuvo que hacer sus maletas para abandonar Inglaterra para afincarse en Francia ante la posibilidad de verse procesado. La historia había felizmente acabado para todos, sin provocar apenas olas, gracias a la auto-immolación del conde de Beauchamp.
Epílogo
Divorciada la ex-condesa de Beauchamp, Lady Lettice Grosvenor vivió alejada de sus hijos convirtiéndose en una extraña para ellos. Tan solo su benjamín, el Honorable Richard Lygon (1916-1970), familiarmente apodado Dickie, estuvo en buena relación con ella. De hecho, sus otros seis hijos nunca le perdonaron que se divorciara de su padre y se dejase manejar por su hermano el duque de Westminster. Condenada al ostracismo por parte de su familia, obligada a vivir bajo la férula de su dominante hermano, llevó una existencia lamentable y triste, siempre enferma y psicológicamente hundida. Fallecería prematuramente a la edad de 59 años, tan solo cinco años después de su divorcio (1936), sin haber conseguido reconciliarse con sus hijos.

El 7º Conde Beauchamp con su primogénito William, Lord Elmeley y futuro 8º y último Conde Beauchamp.
En cuanto al Muy Honorable William Lygon, 7º conde de Beauchamp, dejó el continente europeo para cruzar el charco e instalarse en la costa Este de los Estados Unidos, ante el inminente conflicto que se avecinaba. Moriría al poco de cáncer a la edad de 66 años, en Nueva York, el 14 de noviembre de 1938. Su título recayó naturalmente en su hijo primogénito William (1903-1979), a la sazón Vizconde Elmeley, como 8º y último conde de Beauchamp puesto que éste no tuvo hijos de su esposa Mona, nacida Else Schiewe (muerta en 1989).

Su segundo hijo, el Honorable Hugh Patrick Lygon (1904-1936), que también era gay como su padre, murió de cirrosis en la localidad bávara de Rothenburg un 19 de agosto de 1936. Tan solo tenía 21 años. Su amigo el escritor Evelyn Waugh, autor de la novela Brideshead Revisited (Retorno a Brideshead), se inspiró en él para crear el personaje de Lord Sebastian Flyte.
Su hija Lady Lettice Lygon (1906-1973), había casado en 1930 con Sir Richard Charles Geers Cotterell, 5º Baronet, y tuvo hijos; se divorciaron en 1958.
La segunda, Lady Sibell Lygon (1907-2005), casaría en 1939 con Michael Rowley, sobrino de su tío materno el 2º Duque de Westminster, descubriendo al poco que éste ya estaba casado. El claro caso de bigamia fue finalmente resuelto en 1949, al pronunciarse legalmente su unión.
Lady Mary "Maimie" Lygon (1910-1982), la que estuvo sentimentalmente relacionada con el príncipe George, duque de Kent, casó finalmente en 1937 con el príncipe Vsevolod Ivanovich de Rusia, pero el matrimonio se tradujo prontamente en un divorcio.
La última hija, Lady Dorothy Lygon (1912-2001), permaneció soltera hasta que, a la edad de 73 años, contrajo matrimonio con Robert Heber-Percy de Faringdon (1985), separándose poco después.
En cuanto al benjamín de la familia, el Honorable Richard "Dickie" Edward Lygon (1916-1970), éste se casó en 1939 con Patricia Janet Norman; la hija de ambos, Rosalind Lygon (n.1946), actualmente Lady Morrison, acabó por heredar la finca y mansión solariega de Madresfield Court en 1979.
Anotaciones y Anécdotas
Retrato del escritor Evelyn Waugh (1903-1966), autor de la novela "Retorno a Brideshead", publicada en la primavera de 1945 y posteriormente adaptada para la TV en 1982.
El escritor Evelyn Waugh, que conoció muy bien a la familia de Lord y Lady Beauchamp dada su estrecha amistad con el Honorable Hugh Patrick Lygon, se inspiró en sus miembros para escribir su más popular novela "Retorno a Brideshead", publicada en mayo de 1945; asi no nos puede extrañar que el conde y la condesa de Beauchamp inspirasen los personajes del marqués y marquesa de Marchmain, y que el segundón diera lugar, por su orientación sexual y su abuso del alcohol, al personaje de Lord Sebastian Flyte, con el que comparte el mismo final.
De hecho, Evelyn Waugh conoció al Honorable Hugh Patrick Lygon en su época universitaria de Oxford y ambos mantuvieron una relación que no da lugar a dudas sobre su naturaleza. El segundogénito de Lord Beauchamp era rubio, guapo, rico, divertido y alocado, igual que Lord Sebastian Flyte en "Retorno a Brideshead", antes de que su adicción a la bebida le llevase prematuramente a la tumba.
Su padre, Lord Beauchamp, que dividía su tiempo entre su casa londinense de Belgrave Square y su castillo tudoriano de Walmer Castle en Kent, siempre andaba en la expectativa de compartir lecho con los invitados masculinos de su hijo Hugh. Y si éstos no le abrían las puertas de sus dormitorios (porque Hugh solía avisarles de las visitas nocturnas de su padre, y ellos, en consecuencia, echaban el cerrojo), espetaba a su hijo en el momento del desayuno: "Es muy agradable ese amigo tuyo, pero es condenadamente descortés."

Se sabe, por boca del diplomático y memorialista Harold Nicolson (también bisexual y marido de Lady Victoria Sackville-West), que el mayordomo de Lord Beauchamp, Bradford (hombre excepcionalmente guapo y atractivo), mantenía relaciones sexuales con su señor de manera regular y que, en cierta ocasión, un invitado de Madresfield Court oyó al conde decirle a su mayordomo, en perfecto francés, "je t'adore" (te adoro). El atónito invitado preguntó entonces a Nicolson si había oído bien lo que acababa de decirle Lord Beauchamp a Bradford, y éste le replicó: "Nonsense. He said, 'Shut the door'." (traducido: "No, para nada. Le ha dicho, cierra la puerta.") De hecho, aunque no todos los criados varones de Lord Beauchamp eran gays, un buen número de ellos sí lo eran.
En otra ocasión, fue un criado heterosexual quien, encontrándose con la puerta del salón de dibujos de la casa de Belgrave Square cerrada con llave, echó una mirada por la cerradura para ver quien se había encerrado en él y descubrió a Lord Beauchamp y a su médico en plena coyunda sobre el sofá.
En cuanto al cuñado de Lord Beauchamp, podemos afirmar que las bajezas del duque de Westminster respondieron a una necesidad de apaciguar una envidia insana que venía atormentándole desde hacía años, y principal causa de su animadversión por el marido de su hermana. Él que era uno de los hombres más ricos de Europa, al que apodaban "Bendor", se había visto repentinamente vetado en la corte tras divorciarse por dos veces y casarse una tercera vez, amén de su relación adúltera con Coco Chanel (entre 1925 y 1930), cosa que no era del agrado de Buckingham Palace, mientras su cuñado se acostaba con hermosos chavales de 19 años y gozaba impunemente del favor real... Inevitablemente, se sintió discriminado y utilizó los medios más viles para vengarse de lo que él consideraba una injusticia: destapó la bisexualidad del príncipe George, duque de Kent, aireando ante Jorge V la relación del príncipe con Noel Coward y muchos, muchos otros hombres, sin olvidarse de aquel chaval francés que anduvo chantajeandole al tener en su posesión cartas de amor harto comprometedoras y que amenazó con publicarlas si no se le untaba adecuadamente. Y luego, arremetió contra Lord Beauchamp exponiendo las aterradoras pruebas de sus actividades sexuales con sus propios criados, amigos y hombres locales a ojos de Jorge V.
Pero las vilezas de Hugh Richard Arthur Grosvenor, 2º Duque de Westminster (1879-1953), no sirvieron para cumplir con la totalidad de sus deseos, sobretodo en el ámbito político. Tapado el escándalo por la Casa Real, no hubo más consecuencias que el exilio de su cuñado y la prematura muerte de su hermana, a la que había contribuído en gran medida por sus maldades y malas artes. Su tercera mujer le abandonó como las otras dos (en 1919 y en 1926), y se divorció de él finalmente en 1947. Durante la IIª Guerra Mundial, se erigió como principal soporte de la derecha fascista y de grupos antisemitas. Casado por cuarta y última vez con Anne "Nancy" Winifred Sullivan (1915-2003), ésta le enterró seis años después disfrutando de su viudedad por espacio de cincuenta años. El duque murió sin heredero varón que pudiera heredar su título y su fortuna, por lo que todo cuanto poseyó en vida (título ducal incluído), fueron a parar a manos de su primo William Grosvenor.
Fotografía de Madresfield Court, Malvern, Worcestershire (Inglaterra), hoy propiedad de Lady Morrison. / Abajo, fotografía del hall y escalera principal de Madresfield Court.

(*)_La reina Victoria I (1819-1901), última representante de la Casa de Hannover, reinó entre 1837 y 1901.
(**)_Eduardo VII tiene 59 años cuando asume la corona británica a la muerte de su octogenaria madre la reina Victoria I el 22 de enero de 1901, y su reinado abarca apenas una década: de 1901 a 1910.
(***)_El liberal Herbert Henry Asquith (1852-1928), 1er Conde de Oxford y de Asquith, fue primer ministro de Gran-Bretaña entre 1908 y 1916.
(1)_El Príncipe Henry de Gran-Bretaña (1900-1974) fue Duque de Gloucester, y su hermano el Príncipe George (1902-1942) fue Duque de Kent; este último tenía fama de bisexual y acabó casándose con la princesa Marina de Grecia.
(2)_La homosexualidad era entonces castigada por las leyes inglesas con penas de cárcel y trabajos forzados hasta bien entrado el siglo XX.

Casi increíble la historia de esta familia de postín. Por entonces, la homosexualidad era como cualquier vicio (considerado así antaño, que me perdonen los gays) objeto de ocultación. Es curioso cómo cambian los tiempos. La sociedad ha pasado de considerar un escándalo semejante opción sexual, a verlo como algo normal. Casi me atrevería a afirmar, que no sólo algo normal, sino también "ejemplar" ... en el sentído de que dicha opción es mostrada a los jóvenes como algo natural; como revestído de cierta dignidad, y puesto de moda por los medios (cíne, TV, prensa, etc.) ¿por qué este cambio? Y si ahora vemos como algo horrible, la pederastia ¿quién nos díce que dentro de equis años, no va a ser algo también "natural"? Me parece que los que mueven los hilos detrás de la cortína, consideran esta opción, como algo a extender y promover socialmente. Pues, ahora los pederastas pillados in fraganti, van a la cárcel ... y los jóvenes y niños aprenden a masturbarse, a probar opciones, etc. quiere decírse, que las élites (muchos de ellos abiertamente pederastas) lo que buscan es que haya sexo CONSENTIDO, y por tanto, que todos esos viciosos se libren de la prisión. Al tiempo, hermanos. Gracias Arnau. Como siempre, es un placer compartir ideas y preocupaciones. Saludos.