BREVE HISTORIA DEL MARQUESADO DE POMPADOUR

Desde el siglo XI, el poderoso señorío limosín de los Lastours va a dominar la historia del vizcondado de Pompadour.

En 1026, Gui de Lastours construye un fuerte para defender sus posesiones envidiadas por el vizconde de Ségur. Con su esposa, Engalcie de Malemort, reconstruyen la iglesia de Arnac y fundan un monasterio donado a la abadía de San-Marcial de Limoges. Lo enriquecen con reliquias de San Pardoux, robadas de Sarlat.

Por un juego de alianzas matrimoniales, el vizcondado de Pompadour pasa a los Laron, luego a los Flamenc y, finalmente, a los Hélie (1240) quienes añaden a su apellido el nombre de la tierra de Pompadour.

En el curso de los siglos, el vizcondado de Pompadour se extiende sobre todas las parroquias de los alrededores. Es a Geoffroi Hélie de Pompadour, entonces preboste de Arnac, obispo de Périgueux y del Puy, gran limosnero de Francia, a quien se debe la reconstrucción de un fastuoso castillo sobre el montículo feodal.

Grabado del siglo XVII representando el entonces Castillo de Pompadour, tal y como era: grandioso e imponente.

Retrato de Jean III Hélie de Pompadour, Marqués de Pompadour (m.1684), Teniente-General de los Ejércitos del Rey. / Abajo, detalle de un retrato de Jeanne-Antoinette Poisson-Le Normant d'Etiolles, Marquesa de Pompadour y de Ménars (1721-1764), obra de F. Boucher.

Heredera en 1513 del ilustre vizcondado de Comborn, incluyendo la baronía de Treignac, la Casa de Pompadour había accedido a los más altos cargos y oficios: religiosos, militares y políticos. Elevada al rango marquesal, el linaje se extingue al alba del siglo XVIII. Fallecen sucesivamente Jean III Hélie, Marqués de Pompadour el 21 de junio de 1684, su hija y heredera Marie-Françoise, Marquesa de Hautefort el 16 de septiembre de 1726, y Mademoiselle de Saint-Cyr, su hija adoptiva legitimada por el Duque de Choiseul, en 1728.

La herencia de los Pompadour será el origen de un largo litigio entre el Príncipe de Conti y el Marqués de La Vallière. Pese a esos largos procesos judiciales, el marquesado disputado sería cedido a la favorita del rey Luis XV, Madame Le Normant D'Étiolles (Jeanne-Antoinette Poisson), el 24 de junio de 1745, con la venia del Príncipe de Conti ganador del litigio. En septiembre, recibe la carta patente que la transforma en Marquesa de Pompadour. Aunque en 1760, por dificultades financieras, vende su señorío y el castillo al banquero Laborde, conserva el título y las armas. Será el Duque de Choiseul quien recomprará al banquero la tierra de Pompadour para luego intercambiarla con Luis XV por la tierra de Amboise en 1761. De este modo, Pompadour volverá a la Corona.

Retrato de Abel-François Poisson de Vandières, 1er Marqués de Marigny y 2º Marqués de Ménars (1727-1781), según Louis Tocqué. / Abajo, blasón de los Poisson de Vandières, Marqueses de Marigny y de Vandières.

Al fallecer la marquesa en 1764, tan solo el título de marquesa de Ménars y Par de Francia será transmitido en herencia a su hermano Abel-François Poisson, Marqués de Vandières y de Marigny quien, al fallecer sin descendencia masculina de su matrimonio con Julie Filleul (hija natural de Luis XV), da por extinta la sucesión en los tres marquesados (Marigny, Vandières y Ménars) y éstos son reintegrados a la Corona de Francia (1781). De hecho, la muerte de Marigny fue tan inesperada que ni siquiera tomó precaución en dejar testamento.

El Castillo de Pompadour a vista de pájaro, en la actualidad, situado en la localidad limosina de Arnac-Pompadour.

El castillo de Pompadour, abandonado, sería víctima de descontrolados pillajes y en parte demolido durante la Revolución Francesa, sobretodo la capilla gótica. En 1817, la familia Pouch-Lafarge compra el castillo en ruinas y lo restaura. Finalmente, el 29 de enero de 1834, un incendio accidental lo reduce a cenizas. Sus propietarios volverían a reconstruirlo, pero solo en parte (el Ala Sur y el cuerpo principal). A día de hoy, restaurado, sus puertas se abren al público como museo dedicado al mundo del caballo.