Alexandre Théodore Victor, Conde de Lameth (1760-1829)

Nació en París, en el seno de una ilustre familia noble (Marqueses de Hénnencourt de Lameth, cuyo blasón es representado en la ilustración contigua) y sirvió en la Guerra de Independencia Americana bajo las órdenes del Conde de Rochambeau. En 1789, fue elegido diputado de la nobleza de Péronne para los Estados Generales celebrados en Versailles. En la Asamblea Constituyente formó, junto con Duport y Barnave, el "triumvirato" que encabezaba a una agrupación de unos cuarenta diputados. En ella presentó un interesante informe para la reorganización del Ejército Francés, pero su celebridad se debe sobre todo a su elocuente discurso del 28 de febrero de 1791, en el Club de los Jacobinos, contra el Marqués de Mirabeau, en el que denunció sus relaciones con la corte. Mirabeau era entonces enemigo personal suyo.

Más tarde, y tras la huída de la Familia Real a Varennes, Lameth se reconcilió con la corte. Sirvió en calidad de mariscal de campo bajo el Barón Nicolas von Luckner y el Marqués de La Fayette, pero fue acusado de traición el 15 de agosto de 1792, y cruzó la frontera siendo apresado por los Austríacos.

Tras su liberación, probó suerte en los negocios en Hamburgo junto con su hermano Charles y el Duque d'Aiguillon, y no volvería a Francia hasta el advenimiento del Consulado. Bajo el 1er Imperio, sirvió en sucesivos departamentos ministeriales y, en 1810, Napoleón I le concedió el título de barón del Imperio. En 1814, se declaró abiertamente partidario del retorno de los Borbones y, bajo la Restauración, Luis XVIII le nombró prefecto de la Somme, siendo luego diputado del Sena-Inferior y, finalmente, diputado de Seine-et-Oise. Durante el reinado de Carlos X, fue el líder de la oposición Liberal hasta su muerte, acaecida el 18 de marzo de 1829.