Ickworth House y los Herveys
vicisitudes de una familia
Desde el siglo XV, la noble familia Hervey ha sido propietaria de la vasta finca de Ickworth, siendo Sir Thomas Hervey su primer poseedor (muerto en 1467) y el primero de su linaje en recibir sepultura en el cementerio de la iglesia de Ickworth. El panteón de los Herveys, cavado en el subsuelo del templo, sería de obra posterior y escogido como lugar preferente de descanso eterno para sus descendientes, los condes y marqueses de Bristol.
La familia se ilustraría particularmente en los asuntos públicos; muchos de sus miembros serían, generación tras generación, diputados de Bury St. Edmunds en la Cámara de los Comunes. En 1703, consiguen la paridad inglesa con el título de Barón Hervey de Ickworth, en el condado de Suffolk y, en 1714, el mismo 1er Lord Hervey es creado 1er Conde de Bristol (2ª creación) y Par de Gran-Bretaña. El primer titular fallecería en 1751, habiendo ya prematuramente enterrado a sus dos hijos Carr y John, 2º Barón Hervey, por lo que el título condal recayó en sus tres nietos sucesivamente, hijos éstos del ya citado John, 2º Lord Hervey, y de su esposa Mary Lepell.
El 2º Conde de Bristol sería Lord Lugarteniente de Irlanda y Lord del Sello Privado, falleciendo soltero. El 3er Conde de Bristol, de formación militar, sería almirante de la Royal Navy y Secretario Jefe para Irlanda entre 1766 y 1767; casado en secreto con Elizabeth Chudleigh pero sin hijos, su unión sería suspendida y ésta contraería matrimonio con el Duque de Kingston, del cual enviudaría a los 4 años de casada. Posteriormente, su segundo matrimonio sería declarado ilegal y acusada de bigamia, provocando un sonado escándalo que duraría hasta 1779, con la muerte del conde sin descendencia legítima. Sería pues sucedido por su hermano pequeño, el 4º Conde de Bristol, entonces obispo de Derry, en Irlanda, casado éste con Elizabeth Davers, hija de un baronet y bisnieta del 2º Lord Jermyn, y con descendencia. El primogénito del 4º conde, John Augustus Hervey, Lord Hervey, hizo carrera en la Royal Navy consiguiendo el grado de capitán; sin embargo, su carrera dio un giro significativo cuando sirvió como embajador de Gran-Bretaña en la corte gran-ducal de Florencia. No llegaría a sobrevivir a su padre... El hijo menor superviviente del 4º conde, Frederick Hervey, que se forjaba una brillante carrera política bajo el ministerio de Addington (como subsecretario de Estado para Asuntos Exteriores 1801-1803), se convertiría en 1803 en el 5º Conde de Bristol y más tarde en el 1er Marqués del mismo nombre y 1er Conde Jermyn en 1826.

Ickworth House debe su ampliación al 4º conde y su finalización al 1er Marqués de Bristol. Es a partir de 1795 cuando el excéntrico Lord Bristol, el conde-obispo, encarga a los hermanos y arquitectos Francis y Joseph Sandys, la remodelación y ampliación de la residencia ancestral de los Hervey. La famosa rotonda que corona y articula el complejo arquitectónico de Ickworth House, se basa en los diseños del arquitecto italiano Mario Asprucci. Pese al repentino fallecimiento del 4º Lord Bristol (1803) en suelo extranjero, su heredero y sucesor ordena que prosigan las obras hasta que se terminen del todo. Acabada la remodelación de Ickworth House, ésta adquiere una extensión de 600 pies* (182,8 m.) de longitud por 100 de altitud.
Por aquel entonces, la mansión de los Herveys ya era decorada por obras de Velázquez, Tiziano, Poussin y Le Lorrain, junto con retratos de familia firmados por prestigiosos retratistas dieciochescos: Gainsborough, Reynolds, Vigée-Lebrun, Batoni, Kauffmann, Ramsay, Van Loo y Hogarth.
A estas obras de arte de incalculable valor, se añadía la mejor colección existente en Gran-Bretaña de objetos y servicios de plata Georgiana, y el mejor ejemplo de mobiliario estilo Regencia, junto con una vasta colección de preciosísimas porcelanas inglesas, francesas, holandesas y alemanas.
Volviendo al linaje de los condes de Bristol, es con el quinto titular en 1826, cuando éste es creado 1er marqués de Bristol y conde Jermyn, entrando en la paridad del Reino Unido de Gran-Bretaña. A la muerte de éste en 1859, los títulos pasan en heredad a su primogénito Frederick Hervey (1800-1864), 2º marqués de Bristol; éste es a su vez un conocido político Tory y llegaría a ostentar el cargo de Tesorero de la Casa Real bajo el ministerio de Sir Robert Peel, entre 1841 y 1846. Cuando fallece, su hijo también llamado Frederick, 3er marqués de Bristol, asumiría la tradición familiar de sentarse en el Parlamento y sirviendo, además, como Lord-Lugarteniente de Suffolk. Pero éste muere sin herederos varones, recayendo la sucesión en dos de sus sobrinos, hijos éstos de su hermano menor Lord Augustus Hervey.
El 4º marqués de Bristol conseguiría alternar su carrera en la Royal Navy, como vice-almirante, con la de diputado conservador de Bury St. Edmunds en el seno del Parlamento Londinense. Sin herederos, la herencia sería nuevamente asumida por su hermano menor, el 5º marqués. Éste, perteneciente al cuerpo diplomático británico, sería nombrado cónsul-general en Colombia entre 1919 y 1923, luego destinado a Perú y a Ecuador de 1923 a 1929. Su único hijo, el 6º marqués de Bristol, que sería canciller de la Liga Monárquica, acabaría por instalarse en Monte-Carlo a principios de 1979 por cuestiones fiscales. Casado por tres veces, fallecería en el principado monegasco el 10 de marzo de 1985.
El 7º marqués de Bristol, hijo del "exiliado" en Mónaco, pese a tener un futuro prometedor, malgastó su fortuna y sus posibilidades cayendo en todo tipo de excesos, convirtiéndose en un denostado drogadicto y alcohólico. Moriría a los 44 años, virtualmente arruinado y sin hijos en enero de 1999.
El otro hijo del 6º marqués, habido de su segundo matrimonio, Lord Nicholas Hervey, se suicidaría a sus 36 años (1998).
Del tercer matrimonio, el 6º marqués había tenido un varón y dos niñas: Lord Frederick Hervey, actual 8º marqués de Bristol, Lady Victoria Hervey y Lady Isabella Hervey.
Mientras que el actual marqués se dedica a los negocios, sus dos hermanas han hecho sus pinitos como actrices de TV y de reality shows, convirtiendose en figuras "famosillas" de la prensa sensacionalista, rosa o amarilla británica, en cuyas páginas sus vidas privadas son aireadas sin pudor alguno. La última fechoría de la más pequeña, fue aparecer en la portada de la revista Play Boy, enseñando sus encantos.
Fotografía de Ickworth House a vista de pájaro. El Ala Este de la mansión, señalado por una cruz, estaba reservada al usufructo de los Hervey, Marqueses de Bristol, desde 1956 según estipulaban los acuerdos de venta a la National Trust, y por espacio de 99 años. El acuerdo perdió vigencia tras la venta, en 1998, del 7º marqués y el Ala Este acabó convertido en un hotel de lujo con 27 habitaciones.
Desde 1956, la finca de Ickworth ha pasado a engrosar la lista de propiedades que están en poder de la National Trust, organismo que se ocupa de salvaguardar las mansiones, monumentos y jardines históricos de Inglaterra amenazados por la especulación inmobiliaria, y cuyas cargas financieras ya no pueden ser asumidas por sus propietarios. Durante un tiempo (99 años), se convino con los Herveys que éstos conservasen su residencia en el Ala Este de Ickworth House, ocupando sus 60 estancias. Sin embargo, en 1998, el 7º marqués de Bristol, por razones financieras, decidió vender a la National Trust el resto de la propiedad de la que él y su familia tenían usufructo por espacio de 99 años.
Cuando en 1999, el 8º marqués de Bristol quiso re-comprar a la National Trust el Ala Este vendida por su antecesor, ésta se negó a deshacerse de la nueva adquisición, como tampoco consintió a que se volviera al régimen anterior y la convirtió en un hotel de lujo de 27 habitaciones.
Desde entonces, lo único que conservan los Hervey es la iglesia en la que están sepultados sus antepasados, todos los condes y marqueses de Bristol hasta el séptimo titular.
(*)_La medida inglesa de 1 pie equivale a 0,3048 metros.

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