LOUIS ANTOINE LÉON DE SAINT-JUST, 1767 - 1794

"el arcángel del Terror"

 

Nacido el 25 de agosto de 1767, en Decize (Nivernais), y guillotinado el 27 de julio de 1794 en París. Saint-Just era el hijo de un cultivador cincuentón, antiguo capitán de caballería que había sido condecorado caballero de la Orden Militar de San-Luis (condecoración que implicaba el ennoblecimiento del sujeto receptor y de sus descendientes), en recompensa a sus servicios dentro del Ejército Francés. Su padre moriría cuando Saint-Just contaba escasamente 10 años de edad, por lo que fue educado por su madre y sus hermanas.

Después de sus estudios en los Oratorianos de Soissons, se traslada a Reims para hacer la carrera de derecho junto con Brissot y Danton.

Su odio al Antiguo Régimen fue la consecuencia, con certeza, de una carta sellada que habría obtenido su madre contra él, tras robarle algunas joyas, la cubertería de plata y objetos de gran precio, y fugarse a París tras una aventura con la hija de un notario. De septiembre de 1786 a marzo de 1787, sería internado en un correccional.

En 1789, publica "Organt", un poema satírico inspirado de las obras de Maquiavelo, de Rousseau y de Montesquieu, que condena la monarquía y la aristocracia.

El mismo año, tras una estancia en París, dónde ha asistido a los comienzos de la Revolución, abandona la capital para trasladarse a Blérancourt, en Picardía, dónde su familia se ha instalado a partir de 1777. Allí se forja su reputación de revolucionario exaltado: es teniente-coronel de la Guardia Nacional en julio de 1789, participa a la Fiesta de la Federación al año siguiente, escolta el carruaje del rey Luis XVI y de la Familia Real de regreso de Varennes, y se hace amigo de Maximilien de Robespierre.

Caricatura sobre el regreso de la Familia Real a París tras ser capturada en Varennes: "Retorno de los Cerdos al Establo." reza la leyenda revolucionaria.

Elegido en septiembre de 1791 en la Asamblea Legislativa, no puede tomar posesión de su escaño por ser demasiado joven. Un año más tarde, elegido diputado del Aisne en la Convención (septiembre de 1792), Saint-Just se une a los Montañeses, sentándose al lado de Robespierre, de Danton, de Marat y de Desmoulins.

En la Convención, Saint-Just se convierte en uno de los principales oradores de la Montaña, justo en el momento del juicio contra Luis XVI, y contra el cual daría libre curso a su visceral odio. Juega un importante papel en la redacción de la Constitución de 1793, y en la lucha que opone los Montañeses a los Girondinos. Incluído en el Comité de Salud Pública, se convierte en el portavoz de sus colegas ante la Convención.

Del 16 de octubre de 1793 al 4 de enero de 1794, Saint-Just se incorpora al Ejército del Rhin. Allí se encarga de restablecer la disciplina, como comandante en jefe, rehusando cualquier tipo de negociación con Austria, tomando Bitche y liberando Landau. Vuelve a desempeñar una misión el 28 de abril, para despejar la frontera amenazada. Saint-Just se dedica entonces a dinamitar los planes de los generales y a imponerse a los soldados por su coraje y valentía. La única estrategia que conoce es la ofensiva. Los austríacos son derrotados en Courtrai y aplastados en Fleurus.

El 9 thermidor, se encuentra en la imposibilidad de leer el discurso que había preparado ("No soy de ningún partido: los combatiré todos..."), tiene que interrumpir su palabrería ante el griterío, asistiendo impasible a la ofensiva de los Convencionales de la Montaña y del resto de la asistencia contra Robespierre. Sus irreductibles ataduras a Robespierre, le conducirán a la guillotina. Cansada de los desbordamientos del Terror, la Convención ordena su arresto junto con Robespierre. Ambos son ejecutados el 27 de julio de 1794.

Saint-Just se mostró partidario de condenar a muerte a Luis XVI, y fabricó un informe bastante dudoso contra Danton, con el fin de provocar su caída y su posterior ejecución capital, siendo también su decisiva participación, una de las claves para eliminar a los Hebertistas.