CUAL ES EL ORIGEN DE BAPHOMET?

La primera alusión al término baphomet (Bafumet) se encuentra en un interrogatorio a un caballero templario llamado Gaucerant, el cuál hizo referencia a la cabeza barbuda como "in figuram baffometi", es decir "figura Bafomética", y extrañamente con tanta naturalidad como si fuera muy común en la época. Y tal vez lo era, debido a que se especula según ciertas corrientes gnósticas (mágicas), que el Baphomet ha existido desde los inicios de la humanidad. Sin embargo, el que Gaucerant se haya referido a la cabeza como "figura bafomética" no quiere decir que todos los templarios la hayan llamado de esa forma o que hubiera sido el Baphomet mismo a quienes ellos rendían culto. También cabe aclarar de una vez que no todos los templarios estaban involucrados en la adoración al ídolo. Al parecer había una jerarquización oficial, que era la militar, donde se encontraban los escuderos, caballeros, Maestres y el Gran Maestre, sin embargo, existía una jerarquización de más alto nivel donde existía otra selección más especial dentro de la orden, y aquellos que eran escogidos eran a los que se les permitía entrar y participar en las ceremonias secretas.

En el artículo de los caballeros templarios ya se hace una diferenciación de la versión de Baphomet de Eliphas Levi, con alas, patas de cabra, sexo hermafrodita y señalando la dualidad:

testimonio tomado del caballero por la inquisición :

"...y en la hora prima de la noche trajeron una cabeza, un sacerdote la llevó, precedido por dos hermanos, con dos largas velas de cera en candelabros de plata, y él las colocó en el altar sobre dos cojines tapizados de seda, y la cabeza era, o así le pareció, de carne desde la corona hasta el cuello con el pelo de un perro sin ningún tipo de cobertura de oro o plata, desde luego una cara de carne que le pareció muy azulada y manchada, con una barba que tenía una mezcla de pelo blanco y negro, similar a las barbas de algunos templarios." [1]

Lo que antecede es la declaración realizada por el templario Étienne de Troyes. Tal cabeza, supuestamente, era un ídolo al que adoraban los monjes-soldados y ha pasado a la historia del esoterismo como el Bafomet, Baphomet o Bafometo. Otros templarios presentan testimonios coincidentes como Hugues de Pairaud: "medía cuatro pies, dos por la parte de la cara y dos de la nuca." [1], Raynero de Larchent: "Dijo que es cierta cabeza con barba, la cual adoran, besan y llaman su Salvador." [2]Guillermo de Viaco: "él mismo vio en Chipre en la ciudad de Limecon aquella cabeza que adoran." [2]... De momento, la cosa no parece precisamente apasionante ¿no? Pues no tardaría en mejorar. El notario Antonio Sicci (que no era templario, pero había trabajado con ellos) da más precisiones sobre la cabeza, su origen y sus poderes. Contó que un caballero de Sidón se había enamorado de una dama y "Mientras ella vivió, nunca la conoció carnalmente, pero, secretamente, tuvo relación carnal con ella cuando estaba muerta en su tumba la noche del día en que fue enterrada. Después de haberlo hecho, oyó una voz que le decía: Regresa cuando sea la época del nacimiento, porque encontrarás una cabeza que será descendiente tuya. Y oí decir que, al cabo del tiempo, el mismo caballero regresó a la tumba, encontrando una cabeza humana entre las piernas de la mujer enterrada. De nuevo, oyó la voz que le decía: Conserva la cabeza, porque ella te proporcionará todas las cosas buenas." [1] Hugues de Faure cuenta una historia similar aunque cambia el lugar a las cercanías de Trípoli y la cabeza no nace de un acto de necrofilia (aunque también lo hay) sino que es la cabeza cortada de la dama muerta. Al contrario que en la historia de Sicci, la cabeza no proporciona cosas buenas sino que destruye al que la vea.

¿Qué hay detrás de toda esta historia? ¿Poseyeron los Templarios una cabeza que adoraban y provista de tales poderes mágicos que fue causa de su éxito? ¿La imagen del Bafomet fue transmitida en edificios como la capilla de Rosslyn o la iglesia de Saint-Merry? ¿Qué hay de cierto en las afirmaciones esoteristas de este objeto al que tan pronto se le identifica con la cabeza de San Juan Bautista como con el Sudario de Turín?

Fotografía de un lateral de la Iglesia de Saint-Merry, en París, no muy lejos del emplazamiento del Museo de Arte Moderno "Centre Georges Pompidou" y del aristocrático barrio del Marais. Abajo, fotografía de la famosa Capilla de Rosslyn, en Midlothian, Escocia.

Esta última pregunta comienza a darnos una respuesta ¿Cómo es posible que un mismo objeto se identifique con dos cosas tan diferentes como una cabeza real y la Sindone? Sencillamente, porque las descripciones que hacen los Templarios son completamente diferentes. Ya hemos visto que para algunos era una cabeza real de un hombre barbudo, pero para otro era la cabeza de una mujer. Guillermo de Herbley declara: "...y cree que aquella cabeza es de madera plateada y dorada por fuera." [2] y añade que tenía barba. Radulfo de Gisy asegura: "que es de tal manera terrible el aspecto de su figura que le parecía fuese la figura de algún demonio... y todas cuantas veces la miraba se apoderaba de él tanto temor, que apenas podía mirarla sin grande temor y espanto." [2] Incluso una misma persona consigue contradecirse a sí misma. El ya citado Guillermo de Herbley en una segunda declaración asegura: "he visto frecuentemente sobre el altar una cabeza de plata que adoraban los jefes que presidían los Capítulos; se aseguraba que era la cabeza de una de las once mil vírgenes, y yo lo creía antes de nuestro arresto; pero al presente que he comprendido hablar de ídolos y de cabezas he sospechado que aquella era una cabeza de ídolo, por lo que me parece tenía dos caras, con aspecto terrible y barba de plata." [2] el Fráter Guillermo, por lo que se ve, no veía nada extraño en que el relicario de la cabeza de una de las once mil vírgenes tuviera barba y dos caras hasta que le arrestaron. Claro que a continuación lo "arregla" aún más cuando dice que cree que el ídolo secreto se mostraba al público junto con las demás reliquias de la iglesia del Temple. Creo que no se precisan mayores comentarios, pero por si fuera necesario, otros templarios hablan de una cabeza con hasta cuatro caras, con cuernos, de una cabeza parlante que contestaba a las preguntas que la formulan... y la mayoría dicen que no tienen ni idea de nada que tenga que ver con una cabeza.

Por supuesto podrán preguntarse si las coincidencias no son más significativas que las diferencias. Puede parecerles extraño que tantos templarios hablen de una cabeza idolátrica si no hubiera algo de cierto en ello. En realidad, hablan de una cabeza porque se les preguntó por ella. Por el mismo motivo también hablan de gatos que aparecen y desaparecen después de que los templarios les besaran el culo. La razón, claro, es que el gato era un símbolo del demonio y la acusación pretendía identificar a los Templarios con sectas satánicas que habían sido destruidas en épocas anteriores. Las creencias sobre la brujería y los pactos con el diablo están detrás de toda esta historia. Los curiosos relatos del notario Sicci y del templario de Faure tienen precedentes en leyendas recogidas por Gualterio Map, Roger de Howden y Gervais de Tilbury aproximadamente un siglo antes de los interrogatorios a los Templarios. Éste último, además, identifica la cabeza decapitada con la de la Gorgona (Medusa) con lo que queda claro que el origen de esta leyenda es una deformación de la mitología clásica.

La Cabeza de Medusa, obra de Caravaggio.

Si esto ya resulta demoledor para el mito del Bafomet, la actitud de los interrogadores es aún más curiosa. A muchos templarios ni siquiera se les pregunta por ella (¿sería que ni los propios inquisidores se creían este asunto?) e incluso cuando lo hacen y obtienen datos verificables (Guillermo de Herblay asegura en febrero de 1311 que la cabeza se encontraba en la Iglesia del Temple de París) no muestran ninguna prisa en comprobarlo. Hasta mayo de 1311 no se busca y lo que se encontró es una cabeza-relicario de una de las once mil vírgenes.Sobre las supuestas representaciones del Bafomet, la capilla de Rosslyn no se empezó a construir hasta mediados del s. XV y el pórtico de Saint-Merry es del s. XIX. Por tanto, nada tienen que ver una y otra con los Templarios y las "enigmáticas" figuras son un hombre con barbas y un demonio respectivamente. Nada extraño porque hay centenares de representaciones semejante en numerosas iglesias de diferentes épocas incluso anteriores a que existiera el Temple.

NOTAS:

[1] "El juicio de los Templarios" Malcolm Barber. Traducción de Teresa Garín Sanz de Bremón. Colección La mirada de la Historia. Editorial Complutense. Madrid, 1999.

[2] "Historia General de los Caballeros del Temple" Mateo Bruguera. Ediciones Alcántara. Madrid, 2000.

Publicado por Espectrum / 20-junio-2007 / Lima (Perú).