EL DUQUE DE LERMA
1553 - 1623
El Valido de Felipe III

Valido y Primer Ministro de Felipe III de 1599 a 1618, Francisco Gómez de Sandoval Rojas y Borja, 5º marqués de Denia y 4º conde de Lerma, conde de Ampudia, natural de Valencia, era hijo de Don Francisco Gómez de Sandoval y Rojas, 4º marqués de Denia y de Doña Isabel de Borja y Castro, hija ésta del famoso San Francisco de Borja y de Aragón, 4º duque de Gandía y marqués de Lombay y de Doña Leonor de Castro.

Retrato de San Francisco de Borja y de Aragón, 4º Duque de Gandía y Marqués de Lombay (1510-1572), IIIer General de la Compañia de Jesús canonizado por Roma en 1671. / Abajo, en la ilustración de la izquierda, el blasón de los Sandoval-Rojas, Marqueses de Denia y Condes de Lerma.
De excelente e ilustre casa, nieto de un santo y emparentado con una de las mejores familias del Reino, pudo desposar a la hija de los poderosos y ricos duques de Medinaceli, Doña Catalina de La Cerda, quien le dio dos hijos : Cristóbal Gómez de Sandoval y La Cerda, marqués de Cea y futuro 1er. duque de Uceda, y Juana, que casaría con el 8º duque de Medinasidonia, hijo del célebre Generalísimo de la Armada Invencible y nieto, por madre, de la intrigante princesa de Éboli.

Retrato de Doña Catalina de La Cerda, 1ª Duquesa de Lerma, Vª Marquesa de Denia, IVª Condesa de Lerma y de Ampudia (fallecida en 1603); detalle de un lienzo de Juan Pantoja de La Cruz fechado en 1602, y que forma parte de la Colección Duques de Medinaceli (Casa de Pilatos, Sevilla).
Por haber acogido a la Reina Margarita en su palacio valenciano (1599) y haber agasajado a los Reyes con fiestas y bailes durante la estancia de la corte en la ciudad del Turia, se convirtió en el principal favorito de éstos consiguiendo las riendas del poder, convirtiéndose de hecho en el Primer Ministro de la Monarquía más poderosa del mundo.

Retrato ecuestre de Francisco Gómez de Sandoval Rojas y Borja (1553-1623), Vº Marqués de Denia, IVº Conde de Lerma y de Ampudia, Iº Marqués de Cea y Iº Duque de Lerma, G.E.; el lienzo es debido a Peter Paulus Rubens.
Se mantuvo al frente del Gobierno durante 19 años, y ejerciendo el poder torpemente al formar un Consejo Real con personas sin aptitudes políticas y corruptas ; si bien consiguió la paz con Holanda, reconociendo su independencia, no pudo evitar que España se viera arrastrada en la gran conflagración de los Treinta Años, debido a las ataduras familiares de Felipe III con sus primos de Viena, más débiles y cercados por los príncipes protestantes de Alemania. Las derrotas del ejército español en Europa y el decreto de expulsión de los moriscos del Reino (1609), provocaron la ruina del Estado. A todo eso se sumaba la venta de los cargos públicos al mejor postor, la consecuente corrupción de éstos, el continuo estado de fiesta de la corte, los gastos originados por las dotaciones de novicias y fundaciones de conventos de mano de la Reina, y el hecho de que Lerma y sus comparsas, entre ellos Rodrigo Calderón 1er. Marqués de Siete Iglesias, se llenaran impunemente los bolsillos con la recolección de impuestos, agravaron seriamente la situación.

Retrato de Doña Margarita de Austria-Stiria, Reina de España y de Portugal (1584-1611), según Juan Pantoja de La Cruz. La consorte de Felipe III, junto con la Emperatriz Vda. Maria de Austria, no gustó del tráfico de influencias y de la corrupción del Duque de Lerma y del brazo derecho de aquél, el Marqués de Siete Iglesias Rodrigo Calderón, que se llenaron los bolsillos a costa del Tesoro Público y gracias a una especulación escandalosa. Respaldada por los rivales y enemigos de Lerma y Calderón, la soberana alentó las investigaciones que iban a provocar, siete años después de su prematura muerte, la caída del valido todopoderoso y de toda su camarilla.
Hecho 1er. Duque de Lerma por Felipe III (11.XI.1599) y Grande de España, cubierto de honores, consiguió que el monarca concediera el título de duque de Uceda para su hijo, a quien introdujo en el Gobierno y le casó con la hija del 3er. Duque de Osuna y marqués de Peñafiel, virrey de Nápoles y uno de los grandes magnates de Andalucía.
Sospechando por el mal estado de las cosas que su privanza peligra, el duque de Lerma, ya viudo, decide abrazar la carrera eclesiástica y por intercesión real, contando con el precedente de tener a San Francisco de Borja como abuelo materno, el Papa le nombra cardenal de la Santa Iglesia Católica Apostólica y Romana, dignidad ésta que le otorgaba el privilegio de la inmunidad. El golpe se lo asestará su propio hijo, Uceda, cabecilla de una conjuración palaciega, provocando su caída y su inmediato cese, reemplazándolo en el favor de Felipe III. Desterrado de la corte (1618), Lerma permanecerá intocable por ser un príncipe de la Iglesia y se llevaría las riquezas amasadas y expoliadas al Erario Público. Fallecería en 1623.
De su fuerte impopularidad, nació esa copla madrileña que le serviría de epitafio : El mayor ladrón de España, por no ser ajusticiado, se vistió de colorado.
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