ENRIQUE IV DE FRANCIA & SU GUARDARROPA
el 10 nov En: Curiosidades Reyes de Francia Apuntes - 4 comentarios
EL TRAJE DEL REY ENRIQUE IV & SU GUARDARROPA

Cuando el fatídico 14 de mayo de 1610 recibió, en plena calle, la mortal puñalada de su asesino François Ravaillac, Enrique IV de Francia llevaba un jubón y calzas de satén negro sin pasamanerías, medias de seda negra con jarreteras a juego, una camisa blanca de fina tela de Holanda con los puños plisados y el cuello con gorguera de encaje almidonado. En los pies, zapatos de punta discretamente redondeada de cuero de Flandes, abiertos a ambos lados con un sistema de cierre cubierto por una rosa de tafetán negro guarnecido con encajes de hilo. A juego, un manto o capa corta de terciopelo negro, adornada con la gran cruz de la Orden del Espíritu-Santo, confeccionada con un bordado en hilo de oro y plata. Alrededor del cuello, en sotuer, el monarca lleva la ancha cinta de muaré azul de la cual cuelga la cruz de la orden, en oro y esmaltes. En la cabeza, un sombrero de castor negro con o sin penacho blanco.

El momento de su fallecimiento en su estudio o gabinete privado de la primera planta del Palacio del Louvre, sus ayudantes de cámara y los testigos presenciales dejaron patente el contenido de su guardarropía: predominaban en sus trajes el color negro, su favorito, seguido por el color gris y gris-perla, el pardo y, en menor medida, el blanco, con bordados y pasamanerías en hilo de oro y plata o sencillos. Las telas van desde el terciopelo al satén, la seda y el tafetán. Algunas prendas, sobretodo las que se utilizaron para las cacerías, eran confeccionadas en piel de ante. En diversos cajones, se contaron numerosos pares de guantes de piel de ciervo, corzo, ante, cabra, de lobo marino,... Entre su calzado, se distinguían las botas de montar, muy flexibles y cómodas, realizadas en piel de vaca que se ajustaba perfectamente a los gemelos y llegaban por encima de la rodilla, con solapas y guarniciones en terciopelo de color a juego con los diferentes jubones y calzas.
Si hay un detalle que es desconocido por la mayoría del vulgo, es éste: Enrique IV solía llevar siempre encima sus anteojos (gafas) para poder leer los documentos y cartas que le eran entregadas.
Por otro lado, sus sirvientes siempre revestían la librea de la Casa Real, confeccionada en rojo, blanco y azul adecuadamente combinados, ya que eran los colores de los Borbones.

Muy interesante y documentado ...
Te leo ..siempre que puedo ..
Saludos
Felicidades, tb por el estupendo blog, ;)
Muchas gracias Jose. Un saludo.
Muy agradecido Galeria59, como siempre.
Un saludo.