BUCKINGHAM PALACE: historia de una residencia real -2-
el 12 jun En: Temas Reyes de Gran-Bretaña Apuntes Palacios y Castillos - 4 comentarios
BUCKINGHAM PALACE
HISTORIA DE UNA RESIDENCIA REAL
2ª Parte.
Recepciones ordinarias


Fotografía de la Sala 1844, presidida por el retrato en pie del Zar Nicolás I de Rusia, a inicios del siglo XX. Más abajo, una fotografía de la Sala de Música o Music Room, donde se suelen bautizar a los miembros de la Casa Real Británica, y otra del Comedor de Gala o State Dinning Room, en cuyas paredes cuelgan los retratos de los reyes de Gran-Bretaña.
Las recepciones ordinarias, como la recepción de cartas de acreditación de los nuevos embajadores, suelen desarrollarse en la Sala 1844, que cité anteriormente y cuya decoración se debe a una visita oficial del Zar Nicolás I en aquel año. En esa misma estancia, la Reina suele ofrecer los desayunos y almuerzos ordinarios con sus invitados del momento, cuando no celebra las reuniones de su Consejo Privado. Cuando se trata de almuerzos oficiales, éstos se celebran en la Sala de Música (Music Room) mientras que las cenas oficiales se sirven en el Comedor de Gala (the State Dinning Room). En todas las grandes ocasiones formales, los alabarderos de la Torre de Londres (The Beefeaters) hacen acto de presencia enfundados en sus anacrónicos uniformes, al igual que otros oficiales de la Corona como el Lord Chambelán.

Desde el bombardeo de la capilla palatina, durante la IIª Guerra Mundial, los bautizos reales suelen celebrarse en la Sala de Música. Los tres primeros hijos de la Reina Elizabeth II fueron allí bautizados sobre una pila de oro. El Príncipe Guillermo (William), primogénito del Príncipe de Gales y segundo en el orden sucesorio al trono británico, fue igualmente bautizado en esa estancia. Sin embargo, su hermano menor el Príncipe Enrique (Henry o Harry), fue bautizado en la Capilla de San-Jorge, en Windsor.
Las celebraciones más relevantes del año son, sin duda, las "Garden Parties" (fiestas en los jardines de palacio), en las que llegan a acudir 8,000 invitados de los que pocos escogidos a dedo por la Reina, pueden tomar el té y degustar emparedados bajo la tienda de la soberana. La llegada de la Reina a la fiesta es anunciada por la orquesta militar, al interpretar el himno nacional británico, y aprovecha para saludar a sus invitados escogidos. No es de extrañar que en esas "Garden Parties", muchos de los invitados no tengan la oportunidad de encontrarse con Elizabeth II y se limiten a conocer a otros invitados mientras pasean por los jardines.
Historia contemporánea
Cuando en enero de 1901 accede al trono Eduardo VII, hijo y sucesor de la reina Victoria I, Buckingham Palace recibe una refrescante bocanada de aire. El nuevo rey y su consorte danesa la reina Alexandra, siempre habían estado al frente de la alta sociedad londinense, y sus amistades conocidas como "la pandilla de Marlborough House" eran consideradas como las personas más importantes de la época. Puntualicemos que la mansión londinense de Marlborough House (antigua residencia de los duques de Marlborough), en las inmediaciones de Buckingham Palace, había sido la residencia asignada a los entonces Príncipes de Gales durante el reinado de Victoria I.
Con sus nuevos ocupantes, Eduardo VII y Alexandra, muchas de las grandes estancias de Buckingham Palace sufrieron una remodelación en su decoración, siguiendo los gustos de la Belle Époque para volver a ser el centro de importancia del Imperio Británico. Las remodelaciones en materia de interiorismo del rey Eduardo VII, supusieron serias críticas por parte de un sector que denunciaba que éstas no respetaban los diseños de Nash. Se acordó entonces que dichas remodelaciones se dejarían por espacio de cien años y luego se volverían a remodelar según los diseños originales del arquitecto.
Las últimas obras de envergadura en Buckingham Palace se realizaron a inicios del reinado de Jorge V cuando, en 1913, Sir Aston Webb rediseñó la fachada Este del palacio a imagen y semejanza de Lyme Park, en Cheshire, obra de Giacomo Leoni. La nueva fachada neoclásica serviría de marco para el monumento del Victoria Memorial, erigido en honor a la soberana más longeva de Gran-Bretaña, precediendo al acceso principal de la residencia real. Jorge V, sucesor de su padre Eduardo VII en 1910, tenía una personalidad mucho más seria que su progenitor y la nueva fachada daba el tono sobre la representación y los deberes reales más que sobre las recepciones mundanas del reinado anterior. La consorte de Jorge V, la reina Mary de Teck era una conocedora de las artes, y se interesó muchísimo a la Colección Real en materia de mobiliario y obras de arte a las que contribuyó en gran medida con sus nuevas adquisiciones. A la reina Mary se debe la instalación de las chimeneas de mármol de estilo Imperio de Benjamin Vulliamy, de 1810. El Salón Azul, antaño Salón de Recepción del Sur, fue enteramente rediseñado por ella; con una longitud de 21 metros y sus magníficos techos de Nash, es considerada la estancia más hermosa del palacio por la autora e historiadora Olwen Hedley.

El Salón Azul o Blue Room, en Buckingham Palace, conserva sus preciosos techos artesonados diseñados por John Nash aunque su decoración fue rediseñada por la reina Mary de Teck en la década de 1920.
La última gran ampliación del palacio data de 1850. En 1999, se censaron en palacio 19 salones oficiales, 52 habitaciones principales, 188 dormitorios reservados al personal doméstico, 92 despachos y 78 cuartos de baño. Aunque esas cifras nos parezcan exorbitantes, son relativamente modestas comparadas con los palacios de los zares en San Petersburgo o Pushkin (Palacio de Invierno y de Catalina), con el palacio apostólico del Vaticano, con el Palacio Real de Madrid o el desaparecido palacio londinense de Whitehall, y ridículas si las comparamos a la Ciudad Prohibida de Beijing (Pekin) o al Palacio de Potala (Tibet).
La relativa exigüidad de Buckingham Palace puede apreciarse mejor desde su interior y desde una ventana que da al patio interior. En 1938, el pabellón anexo Noroeste de John Nash, sería reconvertido en piscina cubierta para la Familia Real Británica.

Retrato en grupo del Rey Jorge V de Gran-Bretaña junto con su esposa la Reina Mary de Teck, la Princesa Mary y Eduardo, Príncipe de Gales, en la White Drawing Room de Buckingham Palace; obra de Sir John Lavery, 1913.
Durante la Iª Guerra Mundial, Buckingham Palace capeó el temporal sin sufrir daños, lo que no impidió que por precaución se evacuasen hacia Windsor todas las obras de arte y el mobiliario más precioso de palacio, mientras que Jorge V y la Familia Real permanecía en "casa". Durante esa época de privaciones, el Gobierno persuadió al rey para que se cerrasen las bodegas de palacio y se abstuviesen todos los miembros de la Casa Real de consumir alcohol durante la guerra, para dar ejemplo a la clase trabajadora. Sin embargo, la populación londinense nunca se abstuvo de beber y el rey estuvo de mal humor durante todo el conflicto al verse condenado a una abstinencia forzada. Años más tarde, Eduardo VIII, luego Duque de Windsor, confió a un biógrafo que su padre el rey tomaba discretamente una copichuela de Oporto todas las noches antes de cenar, mientras que la reina Mary añadía, a escondidas, un poco de champaña a su copa de ensalada de frutas. Los hijos del rey se hacían fotografiar, en esa época, sirviendo el té a los oficiales heridos en las Reales Cuadras.

Retrato del Rey Jorge VI de Gran-Bretaña e Irlanda, Emperador de la India, como Gran Maestre de la Orden de la Jarretera; obra de Sir Gerald Kelly, 1941 (National Portrait Gallery).
Fue otro cantar durante la IIª Guerra Mundial, mientras reinaba Jorge VI. Objetivo predilecto de los nazis, Buckingham Palace fue bombardeado en siete ocasiones por la Luftwaffe; y es que Hitler pensaba que destruyendo el palacio real de Londres, contribuía a la campaña de desmoralización de la nación británica. Una de esas bombas cayó en medio del patio interior de Buckingham Palace mientras la Familia Real se encontraba entre sus muros. Aunque muchas ventanas fueron reventadas por la onda expansiva de la explosión, los daños fueron mínimos. En cualquier caso, esos incidentes casi nunca eran filtrados en tiempos de guerra para no hacer el juego de los nazis. El bombardeo más grave y mediatizado fue la destrucción de la Capilla Real de palacio en 1940; la noticia fue ampliamente publicitada en todos los cines británicos para mostrar el sufrimiento común de ricos y pobres en la capital castigada por la aviación alemana. En el reportaje cinematográfico, Jorge VI y su esposa Elizabeth eran mostrados inspeccionando su residencia bombardeada, perfectamente vestidos; en ese momento, la reina declaraba: "Estoy contenta de que hayamos sido bombardeados. Ahora puedo mirar al East End a los ojos!"

Los reyes Jorge VI & Elizabeth conversan con los londinenses afectados por el bombardeo alemán de la capital en 1940, después de rehusar ser trasladados lejos de Londres para su seguridad.
El 15 de septiembre de 1940, un piloto de la RAF, el sargento Ray Holmes (en la fotografía), interceptó un avión alemán que intentó bombardear Buckingham Palace. Sin munición, Holmes decidió derribar al enemigo chocando su avión contra éste; los dos aviones se estrellaron y ambos pilotos sobrevivieron. Ese hecho tan poco usual fue debidamente filmado en ese momento. El héroe británico acabó convirtiéndose en el mensajero personal de Jorge VI hasta 1952. Ray Holmes fallecería a sus 90 años, en 2005, aún recordado y reverenciado por su hazaña kamikaze.

El 8 de Mayo de 1945, el "Día de la Victoria", el Rey Jorge VI y la Familia Real junto con el Primer Ministro, Sir Winston Spencer-Churchill, saludan a los londinenses -que han acudido a aclamarles- desde el balcón principal de Buckingham Palace.
Cuando se dio por terminada la guerra y se celebró la victoria de los aliados el 8 de mayo de 1945, Buckingham Palace fue escenario de las celebraciones británicas por la paz. Jorge VI, rodeado de su esposa la reina Elizabeth y de sus dos hijas, las princesas Elizabeth y Margaret, aparecieron al balcón principal de palacio bajo las ensordecedoras aclamaciones de los londinenses que habían acudido en masa al Mall. La popularidad de la Casa Real estaba entonces en su mejor momento.

El 8 de Mayo de 1945, los londinenses acuden en masa ante las puertas de Buckingham Palace para celebrar con la Familia Real el Día de la Victoria sobre los alemanes. Fotografía de archivo de la revista norteamericana LIFE.
Incidentes y seguridad en Buckingham Palace
Buckingham Palace, de un tiempo a esta parte, ha adquirido mala fama como residencia real, al ser vulnerada en repetidas ocasiones su seguridad por dementes, intrusos y paparazzis camuflados. Quizá se recuerde el famoso incidente protagonizado por un suicida, Michael Fagan en 1982, cuando éste consiguió colarse hasta el dormitorio privado de la Reina Elizabeth II mientras dormía. En 2003, fue un reportero gráfico del Daily Mirror quien pasó dos meses en Buckingham Palace, como sirviente. Su currículum vitae (con sus falsas recomendaciones) no había sido verificado por la secretaría de palacio, y dio lugar a que este reportero disfrazado de sirviente deambulase por Buckingham Palace e hiciera fotografías. El incidente coincidió con una visita oficial del entonces presidente de Estados Unidos George W. Bush, alojado en la Suite Belga. El Daily Mirror publicaría posteriormente las fotos tomadas clandestinamente de la habitación de Bush, de la mesa con el desayuno matutino de la Reina y del dormitorio del Duque de York. El escándalo fue monumental y Buckingham Palace se querelló contra el periódico sensacionalista por violación de la vida privada de sus ocupantes e invitados. El Daily Mirror perdió el juicio y se vio obligado a ceder todos los negativos de las fotografías y a pagar una fuerte indemnización a la Reina por daños y perjuicios en noviembre de 2003.

Fotografía de la Reina Elizabeth II y del Príncipe Philip, Duque de Edimburgo, en 1992.
La mayoría de las brechas ocasionadas en la seguridad de palacio, suelen proceder del exterior. Recordemos el año 1974, cuando Ian Ball intentó raptar a la Princesa Ana a punta de pistola, cuando ésta regresaba a palacio e hiriendo a numerosas personas a su paso por el Mall. En 1981, tres turistas alemanes acamparon en los jardines de Buckingham tras saltar por encima de los muros cubiertos de hilo de espino, pretendiendo creer que estaban en Hyde Park. En 1993, manifestantes anti-nucleares escalaron los muros y organizaron una sentada sobre el césped de los jardines reales. En 1994, un hombre totalmente desnudo aterrizó con su parapente sobre los tejados de Buckingham Palace. En 1995, un estudiante llamado John Gillard arremetió con su coche contra las puertas de la verja principal de palacio, tumbando un batiente de una tonelada y media de peso. En 1997, un paciente de un hospital psiquiátrico fue encontrado deambulando por los jardines de palacio. Más recientemente, en 2004, un manifestante para los derechos de los padres solteros, apareció disfrazado de Batman escalando la cornisa del balcón principal de Buckingham. Otro manifestante, disfrazado éste de Robin, fue arrestado antes de que pudiera encaramarse a la fachada principal; volvería a intentarlo disfrazado de Santa Claus, encadenándose a una farola cercana a la entrada principal.
Vista de Buckingham Palace, con su fachada principal debida a Edward Blore, según una ilustración de 1850.
En el curso de la historia del real edificio, han habido muchos otros incidentes de este tipo. El más increíble es ciertamente el que aconteció en 1837, cuando un chaval de 12 años apodado "Cotton Boy", consiguió colarse en palacio para vivir en sus habitaciones sin que nadie se percatase de su presencia durante todo un año. Se escondía en las chimeneas durante el día y, por las noches, dormía en las camas dejando las sábanas negras de ollín. El joven "fantasma" de palacio fue finalmente atrapado en diciembre de 1838, provocando un sonado escándalo en el Parlamento, dando lugar a no pocas acaloradas discusiones sobre la eficacia de la seguridad de Buckingham Palace.

Fotografía oficial de la Reina Victoria I de Gran-Bretaña e Irlanda, Emperatriz de la India (1819-1901).
Sobre las ocho tentativas de asesinato de las que fue objeto la reina Victoria I, al menos tres de ellas ocurrieron a las puertas de palacio. A principios del siglo XX, la explanada frente al palacio fue el lugar predilecto de las sufragistas que se encadenaban a las doradas rejas de Buckingham Palace. A lo largo de los años, numerosos intrusos fueron arrestados dentro del recinto regio, uno de ellos clamando que quería pedir en matrimonio a la Princesa Ana, y que fue internado en un psiquiátrico tras ser declarado "loco".
El palacio en el siglo XXI

A día de hoy, Buckingham Palace no es solamente la residencia oficial (de lunes a viernes) de la Reina Elizabeth II y del Príncipe Philip, duque de Edimburgo, sino que también lo es del Príncipe Andrew, duque de York (separado de Sarah Ferguson) y del Príncipe Edward y esposa, conde y condesa de Wessex. Y, aunque el Príncipe de Gales conserve en palacio sus oficinas y sus antiguos aposentos, el heredero de la Corona y su segunda esposa, la Duquesa de Cornualles, residen oficialmente en Clarence House desde el deceso de la Reina Madre Elizabeth, su anterior ocupante. En las dependencias de palacio se encuentran igualmente los diversos despachos y oficinas de la Casa Real Británica. Buckingham Palace emplea, además, a 450 personas para suplir todas las necesidades de la institución monárquica.

Clarence House, actual residencia oficial del Príncipe de Gales y de su segunda esposa la Duquesa de Cornualles, fue construída por el arquitecto John Nash en la década de 1820 para los Duques de Clarence, el Príncipe Guillermo -futuro rey Guillermo IV- y la Princesa Adelaida de Sajonia-Meiningen, en las inmediaciones de St. James Park y Buckingham Palace.
Los fines de semana, la Familia Real suele reunirse en la finca de Sandringham, residencia privada de los monarcas británicos desde que Eduardo VII se convirtiera en su propietario.
Cada año por Buckingham Palace, desfilan nada menos que 50,000 invitados a las famosas "garden parties" de la Reina, a las recepciones oficiales y a los banquetes de Estado. El balcón central de la fachada principal o Ala Este del palacio, suele utilizarse puntualmente para los desfiles militares anuales, presididos por Elizabeth II, mientras que el patio de armas es escenario del relevo de la guardia de palacio, y que supone una de las más populares atracciones turísticas de Londres, teniendo lugar 2 días a la semana en invierno y todos los días en verano.
Pese a la creencia popular, Buckingham Palace (como el Castillo de Windsor) no es una propiedad privada más de la soberana, sino que pertenece a la nación británica y cuya construcción y posterior ampliación fue financiada en su día por el Parlamento. De hecho, el palacio suele recibir una subvención anual de 15 millones de Libras Esterlinas para su óptimo mantenimiento, con un extra de 4 millones para su adecuada conservación, concedidos por el Parlamento. Hubo que esperar, sin embargo, a que Windsor ardiera accidentalmente en 1992, para que en 1993 la Reina aprobase la idea de abrir la zona occidental de Buckingham Palace al público desde agosto hasta septiembre; el producto de las entradas sirvieron entonces para financiar la reconstrucción y reacondicionamiento de las salas de Estado de Windsor que se habían consumido en llamas. Desde mayo de 2009, se ha barajado la posibilidad de ampliar a 60 días la apertura de la residencia real al turismo, y asi recaudar más fondos que sirvan a su oneroso mantenimiento.

Fotografía de la Sala Pennethorne, de la Queen's Gallery, donde se exponen de forma rotativa las obras de arte que constituyen la "Royal Collection", desde cuadros hasta muebles y sillas de mano de la época georgiana. El museo o Galería de la Reina se inauguró en 1962, por iniciativa de Elizabeth II, en el antiguo emplazamiento de la Capilla Real de Buckingham Palace, que fue destruída por las bombas alemanas en 1940.
Buckingham Palace y Windsor Castle, con sus preciosas colecciones de arte pictórico-escultórico, su precioso mobiliario y ornamentos forman parte del patrimonio nacional inglés bajo la denominación de Royal Collection (Colección Real), que tiene su origen en la colección primitiva iniciada por el rey Enrique VIII, de la dinastía Tudor, gran "amateur" de armas y armaduras, de cuadros y de miniaturas preciosas del siglo XVI. A lo largo de los siglos siguientes, casi todos los monarcas contribuyeron activamente a que alcanzase un prestigio y renombre a nivel mundial, al adquirir o encargar muchas de sus obras maestras. Dicha Colección Real suele exhibirse en la Queen's Gallery (Galería de la Reina), instalada en la parte Sur del recinto de palacio y abierta durante todo el año al público, renovándose de manera constante por temporadas.
A diferencia de Windsor y de Buckingham, Sandringham y Balmoral si son propiedad privada de la Reina. Sandringham suele servir de residencia para los fines de semana ordinarios, mientras que el castillo de Balmoral, en Escocia (construído para la reina Victoria I y el príncipe Alberto), sirve de residencia estival para las vacaciones de la Familia Real durante agosto y parte de septiembre.

Retrato del Príncipe Philip Mountbatten, Duque de Edimburgo y consorte de la Reina Elizabeth II, según el pintor Bryan Organ, fecit 1983. El marido de la soberana británica es, sobretodo, famoso por sus reflexiones poco diplomáticas, sus salidas de tono, sus mofas y sus anécdotas trufadas de "reales metidas de gamba", hasta el punto que éstas suelen ser recopiladas en blogs para deleite de los internautas británicos.
Es el príncipe Philip quien dijo en su día a un periodista, a propósito de Buckingham Palace, estas palabras nada reconfortantes: "Sólo conozco en el mundo un lugar tan siniestro como Buckingham Palace: es la tumba de Lénin en Moscú. Es enorme, es triste, es incómodo, huele a moho, en invierno hace un frío espantoso, en verano es húmedo: se siente uno encerrado allí como en un mausoleo."
Estupendo post !!!
Un saludo
Me alegro que te haya gustado.
Un saludo.
Bravo, Arnau, por los dos artículos acerca del Palacio de Buckinghan, no dejes de seguir en esa linea que tanto nos gusta.
Gracias por contestar a mi pregunta acerca del ducado de Buckinghan. Espero ansioso nuevos articulos.
Un saludo.
De nada melogar y gracias a ti por dejar un comentario!
Un saludo.