PROYECTO DE RECONSTRUCCIÓN: EL PALACIO DE LAS TULERÍAS

Reconstrucción virtual del Palacio del Louvre unido al Palacio de Las Tulerías mediante la Gran Galería sobre la riba derecha del Sena, en el siglo XVII.
Desde su destrucción por un incendio intencionado de los Comuneros parisinos, en 1871, el Palacio de Las Tulerías, anexo y complemento del vasto Palacio del Louvre, ha sido objeto de numerosos proyectos de reconstrucción. Alain Boumier, presidente de la Academia del Segundo Imperio, reabrió el dossier en 2002, en el curso del 150 aniversario de la decisión por el Presidente de la IIIª República Luis-Napoleón Bonaparte de reunir el Palacio de Las Tulerías al Palacio del Louvre, construyendo el Ala de la calle Rívoli. En 2004, crea y luego preside el Comité Nacional para la reconstrucción de Las Tulerías, y que cuenta con 1.500 miembros y actúa a través de múltiples conferencias, debates o cartas dirigidas al ministro de Cultura y de Comunicaciones francés. Muchas son las acciones que, poco a poco, aportan más credibilidad a ese loco y titanesco proyecto.
En junio de 2006, el proyecto se concretiza con la puesta en pie, por el entonces ministro de Cultura (Renaud Donnedieu de Vabres), de una Comisión de Estudios sobre la reconstrucción del famoso palacio real erigido por Catalina de Médicis en el siglo XVI y completado bajo Luis XIV (siglo XVII). Alain Boumier forma parte de la Comisión junto con Maurice Druon, de la Academia Francesa (presidente de la Comisión) y siete miembros más.
El Gran Louvre, en un grabado de 1857: coloreado en sepia, el desaparecido Palacio de Las Tulerías, que cerraba el titanesco complejo palaciego del Louvre. En este palacio vivieron Luis XIV, Luis XV, Luis XVI, Napoleón I, Luis XVIII, Carlos X, Luis-Felipe I y Napoleón III.
El objetivo del Comité Nacional para la reconstrucción de Las Tulerías, es completar de nuevo el Gran Louvre reedificando el palacio desaparecido con sus 266 m. de largo y sus 25 m. de anchura, entre la Plaza del Carrusel y los Jardines de Las Tulerías. Un espacio que será consagrado a actividades culturales y a un museo sobre el histórico palacio. Para los miembros del Comité, la reconstrucción del palacio devolverá sobretodo a la capital una de las más bellas perspectivas urbanas de Europa entre el Arco de Triunfo y el Palacio de Las Tulerías. Permitirá también a Francia el dejar de ser el único país europeo que no ha reconstruído el palacio histórico de su capital. Finalmente, entre los argumentos invocados: la inexistencia de una ley que haya ordenado la destrucción del edificio, y el terreno sobre el cual podría ser reedificado el palacio y en cuyo lugar se habla de inseguridad, agresiones y venta de drogas.
El coste de semejante proyecto se ha cifrado en 350 millones de €uros, y sería financiado por fondos privados. Una inversión para el futuro, según Alain Boumier, puesto que "los franceses podrán estar orgullosos" y los turistas vendrán en masa a visitarlo.
Sería técnicamente posible la reconstrucción de Las Tulerías ? Cuales son los obstáculos? El nuevo palacio sería fielmente reconstruído e idéntico al original? Este tipo de proyecto tiene antecedentes en Francia y en Europa? Quién financiaría semejante proyecto?
En 2006, la situación económica era buena, pero desde el estallido de la crisis financiera de este presente año 2008, que tiene visos de prolongarse en 2009, parece que el proyecto peligra. Es más, desde que Chirac dejó el Palacio del Elíseo reemplazado por Sarkozy, la austeridad está al orden del día y no creo que en la actualidad se prosiga con un proyecto de tal magnitud al menos por el momento. Una lástima.

FOTOGRAFÍAS DEL PALACIO DE LAS TULERÍAS, 1865
Una pequeña visita mediante viejas fotografías
Aqui debajo, adjunto una decena de fotografías que datan de 1858 y 1865, en plena época del Segundo Imperio, y cuando la corte imperial de Napoleón III y su consorte Eugenia de Montijo, sus últimos inquilinos, lo ocupaba.
Fachada del Palacio de Las Tulerías sobre los Jardines (foto de 1858); a la derecha el Pabellón Bullant, en cuya 1ª planta se encontraban los apartamentos privados del Rey mientras que en la planta baja estaban los de la Reina. En el centro, el Pabellón Central y, a continuación el Pabellón de la Capilla y del Teatro (yendo hacia la izquierda de la foto), que termina con el Pabellón de Marsan.
La Gran Escalera del Palacio de Las Tulerías desde el vestíbulo de entrada, en la parte baja del Pabellón Central. Fue construída bajo el reinado de Luis-Felipe I (1830-1848), para reemplazar la primitiva escalinata que había sido suprimida y reemplazada en el nivel superior por la Galería de la Paz. Antiguamente, ese espacio había sido ocupado en la 1ª planta, por la Capilla Real de Luis XIV.
La Gran Escalera del Palacio vista desde la primera planta.
El Salón de los Mariscales de Francia, que databa de la época de Napoleón III quien mandó que fuera redecorado. La estancia domina toda la primera planta del Pabellón Central y, antiguamente, en época de Luis XVI, era la gran sala de la Guardia de los Cien-Suizos.
El Salón Luis XIV, presidido por un triple retrato de la Reina-Regente Ana de Austria con sus hijos, el rey Luis XIV y Felipe, duque de Anjou y más tarde Duque de Orléans. Utilizado como comedor del Emperador Napoleón III, bajo los reinados de Luis XVIII y Carlos X, el salón había servido como "Gran Gabinete del Consejo". La estancia comunicaba directamente con la Galería de Diana que, a su vez, comunicaba al Pabellón de Flora.
La Sala del Trono, en tiempos de Napoleón III y Eugenia de Montijo, lugar de recepciones oficiales en las que el soberano recibía las acreditaciones de los embajadores extranjeros, entre otros eventos. Durante los reinados de Luis XIV, Luis XV y Luis XVI, la sala del trono había sido la Alcoba de Gala de los reyes. Su utilidad cambió bajo Napoleón I y se perpetuó bajo la Restauración, para no cambiar nunca más. Y es que los Bonaparte (Napoleón I & Napoleón III) y los Borbones (Luis XVIII, Carlos X & Luis-Felipe I) prefirieron dormir en la antigua alcoba privada de sus antecesores, que daba sobre los Jardines de Las Tulerías y el Sena.
Cama con dosel, paneles de terciopelo adamasquinado y demás enseres del rey Carlos X (1824-1830), que figuraban en la Alcoba Real situada en el Pabellón Bullant, orientada a los Jardines de Las Tulerías, y actualmente conservados en el Museo del Louvre.
La Galería de Diana que, como lo indica su nombre, era decorada con pinturas dedicadas a la diosa cazadora, y cuyas ventanas daban sobre el patio del Carrusel. Terminaba la serie de los Grandes Apartamentos Reales e Imperiales ocupados por los sucesivos soberanos (desde Luis XIV hasta Napoleón III), y comunicaba con el Pabellón de Flora. En los siglos XVII y XVIII, la galería era de una longitud menor al estar en parte seccionada por el Gabinete del Billar del Rey.
El Salón de Apolo, que solía ser utilizada por la Familia Imperial para sus veladas con los cortesanos: partidas de cartas, café, juegos de azar y conversaciones de todo tipo. El salón precedía la Sala del Trono y servía también de antecámara durante las grandes ceremonias cortesanas.
La Galería de la Paz, solía ser utilizada para los bailes de la corte y otros eventos sociales de importancia. Su existencia no remontaba más allá del reinado de Luis-Felipe I (1830-1848), quien ordenó su construcción sobre el antiguo rellano y espacio de la primitiva Gran Escalera, y sobre el espacio también de la antigua Sala de Estado de Napoleón I, donde se redactó el famoso Código Civil. La Galería de la Paz se prolonga con la vecina Sala de la Travesía (antigua Capilla Real en tiempos de Luis XVI), que comunicaba con el Pabellón del Teatro y daba directamente acceso a los palcos.
La Sala de la Travesía o pequeña galería que comunicaba la Galería de la Paz con el Teatro Real de palacio.

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