LOS ULTIMOS ESTUARDOS
el 17 jun En: Biografías Dinastias Reyes de Gran-Bretaña - 6 comentarios
Jacobo Francisco Eduardo Stuart
Príncipe de Inglaterra, de Escocia y de Irlanda
Príncipe de Gales, Duque de Cornualles
Duque de Rothesay, Conde de Carrick, Lord de las Islas
Mayordomo Mayor de Escocia, Duque de Albany, Conde de Chester
"JACOBO III DE INGLATERRA"
1688 - 1766

Jacobo Francisco Eduardo Stuart nació el 10 de junio de 1688, en el Palacio de Saint James, Londres, siendo el 11º aunque único hijo varón superviviente del rey Jacobo II de Inglaterra y VII de Escocia y de su segunda esposa, Maria-Beatriz de Este, Princesa de Módena. Apenas nacido, fue saludado con los títulos de "Príncipe de Inglaterra, de Escocia, de Francia y de Irlanda, Duque de Cornualles, de Rothesay, Conde de Carrick, Lord de las Islas, Mayordomo Mayor de Escocia", además de los títulos de "Príncipe de Gales y Conde de Chester". Fue bautizado según los ritos católicos en la Capilla Real del palacio de Saint-James (Londres), el 15 de octubre de 1688, apadrinado por la reina viuda Catalina de Braganza (esposa del difunto rey Carlos II) y por el Papa Inocencio XI, representado por el Nuncio Ferdinando d'Adda.
Retrato de Jacobo II Stuart (1633-1701), Rey de Inglaterra, Escocia e Irlanda de 1685 a 1688.
Retrato de María Beatriz de Este-Módena (1658-1718), Reina de Inglaterra, Escocia e Irlanda, segunda consorte del rey Jacobo II y madre del Viejo Pretendiente...
Al estallar la "Glorious Revolution" que destronaría a su padre, el príncipe de Gales fue trasladado a Portsmouth para embarcar junto con su madre (y bajo el cuidado del Duque de Lauzun), dirección a las costas francesas. El rey pretendía así poner a salvo y fuera del alcance de Guillermo III de Orange a su familia, recomendándola al rey Luis XIV de Francia. El monarca galo les ofreció como residencia el castillo real de Saint-Germain-en-Laye, y una pensión para solventar sus necesidades financieras.
Fotografía del Castillo Real de Saint-Germain-en-Laye, uno de los reales sitios de la Corte Francesa cedido por Luis XIV al exiliado rey Jacobo II de Inglaterra, a modo de residencia para él, su familia y los fieles a su causa que le siguieron al exilio.
El 19 de abril de 1692, el Príncipe de Gales era investido "Caballero de la Muy Noble Orden de la Jarretera" por su padre.
Tras el fallecimiento del rey Jacobo II, el 16 de septiembre de 1701, el Príncipe de Gales asumió los derechos dinásticos y hereditarios de su progenitor, alzándose como el pretendiente legítimo al trono británico, usurpado por su tío político Guillermo III de Orange, y luego por su tía paterna la reina Ana I. Obtuvo el unánime reconocimiento de sus partidarios Jacobitas como "el Rey Jacobo III de Inglaterra y VIII de Escocia", del Rey Luis XIV de Francia, del Rey Felipe V de España y del Duque de Módena, sin olvidarnos de la Santa Sede. Sin embargo, el único monarca católico que "olvidó" reconocerle, fue el Emperador Romano Germánico -aliado de Guillermo III de Orange-.
Retrato de Jacobo Francisco Eduardo Stuart, Príncipe de Gales (1688-1766) alias Duque de Albany y apodado por los ingleses "el Viejo Pretendiente"... Sus partidarios le saludaban como el Rey Jacobo III.
Tras un desastroso intento de restaurar al príncipe en el trono de sus padres (en 1708), Jacobo siguió residiendo en Francia hasta 1713 cuando, en respuesta al Congreso de Utrecht, se trasladó a Bar-le-Duc (Ducado Soberano de Lorena). Entre diciembre de 1714 y enero de 1715, Jacobo desembarcó en Escocia pero sus andanzas fueron rápidamente interrumpidas y tuvo que volver a Francia, instalándose en Aviñón, feudo papal. En los años siguientes, el príncipe decide buenamente trasladarse a Italia, instalándose en primera instancia en Urbino.
El 1 de septiembre de 1719, el príncipe Jacobo Francisco Eduardo Stuart, duque de Albany, desposa a la princesa Maria-Clementina Sobieska, nieta del rey Juan III de Polonia, en Montefiascone.
En mayo de 1719, se traslada a Bologna, habiéndose casado por poderes con la Princesa Maria-Clementina Sobieska, nieta del rey Juan III de Polonia y una de las mayores herederas de Europa. La boda es ratificada en Montefiascone el 3 de septiembre de 1719, naciendo poco después el primer hijo varón, seguido de otro.
Retrato de la Princesa Maria-Clementina Sobieska (1702-1735), Duquesa de Albany.
Después del maridaje, Jacobo se instala en Roma, siéndole ofrecida como residencia el Palacio Muti (hoy Palacio Balestra), y una residencia campestre en Albano, el Palacio Savelli (a 25 km de Roma), siendo muy bien acogido por la nobleza italiana que no repara en gastos para agasajarle. Yendo y viniendo de Roma a Bologna, pasando por otras importantes ciudades italianas, es acogido con "honores de rey" en todas partes. Rodeado de una nutrida corte, su tren de vida en Italia es por lo menos oneroso aunque se beneficia de las pensiones concedidas por la Santa Sede, por Francia y de las donaciones (muy numerosas) de cardenales y aristócratas italianos.
En diciembre de 1743, nombra a su hijo Carlos Eduardo "Príncipe-Regente" y le encarga la misión de reconquistar el trono de sus padres. Bien empezada, la campaña se saldaría por un sangriento fracaso en Culloden Moor (1746)...
Veinte años más tarde, el 1 de enero de 1766, el "rey Jacobo III" fallecía en Roma.
Maria-Clementina Sobieska
Princesa Sobieska, Princesa de Gales
Duquesa de Albany y de Cornualles
"REINA DE INGLATERRA Y DE ESCOCIA"
1702 - 1735

La Princesa Maria-Clementina Sobieska nació el 18 de Julio de 1702, en Polonia, siendo la 5ª hija (de los 6 habidos) del Príncipe Heredero de Polonia Jacobo Luis Enrique Sobieski (1667-1737) y de la Princesa Palatina Hedwig Elisabeth Amalia de Baviera-Neoburgo (1673-1722), lo que la convertía en la nieta del rey de Polonia Juan III Sobieski. En aquella época, figuraba como una de las más ricas herederas de Europa, por lo que no es de extrañar que su mano fuera solicitada por el Príncipe Jacobo III Francisco Eduardo Stuart, "Príncipe de Gales, Duque de Albany y de Cornualles" alias "el Viejo Pretendiente" (hijo del rey Jacobo II de Inglaterra y VII de Escocia).
Retrato del Príncipe Jacobo Luis Enrique Sobieski (1667-1737), Príncipe Real de Polonia, padre de Maria-Clementina Sobieska.
Retrato de Jacobo Francisco Eduardo Stuart (1688-1766), Príncipe de Gales y Duque de Albany, según Alexis Simon Belle.
A dicho matrimonio se opuso oficialmente el rey Jorge I de Gran-Bretaña, lógicamente porque temía que de esa unión naciera un heredero que pudiese dar más alas al partido Jacobita y al Pretendiente desposeído, y le pusiera en muy mala postura. A instancias suyas, el Emperador Carlos VI de Austria ordenó el arresto de la Princesa Maria-Clementina cuando se dispuso a cruzar la frontera italiana para casarse con su novio. Confinada en el castillo de Innsbrück, consiguió escapar de Austria con la colaboración de sus "carceleros", apiadados por su suerte, y llegar hasta la ciudad italiana de Bologna donde se encontró a salvo de sus raptores extranjeros y de cualquier intrusión. La boda con el Príncipe Jacobo Francisco Eduardo Stuart se celebraría por poderes, ya que en ese momento éste se encontraba en España para obtener ayuda y financiamiento del rey Felipe V. El propio padre de la princesa aprobó la conducta de ésta, argumentando que al haberse comprometido con el príncipe Estuardo, iba a acompañarle en su fortuna y en su causa.
Retrato de Don Felipe V de Borbón (1683-1746), Rey de España y de las Indias. El monarca español, dominado por su conciencia de soberano católico, contribuyó financiera y militarmente a la causa Jacobita.
Carlos VI de Austria (1685-1740), Rey de Hungría y de Bohemia, Emperador Romano Germánico de 1711 a 1740, fue la nota discordante entre la pléyade de soberanos católicos que respaldaban a los últimos Estuardos en sus reivindicaciones dinásticas. Puso trabas al Príncipe de Gales en el momento de contraer matrimonio con la Princesa Maria-Clementina Sobieska, en aras de su alianza con Gran-Bretaña y el rey Jorge I, secuestrándola y reteniéndola en Innsbrück.
Fueron formalmente casados el 3 de septiembre de 1719 en Montefiascone, en la Catedral de Santa Margherita. Seguidamente a la oficialización de su maridaje, fueron invitados, por expreso deseo del Papa Clemente XI, a residir en Roma. Y es que el Pontífice, considerando que ambos eran católicos, les reconocía como los legítimos Reyes de Gran-Bretaña e Irlanda (considerando, claro está, que el entronizado Elector Jorge I de Hannover, rey de Gran-Bretaña desde 1714, era un usurpador). El Santo Padre les proporcionó una Guardia personal (procedente de las tropas pontificias) y el Palacio Muti a modo de residencia, situado en la Piazza dei Santi Apostoli, además de una residencia campestre, la Villa Savelli, en Albano. A todo esto había que sumar una pensión anual de 12.000 coronas que les era destinada, procedente del Tesoro Pontificio.
Retrato de S.S. Clemente XI, Papa de Roma entre 1700 y 1721. El Sumo Pontífice Romano invitó formalmente a los Príncipes de Gales a instalarse en Roma, otorgándoles el Palacio Muti-Papazzurri como residencia urbana y la elegante Villa Savelli, como residencia de verano en Albano...
El Palacio Muti-Papazzurri, residencia de los últimos Estuardos en Roma, según un cuadro de 1747, y hoy rebautizado como Palazzo Balestra.
La real pareja de exiliados, tuvieron dos hijos que llegaron a la edad adulta:
-el Príncipe Carlos Eduardo Luis Felipe Casimiro Stuart (1720-1788), Conde de Albany, Barón Renfrew, alias "Bonnie Prince Charlie" y "Carlos III de Inglaterra".
-el Príncipe Enrique Benedicto Stuart (1725-1807), Duque de York y futuro Cardenal.
Desgraciadamente, y tras el nacimiento del segundo hijo varón, la conducta y la vida del Príncipe Jacobo Francisco Eduardo Stuart se reveló harto turbulenta, haciendo muy desgraciada a su mujer, por lo que ésta tomó la decisión de separarse de él e instalarse en el Convento de Santa Cecilia (Roma). Dos años después, se reconciliaron, pero la vida conyugal volvió a ser un infierno con su rosario de disgustos; Maria-Clementina cayó en una grave depresión que le llevó fatalmente a padecer anorexia. Acusó a su marido de serle infiel, mientras que el príncipe le acusó de haberle abandonado a él y a sus hijos. Desilusionada, Maria-Clementina encontró refugio en las plegarias, que ocuparon la mayor parte de su tiempo.
Maria-Clementina fallecería el 18 de enero de 1735, a la edad prematura de 32 años. Fue sepultada con honores de reina en la Basílica de San Pedro, en la Ciudad del Vaticano. El mismísimo Papa Benedicto XIV, encargó al escultor Pietro Bracchi (1700-1773) el monumento funerario para la tumba de la princesa, que se construyó en la mismísima Basílica.
Las hermanas y hermano de nuestra protagonista fueron:
-Maria-Leopoldina, Princesa Sobieska (30 de abril 1693 - 12 de julio de 1695)
-Maria-Casimira, Princesa Sobieska (20 de enero de 1695 - 18 de mayo de 1723); su padre intentó casarla con el rey Carlos XII de Suecia, pero acabó siendo monja.
-Maria-Carlota, Princesa Sobieska (15 de noviembre de 1697 - 8 de mayo de 1740) Duquesa de Bouillon; casó con Charles Godefroi de La Tour d'Auvergne, Duque soberano de Bouillon (1706-1771).
-Juan, Príncipe Sobieski ( ? - ? ); muerto al nacer ???
-Maria-Magdalena, Princesa Sobieska (3 de agosto de 1704 - idem); muerta al poco de nacer.

Carlos Eduardo Luis Juan Felipe Casimiro Silvestre María Stuart
Príncipe de Inglaterra y de Escocia, Duque de Cornualles y de Rothesay
Conde de Carrick, Señor de las Islas, Conde de Albany
Barón Renfrew
"CARLOS III DE INGLATERRA"
1720 - 1788

Carlos Eduardo Stuart nació en Roma, en el Palacio Muti, el 31 de diciembre de 1720, hijo primogénito del Príncipe Jacobo III Francisco Eduardo Stuart, alias "Jacobo III de Inglaterra y VIII de Escocia" y de la Princesa Maria-Clementina Sobieska. A su nacimiento, se le otorgaron los títulos de "Príncipe de Inglaterra, de Escocia, de Francia e Irlanda, Duque de Cornualles y de Rothesay, Conde de Carrick, Lord de las Islas y Mayordomo Mayor de Escocia", siendo además nombrado "Príncipe de Gales y Conde de Chester".
Su infancia transcurrió en gran parte entre Roma y Boloña. Con apenas 14 años de edad, tuvo su bautizo de fuego en el asedio de Gaeta (Nápoles), en 1734, y en el ejército de Carlos VII de Borbón, Rey de Nápoles y de Sicilia.
En diciembre de 1743, su padre le nombró "Príncipe-Regente" con autoridad para llevar a cabo la restauración de su dinastía en el trono británico. El 16 de mayo de 1745, Carlos Eduardo publicó un manifiesto en el que requería a los súbditos de su padre que se uniesen al estandarte real de Su Majestad. Dicho acto precedía su desembarco en las costas escocesas, donde no recibió el apoyo universal de los Highlanders, aunque llevó a cabo y con éxito la primera etapa de su campaña que culminaría con su victoria militar de Prestonpans, el 21 de septiembre. En octubre, hacía una declaración defendiendo sus actuaciones...
Retrato del Príncipe Carlos Eduardo Stuart (1720-1788) alias "Bonnie Prince Charlie", enfundado en el traje típico de Escocia durante su campaña de reconquista en Inglaterra, en 1745.
El ejército de voluntarios de Carlos Eduardo Stuart entró en Inglaterra el 8 de noviembre, prosiguiendo su paseo triunfal hacia el Sur -el objetivo era llegar a Londres-, llegando hasta Derby. Sin embargo, el 6 de diciembre, el consejo de guerra le conminó a dar la vuelta hacia el Norte para una eventual retirada en Escocia. Después de saborear nuevamente las mieles de la victoria en Falkirk (1 de enero de 1746) sobre los ejércitos del rey Jorge II , fue derrotado catastróficamente por el Duque de Cumberland en la batalla de Culloden Moor (16 de abril).
Retrato de Jorge II de Hannover (1683-1760), Rey de Gran-Bretaña e Irlanda de 1727 a 1760, según Shackleton. Abajo, en la ilustración inferior, retrato de su hijo el Príncipe Guillermo Augusto, Duque de Cumberland (1721-1765) apodado "el Carnicero de Culloden" por sus sangrientas represalias contra los rebeldes jacobitas...

Convertido en un fugitivo cuya cabeza había sido puesta a precio, se escondió en las montañas de las Highlands y, gracias a la ayuda de su amiga Flora MacDonald (perteneciente a un clan escocés marcadamente Jacobita), consiguió abandonar las costas escocesas a bordo de un navío mercante francés que vino a buscarle (20 de septiembre) para llevarle sano y salvo a Francia.
Retrato de la célebre Lady Flora MacDonald (1722-1790), según Sir Allan Ramsay.
Retrato del Príncipe Carlos Eduardo Stuart, Conde de Albany (1720-1788), conocido como "el Joven Pretendiente", según Dupra.
Durante su larga estancia en Francia, entre 1747 y 1748, Carlos Eduardo tuvo un sonado romance con su prima la Princesa Marie-Louise de La Tour d'Auvergne, esposa de un Rohan, el Duque de Montbazon. De dicha relación sentimental nacería un hijo, el Príncipe Charles de Rohan, que fallecería pocos meses después... Mujeriego empedernido y gran seductor, reanudó con sus aventuras adúlteras haciendo caer entre sus brazos a otra mujer casada, la Princesa Marie-Louise Jablonowska, esposa de un La Trémoïlle, el Príncipe de Talmont, y que era 20 años más vieja que su amante.
El 16 de junio de 1748, Carlos Eduardo protestó airadamente contra el Tratado de Aquisgrán, que confirmaba a la dinastía de Hannover en el trono británico. A causa de las negociaciones diplomáticas llevadas a cabo entre Francia y Gran-Bretaña, el príncipe fue invitado a abandonar el país galo. Haciendo caso omiso de las recomendaciones que venían directamente de la corte de Versailles, el príncipe siguió apareciendo en público y de manera ostentosa en todos los acontecimientos mundanos. Hastiado de la conducta de su primo, y siempre presionado por el embajador británico, el rey Luis XV de Francia no tuvo más remedio que ordenar su rapto a la salida de la Opera de París, y su expulsión inmediata fuera de sus fronteras. Pese a todos esos inconvenientes, Carlos-Eduardo no dudó en adoptar identidades falsas y usar múltiples disfraces para cruzar todas las fronteras, apareciendo en Aviñón, en Venecia, en Lunéville (Lorena), entrando de incógnito en Francia, Alemania, Países-Bajos,... y en septiembre de 1750, incluso pasó una semana entera en Londres para hacer turismo y contactar secretamente con sus partidarios. En esa ocasión, no dudó en renunciar al Catolicismo para conformarse a la Fe de la Iglesia Anglicana (un gesto puramente político que, sin embargo, no le aportó nada).
En mayo de 1752, Carlos Eduardo se trasladó a Gante y luego a Lieja, en los Países-Bajos austríacos (actual Bélgica), para residir con su amante, Clementina Walkinshaw de Barrowfield (una noble joven de familia Jacobita), con la que ya había tenido relaciones durante su campaña escocesa. Durante 8 años, la pareja vivió bajo el mismo techo y, en octubre de 1753, nació una hija llamada Charlotte. A partir de esa época, la relación se tornó tormentosa y la convivencia en un auténtico infierno: Carlos Eduardo le daba demasiado a la botella y sus borracheras eran temibles. Descolocado por la falta de apoyo por parte de Francia y de Roma para sus proyectos militares (pensaba volver a desembarcar en las Islas Británicas), se volvió rabiosamente anti-católico. Despachó a toda su servidumbre católica y discutió agriamente con Clementina sobre el bautizo de su hija Charlotte.
Después de una corta estancia en París, los tres se trasladaron a Basilea (Suiza) en septiembre de 1754, y luego volvieron a Lieja en junio de 1756. En mayo de 1758 se instalaban en la ciudad ducal de Bouillon, pero en julio de 1760 Clementina le abandonaba llevándose consigo a su hija Charlotte.
Retrato del Príncipe Jacobo III Francisco Eduardo Stuart (1688-1766) "el Viejo Pretendiente", según Alexis Simon Belle.
Al morir su padre el 1 de enero de 1766, Carlos Eduardo reivindicó los derechos dinásticos de su progenitor, siendo reconocido por los Jacobitas como "Su Majestad el Rey Carlos III de Inglaterra". Llegado a Roma el 23 de enero, se instaló en el Palacio Muti; pero ninguna de las cortes europeas hizo ademán de reconocerle, tal y como prometieron anteriormente al reconocer los derechos de su padre (que implicaba al hijo como sucesor legítimo). Incluso su hermano, el Cardenal-Duque de York, mandó en vano al papa Clemente XIII una memoria para obtener una respuesta en la que reconociera a Carlos Eduardo...
Retrato del Príncipe Enrique-Benedicto Stuart (1725-1807), Cardenal y Duque de York, hermano menor de Carlos Eduardo, inmortalizado por el pintor bohemio Raphael Anton Mengs, en 1756.
A partir de aquella fecha, el príncipe utilizó el título de "Barón Renfrew". Más tarde, en 1774, utilizaría el título de "Conde de Albany".
El 22 de marzo de 1772, contraía matrimonio en París con la princesa Louise von Stolberg-Gedern, pero nunca tuvieron hijos... La convivencia marital fue infernal después de los primeros años de buen entendimiento: las borracheras de él y los galanes de ella causaron el desastre y, finalmente, la separación de "cuerpos" (1784).
En 1783, Carlos-Eduardo reconocía, mediante acta oficial, a su hija Charlotte Stuart, a la que concedía sus apellidos, el tratamiento de "Alteza Real" y título de "Duquesa de Albany", sin por ello concederle derechos dinásticos y pretensiones a la Corona Británica (que recaían naturalmente en su hermano menor el Cardenal Enrique Benedicto Stuart, Duque de York). La decisión de legitimarla fue confirmada oficialmente por el Parlamento de París en 1784, que dió acuse de recibo de las actas notariales y demás papeles del príncipe.
El "rey Carlos III" fallecería en el Palacio Muti, Roma, en la noche del 30 al 31 de enero de 1788. Le fue dada sepultura cristiana en la cripta de su familia, en la Basílica de San Pedro de Roma, después de haber morado primero bajo una tumba en la catedral de Frascati.
Princesa Louise von Stolberg-Gedern
Duquesa de Cornualles y de Rothesay
Condesa de Carrick y de Albany, Baronesa Renfrew
"REINA DE INGLATERRA Y DE ESCOCIA"
1752 - 1824

El 22 de marzo de 1772, en París, el príncipe Carlos Eduardo Stuart contrajo matrimonio con una jovencísima princesa católica alemana, la Princesa Louise von Stolberg-Gedern (1752-1824), de 32 años más joven que él, hija del Príncipe Gustavo Adolfo von Stolberg-Gedern y de la Princesa Elisabeth de Horn, Príncipes del Sacro Santo Imperio Romano-Germánico. En principio, la pareja se instaló en Roma pero en 1774, se trasladaron a Florencia (Toscana), dónde el príncipe empezó a usar el título de "Conde de Albany". La mudanza de Roma a Florencia se debió en parte a que el Pontífice Romano se negara a reconocer al príncipe Carlos Eduardo Stuart como el legítimo rey de Inglaterra (Carlos III, para los Jacobitas), por enésima vez. Bien empezada la vida de la pareja, pese a la gran diferencia de edades, la relación empezó a revelarse harto tormentosa y debemos buscar las causas en el paulatino avinagramiento del carácter del pretendiente que, viéndose negado el trato y el reconocimiento de "rey" por el papa en repetidas ocasiones, intentó compensar sus disgustos y sus ambiciones frustradas (y los desaires) ahogándose en alcohol, mujeres y llevando una conducta notablemente disoluta en todos los aspectos; los ataques de ira, sus crisis de furia se hicieron impredecibles, pagando con los que le rodeaban, su esposa siendo la primera de sus víctimas.
El Príncipe Carlos III Eduardo Stuart (1720-1788), en plena madurez, infeliz y desencantado, utilizaba los títulos de Barón Renfrew o de Conde de Albany indistintamente para viajar por Europa...
Podemos sumar a esas causas, el hecho de que la princesa Louise nunca pudo darle herederos. Y otro factor agravante serían los flirteos de ésta con jóvenes galantes de su corte que, pronto, pasaron a ser auténticos casos de adulterio. El príncipe se dió a la bebida y sus celos se volvieron cada vez más insoportables, hasta el punto de llegar a las manos con su mujer (1778). Asustada y harta, la princesa tuvo que refugiarse en un convento (diciembre de 1780).
Retrato de la Princesa Louise von Stolberg-Gedern (1752-1824) Condesa de Albany. Su marido hizo de ella una desgraciada, sujeta a todo tipo de vejaciones y malos tratos, tanto psicológicos como físicos, llevándola a separarse de él en 1780. Cuatro años más tarde, obtenía la separación formal y recibía una pensión de la Reina Maria-Antonieta de Francia, conmovida por su mala suerte...
Retrato del Conde Vittorio Alfieri (1749-1803), amante de la Princesa Louise e inmortalizado curiosamente por el pintor francés François Xavier Fabre, en Florencia en 1793. Fabre era el pupilo del célebre pintor Louis David...
En 1780, siendo de dominio público las desavenencias conyugales entre el príncipe y su esposa, ésta le abandonó aireando públicamente su conducta violenta, sus borracheras, sus agresiones y los malos tratos físicos que le propinaba. La delicada situación conyugal desembocó entonces en una separación formal (que no divorcio) de los esposos en 1784. Para solventar sus problemas económicos, derivados de su separación, la Reina María-Antonieta de Francia le destinó una pensión vitalicia. De hecho, era conocido de todos que la princesa Louise mantenía una relación sentimental con el poeta y aristócrata italiano Vittorio Alfieri. Tras la muerte del conde Alfieri, acontecida en 1803, se enamoró de un pintor francés, François Xavier Fabre. Algunos contemporáneos divulgaron el rumor de que se había casado en secreto con el artista, pero nunca jamás se encontraron pruebas fehacientes de que así fuera.
Clementina Walkinshaw of Barrowfield
Condesa de Alberstrof
"LA AMANTE DEL JOVEN PRETENDIENTE"
1720 - 1802

Fue la amante del príncipe Carlos Eduardo Stuart, Conde de Albany alias "Bonnie Prince Charlie" o "el Joven Pretendiente" (1720-1788), y procedía de una noble familia Jacobita de Lanarkshire.
Se unió al príncipe en las Lowlands, durante el año de 1752. Vivieron en Lieja (Bélgica) y dió a luz a una hija ilegítima, la única hija conocida del pretendiente: Charlotte Stuart, Duquesa de Albany (Lieja, Octubre de 1753-Bologna, 17 de noviembre de 1789). Fue reconocida oficialmente y legitimada en 1784 por su padre, y la gestión de dicho reconocimiento se hizo en París, y aprobado por el Parlamento Francés.
Retrato del Príncipe Carlos Eduardo Stuart (1720-1788), Conde de Albany.
En 1760, Clementina Walkinshaw abandonó al príncipe Carlos por malos tratos y abusos físicos. Seguidamente y acompañada de su hija Charlotte, encontró refugio en París, figurando bajo el nombre de "Condesa de Alberstrof". Fallecería en Basilea, Suiza, en 1802.

Charlotte Stuart, Duquesa de Albany
"LA HIJA NATURAL LEGITIMADA"
1753 - 1789

Hija natural del príncipe Carlos Eduardo Stuart, Conde de Albany (1720-1788) y de Clementina Walkinshaw de Barrowfield (1720-1802), nació en la ciudad belga de Lieja en octubre de 1753. Hasta hoy, es la única descendiente conocida del "Joven Pretendiente". Su padre la reconoció, la legitimó y le concedió el título de Duquesa de Albany y el tratamiento de "Alteza Real", en 1784, aunque en ese gesto nunca incluyó derechos de sucesión al trono británico. Después de vivir con su madre en París, fue a vivir con su padre en Florencia y en Roma. De su relación con el Príncipe Ferdinand Maximilien Mériadec de Rohan-Guéméné (1738-1813), Arzobispo de Cambrai, tuvo dos hijas y un hijo, aunque se dice que nunca estuvieron casados y que la prole fue mantenida en el más absoluto secreto. La mayor de sus dos hijas, Marie-Victoire de Rohan (1779-1836), conocida como "Mademoiselle de Thorigny", contrajo matrimonio con un noble polaco, Paul Antoine Louis Bertrand de Nikorowicz (1751-1810). La hija de ambos, Julia de Nikorowicz, casó a su vez con el Conde Léonard Pininski... (con descendencia hasta nuestros días).
La Duquesa de Albany, después de dar sepultura a su padre en la catedral de Frascati, de cuyo obispado era titular el Cardenal Enrique-Benedicto Stuart (alias Duque de York y luego reconocido como "el Rey Enrique IX de Gran-Bretaña"), se retiró a la ciudad de Bologna donde fallecería en 1789.

Enrique Benedicto Mª Clemente Tomás Francisco-Javier Stuart
Príncipe de Inglaterra y de Escocia, Duque de York
Cardenal y Obispo de Frascati
"ENRIQUE IX DE INGLATERRA"
1725 - 1807

El segundo hijo varón del Príncipe Jacobo Francisco Eduardo Stuart, Duque de Albany (1688-1766) y de la Princesa Maria-Clementina Sobieska (1702-1735), nació el 6 de marzo de 1725 en el Palacio Muti (rebautizado posteriormente como Palazzo Balestra), de Roma, y fue saludado con los títulos de "Príncipe de Inglaterra, de Escocia, de Francia y de Irlanda" -los reyes británicos ostentaban el título de "Rey de Francia" desde la Guerra de los Cien-Años hasta 1792, para remarcar sus reivindicaciones frustradas sobre el trono del país vecino-. Poco después, su padre le otorgó el título de "Duque de York" -Paridad Inglesa-, en marzo de 1733.
Fue bautizado por el Pontífice Benedicto XIII en persona, en el Palacio Muti. Pasó su infancia entre las residencias de su padre de Roma, Albano y Boloña.
Retrato del Príncipe Enrique Benedicto Stuart, Duque de York (1725-1807), según D. Dupra.
En octubre de 1745, llegó a París para obtener el apoyo militar y financiero del rey Luis XV, para llevar a cabo la campaña de su hermano mayor, el Príncipe Carlos Eduardo Stuart. Su misión resultó todo un éxito: Luis XV le prometió tropas, artillería y barcos. Sin embargo, los contratiempos posteriores que entorpecieron la campaña fueron los causantes de ciertas fricciones entre los dos hermanos.
En mayo y junio de 1746, el príncipe Enrique Benedicto protagonizó su única hazaña militar, al servicio de la Corona Francesa, en el asedio de Amberes. En octubre siguiente, volvió a su residencia de Clichy (en las afueras de París, ahora es una localidad integrada en la ciudad del Sena), dónde se reunió con él su hermano. En abril de 1747, Enrique abandonaba Francia camino de Roma.
Retrato del Pontífice Benedicto XIV, Papa de Roma entre 1740 y 1758.
En junio de 1747, el Papa Benedicto XIV anunciaba públicamente su intención de llevar a cabo el ingreso del príncipe Enrique en el seno del Sagrado Colegio de los Cardenales de la Santa Iglesia Romana. El 30 de junio, Enrique recibía la tonsura y, el 3 de julio era formalmente nombrado Cardenal-Diácono, recibiendo el título diaconal el 9 siguiente en Santa María in Portico; después de eso, se daba a conocer como "Su Eminencia el Cardenal-Duque de York".
El Príncipe Enrique Benedicto Stuart, Cardenal-Duque de York (1725-1807). Su decisión de abrazar la vida clerical le alienó la hasta entonces buena relación existente entre él y su hermano mayor...
Fue de manos del Pontífice que Enrique recibió su ordenación en las cuatro órdenes menores, la del sub-diaconato y del diaconato el 27 de agosto de 1747, 18 de agosto de 1748 y 25 de agosto de 1748 respectivamente. Ordenado sacerdote por el Papa, el 1 de septiembre de 1748, recibió numerosos oficios eclesiásticos: en 1751, era nombrado Arcipreste de la Basílica Vaticana; en diciembre de 1752, era elevado al rango de Cardenal-Sacerdote con el título de "Santi XII Apostoli"; en marzo de 1758, el Papa Benedicto XIV le nombraba Camarlengo de la Santa Iglesia Romana, lo que convertía al príncipe Enrique en el responsable de la administración de la Iglesia desde el deceso de Benedicto XIV hasta la elección de su sucesor, Clemente XIII.
Retrato del Pontífice Clemente XIII, Papa de Roma entre 1758 y 1769.
En octubre de 1758, el Papa Clemente XIII le nombraba Arzobispo de Corinto "in partibus infidelium" y, en noviembre, le ordenaba obispo en la Basílica dei Santi XII Apostoli. En febrero de 1759, Enrique cambiaba su título cardenalício por el de Santa María in Trastevere. En julio de 1761, fue nombrado Cardenal-Obispo de Frascati y en enero de 1763, era nombrado Vice-Canciller de la Santa Iglesia Romana, cargo que mantuvo hasta su muerte.
Durante más de 40 años, Enrique viviría en la sede de su obispado, en Frascati, a 15 km. (al Sur) de Roma, siendo un obispo tremendamente activo. Aún hoy, los habitantes de Frascati honran su memoria por sus innumerables actos de caridad. Pese a todo, el cardenal seguiría manteniendo un pie en Roma, en el Palacio de la Cancillería, por razones de cargo.
Otro retrato del Cardenal-Príncipe Enrique Benedicto Stuart (1725-1807), Duque de York.
Cuando en 1765, era inminente que su padre iba a morir, Enrique mandó al Pontífice Clemente XIII una memoria para obtener de éste el reconocimiento de los derechos dinásticos de su hermano Carlos Eduardo Stuart. Pero fue en vano... Y en 1783, protestó airadamente contra el reconocimiento de su hermano hacia su hija ilegítima, Charlotte Stuart, a la que legitimaba legalmente y le otorgaba nada menos que el título de "Duquesa de Albany" -aunque ello no implicase la transmisión de derechos dinásticos-. Pese a las iniciales refriegas familiares, y a la gélida acogida con la que obsequió a su sobrina, las relaciones entre el cardenal y ésta fueron mejorando con el paso del tiempo, llegando a una relación óptima y familiar entre tío y sobrina.
En enero de 1784, en vista del mal estado de salud de su hermano, Enrique volvió a redactar una protesta en la que afirmaba sus derechos sucesorios. Tras el fallecimiento de su hermano Carlos Eduardo, el 31 de enero de 1788, el Cardenal Enrique Benedicto Stuart se autoproclamó su legítimo sucesor en sus derechos dinásticos bajo el nombre de "Enrique IX de Inglaterra y Iº de Escocia", adoptando las armas plenas correspondientes al rey de Inglaterra, de Escocia y de Irlanda. Su servidumbre tuvo incluso que dirigirse a él como "Su Majestad".
Retrato del Cardenal-Príncipe Enrique IX Benedicto Stuart (1725-1807) "Rey de Inglaterra y de Escocia", atribuido a Pompeo Batoni...
A finales de los años 1790, la situación financiera del pretendiente y cardenal Enrique cambió drásticamente. Hasta entonces era un hombre muy rico, habiendo heredado una gran fortuna y numerosas joyas procedentes de su abuelo polaco, el Príncipe Sobieski, además de recibir numerosos y lucrativos beneficios eclesiásticos. Pero esos recursos financieros menguaron fatalmente cuando aportó una fabulosa suma para pagar el rescate a las tropas Bonapartistas, con tal de frenar el saqueo de Roma en 1798. Para colmo de males, los beneficios eclesiásticos procedentes de Francia y de España, cesaron.
Ya años atrás, había intentado recuperar la herencia de su abuela la reina María de Módena (esposa del rey Jacobo II de Inglaterra y VII de Escocia), embargada por el Gobierno Británico desde 1688-1689. Las repetidas promesas de devolver aquella fortuna y de acabar así con la deuda contraída con la dinastía Estuardo (por la confiscación de bienes muebles e inmuebles), nunca llegaron a materializarse. En cambio, en 1799, el rey Jorge III de Gran-Bretaña le concedió a su primo Enrique el pago de una renta anual de 4.000 libras, como si de un acto de caridad se tratase cuando en realidad ese dinero le pertenecía legalmente. El caso es que, aceptando dicha renta, el gesto implicaba sin duda el reconocimiento de la legitimidad de la dinastía de Hannover en el trono británico, y la implícita renuncia a sus derechos hereditarios. No consta que el Cardenal-Obispo de Frascati aceptase tan humillantes condiciones...
Retrato de Carlos-Manuel IV de Saboya (1751-1819), Rey de Cerdeña y de Piamonte; primo segundo del Cardenal-Príncipe Enrique IX Benedicto Stuart, por descender por las mujeres del rey Carlos I de Inglaterra y por su condición de príncipe católico, fue designado como sucesor del último Estuardo en sus pretensiones a la Corona Británica...
El 26 de septiembre de 1803, Enrique era nombrado Cardenal-Obispo de Ostia y de Velletri, pero siguió residiendo en el palacio episcopal de Frascati. En ese mismo lugar fallecería, el 13 de julio de 1807, siendo sucedido en sus derechos dinásticos por su primo segundo Carlos-Manuel IV de Saboya, Rey de Cerdeña y de Piamonte (descendiente de la Princesa Enriqueta-María de Inglaterra, Duquesa de Orléans, hija del rey Carlos I de Inglaterra), sucesión confirmada por su testamento. Sus restos recibieron sepultura en la cripta de los Estuardo, en la Basílica de San Pedro de Roma, dónde fue erigido un monumento a su memoria por el escultor Antonio Canova.
Retrato de Jorge III de Hannover (1738-1820), Rey de Gran-Bretaña e Irlanda de 1760 a 1820. Fue él quien concedió una pensión anual de 4.000 libras a su primo exiliado el Cardenal-Príncipe Enrique Benedicto Stuart, al enterarse de sus penurias financieras...
El hecho, tenido por verídico, de que Enrique cediera las joyas de la Corona que estaban en su poder al rey Jorge III de Gran-Bretaña es totalmente falso. Lo que sí dispuso en su testamento, es que todos sus bienes (joyas incluídas) fueran gestionadas por Monseñor Angelo Cesarini (su amante y amigo inseparable), encargado de repartir la herencia de acuerdo con los deseos del príncipe. De este modo, Cesarini envió al Príncipe de Gales (futuro Jorge IV de Gran-Bretaña) la mayor parte de las alhajas atesoradas en la colección privada del cardenal, que incluían el medallón de la Orden de la Jarretera cuajada de diamantes (que llevaba en el momento de su ejecución el rey Carlos I de Inglaterra, en 1649) -que figura en la colección del Castillo de Windsor-, la Gran Cruz de la Orden Escocesa de San Andrés o del Cardo -hoy depositado en el palacio de Holyrood, en Edimburgo- y un anillo con un gran rubí.
Retrato del Príncipe de Gales, Jorge-Augusto-Federico de Hannover (1762-1830), Príncipe-Regente de Gran-Bretaña y futuro rey Jorge IV. Del último representante de la vieja dinastía Stuart, recibió una herencia nada despreciable en joyas, que reintegraron el Tesoro de la Corona Británica después de 115 años de ausencia...

Me ha llevado casi todo un día poner adecuadamente este artículo, sobretodo en lo que respecta a las ilustraciones, pero espero que, pese a ser tremendamente largo, sea tan ameno en su lectura como agradable visualmente.
Un saludo.
Ameno en la lectura y agradable visualmente, como todos, Arnau.
Excelente. Creo que has sabido exponer muy bien el conflicto de católicos y protestantes y que has sabido plasmarlo en la familia Estuardo con mucho detalle y mostrando con fidelidad la situación que derivó de este conflicto. En muchos otros sitios no lo exponen tan bien.
Tanto este artículo donde hablas de este tema como en los anteriores me han gustado mucho. Como siempre. ;)
Pues es un alivio recibir tan buena opinión sobre el artículo en cuestión, y más si resulta ameno y agradable.
Siempre agradecido por tus comentarios.
Recibe un cordialísimo saludo.
Hola solo me loguie para comentar este articulo.Necesitaba solo por curiosidad saber porque diablos le habian puesto a jacobo 3 el alìas de viejo pretendiente , ahora lo sè ni las pàginas en inglès me lo aclararon, en realidad mi duda venia por investigar al bonnie prince al joven pretendiente porque Luca Prodan cantante de sumo (q.d.e.p.) lo nombraba en su canciòn Crua Chan.
Mi duda ha sido aclarada.Muchisimas gracias fue como leer un cuento lo digo por la imàgenes.
Best regards!
pd:no porto el apellido cisneros pero ya que lei tanto de dinastias puse el apellido de mi bisabuela por linea paterna que llevaba el apellido cisneros y se decia que era de sangre hidalga porque provenia del virrey Cisneros....con lo cual....aunque no lo llevo puesto es real porque tengo la partida de nacimiento de mi padre que lo demuestra y otros documentos:)a mi me gustaria llevar asi los nombres como estos personajes de la historia que llevan como tres nombres y tres apellidos y un sinnùmero de tìtulos...no? ajaj!besos!y gracias!
He vuelto a releer tu articulo porque siempre me olvido si el bonnie prince era hijo de jacobo 2 o de jacobo 3 ahora me quedo que es del ultimo reyo sea del viejo pretendiente ...besos!
He vuelto a releer tu articulo porque siempre me olvido si el bonnie prince era hijo de jacobo 2 o de jacobo 3 ahora me quedo que es del ultimo rey o sea del viejo pretendiente ...besos!