EL TESORO REAL DE PORTUGAL
2ª Parte
Aprovecho un momento libre para seguir con el despliegue de fotografías que conforman el catálogo de las alhajas reales de los monarcas lusos. En su mayoría, las piezas de gran valor artístico e histórico que se muestran, abarcan desde el 1700 hasta el 1900; doscientos años durante los cuales los sucesivos soberanos de la Casa de Braganza (Bragança en portugués) adquirieron mediante compra, encargo o regalo diplomático toda suerte de joyas y objetos que conforman la Regalia Lusa. Desde la hermosa caja de rapé y la bengala (o bastón) del rey José I, en oro y cuajadas de diamantes de todas las tallas que fueron ejecutadas en París por los mejores joyeros-orfebres galos entre 1750 y 1770, pasando por las esmeraldas, los zafiros, rubís y diamantes (amén del preciado metal como el oro y la plata) procedentes de las minas brasileñas y angoleñas, que fueron talladas y montadas en diademas, collares, anillos y broches, hasta las deslumbrantes joyas y accesorios de las reinas Amelia de Orléans y María-Pía de Saboya, todas ellas tienen su particular historia y son un testimonio importante de lo que fue el Imperio Portugués. Algunas de sus célebres alhajas, como el famoso diamante rectangular "Espelho de Portugal" -Espejo de Portugal-, desaparecieron de la Colección Real para ir a parar en otra o en manos privadas, como pasó con las alhajas de la Casa Real Española durante la Guerra de Independencia, o con las de la Casa Real Francesa, literalmente saqueada por los revolucionarios, los realistas, los ladrones de ocasión y ciertos políticos corruptos como Danton, que quiso comprar la neutralidad de los soberanos extranjeros con ciertas gemas de gran valor.
Pese a las medidas de seguridad que se refuerzan cada vez más alrededor de las antiguas alhajas reales, siguen siendo éstas muy codiciadas por coleccionistas privados, alentando a muchos ladrones para que las roben sin importarles cómo. Esto es, sin lugar a dudas, lo que pasó en La Haya en diciembre de 2002, cuando unos cacos se hicieron con un buen botín a expensas del Tesoro Real Luso. El hecho de que nunca más se volviera a saber de ellas, ni se encontrasen indicios en el mercado negro, hace suponer que estarán en manos de uno de esos ricos coleccionistas que habrá pagado un buen dinero por ellas.
En cualquier caso, volvamos al catálogo de las Joyas de la Corona Portuguesa en el que hay que señalar la "ROSA DE ORO" concedida en 1892 por el Papa León XIII a la Reina Amelia de Orléans (1865-1951), consorte del Rey Carlos I de Portugal -asesinado en 1908- y madre del último monarca luso Manuel II. Es una pieza rarísima por su belleza y delicadeza, además de ser escasamente concedida por los papas... Entre las agraciadas, figura una Reina de España, Maria-Luisa Gabriela de Saboya, consorte del Rey Felipe V, que se hizo merecedora de la Rosa de Oro por ser la primera reina de estirpe italiana en suelo ibérico.
Espada "de Corte" o ceremonial del Rey Juan VI de Portugal, en oro con brillantes; principios del siglo XIX.
Collar de diamantes o chatones de la Reina Carlota-Joaquina de España, consorte de Juan VI de Portugal. -pieza robada en diciembre 2002-.
Gran Cruz / placa de las Tres Ordenes de Portugal, montado en oro y plata, diamantes, brillantes, rubis, esmeraldas, que perteneció a la Reina María I y a su sucesor Juan VI de Portugal; 1789.
Gran Cruz (o placa) y Gran Collar de la Real Orden de La Torre y de La Espada de Portugal; realizado en Río de Janeiro en 1813.
Colgante con la venera de la Orden del Toisón de Oro (finales del siglo XVIII), que perteneció al Rey Juan VI y al Infante Don Miguel de Portugal (Miguel I).
Manto Imperial de la Coronación de los Reyes-Emperadores de Portugal y de Brasil, realizado para Don Juan VI a inicios del siglo XIX y confeccionado en terciopelo, satén, con bordados en hilo de oro y plata.
Manto Real de la Coronación de los Reyes de Portugal, realizado en terciopelo, satén, armiño y con bordados en hilo de oro y plata. Inicios del siglo XIX.
Corona Real de Portugal, ejecutada en oro para el Rey Don Juan VI, en Río de Janeiro (1813). Ha servido para las coronaciones de los monarcas lusos desde Juan VI hasta Manuel II.
Pasador de diamantes de la Reina María I de Portugal (2ª mitad del siglo XVIII).
Pasador de diamantes blancos y amarillos, y rubís del entonces Príncipe de Beira y de Brasil, futuro Rey Juan VI de Portugal (2ª mitad del siglo XVIII).
Rosa de Oro de la Reina Amelia de Orléans, regalado por el Pontífice León XIII a la soberana franco-lusa; fabricado por los orfebres del Vaticano en 1892.
Par de pendientes de zafiros en forma de pera de la Reina María-Pía de Saboya (finales del s. XIX).
Sable de Oro y brillantes, con su funda y su cinturón, que perteneció al Rey Miguel I de Portugal (inicios del siglo XIX).
Anillo de Oro con un Solitario (diamante cortado en cojín) del Rey José I de Portugal, realizado hacia 1750-1755. -pieza robada en diciembre de 2002-.
Caja de sobremesa de despacho (Tintero o Plumier) del Rey Carlos I de Portugal, realizado en oro por los orfebres de Sheffield entre 1901-1902; regalo diplomático de la Ciudad de Londres durante la visita del monarca a Gran-Bretaña en 1904.
Bastón o Bengala de Oro y Brillantes del Rey José I de Portugal -detalle del pomo-, realizado en París entre 1750-1755. -pieza robada en diciembre de 2002-.
Broche pectoral de brillantes y esmeraldas de Brasil, que perteneció a la Infanta Maria-Benedicta de Portugal, Princesa de Beira y de Brasil (siglo XVIII). -pieza robada en diciembre de 2002-.
Tiara "Braganza" de la Reina María-Pía de Saboya (2ª mitad del siglo XIX).

Me gustaria me dijeras donde se encuentra del diamante de Braganza, o en que pieza se vio por ultima vez
un saludo
josema.alonso