EL MAYORDOMO DE SU GRACIOSA MAJESTAD SANCIONADO

El Mayordomo de la Reina sancionado por visionar porno gay en horario laboral

Londres, 6 de mayo de 2009.

Por mucho que quiera y desee, la Familia Real Británica parece no poder escapar de los escándalos. En una época en que parece que todo va como la seda en Buckingham Palace, sobre todo por lo que se refiere a los miembros de la Familia Real, resulta que sus empleados ahora dan la nota discordante para deleite de la prensa sensacionalista.

El mayordomo de la Reina Elizabeth II, el treintañero Robert Wilson, fue pillado in fraganti viendo películas pornográficas de temática gay, en su ordenador portátil y en pleno horario laboral.

El caso es que, tras servir el té como cada tarde a Su Graciosa Majestad (83 años) y al Duque de Edimburgo su esposo, en Sandringham, el mayordomo real aprovechó ese momento de "respiro" entre servicio y servicio, para visionar una peli porno gay con su portátil. En ese momento, fue cuando la soberana le pilló sin previo aviso, con la intención de pedirle algo.

El disgusto para la Reina fue tremendo, ya que Wilson gozaba de su favor y confianza, y tenía planeado promocionarle, ascenderle de categoría y de sueldo. Como a Su Graciosa Majestad le pareció indecorosa su conducta, le ha abierto un expediente por su infracción y las consecuencias no se han hecho esperar: le ha degradado y recortado su salario.

En el peor de los casos, el ex-mayordomo real que tenía contacto diario con la soberana, ha corrido mejor suerte que otros empleados de la Casa Real que han cometido infracciones; conservará su puesto de trabajo, de menor categoría obviamente, y se verá relegado a limpiar la cocina y las habitaciones del servicio doméstico.

Hasta el fatídico momento, Wilson disfrutaba de un apartamento con vistas a los jardines en todas las residencias reales frecuentadas por la Familia Real. A partir de ahora, tendrá que conformarse con un espacio más modesto situado en las antiguas caballerizas, que han sido reconvertidas en viviendas para el servicio, y ubicadas en la parte trasera de Buckingham Palace.

Lo que se desprende de esta noticia, es que el mayordomo, en un exceso de confianza (y no debía de ser la primera vez), la pifió por sufrir un calentón de media tarde y darse el gusto en un momento que no era, desde luego, el más adecuado. Los portátiles son la perdición de muchos empleados, y más cuando se aburren en el curro.

Puestos a comparar el caso de Robert Wilson con el de Paul Kidd, ex-mayordomo de la Reina Madre entre 1977 y 1979, que ha sido condenado a 6 años de cárcel por abusos a varios menores y tener en su posesión gran cantidad de material pornográfico infantil, sale mejor parado el primero.

Y ahora mi pregunta: ¿se habría armado tanto revuelo si en vez de ver a macizorros fornicando en pelota picada, hubieran sido voluptuosas zorrupias haciendo la tijerita? He aqui el dilema... Claro que cabe pensar en que habría sido probablemente expedientado de la misma forma.