El Descubrimiento de la Atlántida.

Investigadores españoles han descubierto evidencias arqueológicas debajo del mar, cerca de las costas de Gibraltar, que podrían pertenecer a la civilización Atlántica descrita por Platón con el nombre de Atlantis.

Justamente donde el filósofo griego ubicaba la ciudad de la Atlántida, delante de las Columnas de Hércules (Estrecho de Gibraltar), junto a la región de Gadeira (Cádiz) y el Atlas (Marruecos)

/noticias.info/ Los primeros hallazgos se realizaron en el verano del 2003. Se realizó un informe con los resultados preliminares, se consultaron a grandes expertos de renombre Internacional como George F. Bass y Cemal Pulak y el informe fue enviado a las autoridades y organismos competentes de España y a la UNESCO.

Ha pasado un año, y todavía ninguna institución científica ha mostrado interés por estudiar las sólidas evidencias descubiertas por el equipo de exploradores colaboradores del investigador y escriptólogo Georgeos Díaz-Montexano, autor intelectual de las teorías que apoyan estos descubrimientos sobre la identificación del reino de la Atlántida con los pueblos Atlánticos de las costas de Iberia y Marruecos.

Es la primera vez en toda la historia que se descubren restos arquitectónicos y artefactos de metal bajo el mar, en una localización que coincide en un 99,9% con las descripciones ofrecidas por Platón sobre el lugar geográfico donde se hallaba la isla y acrópolis de la Atlántida.

Algunos investigadores reclaman haber encontrado Atlantis en otros lugares del Mundo como Jim Allen que la coloca en un lugar tan remoto de Gibraltar como las montañas de Bolivia, mientras que Robert Sarmast ahora presume de haber descubierto la ciudad de la Atlántida cerca de las costas de Chipre, a más de 1000 metros de profundidad; aunque en realidad, Sarmast no ha descubierto aún ni una sola evidencia arqueológica, lo único que ha realizado hasta la fecha, desde que inició sus expediciones, es mostrar bonitos dibujos de mapas virtuales -recreados por computadoras- de montículos, volcanes de fango y demás formaciones geológicas naturales que interpreta como restos de Atlantis sepultados por el fondo marino.

Por otra parte, el alemán Ulf Ritcher, el holandés Jonas Berghman y el hispano-cubano Georgeos Díaz-Montexano, son los únicos investigadores que defienden con el máximo rigor científico posible, ajustándose a los textos de Platón y de muchos otros autores de la antigüedad, la única localización posible de Atlantis, es decir, la que describe el mismo Platón, cerca de las Columnas de Hércules (Gibraltar), de Gadeira (Cádiz) y del Atlas (Marruecos).

El equipo de colaboradores de Georgeos Díaz-Montexano es el único que ha mostrado al mundo evidencias arqueológicas submarinas que han sido analizadas por científicos y que todavía no se han podido aún reconocer o clasificar. Estas evidencias se hallan a unas profundidades que se corresponden con el nivel antiguo del mar de varios miles de años antes de los tiempos de Solón y de Platón.

Resulta paradójico que el equipo de investigadores españoles no haya reclamado aún el descubrimiento de Atlantis, a pesar de ser los que más evidencias científicas tienen a su favor en todo el mundo y que sin embargo, Robert Sarmarst no le importa afirmar por todas partes que ya ha descubierto Atlantis, cuando lo único que tiene de momento no es más que un volcán de fango como bien ha demostrado un oceanógrafo francés, y por supuesto, unos cuantos mapas y recreaciones virtuales donde se reconstruye lo que Sarmast piensa que debería existir, pero que aún no existe.

Robert Sarmast aún no ha mostrado al mundo ni una sola evidencia arqueológica que sea sólida y digna de considerar, mientras que Georgeos Díaz-Montexano ha mostrado no una sino hasta varios yacimientos con evidencias arqueológicas "sui generis" que deberían ser objeto de estudio entre los científicos.

Robert Sarmast se ha guiado fundamentalmente por las especulaciones del libro pseudo-religioso la Bilblia de Urantia, mientras que Jonas Berghman, Ulf Ritcher y en especial, Georgeos Díaz-Montexano, prefieren guiarse por el estudio científico y filológico de los manuscritos más antiguos conocidos de Platón y las evidencias científicas aportadas por la geología, la oceanografía, la paleogeografía, la sismología y la arqueología.

No obstante -y en contra de toda lógica- Robert Sarmast está recibiendo, probablemente, el mayor apoyo publicitario a nivel Internacional que haya recibido nunca un buscador de Atlantis.

¿Cómo se pueden explicar estas paradojas?

¿Por qué los medios de comunicación no consideran las investigaciones sobre España y Marruecos?

por Maria Fernández Valmayor / Enero 2005.