GABRIELLE CHANEL alias COCO CHANEL
el 22 sep En: Biografías Apuntes - 2 comentarios
Gabrielle "Coco" Chanel, 1883-1971
Sin duda os sorprendera que haya escogido un tema juzgado tan frívolo como la moda, pero lo cierto es que la camarada es una admiradora del arte de su maravillosa amatxo (madre) modista y de las mujeres que saben hacer realidad sus sueños de independencia y ambas, arte y ambición, las cumplió Coco Chanel, la mujer que vistió a la mujer independiente del siglo XX.
Coco Chanel creó su propia leyenda como un vestido: cortó retales feos, hilvanó recuerdos y desechó otros que molestaban, recubriendolo todo con un forro de glamour. Fue una mujer destinada por su ambición a ser una de tantas cortesanas francesas del siglo XIX, pero que supo romper con tal tradición creando un negocio que la convirtió en el prototipo de la mujer independiente del siglo XX, incluso debiendo pagar el precio de tal independencia femenina: la soledad.
Gabrielle Chanel -su verdadero nombre- tuvo una biografia digna de una novela decimonónica. Segunda hija ilegitima de una pareja de vendedores ambulantes, a los seis años, a la muerte de su madre y desaparición del padre, se vio en un orfanato del que salió con 18 años y muchos sueños. Una tia paterna le enseñó los rudimentos del arte de la costura, pero como dicho arte no daba para comer -por lo menos con su clientela de vecinas pobres- se lanzaron a la carrera de cantantes de garitos -cafés donde Gabrielle llamó la atención de una soldado de familia rica, Etienne Balsan, que la convirtió en su amante y se la llevó a vivir a su villa campestre de cria de caballos donde Gabrielle, durante seis años, sirvió de anfitriona a los amigos de alta sociedad de su amante. En las carreras de caballos, Gabrielle se fijo en los incómodos atuendos de las damas aristocraticas, con sus grandes sombreros de plumas, faldas arrastradas y corsés sofocantes. Se le ocurrió crear un deportivo sombrero de paja que ella misma promocíonó luciendolo, con tal exito que pronto no dio abasto con los encargos. Sin embargo, su amante se negó a financiarle una sombrereria pero a cambio, y dado que su relación ya hacia aguas, le regalo un apartamento en Paris y un nuevo protector: Arthur Capel, "Boy", considerado el gran amor de su vida.
Y es que Boy, jugador de polo, empedernido mujeriego y sagaz hombre de negocios, aceptó invertir en la sombrereria de Coco, abierta en la calle más comercial de la zona más chic de Paris. Pronto, Coco decidió ampliar su negocio renovando todo el vestuario femenino, con amplias chaquetas y faldas de estilo deportivo que causaron furor. La Gran Guerra vino a dar la razón a la nueva moda de Coco, más practica para mujeres que habian tenido que empezar a trabajar en oficinas y fabricas. Ella creó la imagen independiente de la mujer del siglo XX.
Mientras tanto, Boy se habia casado con una joven aristócrata pero siguió viendo a Coco hasta su muerte por accidente de coche en 1918. Se dice que ella no llegó a superar nunca del todo la pérdida de su amado y que creo su famoso "vestidito negro" para que todo el mundo se hiciese eco de su duelo.
La carrera de Coco en los años 20 continuo siendo brillante y sus amistades, como el pintor Sert y su esposa Misia, le abrieron las puertas de la alta sociedad, que hasta entonces habia desdeñado a la "couturière". Asi conocio a artistas como Picasso y Stravinski, de quien fue amante. Y el duque de Westminster, uno de los hombres más poderosos del mundo, estuvo a punto de casarse con ella, cosa que se malogró por la imposibilidad de que ella pudiese darle un hijo varon heredero, a causa de un aborto provocado en su juventud.
Refugiandose en su trabajo, su gran pasión, ante el crack del 29, que hizo que, con toda logica, ser elegante fuese sinónimo de mal gusto, decidió lanzar una gama de joyas de bisuteria que reivindicó la elegancia de lo falso sobre lo tradicionalmente "bueno". También viajo a Estados Unidos para realizar el vestuario de dos peliculas en Hollywood. La Segunda Guerra Mundial la obligó a cerrar su tienda e hizo que se instalara en el Hotel Ritz, donde conoció a uno de sus más amados amantes: Spatz, un apuesto oficial alemán doce años más joven que ella, romance que la llevó a ser tachada de colaboracionista por la misma alta sociedad que se habia quedado en Paris procurando no molestar a los alemanes para que estos respetasen sus bienes. Sin embargo, no hay prueba alguna de que esa acusación fuese cierta, pues es sabida su gran amistad con Churchill e incluso se rumorea que quizás realizó a cuenta de este una visita a Madrid para encontrarse con un diplomático británico. El romance con Spatz, en definitiva, solo prueba su gusto exquisito por los hombres apuestos, por encima de banderas y uniformes.
Sin embargo, al terminar la guerra, tuvo que exiliarse a Lausana, de donde regresó en 1954, a los 71 años, dispuesta a recuperar su trono de la moda. Pero el panorama habia cambiado: Dior, Saint-Laurent, Rochas o el gran Balenciaga habian conquistado Paris, pero Coco, fiel a si misma, declaró la guerra a la odiada minifalda y volvió a crear colecciones de trajes por debajo de la rodilla, elegantes y distinguidos, vistiendo a mujeres como Jacqueline Kennedy. También se lanzó al mundo del perfume con el famoso "Chanel nº 5". Al perfumista solo le dijo que queria un perfume natural y que tenia que ser el más caro del mundo, para que fuese el más apreciado.
Asi, sola en su lujosa suite del Hotel Ritz, sito en la elegante Plaza Vendôme de Paris, falleció la gran dama de la moda en 1971. Ella, a pesar de su ambición y su gusto por el lujo, jamás olvidó sus origenes, pues dejó una frase inolvidable :"El lujo es una necesidad que nace cuando cesa la necesidad". La mujer que, pudiendo haber sido una de las últimas cortesanas del siglo XIX, aprovechó esa circunstancia para convertirse en el prototipo de la mujer empresaria, emprendedora e independiente del siglo XX.
Irrepetible e inolvidable Coco Chanel.
Texto de Camarada_Ane / "Coco Chanel". / in "RetratosdelaHistoria".

no hay q olvidar la figura de su prima, vital en su vida....
bss
ayyyy sobre esto podríams hablar tanto, me has sorprendido, si, una mujer q se invento, y triunfó, sibilina y magica, audaz y tenaz, sin amor pero con innumerables amores... Un abz arnaud