EL CONDE RAZUMOVSKY
el 23 may En: Biografías Zares de Rusia - 8 comentarios
Aleksei Grigorievich Razumovski
el esposo morganático de Elisabeth I Petrovna
Nacido el 17 de marzo de 1709, cerca de Tchernigov y muerto el 6 de julio de 1771, en San Petersburgo, Aleksei Grigorievich Razumovski (o Razumovsky) era un joven pastor, hijo de un humilde granjero cosaco. Empezó cantando en el coro de la iglesia de su localidad, donde fue descubierto por un cortesano de la emperatriz Ana I que estaba de paso en una misión diplomática a Hungría, el coronel Vichnevsky, al que le encantaron sus capacidades vocales y le propuso que se trasladara con él a San Petersburgo. Dado que era guapo y ambicioso, Razumovski no dudó en marcharse con él para ampliar sus horizontes (1731), y fue prontamente colocado en el coro ucraniano de la capilla palatina de San Petersburgo.
Su prestanza, talento y gran belleza física impactarían a la gran-duquesa Elisabeth Petrovna, hija del zar Pedro I "el Grande", quien le daría un puesto en la corte en 1732. Tras la deportación del favorito de Elisabeth, Aleksei Shubin, Razumovski reemplazó a éste en sus funciones de alcoba. Al perder su hermosa voz, fue nombrado para el puesto de intérprete de bandurria en la corte imperial, además de ser el supervisor de las residencias de la gran-duquesa. Durante el periodo de la regencia de Ana Leopoldovna, sería nombrado kammerjunker (ayuda de cámara).
Importante sería el papel desempeñado por Razumovski durante la revolución palaciega del 25 al 26 de noviembre (6-7 de diciembre) de 1741, que elevaría hasta el trono a la gran-duquesa Elisabeth Petrovna con el consiguiente derrocamiento del niño-zar Iván VI y de su madre la regente. Tras el golpe de Estado, Elisabeth I Petrovna le nombraría teniente-general, y el mismo día de su coronación, firmaría su nombramiento de mariscal de la corte imperial. Entre otros honores y prebendas que le llovieron, Razumovski sería armado caballero de las ordenes de San Andrés y de San Alejandro Nevski, y dotado con numerosas fincas señoriales en las cercanías de Moscú principalmente. Todo aquello sirvió, sin duda, para colmar sus ansias de fortuna y honores, y aplacar cualquier ambición política latente.

Retrato de la Zarina Elisabeth I Petrovna Romanova (1709-1762), Emperatriz de Rusia de 1741 a 1762.
Según las especulaciones de los historiadores, Razumovski se casaría secretamente con la emperatriz en una iglesia rural de Perovo (hoy localidad que forma parte de Moscú), en otoño de 1742. Dos años más tarde, sería elevado al rango condal por el Emperador del Sacro Santo Imperio Romano y Germánico Carlos VII Alberto de Baviera (Reichsgraf), y hecho conde ruso el mismo año. En 1745-1748-1756, siguieron los sucesivos nombramientos: capitán de la Guardia-de-Corps, teniente-coronel y mariscal de campo (general de brigada).
Durante el reinado de Elisabeth I, Razumovski tendría una posición privilegiada en el seno de la corte pese a la creciente rivalidad del joven conde Ivan Shuvalov, en los últimos años. Sus aposentos en el Palacio de Verano comunicaban directamente con los de Elisabeth I, lo que le otorgaba el privilegio de tener acceso a ella a cualquier hora. Bajo su batuta, la vida de la corte imperial siempre estuvo amenizada con un sinfin de eventos musicales. En 1744, la emperatriz visitaría el pueblo natal de su marido, que convertiría en finca solariega de la familia Razumovski.

Retrato del Conde Kyril Grigorievich Razumovsky (1728-1803), hermano menor de Aleksei y cuñado de la Emperatriz Elisabeth I Petrovna, Presidente de la Academia Rusa de Ciencias y Hetman de los Cosacos de Ucrania; obra de Pompeo Batoni, 1766 (Colección Razumovsky, Viena, Austria).
Aunque nunca estuvo interesado en los asuntos del Gobierno, Razumovski fue el principal apoyo y valedor del canciller Bestuchev-Rjumin y, a instancias suyas, se restauró el cargo de hetman de Ucrania del cual fue beneficiario su hermano Kyril Razumovski, entonces presidente de la Academia Rusa de Ciencias con solo 18 años de edad.

El Palacio Anichkov, en San Petersburgo, según una pintura del siglo XVIII, residencia del Conde Razumovsky.
Antes de fallecer, la emperatriz hizo prometer a su sobrino y sucesor, Pedro III, que no exiliara o deportara a sus favoritos y amigos del momento. Tras expirar Elisabeth I Petrovna, Razumovski renunció a todos sus cargos y se mudó del Palacio de Invierno a su residencia privada del Palacio Anichkov, regalo de su difunta esposa y soberana, llevando una vida discreta y retirado de la vida social.
Al acceder al poder Catalina II en 1762 -en el retrato ejecutado por Virgilius Erichsen-, tras el destronamiento y posterior asesinato de Pedro III, Razumovski recibió la oferta de ésta de verse titulado "Alteza Imperial", distinción que rehusó. Sin embargo, si accedió al requerimiento de Catalina de que destruyera todos los documentos que probasen su unión matrimonial con la emperatriz Elisabeth. ¿Cuales eran las razones de tal requerimiento imperial? y ¿por qué accedió Razumovski a complacerlo?
Razumovski fallecería tranquilamente en su palacio Anichkov el 17 de julio de 1771, recibiendo sepultura en la catedral de la Anunciación de Aleksandro-Nevskaya Lavra.
La cuestión sobre la posteridad habida entre Razumovski y Elisabeth I Petrovna sigue abierta. Actualmente, se sabe que hubieron dos niñas ( y no un niño y una niña) conocidas bajo el nombre de Tarakanova. Una de ellas, Augusta Alekseyevna Tarakanova, se hizo monja y llevó el nombre de Dosifeya, siendo posteriormente sepultada en la cripta familiar de los Romanov, mientras que la otra, Yelizaveta Alekseyevna Tarakanova, sería secuestrada en Livorno por el conde Aleksei Grigorievich Orlov, y encarcelada en San Petersburgo en febrero de 1775.
Buenas noches.
Un artículo excelente, como siempre Arnau. Has elegido un personaje que no siempre se tiene en cuenta y que al margen de su poca relevancia en la Historia oficial creo que posee cierto interés para los amantes de la Pequeña Historia.
Sin embargo dudo de lo último que has escrito en el mismo: Isabel I no tuvo descendencia. La propia "Princesa Tarakanova" reconocería, al verse en las garras de Catalina II, que no sabía nada de su ascendencia y que tampoco hablaba ruso. La reputación licenciosa de Isabel I generó tras su muerte un caldo idóneo para generar la leyenda (usada tantas veces a lo largo de la Historia) de que había tenido un hijo, o una hija, y atribuirle a este vástago el derecho legítimo al trono. Ya en el siglo XVIII este tipo de leyendas era muy habitual, mezclándose la suplantación de identidad y la falsa afiliación.
Por otra parte, y tomando como verdadera la posibilidad de que Isabel I tuviese descendencia, no hay razones que hagan lógica la presencia de esas hijas. Si Isabel I hubiese sido madre sus descendientes hubiesen heredado su trono, sin dudarlo. Ella detestaba a Pedro III, y si lo puso como heredero fue porque no había otra posibilidad. Y más aún: en el hipotético caso de que Isabel decidiese apartar a sus hijas de la sucesión no cabe duda de que hubiesen vivido con ella, junto con su corte.
¿Se sabe con absoluta certeza que esas dos citadas mujeres fueron hijas de Razumovski y de Isabel I?, ¿Realmente existieron?, más aún, ¿Es probable que Isabel I tuviese descendencia?, y aún cabe una tercera pregunta que hace poco creíble la existencia de descendencia por parte de ésta, ¿Qué impidió a una Autócrata tan déspota como Isabel I reconocer abiertamente al fruto de sus relaciones con su esposo ante una corte que dominaba con puño de hierro y que además era tan escasa en valores y escrúpulos?
Para concluir reitero que el artículo me ha gustado, pero este aspecto que cuestiono creo que es erróneo. Espero que sirva como contribución.
Gracias.
Monsieur,
desde luego, tus argumentos no carecen de lógica pero, aún asi, dejas el suficiente espacio para que cohabiten otras teorías como ésta por ejemplo: dado que al fallecer Elisabeth I en 1761, su supuesta hija nacida en 1753 (otras fuentes apuntan en 1745) tenía tan solo 8 años de edad, edad que la incapacitaba para reinar personalmente y eso implicaba una regencia. Recordemos que Elisabeth I consiguió hacerse con el trono durante la minoría de edad de Iván VI y barrer a la zarevna Ana Leopoldovna, a los que encarceló en Schlüsselburg, un golpe de Estado similar podía haberse ejecutado por segunda vez tras el fallecimiento de Elisabeth a favor de Iván VI, aprovechando la minoría de edad de la supuesta hija Tarakanova. Por tanto, era más fácil elegir a su sobrino carnal Pedro III de Holstein-Gottorp, mayor de edad, como sucesor al trono y padre de un hijo varón (Pablo I Petrovich), que aseguraba una continuidad dinástica.
Un hecho probado, que viene a confirmar la existencia de una posible descendencia de su matrimonio secreto con Razumovsky, es la tumba de la monja llamada Dosifaya, ubicada en el panteón de los Romanov.
Queda aclarar el por qué insistió Catalina II en que Razumovsky quemase todos los documentos referentes a su matrimonio morganático con la difunta emperatriz. ¿No te parece extraña semejante petición? Si tan solo era un consorte viudo y sin hijos, ¿para qué era necesario destruir esas pruebas?
Recibe un cordial saludo.
Buenas tardes.
Lo que me parece inconcebible es que la figura de los hijos de Isabel I haya pasado inadvertida para toda la corte rusa. Los textos de su época no los mencionan, nadie habla de "dos niñas" próximas a la Emperatriz, todos los autores hacen hincapié en que ella no tuvo hijos a pesar de haber tenido muchos amantes (motivo por el cual se le atribuye esterilidad). Es inconcebible que ella los ocultase de existir, porque no tenía motivo para ello y además era una mujer de vida lo suficientemente libertina como para no preocuparse por el hecho de tener retoños de su marido, aunque éste fuese un matrimonio morganático. Además, Isabel ascendió al poder cuando tenía 33 años, convirtiéndose en Zarina de todas las Rusias y ese mismo año se casó con Razumovsky (1742). Si los hijos hubiesen nacido antes de esta fecha al morir Isabel tendrían más de veinte años. Y por otra parte, si hubiesen nacido durante el reinado de Isabel me parece impensable que los ocultase o relegase, porque un embarazo y su correspondiente parto no pasaban desapercibidos en la figura de la Emperatriz, y porque sencillamente no había razón para ello.
El asunto de las pruebas que Razumovsky conservaba (como oro en paño, por cierto) creo que abre camino a muchísimas hipótesis. Según Henry Troyat (erudito del las figuras rusas del siglo XVIII) Catalina II exigió a Razumovsky que destruyese esas pruebas para eliminar el precedente de una Zarina casada de manera morganática. Esto al parecer (según Troyat) respondía a un intento de Catalina de quitarse de encima la insistencia de uno de los Orlov (¿Grigori?) que quería casarse con ella y cuya relación estaba en apogeo. Esta es la teoría de Troyat, pero carece de sentido, dado que, ¿Por qué iba a pedir la destrucción de un precedente si le prometió al marido de Isabel el reconocimiento de "Alteza Imperial Viuda" si lo hacía? Según la versión más romántica (aunque quizás la más fiable conociendo la naturaleza del conde), Razumovsky, al ser informado de la petición de la Emperatriz Catalina II, y estando ya retirado en un monasterio, abrió el cofrecillo donde estaban los documentos que confirmaban su enlace con Isabel I, besó el pequeño fardo atado con un lazo rosa (el color favorito de Isabel I) y lo arrojó al fuego. Tras esto, dijo al emisario que confirmase a la Emperatriz que ya no existían pruebas del precedente, y rechazó dignamente el honor que esta le ofrecía a cambio.
Recalco que esta teoría no me parece lógica desde el punto de vista de Troyat, porque hace aguas por varios sitios. ¿Realmente era Catalina tan débil ante uno de sus amantes como para montar semejante petate para quitarse de encima sus peticiones? Puede que sí, y temiese disgustar a los Orlov, a los cuales debía en parte su ascensión al trono y gozaban del favor y simpatía de las tropas.
El asunto de la descendencia de Isabel no me parece lógico, sencillamente. Si en el caso de Catalina II se sabía desde hacía muchísimo que tenía un hijo (nacido antes de ser emperatriz) con uno de los Orlov, criatura que viviría en el campo hasta que fue coronada y lo hizo llamar a la corte, ¿Es lógico pensar que Isabel I mantuviese ocultas a sus dos hijas? Como Emperatriz y perfecta Déspota no hubiese necesitado del reconocimiento de nadie ni temía la opinión de su incondicional pueblo (no olvidemos que Isabel fue inmensamente querida). Y además, fuese para bien o para mal, esas dos hijas hubiesen quedado reconocidas en las fuentes oficiales, básicamente porque las fechas y filiación las hacen ineludibles, aparte de que si bien Isabel pudo sacar de la cuna al Zar Iván para encerrarlo en una fortaleza como una bestia, es sabido que siempre tuvo cierto instinto maternal y que arrancó a sus dos sobrinos nietos (hijos de Pedro y Catalina) para educarlos ella misma, llegando al punto de tenerlos en su propia alcoba y levantarse cuando estos lloraban.
En mi opinión todo es leyenda. Quizás el tiempo desvele la verdad.
Gracias.
hola! cómo estás? espero que bien! Navegando por la web me encontré con tu blog y ya que estoy por acá aprovecho para recomendarte una página nueva que encontré y que me pareció muy buena. Es una red social de gente que le gusta el deporte y el ejercicio. Tiene muchas funciones útiles, podés llevar un registro de tus actividades y rutinas, de tu alimentación y dietas, llevando un control saludable de tus comidas. También podés llevar un registro de tus medidas y calcular tu peso ideal de acuerdo a tu edad, tu sexo, tu altura y tu peso.
ojalá te sea útil.
que tengas una buena semana :)
Te dejo el link: http://www.masejercicio.com/
Dios mío Mery, me estás llamando sedentario? jajaja
Un saludo.
He leido los articulos sobre el conde Razumosvky y sobre la Tarakanova, asi como los comentarios de monsieur, con los que estoy totalmente conforme, sencillamente pensar que Isabel I tuviera descendecia con un esposo legítimo y que no la reconociera me resulta un tanto chocante.
Quizás, si hubiese esistido esa supuesta descendencia seguro que, como poco, las habría reconocido y les hubiera buscado porvenir y matrimonio brillantisimo entre la nobleza cortesana. Eso como poco. No me cabe en la cabeza que Isabel Petrovna y el conde Razumosvky se hubiesen casado legalmente, hubiesen tenido hijos y los hubiesen escondido como algo malo dejandolos abandonados a un futuro triste y apagado. ¿No creen?.
Por cierto Arnau felicidades de nuevo por los articulos y no dejes de deleitarnos por favor.
Muchas gracias Melogar.
Por supuesto, intentaré seguir al pie del cañón para proporcionaros artículos interesantes.
Cordiales saludos.
HOLA AMIGO ARNAU. LA VERDAD QUE DETRAS DE UN GRAN HOMBRE SIEMPRE HAY UNA GRAN MUJER Y DETRAS DE CADA MUJER HAY UN GRAN HOMBRE , PERO EN ESTE CASO CREO QUE PUDO MAS LA AMBICION DE PODER DE EL HACIA EL PODERIO DE ELLA. PERO EN EL FONDO ME IMAGINO QUE POR AGRADECIMIENTO Y ALGO DE AMOR QUE EL POSARIA SOBRE ELLA FUE QUE EL NO CEDIO EN GRAN PARTE A LO QUE CATALINA LA GRANDE QUERIA, SIENTO QUE FUE EL DE TERMINAR SU VIDA EN PAZ SIN MUCHOS ATAPUJOS DE INDOLE DE HAMBRIENTO PODERIO QUE REQUERIA CATALINA PARA SUS INTERESES DE GOBERNABILIDAD ABSOLUTA. EN EL FONDO ESTE PÈRSONAJE SE LAS TRAIA. BUENO ESTE TRANSITO HISTORIAL. MIS SALUDOS. BELKIS