FRANCIA, 1764 - 1767: TERROR EN PROVINCIAS

LA BESTIA DE GÉVAUDAN -3-

La bestia de Chastel

 

En el invierno de 1767, una leve interrupción de los ataques se hace notar pero, al llegar la primavera, las gentes asisten a un recrudecimiento y ya no saben qué hacer sino rezar y acudir en tromba a las iglesias. Los peregrinajes se multiplican, principalmente en NªSra. de Beaulieu y en NªSra. d'Estours. A principios de junio, Jean Chastel aparece como peregrino para que bendigan tres balas que él mismo ha fundido con medallas de la Virgen.

El 18 de junio, advierten al Marqués d'Apcher que, la víspera, la Bestia había sido divisada en las parroquias de Nozeyrolles y de Desges. En esta última habría devorado a una joven de 19 años, Jeanne Bastide, en el pueblo de Lesbinières. En consecuencia, el Marqués d'Apcher decide organizar una batida en la región, principalmente en el monte Mouchet (Montmouchet) y en el bosque de La Ténazeire el 19, acompañado por un puñado de voluntarios de la vecindad y de Jean Chastel, que tiene la reputación de ser uno de los mejores cazadores del lugar.

Da la casualidad que, en el curso de esa batida capitaneada por el Marqués d'Apcher, Jean Chastel se topó con la Bestia en una encrucijada de caminos, en un lugar llamado la 'sogne' de Auvers. Le apuntó tranquilamente con su fusil y le dio en el hombro. Poco después, los perros del marqués se abalanzaron sobre la Bestia para acabar de matarla.

El abate Pierre Pourcher relató: "Cuando la Bestia llegó, Chastel entonaba letanías dirigidas a la Santa Virgen, y la reconoció muy bien, pero por un sentimiento de piedad y de confianza en la Madre de Dios, quiso acabar sus oraciones. Tras haber cerrado su libro, plegó sus gafas, las guardó en su bolsillo y tomó su fusil para, al acto, matar a la Bestia que le estaba esperando."

Ocho días después de la muerte de la Bestia a manos de Jean Chastel, el 25 de junio, una loba que, según algunos testimonios, acompañaba a la Bestia, es matada por el Sr. Jean Terrisse, cazador de Monseñor de La Tour D'Auvergne. Recibe en recompensa 48 libras de gratificación.

El destino de la Bestia

 

La Bestia fue transportada al Castillo de Besque, en Charraix, residencia del Marqués d'Apcher. Allí acude el notario Marin, a quien el marqués ha mandado llamar para que establezca un informe muy preciso sobre las dimensiones del animal. Le acompaña el cirujano de Saugues, Sr. Boulanger, el mismo que disecó la "Bestia del Sr. Antoine de Beauterne" en 1765, el hijo del cirujano y el médico Agulhon de La Mothe. La Bestia es disecada por Boulanger y expuesta en uno de los salones de la planta baja del castillo de Besque. El Marqués d'Apcher no repara en gastos para recibir con fasto a la muchedumbre que se agolpa para admirar a la Bestia. Numerosos testimonios de las víctimas de sus ataques vienen entonces a inscribirse en el informe Marin. Durante doce días, la Bestia permanece expuesta en el castillo de Besque antes de que Chastel decida llevarsela hasta Versailles para enseñarla al rey Luis XV.

Retrato de Georges Louis Leclerc, Conde de Buffon (1707-1788), Director del Jardín de Plantas del Rey, según el pintor Drouais. / Abajo, detalle de un retrato del rey Luis XV de Francia (1710-1774), en un tapiz ejecutado a partir de un original de L.M. Van Loo.

Cuando Chastel llega a Versailles, la Bestia ya ha entrado en estado de putrefacción. Boulanger, pésimo disecador aficionado, tan solo se limitó a vaciarla y llenarla de paja. El viaje y el calor no han favorecido la conservación del animal. En el momento en que Chastel solicita una audiencia con el rey para presentarle a la verdadera Bestia de Gévaudan, su petición es rechazada al constatar el mal estado del despojo maloliente. En lugar de Luis XV, es el Conde de Buffon en persona quien examina el pútrido trofeo de Chastel, concluyendo que se trata de un lobo de medidas extraordinarias. El hedor es tan insostenible que, tras echarle un ojo, el Conde de Buffon ordena que quiten de su vista semejante monstruosidad en pleno proceso de descomposición y la entierren sin tardanza en los jardines de palacio.

El 9 de septiembre de 1767, reunidos los Estados de Gévaudan, éstos deciden recompensar a Jean Chastel con una irrisoria gratificación de 72 libras...

Localización

 

La Bestia se enseñoreó principalmente en el país del Gévaudan, cuyos límites de entonces corresponden más o menos a los actuales del departamento de la Lozère. Pero también hizo incursiones letales en el Velay (Alto-Loira), en Alta Auvernia (Cantal) y en el condado de Rouergue (Aveyron). Si consideramos el desglose administrativo de los años 2000, la Bestia se habría cobrado más de 80 víctimas en la región de Auvernia y más de 70 en el Languedoc-Rosellón. A nivel de departamentos, es la Lozère la más castigada con sus más de 70 muertes, frente al Alto-Loira que censa más de 60. Los cantones de Saugues, de Pinols y del Malezieu son los que más víctimas tienen: 34, 23 y 22 personas respectivamente.

Si nos limitamos a las fronteras geográficas, la Bestia ha estado presente mayormente en las montañas de la Margeride y, en ciertas ocasiones, en los montes del Aubrac. Estuvo primero al Este de Gévaudan, hacia Langogne y la selva de Mercoire, antes de migrar hacia la Margeride y la zona de los tres montes: Montchauvet, Montgrand y Montmouchet.

En el siglo XVIII, el medio ambiente del Gévaudan estaba constituido por valles y montañas muy boscosas. Existe entonces en la Margeride numerosas zonas pantanosas (también llamadas 'sagnes' o 'molières'), que dificultaban los desplazamientos. Los pueblos y aldeas estaban entonces muy dispersadas y las infraestructuras de rutas muy limitadas.

En lo que concierne al clima, era habitual que los inviernos se hicieran muy largos. De hecho, las primeras nevadas solían aparecer ya a partir del mes de septiembre, y la estación invernal podía durar tranquilamente hasta el mes de mayo.

El Informe Marin

Ilustraciones comparativas de un esqueleto de lobo (Loup) con el esqueleto de la Bestia (Bête) recreado según los datos del Informe Marin. 

El 20 de junio de 1767, al día siguiente de la muerte de la Bestia, abatida por Jean Chastel, el notario real Étienne Marin redacta un informe de la autopsia en la propiedad del Marqués d'Apcher, el Castillo de Besque, situado en Charraix (Alto-Loira). Dicho informe fue encontrado en 1958 y aporta algunas informaciones preciosas sobre la naturaleza de ese animal:

-Longitud desde la raíz de la cola hasta la parte alta de la cabeza, 3 pies (99 cms.)

-Desde la altura de la cabeza hasta entre las dos órbitas de los ojos, 6 pulgadas (16,2 cms.)

-Anchura de una oreja a otra, 7 pulgadas (18,9 cms.)

-Apertura de la boca, 7 pulgadas (18,9 cms.)

-Anchura horizontal del cuello, 8 pulgadas y 6 líneas (23 cms.)

-Anchura de los hombros, 11 pulgadas (29,7 cms.)

-Anchura de la base de la cola, 8 pulgadas 6 líneas (23 cms.)

-Longitud de la cola, 8 pulgadas (21,6 cms.)

-Diámetro de la cola, 3 pulgadas 6 líneas (9,5 cms.)

-Longitud de oreja, 4 pulgadas 6 líneas (12,2 cms.)

-Anchura de la frente por debajo de las orejas, 6 pulgadas (16,2 cms.)

-Longitud del húmero, 8 pulgadas 4 líneas (22,5 cms.)

-Longitud del ante-brazo, 8 pulgadas (21,6 cms.)

-Longitud de la mandíbula, 6 pulgadas (16,2 cms.)

-Anchura del morro, 1 pulgada 6 líneas (4 cms.)

-Longitud de la lengua, 14 pulgadas (37,9 cms.)

-Anchura de los ojos, 1 pulgada 3 líneas (3,4 cms.)

-Grosor de la cabeza, 7 pulgadas (18,9 cms.)

-Piernas traseras de la primera hasta la segunda articulación, 7 pulgadas 2 líneas (19,4 cms.)

-De la segunda a la tercera articulación hasta las garras, 10 pulgadas (27 cms.)

-Anchura de las patas, 4 pulgadas 6 líneas (12,2 cms.)

Ilustraciones comparativas entre la mandíbula de un lobo normal y la de la Bestia, con sus piezas dentales correspondientes.

Por otro lado, ese informe nos da detalles sobre las mandíbulas del animal: el maxilar superior está compuesto de 14 dientes, de los que 6 son incisivos, 2 caninos y 6 molares; el maxilar inferior comporta 22 dientes, de los que 12 son incisivos y 10 molares. Se dice también que la Bestia pesaba más de 60 kgs. (900 libras).

Las fuentes 'oficiales' de entonces censan poco más de 80 personas víctimas de la Bestia. Habría también una treintena de heridos graves y una cincuentena de heridos leves o atacados ilesos. Si es cierto que la Bestia no hizo ningún muerto entre los hombres adultos, el hecho es que no hacía distinciones entre las mujeres y los hombres, y atacaba con más frecuencia a los niños. Ese monstruo, según los relatos e indicaciones que figuran sobre algunos grabados de la época representando a la famosa Bestia, puntualizaba que era del tamaño de una vaquilla, que sus patas traseras eran más largas que las delanteras, y que atacaba preferentemente a mujeres jóvenes y niños, de los que bebía su sangre y cercenaba las cabezas para llevárselas... Se llegó a ofrecer 2.700 libras a quien consiguiera matarla.

La superchería de la Abadía de Sainte-Marie-des-Chazes

 

A partir del 18 de septiembre, el Sr. Antoine envía rastreadores y 3 o 4 guardas para hacer un reconocimiento de los bosques de la abadía de Sainte-Marie-des-Chazes, donde se constata que el monstruo no se ha enseñoreado.

El 19, le avisan que se ha visto a un enorme lobo, una loba y robustos lobeznos. Dicho y hecho, Antoine se traslada al lugar con su tropa al otro lado del Allier.

El 20 por la mañana, los tres rastreadores y el ayudante a cargo de los perros le informan que han avistado al lobo en el bosque de Pommier. Antoine se dirige con los guardas y 40 tiradores venidos de Langeac. Manda cercar el bosque; Antoine se mantiene a 20 pasos de un terreno descubierto, y los rastreadores penetran en el bosque para iniciar la batida con sus perros. De repente, entre el follaje, Antoine avista un lobo de enormes dimensiones; le dispara y el animal cae muerto.

El Sr. Antoine cobrará las 10.000 libras de prima más las 1.000 libras de pensión anual. Será, además, investido Caballero Gran-Cruz de la Orden Real y Militar de San-Luis... Todo un triunfo!

Sin embargo, surgen rápidamente dudas cuando se constata que el Sr. Antoine ha ido a cazar a la Bestia donde nunca se la había visto anteriormente. Para colmo, da la casualidad que es él quien se topa de frente con el animal, cuando en el bosque estaban haciendo la batida una cincuentena de cazadores!

Todo esto resulta tan extraordinario como sospechoso.

Es más; durante ese tiempo, ¿dónde se encuentra el Sr. Antoine hijo, más conocido como el Sr. de Beauterne? Resulta curioso comprobar que no tuvo arte ni parte en ese glorioso día, ¿verdad? ¿Estaría, por algún azar, ya en ruta hacia Clermont y Versailles para llevar la buena nueva antes del acontecimiento y los trofeos antes de la cacería?

Mucho más tarde, se supo que, según los papeles de los intendentes, desde el 20 de septiembre y no el 21, el Sr. Antoine escribía personalmente al intendente de Auvernia anunciando la venida de su hijo y del despojo de la Bestia. ¿Acaso el cadaver ya estaba de camino antes de que el animal fuera cazado? ¿cual es la clave del enigma? Sabemos por otras fuentes que el animal había llegado a Clermont el 22. De hecho, el intendente de Auvernia escribe una carta al Sr. Antoine el 23 de septiembre: "Monsieur, vuestro hijo llegó aqui ayer noche y me ha traído el enorme lobo..."

El mismo día, el intendente escribe al rey: "Sire, sentimos una alegría inexpresable...", y anuncia que el Sr. Antoine de Beauterne ya ha hecho destripar, disecar y embalsamar al animal.

Que un lobo abatido el 19 en Chazes pueda estar en Clermont el 22, pasando por el Besset y Saint-Flour, es improbable, aunque no del todo imposible. Entre el Besset y Saint-Flour hay de 36 a 40 kms., que se han de recorrer en caminos difíciles. El despojo del lobo era transportado al paso. Calcúlese de 8 a 10 horas, tirando por lo bajo, con los altos para descansar y comer. De Saint-Flour a Clermont-Ferrand hay 120 kms., por una ruta bastante abrupta pero transitable en coche de postas. Diez horas para ir a Saint-Flour, de 10 a 12 h. de Saint-Flour a Clermont, de 2 a 4 horas de parada... puede que sea posible, a condición que todo esté previsto con antelación y preparado para que el Sr. Antoine de Beauterne, partiendo del Besset el 21 por la mañana llegase al día siguiente por la noche a Clermont.

Pero, si hemos de creer el informe o proceso verbal, el lobo fue abatido el 21 en Chazes; por lo que tan solo habría podido llegar al anochecer en el Besset, y puede que gracias a un milagro. El Sr. de Beauterne no habría podido partir antes del 22 por la mañana. No podía estar en Clermont el 22. Por otro lado, el informe redactado en Chazes lleva su firma y estaba presente al abrir en canal al lobo. Sin embargo, el Sr. Antoine padre escribe desde el Besset el 22, al intendente del Languedoc diciendo expresamente que había regresado de Chazes para dormir en el Besset el 21, enviando su informe y anunciando la marcha de su hijo para Clermont.

Parece evidente la impostura, a menos que el padre se haya confundido de fechas. En cualquier caso, pone en evidencia que el lobo del informe es una falsa "Bestia" y que los Antoine padre e hijo son unos falsificadores... A menos que hubiesen dos lobos, incluso tres: uno para Auvernia y la Corte de Versailles, otro para el Gévaudan y el tercero, ¿para qué? El engaño en todo este asunto no hace más que ennegrecerlo.

Resumiendo, el informe del Sr. Antoine es, de cabo a rabo, una mentira por inverosímil, y el país del Gévaudan no se dejó engañar por ese embaucador versallesco. Su impostura fue premeditada, tuvo cómplices, las autoridades le servían. Se le creía poderoso e influyente en la Corte. Los acontecimientos se encargaron rápidamente de demostrar que la Bestia no estaba muerta. Sin embargo, nadie fuera de la región del Gévaudan osó inculpar al arcabucero del rey.

-Continuará-