FRANCIA, 1764 - 1767: TERROR EN PROVINCIAS

LA BESTIA DE GÉVAUDAN -5-

 

Qué animal era la Bestia de Gévaudan?

Ésa es la pregunta del millón, como se diría actualmente dada la afición de nuestra sociedad a los concursos televisivos. ¿Qué tipo de animal pudo sembrar el terror en una región y causar 157 víctimas, como arrojan algunos datos más concretos? El lobo o Canis Lupus está actualmente descartado, al igual que el gran mastín español. De ser así, los habrían identificado como tal en los informes oficiales. Hay un autor que habla de un híbrido de lobo y mastín, o de dogo, porque se sabe que Antoine Chastel vivía rodeado de lobos y mastines en su solitaria cabaña de La Ténazeyre. Recordemos que un híbrido es un organismo vivo (en este caso, animal), fruto de un cruce de dos especies o subespecies de distinta raza y cualidades diferentes. No caigamos en el error de confundir los híbridos con los críptidos (de Criptozoología), ya que estos últimos son animales hipotéticos cuya existencia no ha sido científicamente comprobada. El caso es que han llegado hasta nuestros días una buena cantidad de grabados del siglo XVIII, contemporáneos de la Bestia de Gévaudan, en donde se representa a la famosa Bestia como una hiena y calificándola como tal a pie de página: representación de la bestia feroz llamada Hiena. Más claro, el agua. Se menciona a la hiena como la Bestia ya desde el momento en que el Capitán Duhamel se encarga de las batidas en la región, porque asi lo prueban una serie de grabados publicados en marzo de 1765. Un año antes, se reproduce un "retrato" de la Bestia atacando a una joven basado en el testimonio del abate Petit de Mende, presente durante ese trágico momento (1764). Otro impreso de 1765 reproduce una hiena donde se puede leer: "Hiena, Animal feroz que azota el Gévaudan tal y como se ha enviado a la corte". Comparando estos grabados que van desde 1764 a 1767, con el grabado correspondiente a la hiena "oficial" vista por el Conde de Buffon, zoologo oficial de la corte del Rey, encontramos similitudes inquietantes que nos inducen a pensar que también tuvo 'algo' que ver en las manipulaciones de Versailles.

La carta del Sr. Antoine de Beauterne, publicada en el "Courrier" del 15 de octubre de 1765, dice asi: "Tras el exámen que se hizo en Clermont, siguiendo una observación del Sr. de Buffon, han encontrado muchos parecidos con la hiena, tanto por el número y la disposición de los dientes que juzgan diferentes de las del lobo, como para muchas otras circunstancias."

Detalle de un grabado representando a la Bestia de Gévaudan devorando a una joven. Observen cómo han representado su pelaje, y el aspecto que tiene difiere de un Canis Lupus / Abajo, fotografía de una hiena.

A esto, es interesante añadir unos párrafos del Informe Marin: "Hoy, vigésimo día del mes de junio de 1767, nos, Roch Etienne Marin, baílio de la Real Abadía des Chazes, notario real, adjunto a la subdelegación del Languedoc para Monsieur de Ballainvilliers, intendente de esta provincia de Auvernia (...) Este animal que nos ha parecido ser un lobo, pero más bien extraordinario y distinto por su figura y su proporción de los lobos que se ven en este país (...) Es lo que nos han certificado más de 300 personas de todos los alrededores, que han acudido a verlo: varios cazadores y numerosas personas conocedoras nos han, efectivamente, hecho observar que este animal no tiene similitud con el lobo más que por la cola y el trasero (...) Su cabeza, como veremos, por sus proporciones siguientes, es monstruosa; sus ojos tienen una singular membrana que parte desde la parte inferior de la órbita, viniendo al antojo del animal a recubrir el globo del ojo (...) Su cuello está recubierto de un pelo muy espeso de un gris pelirrojizo atravesado por algunas rayas negras; tiene sobre el pecho una gran mancha blanca en forma de corazón (...) Jamás se le han visto semejantes colores a los lobos y es importante observar que sus costillas no se parecen en ningún modo a las del lobo (...) Dicho esto, hemos redactado el presente proceso verbal en cuatro copias (...) Hecho el mencionado día y año de arriba.

El caso es que, a todas luces y para concluír, no se trata de un cánido (Canidae en latín) que forme parte de esa familia de mamíferos de régimen carnívoro u omnívoro en el que se incluyen lobos, zorros, coyotes, perros y chacales, sino de un hiénido (Hyaenidae en latín), un mamífero carnívoro nativo de Africa y Asia remotamente emparentado con los primeros y que puede alcanzar tranquilamente los 90 kgs. de peso. De hecho, es de capital importancia subrayar que las hienas, pese a tener una apariencia similar con los canes, tienen una familia biológica más próxima a los herpestidos (familia de los suricata), y que se caracterizan por una marcada manera de caminar similar a la del oso al tener las patas delanteras más largas que las traseras. Otro punto importante es su tipo de pelaje: tanto la hiena rayada como la hiena marrón, tienen pieles rayadas y crines oscuras que recubren la parte superior de su cuello, y que erizan cuando están asustadas. Nótese también su modo estratégico de caza y su costumbre de cazar a presas débiles o con poca capacidad para defenderse, como por ejemplo las mujeres y los niños. Añadir, por último, que las hienas suelen arrastrar a sus presas, o partes desgajadas de ellas, a cierta distancia del lugar del ataque para evitar que se apunten las aves carroñeras al banquete... ¿por eso se encontraban las cabezas de las víctimas lejos de los cuerpos?

Unas cuantas verdades desveladas y deducciones

La última víctima de la Bestia de Gévaudan fue Jeanne Bastide, de 19 años, degollada a orillas del Gourgayre entre la Gazelle y La Grange, el 17 de junio de 1767 a las cinco de la tarde (17 h.). La mañana siguiente, Jean Chastel mataba a la Bestia en la cuesta de un lugar llamado 'la Sogne' pero que, en realidad, no era 'la Sogne d'Auvers' (porque sencillamente no se ha encontrado en la topografía de la región). Jean Chastel abatió probablemente a la Bestia entre Lesbinières y Lair, donde sí se ubica un lugar bautizado como "La Sogne" y que domina el inquietante "Bosque Negro" de Desges. ¿Qué dijo Jean Chastel a la Bestia antes de dispararle certeramente? pues esto: "Bestia, ya no comerás más!" -Bang!-.

Nos queda decir que Jean Chastel, pese a sus relaciones importantes (conocía muy bien al Conde de Morangiès desde la época de Menorca), siguió siendo un mindundi al que nunca se le consagró estampa oficial alguna pese a su proeza como cazador de la verdadera Bestia de Gévaudan. Después de aquello, la "Bestia" dejó de ser el azote de la región y cesaron las muertes.

Vista del Castillo de Saint-Alban, según una vieja fotografía de inicios del siglo XX.

¿Y el Conde de Morangiès? Jean-François Charles de Molette, Conde de Morangiès -o Morangias si lo pronunciamos en la Lengua de Oc-, alias "Lengua de Oro", amigo del divino marqués de Sade, fue el gran sospechoso del asunto de "la Bestia", ¿qué duda cabe, cuando conocemos lo que pasó después del 20 de junio de 1767? Por lo visto, desde las más altas instancias del Gobierno de Su Cristianísima Majestad, se insinuó con gran insistencia y no poca presión que el conde fuera "asignado a residencia" en su vetusto castillo de Saint-Alban-sur-Limagnole (eso corresponde al arresto domiciliario de nuestra época). Poco después, mandaron decirle que hiciera el favor de poner los pies en polvorosa; cosa que hizo exiliándose al otro lado de la frontera alemana, teniendo el buen gusto de no hacerse rogar demasiado.

Ese aristócrata de tan alto linaje, hijo de uno de los ocho barones del Gévaudan y de los Estados del Languedoc, antaño conocido de la corte de Versailles y con fama de notorio libertino corrompido, cubierto de deudas y con un historial de procesos judiciales bastante ruinosos, cayó en la más absoluta desgracia y luego, en la total decadencia.

Morangiès, arruinado, y habiendo de paso también arruinado a su familia con sus excesos, acabará muerto a manos de una prostituta con la que vivía en concubinato. Ésta le partió el cráneo a golpes, con una pala de chimenea, después de constatar horrizada que el depravado conde había violado a su hija de 6 años! No es para menos...

El Sr. François Antoine, 'Monsieur Antoine', por su lado, sacó realmente provecho de su estancia en el Gévaudan. El 1 de octubre de 1765, su hijo Monsieur de Beauterne presentó al rey Luis XV una formidable "Bestia" con una altura de 32 pulgadas, una longitud de 5 pies 7 pulgadas y media, una anchura de 3 pies y un peso de 130 libras. Todo el mundo presente, incluyendo numerosos testigos y picadores de la Lobería Real, especialistas en la materia, reconocen en la "Bestia" presentada como tal a un lobo de gran complexión pero con un inusual pelaje gris acero. Aqui empieza el desafine en la superchería de Chazes... Antoine afirmó rotundamente y ante testigos, que el animal al que había dado muerte no era, ni por asomo, un lobo. Siendo Lobero Mayor del Reino de Francia, ¿alguien podría poner en duda su convicción? Si alguien sabía de lobos, ése era Monsieur Antoine. Luego se moderó, tergiversó, argumentó y acabó por escribir en su informe oficial que jamás había visto ningún lobo que pudiese compararse a ese animal (ahí empieza a "matizar" por no decir "mentir" piadosamente en su informe). Por tanto, cabe suponer que hubieron dos animales bautizados como "la Bestia de Gévaudan", sencillamente porque no era la misma la cazada que la presentada al rey en Versailles. ¿Por qué? se preguntarán. Aqui empieza una anécdota que pone la mosca en la oreja...

Resulta que en el zoológico real (La Ménagerie Royale en francés) ubicado en el Jardín de Plantas de París, regentado por el naturalista Buffon, se encontraba un hermoso ejemplar de gran lobo gris de los Cárpatos cuyos lúgubres aullidos solían hacerse oír de noche en la capital. Ese lobo gris de los Cárpatos era muy popular entre los parisinos. De repente, a inicios de septiembre de 1765, el animal se esfuma misteriosamente de su jaula para no reaparecer jamás. El asunto de la desaparición de la mascota real puso en un aprieto a un conde de Buffon que tenía a cargo su custodia. Hasta aqui bien. Pero, cuando se puso a llevar la investigación sobre el misterioso desvanecimiento del lobo de los Cárpatos, lo hizo con tanta tibieza que nunca le llevó a ninguna parte. De hecho, me inclino mayormente a pensar que tampoco quería llegar a nada ni resolver tamaño misterio encontrando culpables, sencillamente porque él también tuvo, sin duda alguna, mucho que ver con el esfumamiento del pobre lobo gris. Obviamente, no existen pruebas tangibles de tal hipótesis de 'conspiración' en las altas esferas de la corte, porque ese tipo de tejemanejes se organizan con órdenes verbales que no escritas por la autoridad responsable de las decisiones. El caso es que, con toda probabilidad, ese famoso lobo gris transilvano haya formado parte del socorro tan esperado por Monsieur Antoine y, en consecuencia, haya también acabado disecado y ligeramente transfigurado por el cirujano Boulanger para llevarlo en presencia del rey haciéndolo pasar por la "Bestia de Gévaudan".

No podemos imaginarnos a Luis XV escribiendo a Buffon:

"Querido amigo científico, un colega nuestro tiene algunos problemas en el país de los paletos del sur dónde no consigue liquidar a un bicho que devora a mis queridos súbditos, permitiendo de este modo a Monseñor de Choiseul-Beaupré criticar a la nobleza local que, para colmo, se sospecha que está implicada en este oscuro asunto. ¿Podría tener ud. la amabilidad de hacerle llegar uno de esos bichos que guardáis en el zoológico de vuestro jardín y enviárselo lo antes posible con la máxima discreción? Ese colega, del que callaré el nombre pero que me es cercano, pues es mi porta-arcabuz, podría asi coserlo rápidamente a balazos y sacarme esa espina que tengo clavada en el pie..."

Y Buffon contestar por escrito a Su Majestad:

"No hay problema Majestad. Tengo justamente un gran lobo gris de los Cárpatos que podrá hacerse pasar por la Bestia. Me ocuparé personalmente del asunto y vos podréis dormir tranquilo."

Sería de chapuceros, y de haber existido este intercambio de cartas, las habrían quemado ambos después de leerlas. Al menos es lo que cualquier ser inteligente haría.

Se sabe, de hecho, que Monsieur Antoine dio al improvisado taxidermista Boulanger órdenes muy concretas en cuanto a la talla y forma particular que debía tener la Bestia. Puesto que el cadaver empezaba a descomponerse, el cirujano no tuvo más remedio que despellejar al animal con el fin de extender su piel sobre un molde. Puntualizó también que había que "naturalizarla", una palabra de amplio significado.

Añadamos que los Antoine de Beauterne coaccionaron sutilmente a casi una veintena de personas para que atestiguaran que el animal cazado y presentado como la Bestia, era el mismo que les había supuestamente atacado. Se sabe que, de 18 testigos, 17 nunca habían visto jamás a la Bestia original como tampoco fueron víctimas de sus ataques. Por lo visto, cogieron a unos cuantos analfabetos para que hicieran de figurantes y dieran falsos testimonios con la finalidad de que la superchería de los Antoine de Beauterne colara. Más grave aún: la supuesta "Bestia" cazada por Monsieur Antoine tenía una cicatriz en el hombro derecho; a la valiente sirvienta del cura de Paulhac, Marie-Jeanne Valet, la presionaron para que dijera que aquella herida la había infligido ella con su pica. Pero es que ella hirió de gravedad a la auténtica Bestia en el pecho el 11 de agosto de 1765!

Luis XV, satisfecho con Monsieur Antoine, le concedió una pensión de 1.000 libras, la gran-cruz de San-Luis, títulos de nobleza, un puñado de tierras y el derecho a incluír la Bestia en su escudo de armas. Pero ahí no acaba la cosa: encima consigue que el Tesoro Real le reembolse todos los gastos que le ocasionaron sus cacerías en el Gévaudan, una factura que ascendía a 16.075 Francos Oro y 38 céntimos exactamente; cobra, además, una gratificación de más de 2.000 libras como premio por abatir a la Bestia. Si redondeamos la recompensa real, digamos que su misión le aportó nada menos que 200.000 libras de renta, lo que traducido a nuestra época corresponderían a un millón seiscientos mil €uros! Algo francamente escandaloso.

Numerosos testimonios prueban que un hombre solía estar cerca de la Bestia cuando atacaba. Es este individuo quien organizaba las puestas en escena alrededor de los cadáveres, procediendo a sus decapitaciones. ¿Qué hombre podía enviar a la Bestia matar mujeres y niños? El dueño se disocia en dos personalidades: un noble de alto rango que disfruta a distancia de las desgracias que provoca y un bruto que sigue sobre el terreno las sanguinarias proezas de la Bestia. Todo indica que ese bruto era Antoine Chastel, como hemos indicado anteriormente. En cuanto al padre, Jean Chastel, fue un cómplice pasivo hasta el día en que, destrozado por la muerte de la pequeña Marie Denty, y harto de todas esas masacres, decidió ponerles un punto final. Su hijo es, a todas luces, un sádico y un sociópata, por lo que sabiendo eso comprendemos mejor las puestas en escena y las víctimas encontradas desnudas y, sin duda, violadas. En muchos casos, las víctimas de la Bestia aparecían en cueros, medio devoradas en la zona estomacal-abdominal, decapitadas (las cabezas se encontraban días después y lejos del cuerpo) y, curiosamente, con sus ropas al lado o cubriéndolas en algunos casos.

En cuanto al noble de alto rango, todas las sospechas recaen sobre Jean-François Charles de Molette, Conde de Morangiès; un hombre de ambiciones frustradas, conocido por sus accesos de cólera, lleno de desprecio a la par que libertino y amoral. Puede incluso que fuera un psicópata. Vamos, la vergüenza de la aristocracia languedociana...

Los Actores principales

-MONSEÑOR DE CHOISEUL-BEAUPRÉ: Gabriel Florent de Choiseul-Beaupré (1685-1767), Obispo de Mende y Conde de Gévaudan entre 1723 y 1767. Hijo del Marqués Antoine Cléradius de Choiseul-Beaupré (1664-1726), Teniente General de los Ejércitos del Rey, y de Anne-Françoise de Barillon-Morangis (ob.1745). Por parte de padre, era primo del diplomático César Gabriel de Choiseul-Chevigny, Conde de Chevigny y Duque de Praslin, ministro de Asuntos Exteriores y de la Marina, y de Étienne-François de Choiseul-Stainville, Duque de Choiseul-Amboise y principal ministro de Luis XV. Fue en primera instancia limosnero del Rey, y luego obispo de Saint-Papoul de 1718 a 1723. Se hizo célebre por su famoso "Mandamiento" del 31 de diciembre de 1764, que molestó al rey Luis XV por sus ácidas críticas a la aristocracia local.

-ÉTIENNE LAFONT, síndico de la diócesis de Mende natural de Marvejols (1719-1767), fue abogado en el Parlamento de Toulouse y, desde 1749, subdelegado del Intendente del Languedoc en el Gévaudan. Sus hermanos Jacques y Trophime Lafont le ayudaron en su tarea para erradicar a la Bestia. Murió en julio de 1767, 18 días después de que Jean Chastel diera muerte al monstruo.

-SEÑOR DE MONTLUC, gentilhombre natural de Saint-Flour, Pierre Tassy de Montluc (1721-1796), fue subdelegado de la diócesis de Saint-Flour y adjunto del Intendente de Auvernia.

-CAPITÁN DU HAMEL o DUHAMEL, Jean-Baptiste Louis François Boulanger, Señor Du Hamel o de Duhamel, fue en primera instancia teniente en el regimiento de Cambis a partir de 1747. De 1756 a 1758, fue corneta en el regimiento de caballería Royal-Roussillon. Se enrola como ayudante de mayor de Infantería del regimiento de voluntarios de Clermont-Prince. Es a partir de 1758 cuando asciende a Capitán-Mayor del Regimiento de Clermont-Prince, al mando de dos destacamentos de Dragones. Durante los primeros ataques de la Bestia, comandaba sus tropas en Langogne.

-CONDE DE MONCAN, Jean-Baptiste Marin, Conde de Moncan (+1779), Mariscal de campo de los Ejércitos del Rey y luego Teniente-General, Gobernador Militar del Languedoc y Caballero Gran-Cruz de la Orden de San-Luis. Fue también el penúltimo Senescal y gobernador del condado de Rouergue entre 1767 y 1779, fecha de su muerte.

-SEÑOR DE SAINT-PRIEST: Marie-Joseph Guignard de Saint-Priest fue el Intendente del Languedoc a partir de 1764. Anteriormente, fue consejero en la corte de ayudas de Montpellier, luego 'Maitre des Requêtes' en 1757 antes de convertirse en intendente.

-SEÑOR DE L'AVERDY: Clément Charles François de L'Averdy, Marqués de Gambais (1724-1793), fue un magistrado y político natural de París que ejerció como Controlador General de las Finanzas -Ministro de Economía y Hacienda-, entre 1763 y 1768, año de su cese por Luis XV. Mantuvo una correspondencia con personalidades del Gévaudan.

-CONDE DE SAINT-FLORENTIN: Louis III de Phélypeaux, Conde de Saint-Florentin, marqués y 1er Duque de La Vrillière (1705-1777), fue el Ministro de la Casa del Rey entre 1749 y 1775, y Secretario de Estado para los Asuntos Exteriores de 1770 a 1771, además de ser el Canciller y Guarda de los Sellos de la Orden del Espíritu-Santo desde 1716. Tiene en su haber el récord de longevidad ministerial. Fue uno de los interlocutores privilegiados de las correspondencias entre los nobles del Gévaudan y la Corte de Versailles.

-SEÑOR DE BALLAINVILLIERS: Simon Charles Sébastien Bernard de Ballainvilliers fue el Intendente de Auvernia entre 1757 y 1767, que siguió de cerca los acontecimientos relacionados con la Bestia y su final.

-CONDE DE PEYRE: Aymar-Henri (?) de Grolée-Viriville, Conde de Peyre, propietario del Castillo de La Baume -considerada la residencia más elevada de Francia, se encuentra a 1.200 metros de altura sobre el mar-, y en cuyos alrededores actuó la Bestia. (Blasón de los Condes de Grolée de Peyre, en la imagen superior)

-SEÑOR D'ENNEVAL o DENNEVAL (Padre): Jean-Charles Marc Antoine Vaumesle d'Enneval o Denneval (nacido en 1703 ?), gentilhombre normando, Lobero Mayor del Rey en Exmes, Normandía; tenía la reputación de ser el mejor fusil de su provincia y un experto cazador de lobos desde que había exterminado a una gran manada que infestaba los Bosques Reales de Eu.

-SEÑOR D'ENNEVAL o DENNEVAL (Hijo): Jean-François Vaumesle d'Enneval, Capitán del Regimiento de Bresse; acompañó a su padre en la misión que le habían encomendado para dar caza a la Bestia de Gévaudan.

-SEÑOR ANTOINE: François Antoine, llamado "Monsieur Antoine" (n.1695- ? ), porta-arcabuz o arcabucero del Rey, subteniente de las Cacerías Reales, Inspector de la selva de la Capitanería de Saint-Germain-en-Laye, Lobero Mayor del Reino, Caballero Gran-Cruz de la Orden Real y Militar de San-Luis. Designado por Luis XV como sustituto de los Denneval, se le encargó acabar con la Bestia de Gévaudan y sus matanzas lo más rápidamente posible. Fue asistido por el guarda-general Lacoste, los guardas de caza de la Capitanería Real Pélissier, Régnault y Dumoulin, los guardas-a-caballo del Duque de Orléans, Lacour y Richard, y los guardas del Duque de Penthièvre, Lecteur, Lachenay y Bonnet.

-SEÑOR DE BEAUTERNE: Robert-François Antoine de Beauterne (n.1748- ? ), Gendarme de la Guardia del Rey y porta-arcabuz del Delfín. Era el tercer hijo de François Antoine, al que acompañó en su estancia en el Gévaudan con apenas 17 años. Fue él quien presentó al rey y la corte de Versailles, el 1 de octubre de 1765, a la supuesta Bestia disecada y abatida por su padre.

-CONDE DE BUFFON: Georges Louis Leclerc, Señor y luego Conde de Buffon, Señor de Montbard (1707-1788), naturalista, botánico, biólogo, cosmólogo y matemático que, desde 1734, formaba parte de la Academia de Ciencias. Conservador del Jardín de Plantas de París a partir de 1739, fue también Miembro del Instituto de Francia. Es autor de la colosal Historia Natural, General y Particular, obra que englobaba todo el conocimiento natural de su época. Luis XV le hizo conde a partir de 1773.

-MARQUÉS D'APCHER: Jean-Joseph de Châteauneuf-Randon, Marqués y Conde d'Apcher o Apchier (1745-1798), Barón de los Estados del Languedoc, Barón de La Garde-Saint-Chély, de Saint-Alban, de La Gorce, de Salavas, de Sereys, de Thoras, de La Baume, d'Alleyras, de Douchanès, du Haut-Villars, de Saint-Didier d'Allier, du Thiolente, de La Garde, de Cénaret y de La Clause; Conde de Besque, Vizconde de Vazeilles, de Vabres, de Besque-Charraix; Señor de La Margeride, de Tailhac, de Montpeyroux, de Saint-Préjet d'Allier, d'Arzens, du Recoux, du Villaret, de Billières, de La Besque, de Verdun y de La Clavière; co-señor de la ciudad de Saugues, de la Baronía de Randon; Mariscal de Campo de los Ejércitos del Rey y Caballero de la Orden Real y Militar de San-Luis. Participó activamente en la persecución y erradicación de la Bestia, organizando numerosas batidas a sus expensas. La Bestia abatida por Jean Chastel el 19 de junio de 1767, fue expuesta en su castillo de Besque durante 12 días. El 3 de septiembre de 1777, casó en Langeac con Henriette de Rochefort d'Ally de La Tour-Saint-Vidal. Durante la Revolución Francesa fue diputado de la nobleza del Gévaudan en los Estados Generales convocados en marzo de 1789, pero renunció al cargo durante la elección de la Asamblea Constituyente. Ante el empeoramiento de los acontecimientos y la creciente inseguridad, se exilió para establecerse en Barcelona donde falleció el 2 de noviembre de 1798.

-LAURENT DU VERNY DE LA VEDRINE, Gentilhombre y señor del Castillo de Chamblard, maestro-vidriero propietario de un taller en Auvers y también residente en Nozeyrolles, que asesoró a los Antoine de Beauterne como gran conocedor de la región con sus caminos, bosques, selvas, precipicios, grutas y minas de feldespato. Su castillo de Chamblard fue, en numerosas ocasiones, el punto de partida de las muchas cacerías y batidas orquestadas para cercar y matar a la Bestia.

-MARQUÉS DE MORANGIÈS: Pierre Charles de Molette, Marqués de Morangiès (o Morangias), Conde de Saint-Alban, Barón de La Garde-Thérain, du Tournel, d'Allenc, de Canillac y de los Estados del Languedoc, d'Alteyrac, de Villefort, de La Mollette, de Sénéchas, du Bois-du-Mont, de Puy-Laurent, de Serverette, d'Arnières de Plagnol, de Prévenchère, de La Vigère, de Concoules, de La Baume d'Aubret, de Recoux, du Fraysse, de Buisson, de Beyssac, de Rapine, de Montagnac, du Villard, de La Roche du Mas, de Saugues de Saint-Romain, Señor de La Faye, d'Ardhui, du Besset; Teniente General de los Ejércitos del Rey que se implicó en las cacerías y batidas contra la Bestia, y criticó la ineficacia de los Denneval.

-CONDE DE MORANGIÈS: Jean-François de Molette, Conde de Morangiès, alias "Langue d'Or", amigo íntimo del Marqués de Sade, Coronel destinado en la Isla de Menorca hasta septiembre de 1763, fecha en la que regresa a sus tierras y castillo de Villefort, cerca de Langogne, llevandose consigo a Jean Chastel. En 1767, fue recluído en su castillo de Saint-Alban y, poco después, invitado a abandonar Francia refugiándose al otro lado de la frontera alemana. Murió asesinado por una prostituta con la que vivía en concubinato, tras haber violado a su hija de 6 años.

-CHASTEL: Jean Chastel "Le Masque" o "de la masque" (+1789), cazador de La Besseyre natural de Darnes (Gévaudan) que estuvo sirviendo en un regimiento del ejército francés destinado en la Isla de Menorca hasta 1763, fecha en la que regresa a casa junto con el Conde de Morangiès; sus hijos eran Pierre y Antoine Chastel, y su hermano Jean-Pierre Chastel.

-PORTEFAIX: Jacques André Portefaix, más tarde Jacques Villaret, beneficiario de una pensión de 300 libras anuales concedida por el Rey, Teniente de Artillería, muerto en acto de servicio en extrañas circunstancias a los 32 años, después de redactar unas Memorias "explosivas" sobre los acontecimientos del Gévaudan. Le impactó en la cara una bola de cañón.