En honor al sempiterno enfrentamiento entre el nacionalismo castellano y el nacionalismo catalán, que se ha recrudecido con el bloqueo del nuevo Estatuto de Cataluña en el TC (Tribunal Constitucional) desde hace 3 años y medio, he decidido sintetizar este tema de candente actualidad en una caricatura representando a Juan-Carlos I -referencia de la unidad española y del centralismo gubernamental- con el manto real siendo recortado por un Conde de Barcelona del medievo, en respuesta al recorte del nuevo Estatuto Catalán.