CHARLES-MAURICE DE TALLEYRAND-PERIGORD
el 29 jun En: Biografías - sin comentarios
CHARLES-MAURICE DE TALLEYRAND-PÉRIGORD, 1754 - 1838
INFANCIA

Charles-Maurice de Talleyrand-Périgord nace en París el 2 de febrero de 1754. Presuntamente descendiente de Adalbert, Conde de Périgord y vasallo del rey Hugo I Capeto en el año 990, procede de una familia de la alta nobleza reconocida por Cartas Patentes Reales de 1613 y de 1735. Sus padres ocupan importantes cargos en la corte del rey Luis XV.
Víctima de una enfermedad genética, el síndrome de Marfan, y no de una caída accidental como lo pretende la leyenda difundida por el interesado, tiene el pie derecho deformado y, por ello, aquejado de una notable cojera. De aquella minusvalía dependerá entonces su destino...
Charles-Maurice se ve entonces privado de su derecho de primogenitura en favor de su hermano menor, perdiendo así el título de conde y la mayor parte de los bienes familiares, así como la posibilidad de transmitir a sus futuros hijos el patrimonio ancestral. Además de la pérdida de sus derechos, se ve apartado de la tradicional carrera militar y destinado a la eclesiástica. Entenderemos entonces por qué Talleyrand, durante la Revolución de 1789, hará acto de presencia en la Asamblea para leer el discurso del difunto marqués de Mirabeau (1791), sobre el reparto a partes iguales de las herencias implicando la supresión del derecho de primogenitura.
TALLEYRAND Y LA IGLESIA

Desde la edad de 15 años, en 1769, sus padres le orientan hacia el sacerdocio y, al año siguiente, entra en el seminario de Saint-Sulpice donde hace muestras de su poco entusiasmo. Durante su estancia, hace pública su relación amorosa con una actriz de la Comedia Francesa.
En 1774, Talleyrand recibe las Ordenes Menores. Al año siguiente, asiste a la coronación del rey Luis XVI, al lado de su tío, coadjutor del arzobispo de Reims.
Sus estudios en La Sorbona, dónde obtiene su licenciatura en teología gracias a su nombre más que a sus esfuerzos, le llevan a ser ordenado sacerdote a sus 25 años, corriendo el año 1779.
Busto de Charles-Maurice de Talleyrand-Périgord, Abad de Talleyrand y luego Obispo de Autun.
En 1780, es nombrado Agente General del Clero y, en su calidad de secretario, recibe el encargo, en 1785, de defender los privilegios fiscales de la Iglesia frente a las necesidades de dinero del rey Luis XVI.
Retrato de Adélaïde Filleul (1761-1836), Condesa de Flahaut de La Billarderie junto con su hijo Charles de Flahaut (1785-1870), nacido de sus amores con el Abad de Talleyrand-Périgord. La Condesa era la hermana menor de Julie Filleul, hija natural de Luis XV y esposa del Marqués de Marigny, hermano de la Marquesa de Pompadour... El retrato se debe a la pintora Labille-Guiard.
De 1783 a 1792, Talleyrand tendrá por amante a la condesa Adélaïde de Flahaut de La Billarderie. La pareja tendrá un hijo varón en 1785, llamado Charles, como su padre natural, aunque llevará los apellidos de De Flahaut de La Billarderie. Este mismo conde Charles de Flahaut se convertirá, a la postre, en el amante de Hortensia de Beauharnais, reina de Holanda, y en el padre del duque de Morny, medio-hermano del futuro emperador Napoleón III.
LOS AÑOS REVOLUCIONARIOS
En 1788, en vísperas de la Revolución Francesa, el abad de Périgord, gracias a una súplica de su padre al rey Luis XVI, es nombrado obispo de Autun. Charles-Maurice permanecerá no más de 3 semanas en su nueva sede obispal, tiempo suficiente para ser elegido diputado del Clero en los Estados Generales.
El 14 de julio de 1789, el obispo de Autun es nombrado miembro del Comité de Constitución de la Asamblea Nacional, donde juega un importante papel multiplicando las mociones. Talleyrand será uno de los firmantes de la Constitución Francesa (la primera) decretada por la Asamblea Nacional, y aceptada por el rey Luis XVI el 14 de septiembre de 1791.
El 14 de julio de 1790, en el Campo de Marzo (Champs-de-Mars), el obispo de Autun celebrará la multitudinaria misa de la Fiesta de la Federación, conmemorando el aniversario de la Toma de La Bastilla. Celebración, dicho de paso, que pretende dar por terminada la Revolución Francesa de 1789.
Es también en 1790, que nuestro protagonista es uno de los actores clave para la confiscación de los bienes de la Iglesia por la Revolución. Presta juramento a la Constitución Civil del Clero y, aunque habiendo dimitido como obispo de Autun (el 13 de enero de 1791), consagra en febrero a los dos primeros obispos constitucionales apodados "obispos talleyrandistas".
Retrato del Rey Jorge III de Gran-Bretaña e Irlanda (1738-1820), según William Beechey.
En 1792, el ex-obispo es enviado en misión diplomática a Londres, encargado de explicar la nueva política francesa e intentar templar las inquietudes de la monarquía británica de Jorge III. Es acompañado por el célebre duque de Lauzun y de Biron, quien se encarga, en nombre del Gobierno Francés, de adquirir caballos para el ejército.
Retrato de Armand-Louis de Gontaut de Biron (1747-1793), Duque de Lauzun y 4º Duque de Biron; este amigo de Talleyrand, perteneciente al cenáculo de la Reina Maria-Antonieta y miembro de una de las más distinguidas familias de Francia oriunda del Périgord, fue un héroe de la Guerra de Independencia de Estados Unidos adherido a las ideas revolucionarias y que sirvió como general hasta que fue injustamente acusado de conspirar contra la República...
EL EXILIO
Regresado a Francia en julio, consigue volver a embarcar para Gran-Bretaña con un pasaporte firmado por Danton, en el mes de septiembre, presintiendo la inminente llegada del Terror en Francia. Poco tiempo después, Talleyrand es acusado por la Convención y se dicta un decreto de arresto contra él. Gracias al pasaporte firmado por Danton, podrá regresar a Francia pretendiendo no haber emigrado como la mayoría de los aristócratas que huyeron al extranjero, siendo finalmente borrado de la lista negra.
En 1794, Charles-Maurice de Talleyrand-Périgord es expulsado de Gran-Bretaña y embarca para Estados Unidos, convirtiéndose en promotor inmobiliario en los bosques de Massachusetts, y en comerciante próspero. A su regreso en 1796, gracias a la anulación del decreto de arresto que pesaba sobre él, presentará un informe sobre las relaciones comerciales de los EE.UU. con el Reino Unido de Gran-Bretaña.
EL DIRECTORIO
Retrato del Vizconde Paul-François de Barras (1755-1829), figura dominante del Directorio que propició la caída de Robespierre y fue barrido, a su vez, por el General Bonaparte.
En 1797, gracias a la influencia de la Baronesa de Staël-Holstein sobre Barras, Talleyrand es nombrado ministro de Asuntos Extranjeros del Directorio, reemplazando a Charles Delacroix. Se sospecha entonces que Talleyrand fuera amante de la esposa de Delacroix y el padre natural de Eugène Delacroix, el célebre pintor... Paternidad puesta en duda por algunos, sostenida por otros (dado el extraño parecido físico), permanece el misterio.
Talleyrand se encuentra, por vez primera, con Bonaparte, el general corso que ha vuelto como un vencedor de la Campaña de Italia, y le allana el camino hacia el escenario público gracias a una recepción organizada por él en el Hotel de Galliffet, sede de su ministerio, firmando así la sentencia de muerte del Directorio.
Dimite de su cargo en julio de 1799.
EL ASCENSO DE BONAPARTE Y EL CONSULADO
Talleyrand tendrá una enorme influencia en el éxito del Golpe de Estado del 18 Brumario, guiando los pasos de Bonaparte, tras el estrepitoso fracaso de la expedición en Egipto, de la cual fue uno de los instigadores. Fue Talleyrand quien hizo dimitir de su puesto de "Director" al vizconde de Barras, y quien guardó los 3 millones de libras destinados a persuadirle para dejar el poder sin resistirse. De este modo, Talleyrand volverá a recuperar su puesto de Ministro de Asuntos Extranjeros bajo el Consulado.
Retrato de Napoleón Bonaparte (1769-1821), Primer Cónsul de Francia.
Bonaparte, nombrado Primer Cónsul, dirige de hecho la política exterior francesa y no deja mucho margen de maniobra a Talleyrand. El Tratado de Mortefontaine, las negociaciones (1800) y el Tratado de Lunéville (1801), se fraguan sin su intervención. Charles-Maurice, maravillado por el Primer Cónsul, le deja hacer y deshacer, aprobando incluso con actitud "hipócritamente cortesana", los errores cometidos por su superior.

Retrato de Catherine Worlée-Grand, "Madame Grand" (1762-1834), inmortalizada en 1783 por la pintora Elisabeth Vigée-Lebrun y famosa por su gran belleza y su sangre caliente. Era entonces la esposa de un oficial británico destinado en la India, e hija de un oficial francés destinado en Pondichéry.
En el aspecto personal, en 1801, aparece en la vida de Talleyrand una tal Madame Catherine Grand, nacida Catherine Worlee, que se convertirá al año siguiente en la esposa de Charles-Maurice (matrimonio civil), habiendo tenido una hija antes de casarse. Talleyrand conoce a esta hermosa francesa nacida en la India, desde 1798. Pero ese matrimonio tan extraño se presenta como un enigma para los historiadores: ¿por qué Talleyrand casa con Catherine Grand presionado por el Primer Cónsul, quien le obliga a casarse con ella o a dejarla? Los contemporáneos se muestran poco compasivos: "Es la Bella y la Bestia reunidas en una sola persona."
En 1803, vemos junto a Talleyrand a la pequeña Charlotte, una niña de 5 años y de padres supuestamente "desconocidos". Talleyrand muestra hacia ella una adoración sorprendente, le proporciona una esmeradísima educación y le constituirá una jugosa dote para casarla por encima de lo esperado. Charlotte es quizás la hija natural de Charles-Maurice habido con su esposa Catherine en 1798, en el curso de su interrumpida relación amorosa. La ley de entonces prohibía tajantemente reconocer a los hijos nacidos fuera del matrimonio. Quizás Charlotte fuera una de esas razones de "peso" para que Talleyrand se casase con Catherine Worlee-Grand... La reconoció y le dió sus apellidos.
El mismo año de 1803, Talleyrand compra, por orden del Primer Cónsul (y con su ayuda financiera), el Castillo de Valençay, una de las propiedades privadas más extensas de Francia (con 12.000 hectáreas de tierra). A partir de aquel año, tomó la costumbre de ir a Valençay con frecuencia, siempre antes o después de su estancia en la estación termal de Bourbon-L'Archambault. Talleyrand se ocuparía con gran interés de su nueva propiedad, contribuyendo a su creciente prosperidad hasta su muerte acaecida en 1838.
Fotografía a vista de pájaro del Castillo de Valençay y de su parque, que el Príncipe de Talleyrand compró en 1803, siguiendo las recomendaciones del Emperador Napoleón I y con su ayuda financiera...
EL ASUNTO DEL DUQUE DE ENGHIEN
Año de 1804. El 9 de marzo, Cadoudal, jefe chouan (movimiento de la "Chouannerie", movimiento monárquico leal a la Iglesia y a la Monarquía Borbónica), es arrestado en París. Los complots realistas se multiplican.
Retrato en miniatura del Príncipe Luis VII Antonio Enrique de Borbón-Condé, Duque de Enghien (1772-1804), hijo del Duque de Borbón y nieto del Príncipe de Condé.
El duque de Enghien es secuestrado en la noche del 14 al 15 de marzo en el castillo de Ettenheim (Margraviato de Baden, Alemania Occidental), por el General Ordener y conducido a Estrasburgo, luego trasladado a París. El 20 de marzo es juzgado (más bien es un juicio de comedia con veredicto cantado), condenado a muerte (sin apelación posible) y fusilado en los fosos del castillo de Vincennes, por Jérôme Savary. Este secuestro y asesinato político son la obra de Talleyrand, aunque el que da la orden es Napoleón Bonaparte. Talleyrand es el instigador y Napoleón el ejecutor.
La noche del 20 al 21 de marzo de 1804, el último descendiente varón de los Príncipes de Condé es ejecutado en los fosos del Castillo de Vincennes...
Según el historiador francés Jean Orieux, el ex-obispo de Autun quiso "hacer correr un río de sangre entre los Borbones y Napoleón", pretendiendo evitar un acercamiento entre el Primer Cónsul y el futuro rey Luis XVIII, acercamiento que le habría sido altamente perjudicial. Es pues por interés personal que Talleyrand "resbaló" en la sangre del último representante de los Príncipes de Condé... Es, en el conjunto de su carrera, su "Falta" más notable. Si hay algo que reprochar a Talleyrand, no son sus trahiciones políticas, sus relaciones económicas o las mujeres, sino su papel en el asesinato del duque de Enghien, víctima inocente.
EL IMPERIO

El 11 de julio de 1804, Talleyrand es nombrado Gran Chambelán. El 2 de diciembre de 1804, Charles-Maurice asiste en primera fila a la coronación de Napoleón I, meses después de la promulgación de la Constitución del Año XII creando el Primer Imperio.
En 1805, Talleyrand alcanza el zénit, goza del favor imperial y recoge los frutos de su sumisión pero la guerra es retomada contra Austria. Es cuando acontece la victoria de Ulm, seguida dos días más tarde del desastre de Trafalgar, compensado por la victoria de Austerlitz, el 2 de diciembre. Charles-Maurice intenta encontrar los medios para hacer una paz honorable con Austria y Rusia, pero el emperador no le escucha y tiene que firmar el Tratado de Presburgo.
Retrato de Charles-Maurice de Talleyrand-Périgord, Príncipe de Benevento (1754-1838), con el uniforme de Vice-Canciller del Imperio Francés.
En 1806, Charles-Maurice de Talleyrand-Périgord es nombrado príncipe soberano de Benevento, principado dependiente del Vaticano. El 12 de julio, el Príncipe de Benevento firma en París el tratado constituyendo la Confederación de los Estados del Rhin. Talleyrand se opondrá, de manera gradual, a Napoleón I. Su amistad con el barón von Dalberg, espía notable, hace que comunique información privilegiada a Alejandro I, emperador de Rusia, por intermediario de Dalberg. El Príncipe de Benevento desaprueba la nueva guerra contra Prusia, aunque ese desacuerdo no le impide siguiendo "alabando" al emperador. Se puede entonces decir que, después del Tratado de Presburgo, Talleyrand lleva una máscara.
Retrato del Barón Karl Theodor von Dalberg, Arzobispo de Magúncia (1744-1817).
Tras la batalla de Iéna y la toma de Berlín, el Bloqueo Continental es puesto en pie; dicho bloqueo empobrece a casi toda Europa y llevará a muchos países de escasos recursos, como España, a la guerra. La Guerra de España será el "comienzo del fín" del Primer Imperio.
LA RUPTURA
En 1807, el Príncipe de Benevento, residiendo en Varsovia desde diciembre, firma el Tratado de Tilsit con Rusia y Prusia, tras la toma de Varsovia y la sanguinaria batalla de Eylau. En julio, Napoleón I abandona Tilsitt y regresa a Francia, preocupado por los asuntos españoles. El príncipe le sigue en su viaje, parándose en Dresden, sede de la corte del rey Federico-Augusto I de Sajonia. Es probablemente en esa corte sajona que tomó la decisión de dimitir de su puesto ministerial.
El 6 de julio de 1807, Napoleón I recibe a la Reina Luisa de Prusia, al Rey Federico-Guillermo III de Prusia y al Emperador Alejandro I de Rusia en Tilsitt; Talleyrand figura en lo alto de la escalera...
"No se le puede reprochar el haber abandonado al Emperador en su caída, habiéndose separado de él en plena gloria."
Charles-Maurice de Talleyrand-Périgord sabe que ya no tiene influencia sobre Napoleón I, quien conduce a Francia hacia una dictadura militar que está llamada al desastre total. Obtiene, sin embargo, su nominación como Vice-Gran-Elector del Imperio y justifica así su dimisión como ministro de Asuntos Exteriores, siendo ese puesto incompatible con la de ministro.
EL ASUNTO ESPAÑOL & LOS INFANTES ESPAÑOLES EN VALENÇAY
En 1808, las tropas francesas entran en España y ocupan el país tras notables dificultades. José Bonaparte, gracias a la doble renuncia (y al conflicto entre padre e hijo) de los reyes Carlos IV y Fernando VII, ciñe la corona española. La guerrilla se apodera entonces del país ibérico, tras el secuestro de la Familia Real Española en Bayona, instigado por Napoleón I. Éste ordena, en términos poco amables, que los príncipes españoles sean puestos bajo arresto domiciliario en el castillo de Valençay y que Talleyrand haga el papel ingrato de "carcelero". Charles-Maurice se doblega pero, bajo su complaciente máscara, amenaza la rebelión. El Príncipe de Benevento abandona su castillo de Valençay para instalarse en Erfurt, y al cual no regresaría hasta 1816. Durante ese período de tiempo, muchos acontecimientos cambiarían la faz del mundo.
Abdicaciones del Rey Carlos IV de España y de su hijo Fernando VII, presionados y retenidos por Napoleón I en Bayona... La intromisión del Emperador en las disputas españolas sería el más craso error cometido.
LA CONFERENCIA DE ERFURT
Del 27 de septiembre al 14 de octubre de 1808, se celebró la Conferencia de Erfurt: un fracaso de la diplomacia napoleónica...
El 27 de septiembre de 1808, se inaugura la Conferencia de Erfurt con el encuentro de Napoleón I y Alejandro I de Rusia. Se trata, para el emperador, de impedir una alianza entre Rusia y Austria, reforzando para ello el Tratado de Tilsitt. Ocupado por la guerra española, Napoleón no puede permitirse una coalición austro-rusa, abriendo así un segundo frente. Francisco II, emperador de Austria (y ex-emperador Romano), mantiene con Francia pésimas relaciones y el plan de Napoleón es una alianza con Rusia para proceder al hipotético reparto de Austria entre los dos países. El corso encarga entonces a Talleyrand de convencer al emperador ruso mediante numerosas entrevistas de aliarse con él, pero el príncipe es favorable a Austria y usa de todas sus artes diplomáticas para allanar el camino a un entendimiento austro-ruso.
Retrato de Francisco II de Austria-Lorena (1768-1835), último Emperador Romano Germánico entre 1792 y 1806, y 1er Emperador de Austria de 1806 a 1835; retratado por Tominz, como Gran Maestre Soberano de la Orden del Toisón de Oro Austríaco.
Para Napoleón, la conferencia de Erfurt se tradujo en un fracaso; no obtiene ninguna respuesta clara del zar gracias a las artimañas de Talleyrand, quien socava todos sus intentos de acercamiento. El 14 de octubre de 1808, la conferencia se da por terminada, y todas las cancillerías europeas sabían que contaban con un aliado en la persona de Talleyrand, en el seno mismo del entorno del emperador Napoleón I. Así empezó el torpedeamiento del Primer Imperio.
EL ESCENARIO DEL 28 DE ENERO DE 1809
Al regreso de Talleyrand de Erfurt, éste se entrevista varias veces con Joseph Fouché, duque de Otranto y ministro de la Policía. Los dos hombres se odian. El príncipe no le soporta por ser un convencionalista regicida y autor de las masacres de Lyon. Todo les opone, sus maneras de pensar y de actuar. Proceden de dos mundos bien distintos, pero los acontecimientos se encargarán de acercarlos y unirlos. Irán hasta a proyectar un asesinato del emperador...
Retrato de Joseph Fouché (1763-1829), Duque de Otranto y Ministro de la Policía Imperial.
El 20 de diciembre de 1808, Talleyrand ofrece una fastuosa recepción: Fouché es el invitado de honor. Toda Europa comprende entonces que esos dos hombres se unen contra Napoleón I. Éste, informado por sus espías, regresa precipitadamente de España y convoca, el 28 de enero de 1809, al alba, un consejo restringido en el cual Talleyrand está presente.
Napoleón I acusa al príncipe de Benevento de trahición y le insulta de manera grosera: "Es usted una mierda en una media de seda!"
La frase quedará, para siempre, grabada en la memoria de la Historia. Talleyrand tendrá la última palabra: "Lástima que un hombre tan grande sea tan mal educado!"
Sin embargo, Napoleón I solo se limitará a destituirle de su cargo de Gran Chambelán, retirándole así el privilegio de entrar a cualquier hora en su Gabinete.
Talleyrand se pondrá entonces abiertamente al servicio de Austria.
LA HORA DE TALLEYRAND
El 2 de abril de 1810, el Emperador Napoleón I desposa a la Archiduquesa Maria-Luisa de Austria, hija del Emperador Francisco I y sobrina de la guillotinada Maria-Antonieta, por motivos puramente dinásticos: obtener un heredero varón.
En 1810, Josefina de Beauharnais no pudiendo tener más hijos y darlos a Napoleón I, se ve repudiada por el Emperador. El Príncipe de Benevento será el instigador del matrimonio de Napoleón I con la archiduquesa María-Luisa de Austria, pero no recupera el favor imperial. Confrontado a graves dificultades financieras, Talleyrand pide subsidios al zar Alejandro I, quien se los niega. Charles-Maurice se verá entonces obligado a vender su prodigiosa biblioteca...
El tiempo pasa. Las humillaciones del emperador continúan seguidas de tentativas de acercamiento, igual que una montaña rusa.
1812 es el año de la Campaña de Rusia que se termina con la desastrosa retirada de los franceses.
1813: fin de la Guerra de Independencia Española. Por el Tratado de Valençay, del 11 de diciembre de 1813, los Infantes de España recobran su libertad y su derecho a regresar a su país. Pese a la propuesta de Napoleón, Talleyrand rehusará reintegrar su puesto al frente del Ministerio de Asuntos Exteriores...
Esta oferta del emperador muestra el nivel de estima y el reconocimiento de éste hacia las capacidades diplomáticas de Talleyrand, pese a sus "trahiciones".
1814: EL AÑO DEL FÍN
El 10 de enero de 1814, Napoleón vuelve a abroncar al príncipe de Benevento, reprochándole los comentarios que suelta en los salones mundanos de París, lo que no le impide proponerle los plenos poderes para tratar con los aliados que se han coaligado contra Francia. Charles-Maurice, en contrapartida, establece relaciones con los Borbones exiliados en Gran-Bretaña y se convierte en el consejero del futuro rey Luis XVIII.
La Emperatriz Maria-Luisa de Austria (1791-1847), junto con su hijo el Rey de Roma.
En marzo de 1814, los ejércitos enemigos están a las puertas de París; el 29, la emperatriz Maria-Luisa y el Rey de Roma abandonan la capital para refugiarse en Rambouillet. El 31, los Aliados entran en la capital. Talleyrand recibe al emperador Alejandro I de Rusia en su palacio de la calle Saint-Florentin (actual Embajada de EE.UU.), y organiza el ascenso al trono de Luis XVIII, proclamando el derrocamiento de Napoleón I.
TALLEYRAND GOBIERNA
El 1 de abril de 1814, el príncipe de Benevento es elegido por el Senado Imperial presidente del Gobierno Provisional. El 10 de abril, pone a punto la Carta Constitucional que será aceptada por el rey Luis XVIII, pese a sus iniciales reticencias. Charles-Maurice tendrá la ocasión de encontrarse con el nuevo monarca a su regreso de la ciudad de Gante. El contacto será gélido, siendo el entorno del monarca naturalmente hostil al ex-obispo de Autun.
Retrato de Luis XVIII "el Deseado" (1755-1824), Rey de Francia de 1814 a 1824; según Isabey.
El 23 de abril, el armisticio es firmado entre Francia y los Aliados. El país recupera sus fronteras de 1792. El 13 de mayo, Talleyrand es nombrado Ministro de Asuntos Exteriores por tercera vez desde la Revolución de 1789!
El 30 de mayo, el Tratado de París pone oficialmente fin a la guerra. Dos meses después, se inaugura el Congreso de Viena para reconstruir Europa sobre las cenizas del Primer Imperio.
El 4 de junio, Charles-Maurice recibe de manos del rey el título de Príncipe y 1er Duque de Talleyrand-Périgord, con Paridad Francesa.
TALLEYRAND SALVA FRANCIA EN VIENA
Grabado reproduciendo una de las sesiones del Congreso de Viena (1814-1815), donde figuraba el Príncipe de Talleyrand-Périgord sentado a la mesa de negociaciones, como representante de Francia, a la derecha del cuadro.
El flamante Príncipe de Talleyrand-Périgord marcha para Viena el 16 de septiembre de 1814, siendo la postura de Francia harto delicada. No es admitida en la mesa de las negociaciones. Gracias a su habilidad, Talleyrand consigue entrar y figurar en ésta. En Viena, el príncipe está acompañado por la Princesa Dorotea de Curlandia, esposa de su sobrino el conde Edmond de Talleyrand-Périgord, duque de Dino. Casi tratada como una hija, Dorotea se convertirá en la niña de sus ojos, teniendo arte y parte en la gerencia de su casa. Ésta tendrá más tarde a una niña, Pauline, de la cual el príncipe se ocupará como un padre, lo que provocará falsos rumores acerca de su paternidad.
Prusia y Rusia desean despedazar Europa en su provecho, anexionándose Sajonia y Polonia. El proyecto fracasará felizmente gracias a la firme oposición del Príncipe von Metternich-Winneburg (canciller de Austria) y del Príncipe de Talleyrand-Périgord. De hecho, Talleyrand es tan hábil que consigue que Francia, Gran-Bretaña y Austria firmen, en el mayor de los secretos, el 3 de enero de 1815, un tratado de alianza contra Prusia y Rusia; pero Londres permite a Prusia anexionarse Renania, poniendo a los prusianos a 220 km de París.
Retrato del Príncipe Klemens Wenzel Nepomuk Lothar von Metternich-Winneburg zu Beilstein (1773-1859), Canciller de Austria y Caballero de la Orden del Toisón de Oro Austríaco.
El 26 de febrero de 1815, Napoleón I abandona la isla de Elba a bordo del "Inconstante" junto a 900 hombres: dirección, las costas francesas. Esta "evasión" se efectúa con la probable complicidad, aunque no el todo, del Gobierno de Gran-Bretaña.
El 4 de junio, el principado de Benevento es devuelto a la soberanía de la Santa Sede.
El 9 de junio, Talleyrand firma el acta final del Congreso de Viena. El 18, es Waterloo y el final del Imperio de los Cien-Días.
LA SEGUNDA RESTAURACIÓN
Retrato del Príncipe Charles-Maurice de Talleyrand-Périgord (1754-1838), según Prud'hon c.1817.
Napoleón I abandona París el 29 de junio, amenazando revuelta; hay riesgos de motines y de guerra civil...
El 9 de julio, el príncipe de Talleyrand-Périgord es nombrado Presidente del Consejo de Ministros y Ministro de Asuntos Exteriores. Nombra a Fouché Ministro de la Policía para mantener el orden en la capital.
Pero la situación empeora en Francia; los ultarealistas hacen reinar el "Terror Blanco" en las provincias, los ejércitos de ocupación se libran a todo tipo de pillajes. El Ministerio Talleyrand se distingue entonces por su tibieza en los asuntos... Las exigencias de los Aliados son enormes; pretenden hacer pagar a los franceses su apoyo a Napoleón I durante los Cien-Días. El 24 de septiembre, Talleyrand, impotente, rehusando negociar sobre las bases impuestas por los Aliados, se ve obligado a dimitir del cargo por el rey Luis XVIII quien, a su vez, le nombre Gran Chambelán de la corte. No firmará entonces el segundo Tratado de París.
Retratos de los monarcas aliados: Alejandro I de Rusia, Francisco I de Austria y Federico-Guillermo III de Prusia.
EL RETIRO POLÍTICO
Retrato de Armand-Emmanuel de Vignerot du Plessis, 5º Duque de Richelieu (1766-1822); fue el segundo Primer Ministro francés en llevar oficialmente el título y asumiendo por dos veces la presidencia del Consejo de Ministros y la dirección del Gobierno entre 1815 y 1816 y luego entre 1820 y 1821. Era el nieto del célebre Mariscal de Richelieu y, exiliado en Rusia durante la Revolución Francesa, fue gobernador de Crimea para el Zar Alejandro I... Retrato según Lawrence, c.1815.
El duque de Richelieu reemplaza a Talleyrand en la presidencia del Consejo de Ministros.
Amargado, Charles-Maurice toma repetidas veces la palabra en la Cámara de los Pares para criticar al gobierno. Asiste, en calidad de Gran Chambelán, a la boda del Duque de Berry, segundo pretendiente al trono de Francia, que sería asesinado años más tarde.
En 1816, Talleyrand se separa de su mujer exiliándola provisionalmente en Londres. Siempre despotricando del ministerio de Richelieu, en particular durante una velada en la embajada británica, Luis XVIII le prohibe que vuelva a pisar el palacio de Las Tulerías durante una larga temporada.
Retrato de Fernando I de Borbón, Rey de las Dos-Sicilias (1759-1825)
El 31 de agosto de 1817, Talleyrand es elevado a la dignidad ducal y, el 2 de diciembre, Fernando I, rey de las Dos-Sicilias, le concede el título de Duque de Dino, inmediatamente transferible a su sobrino Edmond, convirtiendo a su sobrina política, Dorotea de Curlandia, en duquesa de Dino, siendo conocida bajo este nombre en la Historia.
Retrato del Conde Edmond de Talleyrand-Périgord, Duque de Dino y 2º Duque de Talleyrand con Paridad Francesa; el sobrino del Príncipe de Talleyrand-Périgord, oficial de la Caballería Imperial, había hecho un matrimonio de gran prestigio al casarse con la Princesa Dorotea de Curlandia, una de las más ricas herederas de Alemania...
Retrato de la Princesa Dorotea de Curlandia (1793-1862), Condesa Edmond de Talleyrand-Périgord (1809) y Duquesa de Dino (1817), más tarde Duquesa de Talleyrand-Périgord (1838) y Duquesa de Sagan (1845). La sobrina política de Talleyrand era la cuarta hija del Duque Pedro II de Curlandia y de la Condesa Ana-Dorotea von Medem.
Los años pasan. A cada cambio ministerial, Talleyrand espera en vano a volver al escenario político, pero la corte (con su sector ultraconservador), no desea que vuelva bajo ningún precio.
El 24 de julio de 1821, Talleyrand hará un discurso elogioso sobre la libertad de prensa desde lo alto de la tribuna de la Cámara de los Pares, oponiéndose a la censura gubernamental.
En septiembre de 1824, Luis XVIII fallece. Carlos X, su hermano, le sucede en el trono y es coronado rey el 29 de mayo de 1825, en Reims. La situación de Talleyrand no mejora, a pesar de figurar en la ceremonia real. Sus estancias en Valençay y Bourbon-L'Archambault se suceden y numerosas muertes vienen a entristecer el entorno familiar del príncipe.
Retrato de Carlos X (1757-1836), Rey de Francia de 1824 a 1830; soberbiamente retratado por J.A.D. Ingres en 1825, con el hábito, el manto, la corona y los accesorios de su coronación en Reims. Sería el último Borbón de la rama primogénita en reinar sobre Francia.
Carlos X se encuentra entonces fuertemente influído por los ultras. El Ministerio Villèle multiplica las medidas reaccionarias: leyes del sacrilegio, indemnización de los emigrados, tentativa de restablecimiento del derecho de primogenitura. El Ministerio Martignac intentará promover una política mucho más liberal, pero es reemplazado en 1829 por el Ministerio de Polignac, marcando el triunfo de los Ultras. El Gobierno se vuelve entonces tremendamente impopular.
Retrato del Príncipe Jules de Polignac (1780-1847), Primer Ministro de 1829 a 1830; su ideología ultraconservadora llevó a la Monarquía de Carlos X al desastre.
LA REVOLUCIÓN DE JULIO DE 1830
"La Libertad guiando al Pueblo", célebre lienzo del pintor Delacroix -hijo natural de Talleyrand- que, alegóricamente, plasma la Revolución de las Tres Gloriosas; bastaron tres días de revuelta parisina para que cayese el Gobierno de Carlos X (28-VII-1830)...
Los liberales se vuelven entonces hacia el duque de Orléans. Carlos X, mal aconsejado por Polignac, comete el craso error de publicar las 4 ordenanzas reales que provocarán la insurrección popular de los 27, 28 y 29 de julio. Es la Revolución de "Las Tres Gloriosas". París se subleva y sus calles se llenan de barricadas. Los insurrectos ganan la partida: Carlos X abdica en su hijo Luis XIX y éste, presionado por su padre, se ve obligado a hacer lo mismo en su sobrino el pequeño Duque de Burdeos y conde de Chambord, Enrique V, delegando la regencia en la persona del duque de Orléans. Éste, tras aceptar la regencia, acabará por aceptar la corona ofrecida por los liberales, y Carlos X y la Familia Real tendrá que tomar el camino del exilio. Luis-Felipe I de Orléans tomará el poder aclamado desde el balcón del Ayuntamiento de París, blandiendo la bandera tricolor en medio del delirio del gentío. Se convierte de este modo en el "Rey de los Franceses" y jura una Carta Magna mucho más liberal.
Retrato de Luis-Felipe I de Orléans (1773-1850), Rey de los Franceses de 1830 a 1848, apodado "El Rey Burgués" por su sencillez y su ideología liberal; retratado por Franz-Xavier Winterhalter.
TALLEYRAND VUELVE A ESCENA

La insurrección en las calles parisinas recuerdan las peores pesadillas en las demás capitales europeas, inquietas al ver a los liberales tomar las riendas del poder por las armas. Luis-Felipe I, hábil e inteligente, consigue convencer a Talleyrand para que, a sus 76 años, acepte el puesto de embajador en Londres. Su nominación apacigua a las demás cancillerías en el momento en que los Belgas se rebelan contra Holanda, reclamando su independencia.
El 25 de septiembre de 1830, el Príncipe de Talleyrand-Périgord parte para Londres, siendo favorablemente acogido en la corte británica.
LA INDEPENDENCIA DE BÉLGICA

Retrato de Guillermo I de Orange-Nassau (1772-1843), Rey de los Países-Bajos de 1815 a 1840.
Bélgica, desde el Congreso de Viena, se encuentra bajo el dominio de la corona Holandesa. La independencia de este país echa entonces abajo el equilibrio establecido durante el congreso de 1815, inquietando a Prusianos y a Británicos que temían una anexión de Bélgica por parte de Francia, anexión deseada por una gran mayoría de belgas.
Talleyrand convenció al duque de Wellington de la no-intervención de Francia y pusieron en pie la Conferencia de Londres, encargada de resolver el problema belga. La conferencia se inauguró el 4 de noviembre de 1830, tras el cese de las hostilidades entre el ejército holandés y los insurrectos, reconociendo a Bélgica como Estado independiente.
Retrato de Leopoldo I de Sajonia-Coburgo-Gotha (1790-1865), 1er Rey de los Belgas de 1831 a 1865.
El 4 de junio de 1831, el Príncipe Leopoldo de Sajonia-Coburgo-Gotha (viudo de la Princesa Carlota de Gales, hija del rey Jorge IV) es elegido Rey de los Belgas por el Congreso y, tras algunas dificultades, el tratado fue finalmente firmado sentenciando la independencia de Bélgica como reino el 15 de noviembre de 1831. El rey de los Países-Bajos, Guillermo I, acabó por rendirse ante la evidencia y evacuó a sus tropas de Amberes el 23 de diciembre de 1832.
Talleyrand dedicará su tiempo y sus energías en un acercamiento franco-británico más estrecho hasta el final de su embajada, que se produce en agosto de 1834, tras la firma de la Cuádruple Alianza entre España, Portugal, Gran-Bretaña y Francia, el 22 de abril de 1834.
EL ADIÓS DE TALLEYRAND A LA POLÍTICA
Retrato del Príncipe Charles-Maurice de Talleyrand-Périgord (1754-1838), según Ary Scheffer en 1828.
Talleyrand, de regreso a Francia, es cubierto de injurias por los Legitimistas y los Republicanos cuando, a lo largo de 4 años de esfuerzos diplomáticos, ha conseguido reforzar la posición de Francia obteniendo el apoyo de Gran-Bretaña y debilitando la Santa-Alianza entre Prusia, Austria y Rusia. Pese a los ataques contra su persona, conserva entera e intacta la confianza del rey Luis-Felipe I.
Asqueado por la ingratitud de la opinión pública, Talleyrand se retira en su castillo de Valençay, acompañado por la duquesa de Dino. Sus últimos años los pasa en sus tierras y sus 10.000 libros que decoran su biblioteca. Acaba la redacción de sus "Memorias" y, cada invierno, reside en su palacio de la parisiense calle de Saint-Florentin.
Catherine Verlée o Worlée-Grand, Princesa de Benevento y de Talleyrand-Périgord, retratada por Gérard en 1808. Abandonada y alejada por su marido, la Princesa llevó una existencia triste y su fallecimiento pasó casi desapercibido... Fue enterrada solitariamente en el cementerio del Père-Lachaise, en París.
La Princesa de Talleyrand-Périgord fallece en París el 10 de diciembre de 1835.
En 1837, Talleyrand redacta un nuevo testamento y abandona definitivamente el castillo de Valençay en otoño. Su última comparecencia pública se produce en el Instituto Real de Francia, para pronunciar un elogio sobre el Conde de Reinhard, el 3 de marzo de 1838.
El Castillo de Rochecotte, propiedad de su sobrina la Duquesa de Dino, donde Talleyrand viviría sus últimos días de vida, falleciendo en él el 18 de mayo de 1838...
Para Charles-Maurice, se trata de acabar de manera honorable su dilatada vida. Le queda resolver el contencioso con la Iglesia. Obispo apóstata a ojos de Roma, si no muestra arrepentimiento, Talleyrand no podrá gozar de un entierro religioso.
Su sobrina política, Dorotea, pondrá todo en marcha junto a Monseñor de Quélen y al abad Dupanloup, para obtener del príncipe una carta de retractación pública donde reconocería todas sus faltas del pasado.
El 17 de mayo de 1838, está agonizando. A las 6 de la mañana, Talleyrand firma finalmente su carta de retractación, acompañada de una carta dirigida al papa Gregorio XVI. A las 8, el rey Luis-Felipe I, acompañado por su hermana la Princesa Adelaida, acude a darle su último adiós. El monarca sabía que debía su trono al príncipe y le rindió, así, su mejor homenaje. Tras confesarse, Talleyrand se apaga a las 15:35 de la tarde del mismo día.
El 22 de mayo, funerales oficiales y religiosos le son debidamente rendidos. El 5 de septiembre, su entierro tiene lugar en Valençay, en una capilla próxima al castillo.
Asi termina la vida del más ilustre de los diplomáticos que Francia haya jamás conocido. Este hombre, que no cesó de alimentar el odio y la controversia, pasó su existencia a amar a Francia, a defenderla de todas sus fuerzas en el período más inestable de su historia. Europeo antes de hora, deseando desarrollar el comercio, la paz y la instrucción, Charles-Maurice de Talleyrand-Périgord, nostálgico de las costumbres del Antiguo Régimen, fue de hecho un hombre moderno vuelto hacia el porvenir. He aqui la menor de sus contradicciones...

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