En el verano de 1996, los turistas que visitaron Rumania, se sorprendieron grandemente cuando pudieron contemplar un extrañísimo suceso ocurrido en la tumba del que fuera voivoda de Valaquia, Vlad Tepes, “el empalador”.


Como todos saben, Vlad, fue la figura histórica que inspiró al célebre escritor irlandés, Bram Stoker, para escribir su novela Drácula.

Ocurrió pues, que estando los turistas disfrutando de una tarde de sol comenzó a nevar repentinamente en tan sólo unos 25 metros cuadrados de terreno.

Lo más curioso del asunto es que ese terreno era casualmente la zona donde los turcos mataron a Vlad, en 1476. En todo el resto de la región no cayó ni un centímetro de nieve.