LOS CABALLEROS TEMPLARIOS: origen y disolucion
el 23 ago En: Temas Misterios Ordenes de Caballeria - 16 comentarios
LA ORDEN DEL TEMPLO
LOS CABALLEROS TEMPLARIOS: orígen y disolución
En el año de 1118 (siglo XII), Hugues de Payns, Geoffroy de Saint-Omer y otros siete caballeros forman la Orden de los "Pobres Caballeros de Cristo". Deciden entonces ponerse al servicio de Dios y del Rey de Jerusalén, y de someterse a la regla monástica de San Agustín, haciendo votos de castidad y de pobreza.
La vocación de estos caballeros está bien marcada desde el principio: asegurar el servicio y la protección de los peregrinos entre el lugar del desembarque y la llegada a Jerusalén. Inmediatamente, el Papa Balduino II aprecia sus servicios y les ofrece en 1119, parte de su palacio situado justo en el emplazamiento del Templo de Salomón, de ahí que, más tarde, se les apodara los "Templarios".
Recreación del Templo de Salomón en la ciudad santa de Jerusalén, antes de ser arrasada por los romanos.
Honores y Gloria

Desde entonces son definidos como una orden de monjes combatientes protegiendo los cristianos en Tierra Santa. Auténtico ejército regular, la Orden del Templo se ve exenta de impuestos y tasas por parte de soberanos temporales o del clero secular, no rindiendo cuentas a nadie de sus actuaciones excepto al Papa.
La Orden establece en 1143, una casa en París llamada el "Templo", recibiendo donaciones y ejerciendo de motu propio la alta, media y baja justicia, independientemente de las autoridades judiciales parisinas. A lo largo del siglo XIII, su expansión económica se traduce en una sistemática adquisición (a gran escala) de tierras y propiedades.
En París, el Templo es a su vez una ciudad, un país, un claustro, una fortaleza donde se puede vivir en completa autarquía en caso de guerra, teniendo adyacentes sus campos de cultivo y sus masías.
Las largas capas blancas de los Templarios son cosidas de una gran cruz roja, símbolo de la Orden desde el año 1149. Solo los caballeros pueden llevar la capa o manto de color blanco; los sargentos, los capellanes y los escuderos se distinguen por el manto negro guarnecido con la cruz roja en el hombro izquierdo.
Las Cinco Ordenes de Caballería que fueron creados en el siglo XII (de izq. a derecha): La Orden del Santo-Sepulcro, La Orden Hospitalaria de San-Juan de Jerusalén o de Malta, La Orden del Templo, La Orden de Santiago de la Espada y la Orden Teutónica.
Jerarquía y poderío de la Orden
El Maestre y los dignitarios de la Orden: el senescal, el mariscal, el comendador de la Tierra y del Reino de Jerusalén, el trapero, los comendadores de otras provincias o ciudades, los comendadores de las casas, los caballeros, los sargentos, el comendador del puerto, los encargados de las masías, las tropas de caballería, los capellanes y los hermanos de los oficios, componen desde lo más alto a lo más bajo los escalones del Templo.
Dicha jerarquía sugiere una palpable expansión de la Orden: en 1257, sus riquezas se constituyen con 3.468 castillos, fortalezas y casas repartidas en 19 provincias y sub-provincias, divididas en regiones, comandancias y casas en toda Europa. Para hacerse una mejor idea de su poderío, podemos citar el baílio de Arles que abarcaba comandancias con jurisdicción en Aix-en-Provence, Arles,.... y 8 comandancias sin jurisdicción como Niza o Aviñón, 23 comandancias anejas, una veintena de casas del Templo y un centenar de bienes diversos. La Casa de Jerusalén comprendía 2 conventos con 350 caballeros y 1.200 sargentos que tenían bajo sus órdenes a miles de templarios. Los países de combate eran los de la Reconquista: Palestina, Península Ibérica y Hungría.
En el curso del siglo XIII, los reyes y muchos particulares acaudalados pusieron sus tesoros en depósito en el Templo de París. La misma fortaleza acogería a Felipe IV "el Hermoso", en 1306, para protegerle de las revueltas populares. De hecho, el Templo juega el papel de banquero debida a su enorme riqueza financiera y territorial, prestando dinero a los mismos reyes. El Templo goza de dos derechos nada despreciables: el derecho de dar asilo y de otorgar protección, implicando que las persecuciones judiciales externas, dejan de existir dentro de las murallas del Templo, asi como la protección otorgada por el Templo a los endeudados insolventes para que puedan defender sus derechos y restablecer su honorabilidad. Diversos edictos reales dispensaron a los beneficiados de pagar impuestos. El Rey, como el Gran Prior, mantienen así una especie de vía alternativa que da la oportunidad de escapar a los estrictos reglamentos y leyes estatales o feudales.
Celos y temores
Ilustración de los Caballeros Templarios protegiendo el paso de los peregrinos hacia Tierra Santa.
Al final de las Cruzadas y después del último y definitivo fracaso en Tierra Santa, el poderío independiente de los Templarios suscitan celos y amargura entre los soberanos y otras gentes al poder, provocando a la postre el Juicio y la disolución del Templo. Además, desde la caída de Jerusalén, los Templarios pierden su razón de ser, su esencia primitiva y su papel de proteger a los peregrinos en Tierra Santa. Esa fuerza humana y financiera incomensurable acaba por atraerse conflictos cada vez más numerosos con los grandes feudales, laicos y religiosos, los reyes, y el Papado mismo!
El rey de Francia, Felipe IV "el Hermoso", rechazado un día a las puertas del Templo, no perdonará semejante afrenta. Aparte de la guerra, este rey debe afrontar una grave crisis económica, varias hambrunas y la epidemia de la Peste Negra, que hace estragos por toda Europa. Después de haber confiscado los bienes de los mercaderes lombardos y judíos, antes de hacerlos arrestar y expulsar (en los años 1277, 1291, 1311 y 1306), después de haber alterado el valor de la moneda, provocando sangrientas revueltas en 1306, Felipe "el Hermoso" siempre en pos de dinero fresco y con el Tesoro Real deficitario, busca por diversos medios hacerse con los bienes y tesoros de los Templarios.
Retrato del Rey Felipe IV "el Hermoso" de Francia (1268-1314), soberano entre 1285 y 1314.
Su primer intento fue la de postular por el puesto de Gran-Maestre de los Templarios sin renunciar a ser rey de Francia, siendo rechazada su candidatura. El fracaso de sus maniobras le decidieron entonces en su empeño de socavar la Orden que le hace sombra urdiendo una maquiavélica trama. Ayudado por su consejero Guillaume de Nogaret y del Pontífice Clemente V, Felipe IV prepara entonces su embestida final durante largos meses....
Guillaume de Nogaret, nieto de un Cátaro, que fue excomulgado en 1303 tras apresar y golpear al Papa Bonifacio VIII, se convirtió en el mejor aliado del rey tras fracasar las tentativas pacificas de éste para hacerse con el Templo. Conocía por propia experiencia el beneficio que se podía sacar de una acusación de herejía y consideraba oportuna la aniquilación de los Templarios.
El Plan Diabólico
El Comendador Esquin de Floyran, oriundo de Béziers, conocido de Guillaume de Nogaret, es arrestado por homicidio y encarcelado en la prisión real de Toulouse, feudo de Nogaret. Condenado a muerte, es ejecutado. De aquel desafortunado incidente parte la maquiavélica trama urdida por Nogaret y el rey: publican las confesiones de un burgués que habría compartido celda con el comendador ejecutado y que le habría confesado que "los Templarios adoraban ídolos; cuando eran admitidos en la Orden, debían en el momento de su iniciación, escupir por tres veces sobre la cruz. Luego debían librarse a obscenos besos sobre la persona de los Hermanos que los recibían, en los glúteos y en el ombligo. Finalmente se comprometían en practicar la sodomía."
Felipe IV "el Hermoso" envió misivas al rey de Aragón así como al rey de Inglaterra denunciando a los Templarios. Ninguno de los dos se dejaron engatusar ni se creyeron las falacias del francés. Debemos subrayar que la destrucción y persecución de los Cátaros a partir de 1119, siguió el mismo esquema: herejía, sodomía, confesiones bajo tortura de la Inquisición, etc... Desconfiando, el rey de Aragón tomará la precaución de advertir la Orden del Templo de las acusaciones formuladas por el rey de Francia, permitiéndoles hacer desaparecer sus fabulosos tesoros. Pero por su propia vida, los Templarios no han tomado precauciones. Peor aún, llamado a Francia por el papa Clemente V, Jacques de Molay abandona Chipre, donde preparaba un desembarco en Siria.
Grabado representando a Jacques de Molay, último Gran Maestre de la Orden del Templo o de los Caballeros Templarios. La Torre del Temple, en París, es representada en el paisaje del fondo.
Escoltado por 60 caballeros, sargentos, esclavos negros, jinetes y por 12 monturas cargadas de oro, plata y joyas, magníficas y relucientes armas, y suntuosos objetos, Jacques de Molay vuelve a Francia. Por todas partes, al paso del magnífico cortejo, el pueblo aclama a los Templarios pero, a la vista de tanta riqueza y medios, se preguntan que ha sido de aquellos pobres caballeros de Cristo. Esa pregunta favorece los planes de Nogaret.
El papa recibe al Gran-Maestre de los Templarios para convencerle, sin éxito, que acepte la fusión con la Orden Hospitalaria. El rey le llama a su lado, e intenta convencerle de la fusión mencionada, pero Jacques de Molay rehusa la oferta por 2ª vez. Conoce, además, las calumnias difundidas contra la Orden y piensa que todo este follón se debe a un intento de obligarle a fusionar la Orden del Templo con la Orden Hospitalaria. Seguro de su integridad, Jacques de Molay reclamará al papa una investigación para lavar a los Templarios de semejantes calumnias. En agosto de 1307, el pontífice escribiría una misiva al monarca galo informándole de la apertura de una investigación, pero buscando ganar tiempo, añadiría que ésta no presentaba urgencia alguna.
Retirado en la abadía de Maubuisson, Felipe IV concentra todos sus esfuerzos en la preparación de la gran lucha contra los Templarios. El 12 de octubre del mismo año, Jacques de Molay hace acto de presencia en el funeral de la condesa de Valois, al lado del rey. Al día siguiente, todos los Templarios de Francia son encarcelados. La sorpresa es tan brutal que ninguna comandancia opone resistencia. Solo una docena de caballeros consiguen escapar. Nogaret en persona procederá al arresto de Jacques de Molay y de 144 Templarios.
13 de Octubre de 1307
Todos los Templarios de Francia son arrestados y encarcelados, y como sus principios fundamentales les prohibe batirse contra un cristiano, no oponen resistencia alguna. Para colmo, otra de sus reglas les emplazaba a soportar 3 asaltos enemigos antes de pasar al contra-ataque...
Se les acusaba de:
1-Simonía (tráfico criminal de objetos santos)
2-Herejía
3-Idolatría
4-Magia
5-Sodomía
Entre las pruebas acusatorias se presentó el mismísimo gran sello de la Orden, al contener la imagen de dos jinetes cabalgando una sola montura, lo que les hacía susceptibles de sodomía. Aquel símbolo tenía otro significado para los Templarios: el individuo pasa después de la Orden, el reparto es omnipresente, el voto de pobreza adoptado cuando la Orden fue creada. Era además llamado el "Sello de Pobreza", por tener en un lado la cruz templaria y en el otro los dos jinetes compartiendo la misma montura, en señal de reparto.
El famoso "Sello de Pobreza" de los Caballeros Templarios.
Aparte de la sodomía, se les reprochó el haberse convertido al Islam y de venerar un ídolo: "Baphomet". El proceso judicial no es más que un simulacro, ya que los acusados confiesan cualquier culpa tras las torturas sufridas. No tienen siquiera derecho a una auténtica defensa, a pesar de su tentativa de jugar sobre la concurrencia existente entre el rey de Francia y el Papa. Los caballeros que no reniegan son condenados a muerte.
Testigos de Cargo
"En diversas comandancias, tenían ídolos, o sea cabezas; algunas tenían tres caras, otras una sola, otras con la forma de un cráneo o calavera. Adoraban aquel ídolo especialmente en el curso de sus grandes capítulos. Los veneraban como Dios, como su Salvador. Afirmaban que esa cabeza podía salvarles y hacerles ricos, que proporcionaba a la Orden todas sus riquezas. Rodeaban aquella cabeza con cordeles y luego se ceñían las cinturas con ellos. Se les pedía jurar no revelar nunca aquellos actos, y si llegaban a hablar de ello, eran encarcelados de por vida o asesinados."
"He visto por 12 veces el "Baphomet" en 12 capítulos. Era una cabeza barbuda, que se cubría de besos llamándole Salvador."
"Ví un ídolo al que se adoraba, y que tenía un aspecto terrible, como la de un demonio, visión que me heló de terror. Aquella cabeza estaba esculpida en madera plateada o dorada, la barba de plata, y poseía dos caras de terrible aspecto."
Otros testigos afirmaron haber visto al mismísimo Baphomet:
"Tenía de 2 a 3 caras, el diablo encarnado aparecía bajo el aspecto de un gato y hablando en lengua humana. A veces aparecía barbudo, barbilampiño o imberbe, y a veces con barba de musulmán."
Cabe preguntarse entonces qué simbolizaba Baphomet:
¿era un símbolo uniendo la sabiduría del Islam y de la Cristiandad?
¿era una representación del hombre perfecto?
Escultura de Baphomet o de Fauno (?), localizada en Castelo del Monte, Italia, y que data del siglo XIII. ¿Podría ser una representación del Baphomet de los Caballeros Templarios?
El espíritu de tolerancia adquirido por los Templarios en Tierra Santa acaba por volverse contra ellos. Para ello se cita una declaración de un Hermano: "las creencias de los paganos valen tanto como las nuestras!"
Otro aspecto que juega en contra de la Orden: el secreto de la recepción de sus nuevos miembros. La tan hermosa regla del orígen era conservada como reliquia y en algunos ejemplares a disposición de los altos dignatarios. Los caballeros nunca pudieron acceder a los textos originales de la regla de la Orden. Se contentaban en resumírsela. Para las almas sencillas, aquello parecía más bien un secreto. En cuanto a las ceremonias de iniciación y admisión, se desarrollaban de noche en lugares sagrados, cerrados y guardados por Hermanos soldados.
Investidura de un Caballero Templario, recibido en el seno de la Orden del Temple.
Otro Hermano habría declarado a los profanos que los Hermanos matarían a cualquiera, incluso si fuese el rey, que se atreviera a asistir a sus capitulos...
Campaña de Intoxicación para el Pueblo
Nogaret puso en pie toda una campaña de intoxicación, haciendo creer a la opinión pública que los Templarios se habían convertido en una secta de especuladores, usureros, alquimistas, herejes, impíos y sodomitas.
El 14 de Octubre de 1307 se difundía un manifiesto real en las calles de París, haciendo públicas las diversas acusaciones contenidas en la orden de arresto de los Templarios: tachados de apóstatas (abandono de la Fe y de la vida cristiana), se los señalaba como autores de ultrajes contra la persona de Cristo, de practicar ritos obscenos, de sodomía y de idolatría, de pactar con el Islam, difundiendo doctrinas opuestas a las de la Iglesia Romana.
Ciertamente, durante las cruzadas en tierra del Islam, los Templarios establecieron contacto con iniciados llamados "Asesinos", permitiéndoles saber más sobre los orígenes históricos de las religiones cristiana y musulmana, tomando distancias con la Iglesia y sus dogmas. La comunidad de los "Asesinos" era una sociedad iniciática musulmana, cuyos miembros eran muy temidos por sus crímenes. Uno de sus jefes, "el Viejo de la Montaña", colocaba supuestamente a sus adeptos con hachís, de ahí el nombre de "Hachischin" (Hachischenos), y con un solo gesto de éste, asesinaban tanto príncipes musulmanes como cristianos. Llamados también "Ismaelitas" o "Ismaelianos", eran considerados como una secta musulmana fuertemente establecida en Persia y Líbano.
Los Interrogatorios
Suprema habilidad de Guillaume de Nogaret: había convencido al rey Felipe IV "el Hermoso" de pedir a la Inquisición (que había torturado a miles de Cátaros), de llevar los interrogatorios.
De este modo, Felipe IV deja que los Templarios sean torturados por la Inquisición después de haber echado sus garras sobre las propiedades inmuebles y los libros de cuentas (el tesoro se había esfumado) de la Orden. Sin vergüenza alguna, el rey osó llamar a la Inquisición cuando en diciembre de 1301 había excluído el Santo Oficio escribiendo al obispo de Toulouse que "bajo el cubierto de una represión lícita, habían osado cometer actos ilícitos; bajo la aparente piedad, cometer actos impíos; bajo pretexto de defender la Fe Católica, cometer fechorías tras muchos abusos de los cuales eran culpables en Languedoc."
El Inquisidor de Francia, Guillaume de Paris, confesor del rey, precisó a todos los priores dominicanos de recibir y de interrogar cuanto antes a los Templarios que les fueran entregados. Sobre millares de hombres torturados (las milicias Templarias contaban entonces con un ejército de 15.000 hombres), 138 Templarios torturados en París acabaron por reconocer todo cuanto se les preguntaba o soplaba, mientras cesaran los tormentos: estos prisioneros fueron interrogados en la sala inferior de la Torre del Templo por el Inquisidor en persona, de los cuales 36 morirían sobre el potro; los demás se autoinculparon de los peores crímenes imaginables después de que se les pulverizara los huesos, arrancara los dientes, descuartizara o dislocara los miembros,... Solo 3 de estos atormentados negaron hasta el final la sarta de mentiras y calumnias que se les imputaba: Jean de Château-Villars, Henri de Hercigny y Jean de Paris.
Todos fueron interrogados el 9 de noviembre, en el curso de una sesión en ausencia del Inquisidor y de su sustituto, Nicolas d'Ennezat, ya que ambos se ocupaban del Templario Visitante de Francia, Hugues de Pairaud. Mientras ocurrían aquellas horrendas sesiones, muchos Templarios consiguieron abandonar Francia y refugiarse en otros países europeos. Cincuenta y cuatro Templarios fueron condenados a muerte y quemados vivos al día siguiente; en el momento de subir a la pira y de arder en ella, todos y cada uno de ellos proclamaron su inocencia a voz en grito.
Un testigo relataba:
"No se oían más que gemidos y quejidos de los atormentados a los que se les rompía los huesos del cuerpo, y se desmembraban durante la tortura. Los estiraban hasta dislocar sus miembros sobre los potros o mesas. Se les exponía sus pies embadurnados de grasa a las llamas del fuego. Se les pulverizaba los huesos de las piernas con cuñas de madera a golpe de maza. Los que resistían y persistían en su negativa de admitir sus crímenes, eran atenazados con pinzas calentadas al rojo en los braseros, y se les colgaba por los genitales, mientras se les prometía la libertad e incluso una renta del rey si admitían todo lo que se les decía. Los que se negaban a colaborar eran amenazados de muerte..."
Pasaremos por alto copiar aqui los extractos de algunos interrogatorios, por ser indignantes...
Hipocresía y Cobardía del Papa
"Mientras estuvimos lejos de Vos, habéis metido mano sobre las personas y los bienes de los Templarios; hasta ordenásteis encarcelar a sus miembros; el colmo del dolor es que no los habéis dejado libres, y me han dicho que además de la aflicción de la cautividad, habéis añadido otra aflicción..."
Esta es, desde luego, la más que tímida "reprimenda" que propinó Su Santidad Clemente V al rey Felipe IV de Francia, en una carta escrita desde Aviñón. La reprimenda no produce efecto alguno: el rey se ríe de la autoridad papal y, además, los Templarios confiesan en masa sus crímenes. Después de protestar con tibieza en su carta al rey, afirmando su estupor al leer los informes de la Inquisición (el colmo del cinismo!), el papa sugiere a todos los príncipes de la Cristiandad de apresar a los Templarios presentes y asentados en sus Estados respectivos. Afortunadamente, ese Papa, hechura de Francia (y francés, que fue obispo de Burdeos antes de recibir la tiara papal), no goza de credibilidad ni autoridad moral para los soberanos europeos, y éstos, desde luego, no se privan de mofarse de él en público.
Retrato póstumo del Papa Clemente V (Bertrand de Goth), que fue Sumo Pontífice de Roma entre 1305 y 1314.
De repente, en 1308, el Pontífice ya no cree en las acusaciones formuladas contra los Templarios y exige que el caso le sea presentado para examinarlo y que el proceso judicial sea suspendido. Los Templarios vuelven a albergar esperanzas y Hugues de Pairaud se retracta de sus anteriores confesiones. Ese golpe teatral provoca entonces la ira de Guillaume de Nogaret...
Con tal de amedrentar al papa, un abogado de Coutances, Pierre Dubois, portavoz del rey de Francia, escribe un pamfleto atacando a Clemente V a instancias de Nogaret, acusándolo de simoníaco y de nepotismo. Ante las insidiosas acusaciones, Clemente V debe doblegarse pero intentando salvar las apariencias: reclama pues que los Templarios deben ser entregados a la Santa Sede, la cual devolverá enseguida a éstos a los oficiales reales que tendrán por misión retenerlos en nombre de la Iglesia Romana. Pero, para solucionar el futuro de la Orden, el papa exige que un concilio sea convocado y con sede en Vienne, en el Delfinado, para octubre de 1310. Dicho concilio se encargaría de decidir qué hacer con la Orden y, en cuanto a los crímenes de los Templarios, como individuos, pasarían a ser juzgados por los obispos y los inquisidores; el Gran-Maestre y los altos dignatarios comparecerían ante el papa. De cualquier modo, los dos procesos paralelos pasarían a ser supervisados por la gran inquisición.
Los Templarios se defienden
Jacques de Molay, después de haber admitido todas las acusaciones formuladas, defiende su Orden con pasión retractándose de todas las confesiones obtenidas bajo tortura, al inaugurarse el 2º juicio en agosto de 1309. Firmemente, Molay deja patente que solo declarará ante el papa en persona. El 7 de febrero de 1310, 33 Templarios declararon estar dispuestos a defender la Orden de las falsas acusaciones lanzadas por Nogaret. El portavoz de la Orden, Pierre de Boulogne, leerá una declaración capital afirmando que todas las acusaciones no son más que calumnias desde principio a fin, rehusando admitir cualquier miembro laico entre sus jueces. En mayo, los defensores de la Orden pasan a ser nada menos que 573 personas. Se opera pues un cambio de actitud: de la humillante pasividad, pasan a la defensa a ultranza de la honorabilidad de su congregación.
Nogaret no tardará en contraatacar; el 10 de mayo de 1310, el arzobispo de Sens, Philippe de Marigny, totalmente devoto a la causa del rey, reúne en París un sínodo. Dos días después, el sínodo condena a 54 Templarios venidos a defender su Orden, a morir en la hoguera.

El 18 de mayo, el principal abogado de los Templarios, Pierre de Boulogne, desaparece misteriosamente: la acusación declara falsamente que ha huído. Lo más probable es que lo hayan raptado y asesinado en secreto. En consecuencia, 44 Templarios renuncian a defender la Orden, totalmente desmoralizados...
Nogaret consigue su objetivo: que dejen de retractarse y que admitan los crímenes de los que se les imputa desde el principio. El 5 de junio de 1311, la instrucción finaliza y el dossier es expedido al Papa. El concilio ecuménico de Vienne celebra su asamblea en octubre de 1311: 9 Templarios aún libres acuden a defender la Orden. Clemente V se niega a oírles y les hace apresar para silenciarlos. El 3 de abril de 1312, el papa pronuncia la disolución de la Orden Templaria; sus bienes revierten a la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, con sede en Rodas (futura Orden de Malta a partir del siglo XVI). Así vino a realizarse la fusión tan deseada por Felipe IV "el Hermoso", pero.... sin tesoro!
La Sentencia
El 18 de marzo de 1314, Jacques de Molay, que no había comparecido desde hacía 4 años, Hugues de Pairaud, Geoffroy de Charnay y Geoffroy de Gonneville son conducidos ante la catedral de Nuestra Señora de París para oír la sentencia pronunciada contra ellos. Se les condena a encarcelamiento de por vida. A pesar de las torturas, a pesar del encarcelamiento, de sus negaciones y sus retractaciones, en un último sobresalto Jacques de Molay y Geoffroy de Charnay gritan al pueblo parisino que han sido calumniados y que nada hay de cierto en todas las acusaciones formuladas contra los Templarios. Un delegado tendrá que amordazar al Gran-Maestre para impedir que siga increpando la plebe atónita y desconcertada. Los parisinos empiezan entonces a dudar y a protestar contra el silenciamiento de los Templarios a los que se les impide expresarse libremente. Ante la agitación provocada, los cardenales ordenan que se entreguen los presos bajo la custodia del preboste de París (jefe de Policía). Informado del incidente, Felipe IV toma la fatal decisión de conmutar la pena de los Templarios en ejecución: se les condena a perecer en la hoguera y, aprovechando la fogata, 37 Templarios más irán a arder con sus compañeros la misma noche del día del incidente!!!
A través de las llamas consumiéndoles la carne, los gritos de los Templarios llegan hasta los parisinos concentrados ante el horrendo espectáculo: "los cuerpos serán del rey de Francia, pero las almas son de Dios!"
Jacques de Molay, desde lo alto de su pira llameante, lanza una advertencia a voz en grito: "Clemente, juez corrupto cruel y verdugo, te emplazo a comparecer dentro de 40 días ante el tribunal del soberano juez, y tú también rey Felipe!"
Añade igualmente que los Capetianos serán malditos hasta la 13ª generación... De ahí el linaje de "Los Reyes Malditos".
Cuarenta días después, el 20 de abril de 1314, el Papa Clemente V muere de una infección intestinal, seguido por algunos meses después del rey Felipe IV "el Hermoso", víctima de un accidente de caza al caer de su montura persiguiendo un jabalí.
Hay que saber que el Pontífice era un enfermo crónico que sufría probablemente de un cáncer de estómago o de los intestinos... Falleció en Roquemaure después de tragarse un plato de esmeraldas pulverizadas, destinadas a curarle de sus males!
Tras la abolición de la Orden del Templo, sus inmensos bienes revertieron a su antigua rival, la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén. El Palacio del Templo pasó a ser la sede en Francia del Gran Maestre de la Orden Hospitalaria. Napoleón I mandaría arrasar la vieja Torre, cárcel de Luis XVI y de su familia en 1792-1793, para convertirla en la sede del Conservatorio Nacional de Artes y Oficios de Francia.
En Alemania, los Templarios fueron exculpados y pasaron a integrarse en otras órdenes. En España, fueron acogidos en la Orden de Calatrava y una nueva congregación fue creada: la Orden de Montesa. En Portugal, los Templarios fueron lavados de todas las acusaciones y fundaron la Orden de Cristo, contando más tarde en sus filas a Vasco de Gama y el Infante Enrique "el Navegador" de Portugal. Anotemos que los navíos de Cristóbal Colón ostentaban en sus velas la cruz templaria y que, él mismo, había casado con la hija de un antiguo Gran-Maestre de esta orden.
El rey de Francia podía haber justificado sus arrestos, destrucciones y condenas a muerte reivindicando la fortuna de los Templarios? He aquí porque los Templarios murieron como "sodomitas"!!!
Misterios Templarios
"Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomini Tuo Da Gloriam."
"No para Nosotros Señor, No para Nosotros, Pero por la Gloria de Tu Nombre."
Preguntas sin respuestas
¿Por qué uno de los príncipes más ricos de Europa, el Conde Hugues de Champaña, abandonó tras de sí su poder, su fortuna, su familia, para someterse a las ordenes de su antiguo vasallo Hugues de Payns? ¿ Para unirse a una pequeña cofradía de 8 personas y hacer voto de pobreza? A ningún conde de la Edad Media le habría pasado por la cabeza!
Sello de la Orden Templaria.
¿Por qué crear una Orden que solo cuenta con 9 personas en sus filas? La decisión del Concilio de Troyes es más que extraña... Además, la razón de ser de la Orden era la de proteger las rutas, ¿con 9 personas?¿Qué extensión de camino podían proteger 9 personas?
¿Qué han encontrado en los lugares santos (bajo el Templo de Salomón) para explicar esta rapidez y ese secreto? ¿ Qué han descubierto para que la Orden se convirtiera de la noche a la mañana en "intocable" y bajo la única autoridad del Papa? ¿A qué se debió ese gesto protector del Pontífice?
Fotografía del cáliz del Monasterio de San-Juan-de-la-Peña (Aragón), venerado como el Santo Grial.
Una conclusión se impone: han encontrado un objeto sagrado, poderoso, antiguo, religioso, increíble ... Los Templarios habrían estado en posesión de santas reliquias de un valor inestimable como, por ejemplo, un pedazo de la cruz de Cristo, los restos de la cabeza decapitada de San Juan Bautista, la corona de espinas y el cuerpo de la mártir Santa Eufemia de Calcedonia, habrían traído a Europa el Santo Sudario y finalmente el Santo Grial, la copa en la cual se había recogido la sangre del Cristo en la cruz...
Representación gótica de la Santa Corona de Espinas de Cristo, encerrada en una reliquia y custodiada por dos ángeles, que formó parte del Tesoro Real de San Luis IX de Francia y depositada en la Sainte-Chapelle (Santa-Capilla) del Palacio del Louvre o "Palais de la Cité", en París.
¿Se trataba del Arca de la Alianza, del Santo Grial, de una prueba que el linaje de Cristo existía y había sobrevivido, del "Baphomet", un procedimiento alquímico, un saber islámico? O bien otra cosa, nadie lo sabrá y solo da lugar a las más increíbles especulaciones...
En el momento de su arresto, ¿por qué esos centenares de hombres no se rebelan? Se citan numerosos casos en los cuales los Templarios, prisioneros de los Infieles de Oriente, han muerto bajo las más terribles torturas antes que abjurar de su Fe. De repente, como temerosos de los procederes de la Inquisición, reconocen en Francia todo de cuanto se les acusa; esta debilidad repentina parece inexplicable... ¿Las acusaciones contra los Templarios han sido enteramente fabricadas por Nogaret? El misterio de los Templarios subsiste.
*_ Guillaume de Nogaret muere en abril de 1313, en extrañas circunstancias y un año antes de la ejecución de Jacques de Molay.
Tras la ejecución del Gran-Maestre del Templo:
*_ El Gran Inquisidor de Francia muere apuñalado.
*_ Los dos principales testigos de cargo, Gérard de Laverna y Bernard Palet, son ahorcados.
*_ Hecho histórico que aterrorizará a los parisinos: algunos días después de la muerte de Jacques de Molay, los tejados del Palacio Real serán invadidos por una auténtica avalancha de cuervos, como presagio de desgracia y signo de duelo...
Grabado reproduciendo el Palacio del Louvre a orillas del Sena, en la época medieval, residencia de los reyes de Francia.
*_ Veintitrés años después de la muerte de Jacques de Molay, en 1337, el rey de Inglaterra Eduardo III, con pretexto de sus derechos a la corona de Francia como descendiente directo (por su madre Isabel de Francia) de Felipe IV "el Hermoso", puso en tela de juicio los derechos legítimos de Felipe VI, rey de Francia y 1er soberano de la Rama de Valois. Empieza entonces la Guerra de los Cien Años, y durará hasta 1451.
Litografía coloreada representando al rey Luis XVI y a la Familia Real Francesa en el momento de su entrada en la Torre del Temple, en septiembre de 1792.
*_El Rey Luis XVI será encarcelado en la Torre del Templo con su familia (mujer, hermana e hijos) antes de ser guillotinado. ¿Es una ironía del destino?¿O se hizo expresamente?
El Tesoro de los Templarios
Un informe de Alain de Pareilles, jefe de los Arqueros del Rey, dirigido a Guillaume de Nogaret y hecho por escrito, relataba lo que se había encontrado en la Torre del Templo de París: no se encontró casi nada! Un mismo informe fue facilitado a Enguerrand de Marigny; los dos documentos siguen conservados en los Archivos Nacionales del Hôtel de Soubise.
Litografía representando a la desaparecida Torre del Temple, fortaleza de la Casa del Templo en París que servía a su vez de depósito de sus tesoros y de sus archivos; en septiembre de 1792, Luis XVI de Francia, su esposa, su hermana y sus dos hijos fueron encerrados en la torre en espera de sus respectivos juicios... Solo una persona consiguió salir viva de la siniestra fortaleza medieval: la Princesa Maria-Teresa Carlota de Francia, más conocida como "Madame Royale".
Es interesante fijarse en una declaración efectuada ante el Papa en persona, por el Templario Jean de Châlon, del Templo de Nemours, en junio de 1308. Este último declaró que la víspera del arresto de los caballeros, un cortejo de 3 carros recubiertos de paja y unas 50 monturas abandonaron el Templo de París bajo el cuidado de dos Templarios, Hugues de Châlons y Gérard de Villers, el preceptor de Francia. Se puede imaginar facilmente estos carros cargados de archivos y oro, los 50 caballos siendo destinados a reemplazar aquellos que se agotarían en el curso de un largo viaje...
Otro medio utilizado para abandonar el Templo, habría sido el de evacuar el fabuloso tesoro por la red de alcantarillados y las catacumbas de París que, en aquella época, eran las canteras subterráneas de París. La capital gala se construyó durante siglos con las materias primas de su propio subsuelo. Una vez salido de la capital, el tesoro dividido en dos, se reúne y es destinado al Norte de Francia.
Un documento de la Biblioteca Nacional de Francia establece una lista de los Hermanos Templarios que han huido. Se encuentran los nombres de Gerard de Villers y el de Hugues de Châlons.
Por otro lado, siguiendo el plan de evacuación, los navíos de la Orden, la más gran Armada de Occidente que se encontraba en el puerto de La Rochelle, abandonó el puerto hacia un destino desconocido, quizás hacia el Norte de Francia. Cuando la milicia del rey llegó a La Rochelle, la inmensa flota había desaparecido.
Cabe entonces pensar que los carros salidos de París la noche del 12 de octubre de 1307, se han dirigido hacia el Norte para cargar en los navíos llegados de La Rochelle, para desaparecer en la nada...
Nunca se supo de su destino y lo que pasó con la flota templaria, pero del Norte de Francia Inglaterra se encuentra a poca distancia, y se sabe que en las Islas Británicas los Templarios no eran objeto de ninguna persecución como en Francia. Incluso Jacques de Molay, al parecer poco antes de su muerte, habría entregado a un caballero inglés, John Mark Laermanius, la misión de hacer sobrevivir la Orden del Templo. Ese núcleo de caballeros Templarios sería quizás el orígen de la constitución de la Logia Masónica Heredom o "Santa Casa". Si se estudia un poco los principios de la franco-masonería apodada "del Rito Escocés", se puede constatar que el espíritu templario siguió vigente en las Islas Británicas mucho después de su abolición en 1312. El caso es que entre el momento en que salen los carros del Templo y la ejecución de Jacques de Molay, pasaron 7 años...
Es probable que algunos Templarios hayan encontrado refugio en Escocia. El único monarca que no aplicó la orden del Papa para abolir la Orden, fue Roberto Bruce. No es pues descabellado pensar que Escocia fue la tierra prometida de los Templarios después de 1307. Es más, cuando en toda Europa se traspasan los bienes de los Templarios a la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, en Escocia no se encuentra rastro jurídico alguno de una toma de posesión de los bienes Templarios escoceses por la Orden Hospitalaria. No sería hasta 1338 cuando los Hospitalarios reclamarán en vano las posesiones Templarias en Escocia.
Otra cosa: Jacques de Molay habría encargado a un segundo caballero, François de Beaujeu, la misión de recuperar una caja de cristal, habiéndole iniciado y confiado una pesada responsabilidad. Se sabe que Beaujeu reunió a 9 caballeros escapados de los arrestos y que les habría hecho jurar mantener en vigencia la Orden.
La noche del 18 de marzo de 1314, Aumont y 7 caballeros más habrían recuperado las cenizas del Gran-Maestre, jurando vengar la Orden. De París habrían ido a Escocia y, en la Isla de Mull, Aumont habria sido designado como nuevo Gran-Maestre de la Orden el 24 de junio de 1315.
Este núcleo de caballeros sería pues el orígen de la Logia Masónica Heredom.
Hoy día la Orden del Templo se habría reformado en una Orden Renovada del Templo; su lema "Vitam Impendere Vero", consagrar su vida a la verdad; objetivo principal, regenerar la humanidad; otros objetivos, difundir las tradicionales enseñanzas de la alquimia, de la Cábala, del Yoga, de la Astrología, de los místicos occidentales y orientales, la lucha contra las mentiras de la Iglesia de Roma, la elaboración de un sistema educativo original, la promoción de una cultura y de un arte templarios, y una acción social y económica.

Aqui lo tienes Domovilu. Espero que te guste...
Un saludo.
Hola.
Sorry por la tardanza, pero aquí llegué al fin.
Se podrían decir muchas cosas.
Como por ejemplo: que a veces la acumulación de riquezas y poder excesivos, en lugar de asegurar la propia seguridad, deparan la ruina de los poderosos, a causa de las envidias y celos que despiertan.
También se podría hablar del cinismo del Rey y de la cobardía del Papa, y de como jugaban insensiblemente con las vidas de tantas personas, solo para conseguir unas riquezas que al final nunca obtuvieron.
En general, la historia de la Orden es paradigmática de la historia humana en general: hay muchísimas lecciones para aprender de ella. Sobre la avaricia, sobre la violencia, sobre la arrogancia, sobre la mezquindad... Y sobre los resultados de estos vicios a corto o largo plazo, y de los sufrimientos que acarrean, tanto a culpables como a inocentes.
Un saludo.
:-)
Durante muchos años fueron una obsesión para mí. Tengo tantos libros sobre ellos que asusta. Me fascina sobre todo esa parte oculta aún sin desvelar y que se une a Rennes le Chateaux y Montsegur. En los años 80, éramos cuatro interasados por ellos. Cuando salió publicado El Código Da Vinci" no dí crédito a cómo un tipo, recreando lo que se conocía hacía décadas se hacía millonario contando lo más pintoresco.
Rennes le Chateaux y Montsegur lo patee en el 98 y ya entonces la gente a pesar de suponer una fuente de ingresos, no les hacía ni puñetera gracia que la gente fuera allí a husmear......ese miesterioso Baphomet que unos interpretan de una forma y otros de otra. ¡En fín! me has hecho volver a revivirlo. Al final por un asunto de "solvencia" se los quitaron del medio, pero un legado importante, debe andar por ahí oculto probablemente en la oscura biblioteca de algún monasterio.
Besotes
Isabel,
Acabo de añadir un artículo sobre Baphomet, escrito por Espectrum y bien razonado por cierto... Un poco de información suplementaria no viene mal en este caso.
Ciertamente los Templarios siguen desatando pasiones y mucha intriga: hay tanto por descubrir todavía...
Un abrazo.
Domovilu,
No importa cuanto tardes, ... lo principal es llegar y dejar un comentario ;-)
Tienes razón en tu exposición: la Historia de los Caballeros Templarios parece un cuento moralista...
Saludos!
No me hagas caso, Arnau Lucas. Yo soy una moralizadora incurable. Siempre estudio la Historia haciendo especial hincapié en el aspecto ético. De otro modo, no le hallaría ningún interés.
Realmente me parece de lo más irrelevante saber si "Napoleón luchó en tal frente en el año Tal, y venció o fue derrotado". Sí me interesa Napoleón como ser humano, con sus defectos y virtudes, con sus actitudes y sentimientos, con lo que sea que hizo o dejó de hacer, y las consecuencias que sus actos u omisiones hayan deparado a sí mismo y a los demás.
No importa mucho de qué historia se trate, yo siempre le encontraré su lección moral... Aunque eso me convierta en antipática o insoportable para algunos.
;-)
Ahora miraré si has añadido un nuevo post.
:-)
LA MASONERÍA JACOBITA-ESTUARDISTA
- LA OTRA CARA DE SU HISTORIA -
(1ª SECCIÓN)
a) DE LA TRADICIÓN A LA FÁBULA
El origen y desarrollo de la Masonería jacobita y estuardista ha sido objeto de algunos interesantes estudios. Pero, en la generalidad de los casos, las narraciones de tendencias apologéticas no explican la verdad de los hechos en su integridad debido a la relatividad de las perspectivas, a la parcialidad con que se suele presentar a determinados personajes y acontecimientos y a la ausencia de una necesaria exposición crítica de los temas. En adelante, recordaremos algunos sucesos generalmente omitidos u olvidados de este tipo de Masonería.
Con el exilio en Saint-Germain-en-Laye (Francia) del rey Jacobo II de Inglaterra, en 1688, y dentro de los regimientos escoceses e irlandeses que le siguieron comienzan a crearse las primeras logias militares que darán origen a la denominada Masonería jacobita-estuardista.
A comienzos del siglo XVIII, es posible verificar una mixtura entre tradiciones folklóricas, suposiciones y creencias, originándose así la fábula que presentaba a los Templarios que se habían refugiado en Escocia transmitiendo supuestos secretos a la Masonería y fundándola en ese país. A partir de esta presunción o invención se difundieron, principalmente en Francia, derivaciones como las siguientes: la dinastía de los Estuardo era la heredera de una tradición escocesa que remontaba hasta la antigua logia de Kilwinning del siglo XII y al rey Robert Bruce con sus caballeros templarios del siglo XIV; dicha dinastía había conservado y transmitía antiguas iniciaciones; los Estuardo eran los Superiores Desconocidos que gobernaban secretamente a la Masonería; el Pretendiente al trono de Inglaterra, en el exilio en Francia, había fundado un Soberano Capítulo Rosa-Cruz en la ciudad de Arras y, por supuesto, de esta Masonería se originaba una filiación operativa y anterior a la Masonería especulativa que se habría transmitido hasta la actualidad.
Detrás de todas estas suposiciones, fábulas y leyendas, que no se deben confundir con las auténticas tradiciones y menos aún con la historia, se encuentra la otra cara mucho más oculta de este régimen masónico.
Los Estuardo y sus fieles jacobitas y estuardistas al conocer el carácter noble y caballeresco de los franceses y el romántico idealismo que en esa época existía acerca de la Caballería en general y de la Orden del Templo en particular, como también los generalizados prejuicios de la nobleza hacia el trabajo manual, hicieron difundir, astuta y convincentemente, que la Masonería había tenido origen en Escocia y que ellos eran los legítimos representantes de los Templarios que la habían fundado, después de la abolición de la Orden del Templo. Además, se encargaron de difundir que su Masonería nada tenía que ver con los rudos y simples masones operativos de la piedra. En esto, se debe conceder la razón a los estuardistas porque la Masonería que intentaban establecer no era otra cosa que una verdadera conspiración política con formas masónicas y dirigida hacia su principal objetivo: la restauración de la monarquía de los Estuardo en el trono de Inglaterra.
No obstante, la difusión de la fábula tuvo gran aceptación, en principio, entre los masones franceses y, después, en distintos países de Europa.
A partir del siglo XVIII, hubo una gran proliferación de los denominados grados escoceses, aunque, como ahora se sabe, no fueron creados en la Escocia medieval sino en Francia, durante la época moderna. Tiempo después, fueron llamados Altos Grados y se les atribuyó una arbitraria superioridad con respecto a los grados de la Masonería tradicional que con anterioridad se practicaban en su forma operativa y, después de su gran transformación, de manera simbólica en prácticamente todos los países de Europa.
Con respecto a la supuesta fundación de la Masonería por los Templarios refugiados en Escocia o, según otra versión, por la misma Orden del Templo, aunque hoy parezcan increíbles llegaron a ser ”verdades” ampliamente aceptadas durante el siglo XVIII. Sin embargo, además de no existir una sola fuente seria en donde fundamentar su veracidad, fueron suposiciones que se volvieron insostenibles en el mismo siglo de su aparición. En 1782, fueron refutadas por el convento masónico de Wilhelmsbad, después fundamentadamente cuestionadas por la historia masónica y, por último, literalmente destruidas por autores como Albert Lantoine, entre otros. Pero, algunos derivados de tales fabulaciones aún persisten.
Veamos, en adelante, como se originaron y desarrollaron dichas fábulas.
b) LOS DISCURSOS DEL CABALLERO A. M. RAMSAY
El Caballero Andrew Michael Ramsay (1686?-1743), ardiente jacobita y preceptor de los hijos del Pretendiente (Jacobo III), en sus discursos de 1736, 1737 y 1738 --- los cuales parecen ser un mismo texto modificado por distintas razones y circunstancias --- menciona que la Orden ha sido fundada en la antigüedad y renovada por los Cruzados y los Caballeros de San Juan en particular, de los cuales, afirma, deriva el nombre de “logias de San Juan”. En ninguna parte de dichos discursos se menciona, explícitamente, a los Templarios.
En el discurso pronunciado en la logia Saint-Jean, del 26 de diciembre de 1736, Ramsay sostiene que la “Orden” tiene origen en la más remota antigüedad. También menciona a los patriarcas bíblicos, a los Misterios antiguos y a célebres hombres de la época clásica como formando parte de la Orden. Además, hace mención de un misterioso Libro de Salomón encontrado y descifrado en parte por los Cruzados, después de lo cual, escribe, “se renovó nuestra Orden, de la cual Noe, Abraham, los patriarcas, Moisés, Salomón y Ciro habían sido los primeros grandes maestres”.
Cuatro meses después, en el discurso (ya modificado) previsto para el 21 de marzo de 1737 --- que no llegó a leerse porque el cardenal Fleury, ministro de Luís XV se opuso, pero igualmente fue impreso y circuló en forma oculta --- Ramsay vuelve a expresar : “Nuestra orden, por consiguiente, no debe ser considerada como una renovación de las Bacanales, sino como una orden moral fundada en la remota antigüedad y renovada en Tierra Santa por nuestros ancestros (los Cruzados)”.
En cambio, en el discurso de 1738 parece contradecir lo que había afirmado en los dos anteriores, principalmente, en el de 1736. Ramsay, en este último discurso (el de 1738), escribe que pasa rápidamente por sobre el “origen fabuloso” de los antiguos antecedentes de la Orden para poder llegar a su “verdadera historia”. Verdadera historia que ya no encuentra en la más remota antigüedad sino en los Anales de la Historia de Gran Bretaña, en las Actas del Parlamento de Inglaterra y en las tradiciones vivientes de la nación británica que ha sido el asiento de la Confraternidad desde el siglo once.
Para después afirmar, que la Orden ha sido ”instituida por nuestros Ancestros(los Cruzados) en Tierra Santa para llamar al recuerdo de las verdades más sublimes, en medio de los inocentes placeres de la sociedad”. Esto implica, que la Orden ya no fue fundada en la más remota antigüedad ni renovada en Jerusalén --- como Ramsay afirma en sus discursos de 1736 y 1737 --- sino que ha sido instituida o establecida por los Cruzados en Tierra Santa. Ingeniosa fábula que, por supuesto, satisfacía mucho más al aristocrático orgullo de los masones franceses que el simple oficio de los constructores operativos medievales.
Las distintas modificaciones de un mismo texto, además de las citadas anteriormente, pueden haberse debido a las cambiantes ideas del autor, pero también a la influencia de los Estuardo, a las presiones del cardenal Fleury y sus espías en las logias y a la necesidad de disminuir el predominante protagonismo de las tradiciones judía y “pagana” del primer discurso de 1736.
Debemos recordar, que en las logias jacobita-estuardistas del siglo XVIII no predominaba un cristianismo precisamente tolerante hacia ideas distintas y menos aún un cristianismo de características iniciáticas, sino un catolicismo fuertemente dogmático e inquisitorial, aliado con el poder real y en constante lucha contra los estados protestantes e ideas paganas y heréticas de la época.
Cabe observar, con respecto a la fundación de la Masonería según las hipótesis del jacobitismo y del estuardismo, otra posible contradicción. Mientras una versión atribuía la fundación de la Orden Masónica a los Templarios refugiados en Escocia, otra versión presentaba a los Cruzados como sus fundadores en Tierra Santa (Jerusalén).
Más allá de los discursos de Ramsay, de sus posibles contradicciones y de las fábulas que aparecieron durante el denominado Siglo de las Luces es por demás evidente y demostrable que la Masonería, en tanto que “arte de construir”, es muy anterior a los Cruzados, a la Orden del Templo y a los Templarios refugiados en la isla de Mull (Escocia). No obstante, algunas modificadas derivaciones, pero igualmente fundamentadas en dichas fábulas y suposiciones, aún persisten y se difunden como si fuesen reales hechos históricos.
c) EL PARTIDO JACOBITA-ESTUARDISTA Y SU
MASONERÍA
Las primeras logias militares de Saint Germain-en-Laye (Francia), fundadas dentro de los regimientos que acompañaron en su exilio al rey Jacobo II y, tiempo después, la Madre Logia Estuardista desempeñarán un importante rol en la Masonería francesa del siglo XVIII. Sin embargo, dichas logias no eran tan tradicionales ni legítimas como afirmaban ser. “Se puede admitir, sin pruebas absolutas pero con mucha verosimilitud, que esta Madre Logia Estuardista de Saint-Germain-en-Laye usurpó los poderes de la célebre Madre Logia de Heredom de Kilwinning, de Inglaterra, fechando en este último Oriente documentos que en realidad habían visto el día en Saint-Germain-en-Laye” (Ambelain, R. El Secreto Masónico. Barcelona. Edit. Martínez Roca, 1987, p. 36).
Tal afirmación no la expresa ningún autor en oposición a este tipo de Masonería, sino Robert Ambelain, estuardista pero no apologista, Gran Maestre de dos ritos masónicos, poseedor de todos lo grados de cinco ritos más y reconocido historiador de Francia.
La Madre Logia Estuardista, ante la imposibilidad de demostrar que era la legítima heredera de las antiguas tradiciones que proclamaba poseer, había incurrido en la falsificación de documentos masónicos. Esta era una práctica mucho más frecuente de lo que se supone en este tipo de Masonería que tenía la necesidad de lograr prosélitos para su causa partidaria, principalmente, entre los nobles y políticos de la Masonería francesa que colmaban las logias de esa época.
Usurpaciones y falsificaciones de este tipo, tiempo después, fueron mucho mejor verificadas con el desarrollo de la revisión y la crítica histórica.
En Francia, la Madre Logia Estuardista ejercía su jurisdicción sobre las logias fieles al partido de los Estuardo, cuyo principal objetivo era reconquistar el poder y restablecer la monarquía y el catolicismo en Inglaterra. Para tal fin, dicho partido en el exilio --- Jacobo II, su hijo Jacobo III, llamado el Caballero de San Jorge, y su nieto Charles Edward Stuart --- se esforzaba por mantener de aliados a su causa al Papa, al rey Luís XIV y a la Francmasonería francesa, la cual a partir de 1725 sólo trabajaba en los tres grados que provenían de la Gran Logia de Inglaterra. Tiempo después, llamados grados simbólicos o azules. Por supuesto, no hace falta recordar que aún no existían los ritos masónicos de múltiples grados que conocemos en la actualidad.
De repente y desde los ámbitos jacobita-estuardistas aparecieron algunos grados caballerescos como los de Novicio, Maestro Escocés, Templario y las distintas versiones del denominado Maestro Irlandés. Esta nueva Masonería “escocesa”, templaria y católica tenía por finalidad, además de sus objetivos políticos, subordinar bajo su dirección a los únicos tres grados de origen inglés que, por esa época, se practicaban en las logias francesas.
La logia “La Perfecta Igualdad” de Saint Germain-en-Laye, de tradición jacobita y estuardista, mediante un documento hacía remontar su antigüedad hasta el año 1668. Evidentemente, para demostrar una filiación anterior a la Gran Logia de Londres de 1717, después llamada Gran Logia de Inglaterra.
La investigación histórica ha demostrado que dicho documento presenta una raspadura, es decir, que dicha fecha pudo haber sido escrita sobre lo que había sido borrado (Alec Mellor. Dicionário da Franco-Maçonaria e dos Franco-Maçons. Sao Paulo. Edit. Livraria Martins Fontes, 1989, p.150).
A pesar de lo que generalmente se piensa no fueron dos, tres o cien sino miles de falsas cartas-patentes y diplomas firmados, supuestamente, por los Estuardo. Estos documentos, a mediados del siglo XVIII, se encontrarán por toda Europa. De este modo, se fue “legitimando” y expandiendo este tipo de Masonería corrupta y desviada que, por debajo de las formas masónicas, ocultaba sus proyectos puramente conspirativos y políticos.
d) LA APARICIÓN DE LOS ANTIGUOS GRADOS
ESCOCESES
No es ninguna novedad que los masones jacobitas y estuardistas clamaban venganza por el destituido rey Carlos I de Inglaterra, decapitado en Londres en 1649 después de negarse a reconocer la legalidad del tribunal y no presentar defensa contra los cargos de tirano, asesino y enemigo de la nación. A partir de ese momento, se establece la República en Inglaterra y comienzan los primeros intentos conspirativos para restablecer la monarquía de los Estuardo en dicho país. Para tal fin, se utilizaron todos los medios posibles, incluso, la Masonería.
A principios del siglo XVIII, con la colaboración o la directa autoría de Andrew M. Ramsay se crearon, modificaron y difundieron los denominados grados escoceses de Novicio, Templario (Caballero del Templo) y Maestro Escocés. Los cuales fueron llamados “escoceses” no por provenir de Escocia, sino porque Ramsay era escocés pero residente en Francia y, de este modo, quiso distinguirlos de los tres grados ingleses (Aprendiz, Compañero y Maestro) que, en esa época, eran los únicos que se practicaban en las logias inglesas, escocesas y francesas.
Además, el adjetivo de “antiguos” con el cual se suele calificar a dichos grados “escoceses” no se refiere ni a la tradición relacionada al Gran Maestre Jacques de Molay, ni a la Escocia de los siglos XIII y XIV del rey Robert Bruce y sus Templarios y, menos aún, a los Cruzados de Jerusalén como se intentaba y aún se intenta hacer creer, pues en aquellos siglos no existían dichos grados ni las fábulas estuardistas. No obstante, si se quiere admitir que dichos grados son depositarios de una ininterrumpida tradición templaria que provendría de Palestina o de la Escocia medieval, entonces, sería necesario no incurrir en el muy frecuente error de confundir la historia y las legítimas tradiciones con las fábulas y las meras suposiciones. Eminentes autores masónicos han demostrado que los denominados “grados escoceses” fueron creados, aproximadamente, 400 años después de Robert Bruce y sus Templarios, pero no en Escocia sino en Inglaterra en la segunda mitad del siglo XVII o, como es mucho más probable y demostrable en Francia, durante el siglo XVIII.
El principal objetivo de estos grados “escoceses” --- además de superponerlos a los tres grados que provenían de la Gran Logia de Inglaterra para poder gobernarlos --- consistía en estimular a sus partidarios estuardistas, probarlos en relación a su causa puramente política e, incluso, cobrar importantes sumas de dinero por las iniciaciones. Con respecto a esta empresa partidista, que nada tenía de tradicional e iniciática, escribe el historiador François T. B. Clavel: “Gracias a estas iniciaciones, muchos de los emigrados que se hallaban exhaustos de recursos, pudieron hacer frente con deshogo a sus apremiantes necesidades, y cuando se agotaba el filón, pronto acudían al expediente de alguna nueva invención para que volviera a brotar”.(Fors, Luis R. Diccionario Enciclopédico de la Masonería. Barcelona. Edit. La Academia, 1883, p. 1079).
En dichos grados se encontraba un seudo neo-templarismo con facciosos fines partidistas que poco o nada tenían que ver con los auténticos y demostrables acontecimientos históricos ni con las tradiciones caballerescas y templarias cuyos orígenes y canales de transmisión se encontraban en ámbitos diferentes a las fabulaciones y conspiraciones estuardistas (Ver subdivisión “f” de este mismo artículo).
Es interesante recordar que cuando estos grados estaban tan de moda en Francia, en Escocia no sabían nada de ellos. Debido a las insistentes consultas acerca de títulos y documentos con la denominación de “escoceses” que frecuentemente se presentaban ante la Gran Logia de Escocia, para poner fin al monopolio que se ejercía abusando de su nombre y autoridad y para que constase que dichos grados nunca han sido practicados ni reconocidos en dicho país, en un artículo de sus reglamentos publicados en 1836, dicha Obediencia expresa terminantemente: “(cap.I., art.4º): La Gran Logia de Escocia no práctica más grados de Francmasonería que los de Aprendiz, Compañero y Maestro, denominados Masonería de San Juan” ( Fors, Luís R. Op. cit., p. 1137).
En cuanto a la Real Orden de Escocia --- que es un organismo posterior a la Gran Logia de Escocia --- no ha nacido ni en Escocia ni en Francia sino en Londres, durante el siglo XVIII. La documentación demuestra su existencia a partir de 1741. Su fundación tenía por finalidad contrarrestar la exitosa, aunque cuestionada, reforma que había llevado a cabo la Gran Logia de Inglaterra en 1717.
Tiempo después, la Real Orden de Escocia admitirá las innovaciones de Ramsay, es decir, que sus altos grados no provienen directamente de Escocia sino de Francia.
e) RENÉ GUÉNON: HERENCIA TEMPLARIA Y
MASONERÍA ESTUARDISTA
René Guénon --- que concede una importante función a la Orden del Templo en la conservación de la tradición --- en relación a la palabra “Heredom”, entendida alteradamente en inglés como “heirdom” y a la cual se le atribuye, muy ligeramente, el significado de “herencia” de los Templarios acogidos por el rey Robert Bruce en Escocia y que , además, habrían fundado la Logia Madre de Kilwinning, sostiene que el significado atribuido a dicha palabra “está muy lejos de explicarlo todo, y es muy posible que este sentido haya venido solamente a añadirse secundariamente, siguiendo una similitud fonética, a una palabra cuyo origen era muy diferente”. Quiere decir el autor de la anterior cita, que el significado secundario de “herencia” templaria que se le atribuye a la palabra Heredom no es el sentido original del término, pues este es muy diferente a lo que se le pretende atribuir. En otros términos, Guénon no considera posible que “Heredom” haga referencia a la herencia del templarismo escocés.
Además, la fábula --- que suele desentenderse de la historia, de la tradición e, incluso, de la razón --- pretende hacernos creer que los únicos depositarios de la antigua logia de Kilwinning del siglo XII y del rey Robert Bruce y sus caballeros templarios del siglo XIV fueron los Estuardo y su muy peculiar Masonería. Cuya herencia escocesa sería la única que se habría transmitido a los ritos creados posteriormente.
Ante tan monopólica como falaz versión, continúa diciendo R. Guénon: “Nos parece del todo inútil hacer intervenir aquí la herencia de los Estuardo como lo quería Ragón; incluso si es cierto que algunos hayan hecho tal aplicación, esta no podría ser en todo caso más que tardía y ocasional, y sería casi tan desviada como aquella según la cual Hiram habría sido, se dice también, considerado como figurando a Carlos I de Inglaterra”(cf. Guénon, R. Estudios sobre la Francmasonería y el Compañerazgo. Edición de Internet, vol. II, p. 8).
La herencia de los Estuardo es tardía, porque desde el origen de las tradiciones de las que pretenden ser los herederos directos han transcurrido, aproximadamente, de 400 a 500 años sin una línea de continuidad seria y demostrable; es ocasional, porque se aprovechó una determinada circunstancia política para usar y abusar monopólicamente de una tradición que no les correspondía en su totalidad, y es desviada, porque se desvirtuó y corrompió a dicha tradición con fines exclusivamente partidistas y personales.
Guénon, tampoco admite que la etimología original de la palabra Heredom sea el nombre de una montaña de Escocia, simplemente porque en Escocia no ha existido nunca una montaña con tal nombre. Pero, en tanto que la idea de “montaña” se puede asociar al concepto de un indeterminado “lugar santo” y admitiendo la hipótesis de que “Heredom” pudiese tener alguna derivación secundaria del griego “hieros domos” que significa “morada sagrada”, en tal caso, dicho lugar santo o sagrado correspondería ubicarlo no en Escocia sino en Palestina. Pero no en la Palestina medieval, sino en la precristiana. Pues, es en esa región en donde se encuentran las tres montañas sagradas del Sinaí, el Moríah y el Tabor, que corresponderían a los simbólicos lugares que ocupaban los tres principales oficiales de una logia de la Masonería operativa. Además, dichas montañas también pueden corresponder con tres revelaciones sucesivas que son las de Moisés, David y Salomón, incluso, la de Cristo. Razón por la cual, Guénon desecha Escocia y su inexistente montaña de Heredom como hieros domos y ubica la primera Logia entre estas tres montañas en un simbólico “valle profundo en donde reinan la paz, las virtudes(o la verdad) y la unión”, es decir, en Tierra Santa. Incluso, si el monte Moríah fue el lugar en donde se edificó el Templo de Jerusalén, Heredom en su secundario sentido de hieros domos, también puede hacer referencia a ese Templum Hierosolimae al cual se refiere la triple Tau del Royal Arch.
Pero, como recuerda el mismo autor, es necesario no confundir los múltiples sentidos secundarios que puede poseer una palabra como Heredom con el sentido original de la misma, el cual puede ser muy diferente e, incluso, incompatible con algunos de los significados que se le pretenden atribuir.
En la Orden Real de Escocia existe la costumbre de escribir algunas palabras con las consonantes únicamente. De modo que Heredom, sin las vocales, se puede escribir así: H.R.D.M. Escritas de esta manera, dichas letras, entre otras posibles combinaciones, pueden leerse como “Harodim”. Tanto Harodim como también Menatzchim serían grados superiores de la Masonería operativa, que habrían sido desconocidos por los fundadores de la Masonería especulativa.
En realidad, no eran grados en el sentido de la Masonería moderna sino funciones que ejercían los Maestros de una muy antigua Masonería operativa de la época salomónica. Algunas de estas funciones, con el advenimiento de la Masonería moderna se convierten en grados. Por ejemplo, una de las funciones de los Maestros, durante la construcción del Templo de Jerusalén, consistía en supervisar que las piedras estuviesen perfectamente labradas, según las exigencias de la obra a la que debían ser destinadas. Cuando estas piedras, a juicio del Maestro supervisor, llegaban a estar correctamente terminadas por los Compañeros, entonces se las identificaba por medio de una marca de aprobación determinada, que era distinta a la marca personal de cada Compañero. Las piedras incorrectamente labradas eran arrojadas entre los escombros. Dicha marca de aprobación era impresa en las piedras correctamente labradas por los Maestros supervisores o sobrestantes, también llamados superintendentes o inspectores. Cuando aquellos antiguos Maestros ejercían esta función de supervisores, se les conocía como “Menatzchim”.
En las Constituciones de 1723, redactadas por el escocés James Anderson, en el artículo IV de las Obligaciones de un Francmasón, se dice: “Ningún hermano puede ser supervisor antes de haber pasado el grado de compañero; ni maestro antes de haber llenado las funciones de supervisor, ni gran supervisor antes de haber sido maestro de una logia, ni gran maestro, a menos de haber sido compañero antes de su elección”.
Como se puede observar, Anderson ha conservado y diferenciado correctamente, de acuerdo a la tradición operativa, los grados y algunas de las funciones correspondientes a los mismos.
f) EL CAMINO DESVIADO
Volvemos al tema de la creación de los denominados grados escoceses por los Estuardo o sus fieles seguidores. En dichos grados se desviaba la auténtica tradición con fines exclusivamente partidistas y conspirativos, ya no se clamaba venganza por Jacques de Molay, el Gran Maestre francés de la Orden del Templo quemado vivo en París, en 1314, sino por el rey Carlos I, derrotado por los ejércitos de Oliver Cromwell y ejecutado en 1649.
En la Cámara del Medio, el compás se encuentra sobre la escuadra para indicar un trascendente trabajo que se debe realizar. Pero en las logias jacobitas-estuardistas el simbolismo se interpretaba y desviaba de tal manera que ya no era el Artífice del Templo de Salomón quien, en la persona del nuevo Maestro, revivía en ellas sino el mismo Carlos I; mientras que Cromwell y sus ayudantes eran los malos compañeros que lo habían asesinado.
Estas eran las iniciaciones reservadas que en el siglo XVIII se celebraban en la Casa de los Estuardo y en las logias de sus fieles escoceses. Tan innovadoras y partidistas escenificaciones, desviadas de las más o menos auténticas tradiciones que aún subsistían, se representaban ante el reverente júbilo de sus maestros estuardistas, facciosamente conjurados en función de sus proyectos políticos
Sin embargo, más allá de la desviada y corrupta utilización política de la Masonería, los grados escoceses estuardistas es posible que hayan transmitido algo más esencial, es decir, lo estrictamente iniciático, operativo y esotérico de los mismos.
La Rosa Cruz Real, fundada en 1593 por Jacobo VI de Escocia, estaba constituida por treinta y dos Caballeros de San Andrés del Cardo, de los cuales deriva el grado de Maestro Escocés de San Andrés y, después, el de Príncipe o Caballero Rosa Cruz, también conocido como Caballero del Águila, Caballero del Pelícano, Masón de Heredom, etc. Grado que no era masónico, pues la Rosa Cruz Real, en esa época, era una Orden completamente diferente a la Masonería. Actualmente, y con distintas variantes, este grado se encuentra en la mayoría de los ritos masónicos que lo han incluido en su régimen de Altos Grados.
Ahora, corresponde preguntarnos si los Maestros Escoceses habrían conservado algunos conocimientos específicos y operativos de la corriente rosicruciana de la que habían nacido.
El mismo Robert Ambelain, que poseía una filiación de la Masonería estuardista, sostiene que la respuesta a este problema es negativa.
La tradición rosicruciana, que es cristiana pero también hermético-alquímica, consistía en el antiguo arte de las transmutaciones metálicas, psíquicas y pneumáticas. Además de una filosofía que consideraba a la unidad de la materia, existía la posibilidad de transmutar la interioridad esencial del hombre y operar con determinados principios, leyes y potencias que rigen al Cosmos. La caída y encierro de determinadas partículas de la Luz esencial y primordial en una extrema densidad constituida por los cuatro elementos materiales, se simbolizaba por las cuatro puntas de la Cruz. En cuyo centro, por medio de determinadas operaciones, no era imposible que llegase a florecer la simbólica Rosa del sublime quinto elemento alquímico, liberando y reintegrando así la Luz quintaesencial a sus orígenes prístinos. “Misterium Mágnum” que constituye la esencia implícita en las principales religiones y tradiciones sapienciales de Oriente y Occidente, pero cuyo acceso más directo y, por lo tanto más difícil y riesgoso, se encuentra en las vías internas de la realización iniciática.
Es evidente, que en el grado de Maestro Escocés de San Andrés del Cardo bajo sus formas religiosas se encubría la ciencia hermético-alquímica rosacruz, que nada tiene que ver con la fabricación del oro vulgar y cuyo origen tradicional es muy anterior al cristianismo. Pero, durante el siglo XVIII esta antigua ciencia transmutatoria --- cuyo simbolismo es lo primero que presencia el candidato en el hermético Cuarto de Reflexiones --- fue desviada hacia formas diferentes, mucho más religiosas, exotéricas y devocionales.
En 1751, el jacobita Georges de Walnon en su Madre Logia de Marsella transformó el grado de Maestro Escocés de San Andrés, después denominado Caballero Rosa Cruz, hacia un espíritu diferente. De este modo, la pura enseñanza rosacruz de este grado se confundió con tradiciones religiosas más externas y devocionales que iniciáticas y herméticas, dando como resultado el grado de Caballero Rosa Cruz de la actualidad.
Advertidas tales desviaciones y desvirtuaciones en ese como en otros grados y cuando ya no interesaba o no se comprendía lo esencialmente iniciático, algunas Obediencias efectuaron un proceso de “desacralización” de sus rituales para, después, derivar en una excesiva laicización de los mismos. Y, como suele suceder, para evitar una extrema desviación se derivó en una, prácticamente, excesiva oposición. Así, en algunos ritos la auténtica tradición iniciática, hermética y rosacruz de este como de otros grados permaneció olvidada, desfigurada o inadvertida bajo extrañas vestiduras.
Sin embargo, y a pesar de las distintas modificaciones y desviaciones que ha padecido el grado de Caballero Rosa Cruz, algo de la antigua ciencia hermético-cristiana(o cristianizada) que le transmitió su esencial origen ha permanecido en el mismo.
g) EL TESTIMONIO DE LOS ANTIGUOS DEBERES
Una de las más importantes fuentes de información acerca de la Masonería antigua, medieval y moderna son sus Antiguos Cargos o Deberes (Old Charges).
De los múltiples manuscritos masónicos que han llegado hasta nuestra época hemos consultado más de veinte constituciones, estatutos y reglamentos cuyas fechas de redacción se encuentran comprendidas entre el siglo X y el siglo XIX. Los documentos consultados son los siguientes: Constitución de York. Estatutos de los Canteros de Bolonia. Manuscrito Regius. Manuscrito Cooke. Constituciones de los Masones de Estrasburgo. Estatutos de Ratisbona. Constitución de la Francmasonería Universal. Manuscrito Grand Lodge Nº 1. Estatutos de Schaw. Manuscrito Iñigo Jones. Reglamento de 1663. Manuscrito de Edimburgo. Manuscrito Dumfries Nº 4. Manuscrito Trynity College. Manuscrito Kewan. Reglamentos Generales. La Institución de los Francmasones. La Constitución de Anderson. Manuscrito Graham. La Masonería según las Escrituras. Las modificaciones Inglesas de 1738 y de 1813 a las Constituciones de Anderson. Diálogo entre Simón y Felipe. Manuscrito Essex.
Entre estos importantes documentos masónicos se encuentran escritos anteriores, contemporáneos y posteriores a las Cruzadas, a la Orden del Templo, a los Templarios de Escocia y a la Masonería jacobita-estuardista. Incluso, tres de ellos como los Estatutos de Schaw de 1598, el Manuscrito de Edimburgo de1663 y el Manuscrito Kewan de 1714 -1720 son escritos que se fundamentan en la Masonería Escocesa.
En general, en dichos documentos --- salvo uno de los manuscritos que hace mención de dos grados solamente --- se encuentran claramente determinados los tres grados operativos tradicionales (Aprendiz, Compañero y Maestro) y sus distintos usos, funciones, deberes, derechos y obligaciones. Pero no hemos encontrado ninguna explícita referencia a grados superiores a la Maestría, ni a los denominados grados escoceses del jacobitismo y del estuardismo.
Será necesario esperar hasta la segunda mitad del siglo XVIII, con la aparición de los regímenes de múltiples grados, para que sus constituciones y reglamentos incluyan a los, desde entonces, denominados Altos Grados escoceses.
Además, ninguno de los documentos masónicos citados, incluso los manuscritos escoceses, expresan la más mínima referencia a los Cruzados instituyendo la Masonería en Jerusalén, a los Templarios fundándola en Escocia y, menos aún, a alguna filiación templario-masónica que habría llegado ininterrumpidamente hasta la Masonería jacobita-estuardista, entre otras fabulaciones del mismo origen.
¿Cómo es posible que tan relevantes acontecimientos hayan sido completamente ignorados por veintitrés documentos masónicos de cinco países diferentes, incluida Escocia? Invitamos a que cada uno de los lectores responda, de acuerdo a su saber y entender, a esta pregunta.
Aunque en los documentos consultados no se ha hallado ninguna expresa mención de las fábulas estuardistas, en cambio, se narra en ellos que el origen de la Masonería se encuentra en la más remota antigüedad, sucesivamente ha sido reconstituida, adaptada y reformada a través del tiempo y, al menos, desde el siglo X existe constancia escrita de los tres grados operativos tradicionales
No ignoramos que, para justificar lo injustificable, durante el siglo XIX aparecieron una serie de escritos como la “Carta de Larmenius” o el manuscrito del Dr. Oliver y su rito de Bouillon, entre otros. Sin embargo, no transcurrió demasiado tiempo para que se demostrase su absoluta y apócrifa ilegitimidad. En otra época se llegó a afirmar que eran “las pruebas que faltaban”; hoy se encuentran en el justo y merecido olvido destinado a los más escandalosos fraudes.
(Este artículo continúa en la 2a Sección
de: LA MASONERÍA JACOBITA-ESTUARDISTA)
Claudio D. Actis Orellana
Bs. As., 27 de julio de 2008
logestudio@gmail.com
Uf!
Qué rollo!
Lo cierto es que siempre que aparecen, esos masones me hacen bostezar....................................
;-)
:P
Claudio, ¿has pensado en abrir tu propio blog para exponer lo que sabes? Yo que tú lo haría.
Gracias por postear tan interesante información.
Un saludo.
hola me gusto este espacio.
estoy buscando algo que lei una vez y no recuerdo donde y no localizo la historia. se que fue durante el siglo xv.
es un caballero joven que muere asesinado a traicion o sea por la espalda con una espada. busque pero no encuentro nada.
si alguien sabe algo donde encontrar la historia o retratos.
gracias
Stella,
Si me indicaras la nacionalidad del caballero en cuestión, quizá podría ayudarte mejor. Con datos tan imprecisos, me es imposible adivinar de quién hablas. Espero que, con el tiempo, consigas recordar más detalles al respecto.
Gracias a ti por el comentario y un saludo.
es que ese es el problema creo que españa, porque algo de que hablaba dos idiomas decia puede ser que sea de españa y algo que ver con que hablaba portugues. bueno espero alguna opcio de nombres gracias. muy atento.
Hola amigos amantes de la historia y aquellos que aman el futbol.
Estoy metido en una barra brava Los TEmplarios de un equipo de Bolivia - santa Cruz se llama Blooming, le pusimos hace mucho ese nombrea la barra porque nos identificamos con su historia de Los Templarios.
Aguante los Templarios carajoo...
911 - 9 noviembre
Todos fueron interrogados el 9 de noviembre, en el curso de una sesión en ausencia del Inquisidor y de su sustituto, Nicolas d'Ennezat, ya que ambos se ocupaban del Templario Visitante de Francia, Hugues de Pairaud.
12 de octubre 1307
Cabe entonces pensar que los carros salidos de París la noche del 12 de octubre de 1307, se han dirigido hacia el Norte para cargar en los navíos llegados de La Rochelle, para desaparecer en la nada...
12 - octubre 1492 - descubrimiento de América por Colón (judío)
Baphomet - Lucifer, está presente en los ritos masónicos y tienen un origen judáico.
Lucifer, en su interpretación satánica, es ha-Aster (en hebreo HASTR), el libro de Esther, donde se establece el exterminio preventivo, en base a unas conjeturas, matando 75.000 amalecitas. En realidad, una traducción correcta, mostraría que el rey "Asuero = Infeliz" deja de serlo, al dejar que la "Luz interior = Esther" brille dentro del mismo, y los 75.000 amalecitas (orgullosos, altivos, egoistas) dejan de serlo, como si se convirtieran en masa.
Pero lo importante es que dentro de esa interpretación satánica (por perversa) se establece el rito de la masacre o derramamiento de sangre justificado en base a conjeturas, conocido como "fiesta del Purim", cuyo último resultado ha sido el 20-3-2011 con el bombardeo de Libia, ordenado por un presidente, judío, llamado Sarkozi. Anteriores conmemoraciones del Purim, fueron el inicio de la guerra de Iraq.... bombardeos con napalm en Vietnam... y como no, Gaza.
HASTR suma 666/1209
Siendo el año 666, en el concilio de Mérida, donde se establece definitivamente que "España" es trinitaria.
El 22-7-1209 se realiza el exterminio de 100.000 cristianos cataros (unitarios) en Beciers, a la orden de "matadlos a todos, que Díos ya reconocerá a los suyos"; lo cual valió al rey de Francia el título de "Rey Cristianísimo"; y a Fernando de Aragón e Isabel de Castilla, el de "Reyes Católicos" por finalizar esa misma tarea en el resto de la peninsula Ibérica.
Pero ambos reyes "Católicos" y el propio Papa Borgia, eran todos judíos (también lo era Santa Teresa de Jesús). Muy curioso, judíos que expulsan a judíos.
La costumbre masónica de escribir "Heredom" sin vocales, como HRDM, no sería otra cosa que la reminiscencia de la creencia de que el alfabeto hebreo no tiene vocales.
EDOM significa rojo y "her" podría ser el equivalente de "har = expansión, crecimiento, monte"
Pero Edom, es codicia, motivo por el que el cronista judío de "Dos crónicas hispanohebreas" que narra la expulsión de españa de 1492, llama "Edomitas" a las tropas cristianas de los reyes Católicos. Y es que hay un denominador común, que es el avance de la implantación de la Banca, conforme avanza el trinitarismo.
Y los templarios, ¿hermanos pobres de Cristo?, que llegan a atesorar las mayores riquezas y ser los primeros en establecer los sistemas de pago con pagarés a distancia, porque ellos constituían las garantía con el oro del que eran depositarios, llama la atención.
No en vano, otro judío, esta vez en alemán se apellidará escudo-rojo o Rothchild; y que gracias a las revueltas norteafricanas, se está haciendo-embargando a toda la banca islámica.
Porque, no nos engañemos, detrás de todas las guerras, está el oro y la codicia humana; y Edom, significa rojo, por la codicia y los apetitos (Génesis 25).
Otra interpretación que tendría HRDM sería "crecimiento de la hermandad" y sabido es que los masones, se llaman hermanos entre ellos; aunque haya el "Gran Maestre" por encima.... difícil de pensar en una hermandad escalonada en 33 grados.... de obediencia absoluta y que controla el mundo.
Muy buen artículo/s y aportaciones
Es impresionante la cantidad de datos que nos hacen reflexionar cada vez mas sobre la historia oficialista que solo se derrama en halagos para los gobernantes en turno de todas las epocas, detras de los hechos historicos remarcables siempre existe un motivo absurdo para las guerras , los genocidios, las luchas por el poder, el hacer y deshacer , construir y destruir de manera anarquica solo obedeciendo a la mas refinada perversidad, estoy muy impresionado por la narracion de hechos desde la edad media, hasta la conformacion geografica actual siempre controlados los gobiernos y las religiones por seres inteligentes pero carentes de escrúpulos y moral. una oracion por los templarios, verdaderos mártires, al menos de sus derechos como humanos. nadie debió ni debe morir como ellos, pero aun hoy día sigue habiendo abusos tremendos con los que no estan de acuerdo con lo establecido.
Elevo también, una Oración a los Templarios de entonces, y a los Templarios de siempre. Mis respetos y admiración. Celebro su labor, así como también celebro a los que, teniendo poco logran hacer mucho.
Me repugnan aquellos que teniendo mucho no hacen nada. Y lo mas indignante es la mentira, aquello que oculta celosamente la Iglesia romana y los abusos que cometen a diario desde tiempos inmemoriales. La hipocresía y cobardía... -Jesús no abandona a sus ovejas-.
Cuánta tortura innecesaria hacia los Templarios. Evitable y defendible, por parte de la "Iglesia". Yo dejé de ser Católica y de creer en la "Iglesia Católica" hace mucho tiempo... justo en el momento que me dí cuenta que sus acciones estaban muy lejos de la Palabra y la Bondad de Jesús. La "Iglesia romana", por favor! tiene los recursos y las armas para ayudar, proteger y curar las almas de nosotros, sus seguidores. Si se despegaran un poco del revestimiento de oro y salieran a caminar entre los que sufren, los desamparados, los pobres; los desolados... predicando como Jesús nos enseñó, seguramente nuestro mundo viviría con mas Fé. Solo que ellos están mas ocupados en vivir sus propias pasiones.
Desde aquí les envío mucha luz, a los Templarios que aún viven entre nosotros y siguen luchando por la verdad y el honor.