LAS OTRAS MURALLAS INVISIBLES DE CHINA

Por si no se sabía, porque yo me he enterado hace tan solo un par de días atrás al caer casualmente sobre un blog francés, el Gobierno de China tiene dispuesto que para entrar en su territorio, el turista que acuda a los JJ.OO. de Pekín traiga consigo un informe médico reciente que certifique que no es portador del VIH con una prueba serológica reciente. Obviamente, los que sean portadores del virus de Inmunodeficencia, serán vetados por representar un riesgo para la salud pública del país.

Ahora podemos reírnos...

China, como EE.UU. y Rusia, son tres países que vetan en su territorio cualquier viajero portador del VIH, esté o no desarrollando alguna enfermedad vinculada a la inmunodeficiencia humana, violando uno de los derechos humanos básicos. Varias plataformas o foros independientes han elevado protestas el año pasado (2007) ante los representantes de China y EE.UU., recibiendo vagas promesas de revisión de la ley que fija la prohibición de estancia de un enfermo crónico o portador del VIH. Todavía no se ha hecho nada: ni Bush ha cursado la petición de anulación de esa disposición absurda al Congreso, como tampoco se ha denunciado la medida que prohibe el acceso a todo seropositivo a la isla y estátua de La Libertad de Nueva York. En cuanto al representante chino, ha ido del mismo palo: buenas palabras, ninguna acción. Los rusos... ni comentarlo.

Si es de por si indignante semejante noticia, es quizá más grave la actitud de los gobiernos de la Unión Europea, que hacen gala de una pasividad sorprendente y peor aún el silencio impuesto entre la prensa sobre este tema en concreto. Si los periodistas se han afanado en denunciar las represalias políticas en el Tibet, la censura en internet y en poner de manifiesto el altísimo grado de contaminación medioambiental de Pekín (auténtica amenaza para la salud de los pekineses y también de los turistas que acudan a los JJ.OO., asi como para los atletas que competirán), mucho se han preocupado los de la prensa mundial en denunciar de paso la exclusión de los viajeros seropositivos.

Se han censado, en todo el Mundo, unos 33,2 millones de seropositivos según el último censo realizado; la cifra de los 40 millones ha bajado sensiblemente según los gráficos, pero yo no me fío de esos datos porque, como todos sabemos, están los que oficialmente son portadores y siguen un tratamiento (o no, porque están gozando de buena salud), y están los que no saben (o no quieren saber) que son portadores del VIH, y que pasarían a engrosar sensiblemente la ilusoria cifra de los 33 millones.

A mi lo que me hace gracia de esa vergonzosa ley (que no tiene nada de graciosa, pero es un decir) es que rezuma imbecilidad por los cuatro costados, como los idiotas que la redactaron y los ignorantes que la votaron y aprobaron; por la sencilla razón que no prohiben a sus conciudadanos portadores del VIH o de otras enfermedades mucho más contagiosas viajar al extranjero (a Europa por ejemplo). Y es que en este mundo, actualmente, hay enfermedades mucho más graves que el VIH-SIDA y que son mucho más y facilmente contagiosas... recuerden el caso del científico chino que viajó a Canadà y, a su paso por aeropuertos, aviones y ciudades, contagió y mató a varias personas con el virus de la extraña gripe aviar. ¿Alguien ha vuelto a oír nada del tema del virus de las aves desde entonces?

Peor que el VIH, y que ha resurgido de forma alarmante, es la sífilis, que ha multiplicado los casos de contagio en estos últimos dos años entre la gente joven y de mediana edad; también se han multiplicado los casos de gonorrea y otras infecciones sexuales del tipo por culpa de la relajación (entre los más jóvenes) en las medidas de prevención. También podríamos citar el alarmante auge de la Hepatitis C (VHC), que está batiendo récords y contra la que no existe ninguna cura eficaz para el afectado, y que suele tener un desenlace fatal a medio o largo plazo (cirrosis y cáncer de hígado), o la facilidad con la que se transmite la tuberculosis.

Si a algunos les faltaban razones para vetar los JJ.OO. de Pekín 2008, aqui tiene más...