FRANCISCO I DE LORENA, 1517-1545
el 23 oct En: Biografías Duques de Lorena - 4 comentarios
Francisco I, Duque de Lorena (1517-1545)
Francisco I de Lorena nació en 1517, en Nancy, y falleció en la abadía de Remiremont el 12 de junio de 1545; fue duque soberano de Lorena de 1544 a 1545, y era hijo y sucesor de Antonio I, duque de Lorena y de Bar, y de Renata de Borbón-Montpensier.
Titulado marqués de Pont-à-Mousson desde su más tierna infancia, pasó gran parte de ésta en la corte de Francia por la sencilla razón de que era el ahijado del rey Francisco I de Francia. Con el objetivo de conservar el equilibrio entre Francia y el Imperio, contrajo matrimonio con una sobrina del Emperador Carlos V: la princesa Cristina de Dinamarca (1521-1590), hija ésta del rey Christian II de Dinamarca y de la archiduquesa Isabel de Austria, Infanta de España.
De dicha unión nacieron tres hijos:
-Carlos III (1543-1608), futuro Duque de Lorena en 1545
-Renata de Lorena (1544-1602), casada con Guillermo V de Wittelsbach, duque de Baviera (1548-1626)
-Dorotea de Lorena (1545-1621), casada con:
1º)-Eric II, duque de Brünswick-Kalenberg (+1584)
2º)-Marc de Rye de La Palud, marqués de Varambon, conde de La Roche y de Villersexel (+1598)
Retrato del Rey Francisco I de Francia (1494-1547), según Clouet.
Los años de 1540 marcan una evolución en los conflictos entre los Valois y los Habsburgo: Francisco I habiendo renunciado a Italia, los campos de batalla entre los dos beligerantes se desplazan al Norte, y notoriamente en Lorena. Mientras que el duque Antonio I negocia con Carlos V para que Lorena no sea escenario de los conflictos, su hijo Francisco hace lo mismo con Francisco I, pero sin éxito, y las tropas imperiales penetran en el ducado en la primavera de 1544 para atacar la Champaña. El duque Antonio I muere poco después, el 14 de junio de 1544, y Francisco le sucede con el ordinal de Francisco I de Lorena.
Retrato del Duque Antonio I de Lorena (1489-1544).
Éste persigue la misma política paterna, la neutralidad, y sirve de intermediario entre los dos monarcas enemistados. Jugó un importante papel en las negociaciones que desembocaron el 18 de septiembre de 1544 en la Paz de Crépy-en-Laonnois. Sin embargo, el duque fallece nueve meses después, dejando por heredero y sucesor a un hijo de tan solo 2 años de edad: Carlos III.
Cristina de Dinamarca, Duquesa de Lorena (1521-1590)

Nacida en la ciudad de Nyborg, en el mes de noviembre de 1521, como la segunda hija del rey Cristián II de Dinamarca, Noruega y Suecia, y de la infanta de España, Isabel de Austria, hermana del emperador Carlos V.
En 1523, hartos de su crueldad, los daneses y noruegos deponen al rey Cristián II y entronizan a su hermano Federico. Entretanto, los suecos también deciden separase y proclaman rey a Gustavo Vasa. Con ello, la Unión de Kalmar dejaba de existir.
Retrato del Rey Christian II de Dinamarca (1481-1559).
El rey y su familia deben huir y ponerse al amparo del emperador Carlos V. Cristina -de sólo 2 años-, su hermana mayor Dorotea -de 3 años- y su único hermano varón superviviente, Juan -de 5 años-, y sus padres se refugian en la corte de Malinas, al amparo de la tia de su madre, Margarita de Austria, gobernadora de los Países Bajos.
Tres años mas tarde, el 19 de enero de 1526, muere su madre Isabel en la ciudad de Zwijnaerde, cerca de Gante, a los 25 años de edad.
Su padre, el depuesto rey, decide regresar a Dinamarca a recuperar lo perdido, dejando a sus hijos al cargo de su cuñado el emperador. Cristina no volvería a ver a su padre.
Derrotado por Federico I, Cristián es encarcelado en el castillo de Sonderborg y finalmente, tras renunciar solemnemente a la corona de Dinamarca para él y su descendientes (1549), se le confiere en el feudo de Kalundborg, pero bajo arresto domiciliario, donde murió el día 25 de enero de 1559. Tenía 77 años de edad.
Tras la muerte de Margarita de Austria en 1530, le sucede en el cargo de gobernadora de los Países Bajos su sobrina, María de Austria, reina viuda de Hungría, hermana de la difunta Isabel y por tanto, tía carnal de Cristina y sus hermanos, la cual continuaría velando por sus sobrinos huérfanos.
El 2 de julio de 1532 muere en Ratisbona, su único hermano, Juan, a los 14 años de edad, luego de intentar infructuosamente recuperar el trono danés.
Con una esmerada educación, bella e inteligente, pronto Cristina se convertiría en una pieza importante en la política de la época. Además, tanto ella como su hermana Dorotea, luego de la muerte de su hermano, nunca reconocieron la renuncia de su padre y reafirmaron sus legítimas pretensiones al trono de Dinamarca, sobre todo Cristina, que fue la única de sus hermanos que dejó descendencia.
Tras la coronación de Carlos V como emperador en Bolonia (1530), éste vio que necesitaba colocar bajo su mando a príncipes italianos dóciles y serviles, y de esta forma contraarrestar el poderío de Francisco I de Francia, con amplios intereses en Italia -el ducado de Milán y el reino de Nápoles-.
Retrato de Francesco II Sforza, Duque de Milán (1495-1535).
Así, decide reponer a la familia Sforza en el ducado de Milán, y unirlos con su familia por matrimonio: por ello decide casar al duque Francesco Sforza -con 39 años- con su sobrina Cristina, de 13 años de edad.
Celebrada la boda en Milán, el día 4 de mayo de 1534, el matrimonio no duró mucho tiempo: el duque Francesco muere el 1 de noviembre de 1535. Cristina , viuda con 15 años, regresa a Gante.
Poco después, su hermana Dorotea se casaba en Heiligenberg, con Federico II, elector palatino. Su atractivo y encanto la hicieron motivo de varios intentos matrimoniales, pero sin éxito.
El 10 de julio de 1541, en Bruselas, se casaba de nuevo, esta vez con el duque Francisco I de Lorena. El novio era esta vez mas joven -tenía 24 años- y seguramente más agradable que el maduro duque de Milán.
Esta vez, el matrimonio sí fue exitoso, al menos en lo principal, que era procrear hijos. En total tuvieron 3:
Renata (Nancy 20.4.1544 - Munich 22.5.1602), casada con el duque Guillermo V de Baviera, de la casa de Wittelsbach.
Dorotea (Château de Debeuvre 24.5.1545 - Nancy 2.6.1621), casada primero con Erik II, duque de
Apenas unos días después del nacimiento de su hija menor (12 junio 1545) fallece su esposo en Remiremont, víctima de un trágico accidente de caza. Cristina, viuda nuevamente, deberá encargarse de la regencia del ducado de Lorena, pues su único hijo varón y ahora nuevo duque, Carlos III, tenía apenas 2 años de edad.
Supuesto retrato de Cristina de Dinamarca, Duquesa Vda. y Regente de Lorena (1521-1590).
Bella, con excelente educación y rica gracias a sus rentas de duquesa viuda de Lorena, Cristina se volvía nuevamente una presa apetecible en la política europea. El tristemente célebre rey Enrique VIII de Inglaterra llegó a pedir su mano en matrimonio, pues vio que no era sólo bella y culta, sino que podía concebir -lo que el rey necesitaba era herederos, como se sabe bien-, pero la prudente duquesa rechaza la propuesta nupcial con una frase que pasaría la historia como modelo de astucia y fino sarcasmo: "Decid a su Majestad que si tuviera una cabeza más en mi cuerpo, con todo gusto la pondría a su servicio".
Los dos reyes de Francia que se sucedieron durante su regencia, Francisco I (1515-47) y Enrique II (1547-59), vieron amenazados sus dominios desde el mismo interior, pues el ducado de Lorena pertenecia al reino de Francia, aunque como feudo independiente. Por ello, temieron que el emperador Carlos V tuviera alguna injerencia en los asuntos franceses, pretextándose en la protección de los intereses de su sobrina, la duquesa regente.
Retrato de perfil del Rey Enrique II de Francia (1519-1559).
En 1552, luego de resistir durante 7 años, ocurre lo inevitable: el rey Enrique II invade el ducado de Lorena. Cristina tiene que huir, refugiándose al lado de su tío Carlos V; el rey francés toma el ducado como tutor del pequeño Carlos III.
El día 22 de enero de 1559, en París, se celebra la boda de su hijo Carlos III con la princesa Claudia, hija de Enrique II, con lo que el rey cerraba su proyecto de apoderarse de Lorena.
Siete meses mas tarde (10 de julio de 1559), Enrique II muere en un accidente durante un torneo, para celebrar la paz que firmó con España. Cristina puede volver entonces a reencontrarse con sus hijos.
El 20 de septiembre de 1580 fallece, en Heiligenberg, su hermana Dorotea, viuda del elector Federico II del Palatinado desde 1556. Tenía 59 años de edad.
Retrato del Duque Carlos III de Lorena (1543-1608).
Ya en su madurez, ve como el matrimonio de su hijo Carlos III y Claudia de Francia era fecundo en hijos -llegaron a tener 9-. Entre los descendientes de este enlace se encuentra Francisco Esteban, duque de Lorena, el cual, casado con la emperatriz Maria Teresa de Austria, serían padres de 16 hijos, entre ellos la célebre reina de Francia, Maria Antonieta.
Su hija Renata -a la que intentara casar infructuosamente con los reyes de Dinamarca y Suecia en pos de recuperar algunos de los tronos que fueron de su padre Cristián II-, también fue prolífica en su matrimonio con el duque Guillermo V de Baviera: tuvieron en total 10 hijos, entre ellos el elector Maximiliano I de Baviera y María Ana, primera esposa del futuro emperador Fernando II y madre de su sucesor, el que sería el emperador Fernando III. Su segunda hija, Dorotea, no tuvo hijos.
Cristina en su vejez decide retirarse de la vida pública. Fallece en la ciudad italiana de Tortona, el día 10 de diciembre de 1590, a los 69 años de edad, siendo sepultada en el convento de Los Cordeliers de Nancy, al lado de su esposo Francisco I.
Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Cristina_de_Dinamarca"
Y anda que no son feos todos, pero feos...siempre me ha impresionado esa capacidad para casarse y separarse ochocientas veces, guerrear, viajar con lo incómodo que sería y qué poca pereza les daba.
Y en esta época mientras tanto, Garcilaso dedicándose a las letras cuando sus asuntos de armas se lo permitían ¿no te da la impresión que esta gente como que aprovechaban más el tiempo? ¡y eso que vivían la mitad!
Cuando leo tus biografías muchas veces lo pienso.
Besotes
Si eran feos los gobernantes, imagínate a los campesinos llenos de estiércol hasta las cejas y harapientos... Y eso que se supone que los artistas eran complacientes a la hora de plasmar a sus modelos en los retratos!!!
Si hay algo cierto, es que vivían con más intensidad que nosotros, de igual modo que comían el doble o el triple, así como es cierto que su resistencia física era muy superior al del hombre actual (el ejercicio físico era contínuo). Nosotros, al lado de ellos, somos unos auténticos enclenques!!!
Siempre con el culo en una silla de montar, o en incómodos y rudimentarios carruajes de suspensiones nulas, con inviernos durísimos y veranos suavísimos (el clima de entonces nada tenía que ver con el nuestro)... qué podría añadir más para que te hicieras una pequeña idea de lo duro que era vivir entonces.
Ciertamente aprovechaban el tiempo porque eran conscientes de que a los 60 no llegaba casi nadie, si no eran las guerras, las enfermedades se encargaban de llevárselos al otro lado antes de cumplir los 35; y qué decir de las mujeres, siempre temiendo morir de sobreparto... y en la flor de su juventud. No había tiempo para aburrirse. Eso es un lujo del siglo XXI.
Abrazos!
Hola:
leer tu interesante post, me ha traído a la memoria aquella carta que según Karl Brandi el emperador Carlos V le escribió a su hermana María sobre la muerte del príncipe Juan de Dinamarca, hijo de su otra hermana, Isabel, en Ratisbona y que copio aquí: "Era el muchacho más simpático que he conocido... he sentido su muerte como la de un hijo propio, pues como tal le he considerado; estaba ya tan alto y familiarizado conmigo. La voluntad de Dios pudo haberse cumplido en cualquier parte, sin embargo, yo siento mucho habérmelo traído aquí. Que Dios me perdone, pero desearía que en su lugar estuviera su padre. Sin embargo, el muchacho está ahora en lugar más seguro. Ha muerto sin pecado, de forma que él aun cargado los míos, tiene asegurada la gloria eterna; aun en el momento de expirar excalmó: Jesús." Dice Brandi que la pérdida de su sobrino le afectó muchísimo.
Como bien dices, la esperanza de vida era muy corta, de hecho, como dices en tu post, Juan de Dianmarca murió a los 14 años (según Brandi a los 12), pero por muy acostumbrados a las muertes tempranas, supongo que igualmente les dolerían.
El personaje de Juan de Dinamarca siempre me ha parecido interesante. Creo que debió llevar una vida triste, a pesar de todos los lujos de lso que disfrutaría con sus tías en Flandes y bla-bla-bla... Que hay que ver lo que me puedo enrollar...
Pues claro que dolían las pérdidas, siempre han dolido, duelen y dolerán aunque sepamos que la muerte es de esperar en nuestras vidas; todo principio tiene, implícito, un final... Benjamin Franklin lo aseguró junto con el inevitable pago de los impuestos.
Por otro lado, estoy intentando publicar más artículos pero La Coctelera falla; no para de salirme el dichoso cartel de ERROR, y la cosa está paralizada por el momento.
Saludos.