LOS ROSSIGNOL, CRIPTÓGRAFOS DE SU CRISTIANÍSIMA MAJESTAD

ANTOINE ROSSIGNOL & EL GABINETE NEGRO

En Francia, desde el siglo XVIII, la palabra "rossignol" (ruiseñor), se convirtió en una palabra coloquial para expresar la idea de una clave o de un juego de llaves "passe-partout" para abrir cualquier cerradura, y no por culpa del pájaro sino por que Antoine Rossignol fue uno de los mejores expertos en códigos y descifrados, fuese para elaborar o para descifrar las comunicaciones secretas de su tiempo. Su hijo y su nieto siguieron la tradición y estuvieron a sueldo de la Corona Francesa de por vida.

Natural de la ciudad de Albi, Antoine Rossignol nació en 1600 y murió en 1682. Su infancia y adolescencia siguen siendo una incógnita, por la falta de información disponible sobre el personaje que nos interesa. Sin embargo, aparece en escena durante el sitio de la ciudad de Réalmont, villa hugonota (protestante) que se ha sublevado contra la autoridad real, y cuyo asedio es dirigido por el Duque Enrique II de Borbón, Príncipe de Condé. Sus soldados interceptan un correo cifrado de los rebeldes hugonotes y piden a Antoine Rossignol, entonces un matemático de 26 años de edad, que tenía la reputación de ser un goloso de códigos secretos, que descifre la misiva de los sitiados. En pocas horas, Rossignol desvela el contenido del mensaje interceptado y lo traduce para llevarlo al Príncipe de Condé; revela entonces las dificultades de los sitiados para conseguir munición con el que poder continuar la resistencia, ya que se habían quedado sin pólvora y sin balas...

Al día siguiente, el Príncipe de Condé envía a un grupo de soldados con un oficial al frente y portador de un mensaje para el gobernador de Réalmont. Sin florituras, el representante del Príncipe de Condé pone las cartas sobre la mesa y le hace saber que están al corriente de que se han quedado sin municiones y exigen, de paso, una rendición inmediata si no quieren sufrir un asalto en toda regla. Desarmados, los hugonotes capitulan y abren las puertas de la ciudad al ejército de Condé.

Este hecho llamó poderosamente la atención del primer ministro de Luis XIII, el Cardenal de Richelieu, que encontraba en el cifrado un medio de gran utilidad para sus actividades diplomáticas y de espionaje. Y, cuando Rossignol volvió a lucirse al descifrar otra misiva encriptada de los protestantes rebeldes de La Rochelle, en 1628, el cardenal no dudó un instante para asegurarse sus servicios.

El Servicio Secreto de Luis XIV

Convertido en un precioso servidor de la Corona y del Estado, Antoine Rossignol mejoró el sistema de cifrado por sustitución, utilizado en la Corte gala para sus correos. El nuevo sistema, bautizado como "nomenclatura", consistía en un sistema híbrido entre código y cifrado llamado "sistema de repertorios". Palabras particularmente importantes entraban en el código, antes que enunciarlas, mientras que la mayoría del mensaje estaba sencillamente cifrado. Ese método de sustitución, basado en un diccionario cifrado, ponía en correspondencia palabras enteras y particularmente importantes (nombres de personalidades, de lugares, etc...) con su equivalente codificado. Lo revolucionario del sistema Rossignol, era sobretodo que el receptor del mensaje cifrado necesitaba de dos índices (dos diccionarios) para descifrar completamente la misiva.

Retrato de Luis XIV "el Grande" (1638-1715), Rey de Francia y de Navarra de 1643 a 1715; según Mignard.

Durante el reinado de Luis XIV, Rossignol y su hijo Bonaventure, asociado al trabajo paterno y a sueldo de la Corona, estuvieron trabajando tanto en su residencia señorial de Juvisy, a las afueras de París, como en un despacho contiguo al gabinete privado del Rey en el Palacio de Versailles. Para él, los Rossignol padre e hijo concibieron "le Grand Chiffre" (La Gran Cifra), también conocido como "la Gran Cifra de Luis XIV". Lo dominaron hasta el punto de que no dudaron un solo instante a la hora de codificar todas las cartas, notas de servicio y archivos de Estado. Dado el gusto de los Rossignol y del Rey por los secretos, se creó en Francia el célebre "Cabinet Noir" (Gabinete Negro), fundado bajo el ministerio del Marqués de Louvois y que fue tan eminente que su nombre sería prontamente traducido al inglés "The Black Chamber", convirtiéndose en el término internacional para todos los servicios de códigos de otros países.

Antoine Rossignol, Consejero Privado de Su Majestad, falleció en diciembre de 1682, a la edad 82 años según "Le Mercure de France" (el primer periódico oficial francés del siglo XVII) en su mansión de Juvisy. Su pensión anual de 12.000 libras pasó entonces a su hijo y sucesor en el cargo (al frente del Gabinete Negro), Bonaventure Rossignol. De hecho, Bonaventure y su hijo Antoine-Bonaventure (nieto del difunto), fueron promovidos ambos al puesto de presidente de la Corte de Cuentas.

El Código Indescifrable descifrado

Cuando el nieto falleció, el gran código o "Grand Chiffre" murió con él, llevándose a la tumba las claves para descifrar todos los papeles de Estado que estaban clasificados como secretos. Sin claves y sin las bases del concepto, Étienne Bazeries, oficial del Ejército Francés de la IIIª República al frente del departamento militar de criptografía, necesitó tres largos años de árdua investigación para conseguir las claves de los Rossignol (1890). Lo realmente increíble de esta anécdota, es que tanto la IIIª República como los regímenes que la precedieron y que surgieron después de la Revolución Francesa, no pudieron leer los archivos diplomáticos franceses de la época hasta después de 1890.