EL LOUVRE RECUPERA ANTIGUAS JOYAS DE LA CORONA

El 25 de febrero de 2009, en el curso de la venta de la fabulosa colección privada del difunto Yves Saint-Laurent y de su pareja Pierre Bergé, en la sala Christie's de París, el departamento de Objetos de Arte del Museo del Louvre ha pujado por una importante y rarísima caja de retratos (retratos en miniatura) de Luis XIV. Estimada por un valor inicial de unos 200.000 y 300.000 €, fue finalmente adquirida por la friolera de 481.000 €uros.

Con una altura de 7,2 cms., la caja se compone de una miniatura representando al rey Luis XIV de Francia con armadura, llevando la cinta de la Orden del Espíritu Santo, enmarcada por una montura oval formada por 10 diamantes tallados en rosa y 40 pequeños diamantes, termina con una corona real compuesta de 5 diamantes de 9 facetas y 23 diamantes de menor talla. Esta auténtica joya compuesta por 78 diamantes de diversos tamaños, sirve de marco incomparable para un retrato real esmaltado debido al pintor Jean Petiot (1607-1691), mientras que la montura se debe al joyero y orfebre Pierre o Laurent Le Tessier de Montarsy.

En su origen, las cajas de retratos estaban concebidas para formar parte de cofrecillos que eran ofrecidos como regalos diplomáticos en todas las cortes europeas. Se sabe actualmente que más de 300 de estas cajas fueron fabricadas en el curso del reinado de Luis XIV. Tan solo unas pocas han llegado hasta nuestros días. De las tres cajas de retratos del rey que se conocen actualmente, el nuevo ejemplar adquirido en la sala parisina de subastas Christie's por el Museo del Louvre es, de lejos, la más completa.

EL BROCHE DE DIAMANTES DE LA EMPERATRIZ EUGENIA

Otra notable adquisición por parte del Museo del Louvre, es el hermoso broche o nudo de diamantes de la Emperatriz Eugenia de Montijo, consorte de Napoleón III, que había sido vendido en 1887 por la IIIª República Francesa, junto con otras alhajas de la Corona de Francia. Tras una primera tentativa fallida de adquirirla en la casa de subastas Sotheby's en 2002, el departamento del museo parisino ha podido finalmente comprarla para reintegrar la joya de la emperatriz a la colección real e imperial expuesta en la Galería de Apolo.

En su origen, el nudo de diamantes formaba parte de una cintura con dos borlas, creada por el joyero François Kramer por encargo del emperador Napoleón III, quien lo regaló a su esposa para la Exposición Universal de 1855. En 1864, la joya fue adaptada en broche para el busto de la emperatriz (22,5 x 11 cms.) antes de ser alienada, veinte años más tarde, por la República.

El Museo del Louvre, por intermediación de Christie's en Nueva York, ha recomprado (abril 2008) la alhaja por la friolera de 6,72 millones de €uros. Tal cantidad de dinero pudo reunirse en parte gracias al depósito, por los Amigos del Louvre, de 5 millones de €uros procedentes del legado universal consentido por los Sres. Michel Rouffet.