Francisco III Esteban de Lorena, 1708-1765
el 6 jun En: Biografías Duques de Lorena Austria - 2 comentarios
Francisco III Esteban, Duque de Lorena (1708-1765)
Francisco III Esteban de Lorena fue el último soberano de su dinastía en reinar sobre los ducados de Lorena y de Bar. Nacido el 8 de diciembre de 1708 en Lunéville, falleció el 18 de agosto de 1765 en Innsbrück (Tirol Austríaco); fue Duque de Lorena y de Bar de 1729 a 1737. Era el 9º hijo del duque Leopoldo I de Lorena y de la princesa Elisabeth-Carlota de Orléans.
Leopoldo I, Duque de Lorena y de Bar (1679-1729)
Cuarto hijo varón en la línea de sucesión al trono de Lorena, la muerte de su hermano mayor superviviente, Luis, en 1711, le catapultó al segundo rango después del príncipe Leopoldo Clemente que, al morir prematuramente en 1723, le convirtió en el nuevo heredero loreno. A la edad de 15 años (en 1723), Francisco fue enviado a la corte de Viena, dónde fue educado por el propio emperador Carlos VI de Austria, que le consideraba como el hijo varón que nunca tuvo, y planeaba casarlo con su primogénita la archiduquesa Maria-Teresa.
Elisabeth-Carlota de Orléans, Duquesa Vda. de Lorena y su hijo el Duque Francisco III Esteban de Lorena, retratados por Alexis Simon Belle (Palacio Ducal de Lunéville, Lorena, Francia).
Grandes Armas del Ducado Soberano de Lorena y de Bar.
Convertido en duque de Lorena en 1729, al fallecer su padre, el príncipe se convirtió en Francisco III a la edad de 21 años. Pero al término de la Guerra de Sucesión de Polonia, se pone en marcha la maquinaria diplomática de un lado y otro del Rhin: el rey Luis XV de Francia y el emperador Carlos VI empiezan a negociar. El primero pretende hacerse con los Estados del duque Francisco III de Lorena, y entregarlos a título vitalicio a su suegro el rey Estanislao I Leszczýnski, que se ha visto privado de su trono polaco a favor del elector Federico-Augusto "el Fuerte" de Sajonia (con la ayuda militar de Rusia), a modo de consuelo y compensación por la pérdida; obviamente, a su muerte, los Estados de Lorena y de Bar revertirían naturalmente a la corona gala a través de su hija María, reina consorte de Francia.
Estanislao I Leszczynski (1677-1766), Rey de Polonia y luego Duque de Lorena y de Bar de 1729 a 1766, en compensación por la pérdida de su reino a manos de su rival Federico-Augusto I de Sajonia, era el suegro del Rey Luis XV de Francia; retrato fechado en 1711.
A cambio, Luis XV se comprometía a aceptar la Pragmática Sanción del emperador Carlos VI, en virtud de la cual traspasaba sus Estados Hereditarios (Austria, Tirol, Silesia, los Países-Bajos Austríacos, Luxemburgo, Bohemia, Hungría y demás posesiones italianas y alemanas) a su heredera la archiduquesa María-Teresa, cuya mano estaba prometida al duque Francisco III de Lorena. Por su parte, el emperador Carlos VI, aparte de obtener el reconocimiento por parte de Francia de su Pragmática Sanción, que regulaba su sucesión a favor de su primogénita, obtenía el gran-ducado de Toscana para su futuro yerno y la posibilidad de transmitirle la corona imperial a su muerte, y consentía de paso la cesión de Lorena a Estanislao I de Polonia.
Carlos VI de Austria (1685-1740), Emperador del Sacro Santo Imperio Romano Germánico de 1711 a 1740.
Para Francisco III, la idea era tentadora. Para su madre, era una trahición inadmisible.
Sin embargo, el intercambio de territorios no se hizo fácilmente: la duquesa viuda de Lorena, Elisabeth-Carlota de Orléans, se opuso violentamente e intentó presionar a su hijo para que no firmase la renuncia. Por otro lado, Francisco III era presionado por austríacos y franceses para que abandonase la Lorena para un territorio más apacible y soleado como la Toscana. Tras semanas de tira y afloja, de pros y contras, Francisco III cedió y abdicó la corona a favor del destronado rey Estanislao I de Polonia (1737).
Desayuno nupcial de la archiduquesa Maria-Teresa de Austria y de su marido Francisco III Esteban de Lorena -a la derecha del cuadro-, en presencia del emperador Carlos VI y de la emperatriz Elisabeth-Christine, que presiden la mesa, el 12 de febrero de 1736, en Viena.
Poco antes, el 12 de febrero de 1736, Francisco III de Lorena desposaba a la archiduquesa María-Teresa de Austria (1717-1780), convirtiéndose automáticamente en archiduque consorte. En 1737, abdicaba la corona de Lorena y se convertía en gran-duque de Toscana con el nombre y ordinal de Francisco II y, junto a su mujer, viajaron a sus nuevas posesiones italianas para una estancia de 3 meses. El mismo año, el emperador le concedía el título de duque de Teschen, habiendo sido anteriormente nombrado virrey de Hungría por cuenta de su suegro Carlos VI.
Corona de los Archiduques de Austria (Cámara del Tesoro Imperial, La Hofburg, Viena).
En cuanto a la madre de Francisco, ésta rehusó abandonar los ducados y consiguió que en beneficio suyo se le entregase en usufructo el principado soberano de Commercy (enclavado en Lorena) a título vitalicio. A su muerte, acaecida en 1744, dicho principado pasó a depender de la Corona de Francia.
En 1740, el emperador Carlos VI fallecía de un atracón de setas y la sucesión era asumida por su primogénita María-Teresa I, que fue inmediatamente proclamada "Rey" de Hungría y reina de Bohemia. Sin embargo, las hostilidades fueron iniciadas inesperadamente por el rey Federico II de Prusia, quien tomó Silesia sin previa declaración de guerra y se la anexionó. Semejante agresión fue el detonante de la Guerra de Sucesión Austríaca y, pronto, las demás potencias pretendieron sacar provecho del conflicto de un bando u otro.
Retrato de Maria-Teresa I de Austria (1717-1780), "Rey" de Hungría, Reina de Bohemia, Archiduquesa de Austria, Gran Duquesa de Toscana y soberana de los Estados Hereditarios Austríacos de 1740 a 1780; retrato según Martin Van Meytens.
La Corona Imperial del Sacro Santo Imperio Romano Germánico, más conocida como la Corona de Carlomagno (Cámara del Tesoro, La Hofburg, Viena).
María-Teresa I no pudo más que contar con la alianza con Gran-Bretaña y de las Provincias-Unidas para hacer frente a la coalición franco-prusiana (alianza firmada en 1741). A esto se sumó el alzamiento de dos rivales y pretendientes a la corona imperial, que se consideraban perjudicados en sus intereses por la Pragmática de Carlos VI: el elector de Baviera y el elector de Sajonia, quienes en virtud de sus matrimonios con dos archiduquesas austríacas (hijas del emperador José I), pretendieron hacerse elegir por la Dieta Imperial de Frankfurt. Finalmente, fue el duque-elector Carlos VII Alberto de Baviera quien consiguió salir elegido emperador, en detrimento del gran-duque de Toscana Francisco II.
Retrato del Elector Carlos VII Alberto de Baviera (1697-1745), Emperador del S.S.I.R.G. y Rey de Bohemia de 1741 a 1745.
Para empeorar el panorama, España y Baviera se unieron a la coalición franco-prusiana, mientras que Austria, aparte de contar con el apoyo de Gran-Bretaña y de las Provincias Unidas, tradicionalmente opuestas a la hegemonía de Francia, encontró aliados temporales en Cerdeña y Sajonia.
Retrato del Rey Federico II "el Grande" de Prusia (1712-1786), Elector de Brandenburgo y Rey de Prusia de 1740 a 1786; según Antoine Pesne.
Afortunadamente para Maria-Teresa I de Austria, el rey Federico II de Prusia acepta firmar un tratado de paz con tal de conservar Silesia y, en cambio, se compromete a respetar la Pragmática Sanción. Obviamente, la perfidia prusiana deja en mal lugar a su aliada francesa que, trahicionada y abandonada, se encuentra comprometida en un conflicto iniciado por Federico II.
El Rey Luis XV de Francia dando órdenes a sus generales y oficiales en el asedio de la ciudad de Friburgo, el 11 de octubre de 1744.
Francia, fiel a su compromiso de respaldar al emperador bávaro, se enfrentará a una situación harto espinosa; la campaña bélica resultaría, a la larga, desastrosa para sus ejércitos: sufren una severa derrota en Dettingen (1743), y la campaña austríaca no parece ir mejor, aunque sus ejércitos en el frente de los Países-Bajos resultan victoriosos y consiguen derrotar a los anglo-holandeses. La guerra acabaría con el tratado de Aquisgrán (Aachen en alemán, Aix-la-Chapelle en francés), en 1748. Sobre el plan militar, Francia no ha ganado ni ha perdido, pero sus aspiraciones han sido trahicionadas por la paz austro-prusiana. Sale en todo caso debilitada sobre el plan económico, y en una situación diplomática muy tensa con Berlín, Viena y Londres que, a la larga, desembocarían en la Guerra de los Siete Años (1756-1763). Tras la paz de 1748, Versailles opera un cambio de alianzas de 180º inspirado por la marquesa de Pompadour y el partido anti-prusiano, y procede a un reacercamiento con Viena que daría lugar a la coalición franco-austríaca frente a la coalición anglo-prusiana, amén de una unión dinástica entre los Borbones y los Habsburgo-Lorena.
Doble retrato del matrimonio imperial: Francisco I de Lorena y Maria-Teresa I de Austria, fundadores de la dinastía Habsburgo-Lorena o, mejor dicho, Austria-Lorena...
Por otro lado, las perspectivas de Austria se cumplen: María-Teresa I consigue el reconocimiento de sus derechos sucesorios en todos los Estados Hereditarios de la Casa de Habsburgo, a expensas de unas pérdidas territoriales menores. A esto se suma la oportuna defunción de Carlos VII de Baviera, fugaz emperador y rey de Bohemia, y la elección de su marido Francisco III de Lorena como nuevo emperador del Sacro Santo Imperio Romano Germánico en 1745, con el nombre de Francisco I.
Francisco I Esteban de Lorena (1708-1765), Emperador del S.S.I.R.G. de 1745 a 1765, retratado por el pastelista suizo Liotard...
Maria-Teresa I de Austria (1717-1780), Emperatriz consorte del S.S.I.R.G., Reina de Bohemia y de Hungría, Gran Duquesa de Toscana, etc...; retrato del pastelista suizo Liotard.
La nueva dinastía Imperial de Habsburgo-Lorena consigue asentarse en el trono. María-Teresa I gobierna personalmente en Hungría, Bohemia y Austria, dejando poco margen de poder de decisión a su marido Francisco I en los asuntos imperiales, aunque sí le cede el control absoluto de las finanzas austríacas e imperiales, y la autoridad propia del jefe de familia.
Retrato del Príncipe Carlos-Alejandro de Lorena (1712-1780), Archiduque de Austria, Gran Maestre de la Orden Teutónica y Virrey de los Países-Bajos Austríacos en nombre de su hermano y de su cuñada los emperadores Francisco I Esteban de Lorena y Maria-Teresa I de Austria...
Por otro lado, cede el gobierno de los Países-Bajos austríacos a su cuñado, el príncipe Carlos-Alejandro de Lorena (1712-1780), casado con su hermana menor la archiduquesa María-Ana (1718-1744).

El bien avenido matrimonio imperial tuvo una larga descendencia: 16 hijos!
-Mª Elisabeth (1737-1740)
-Mariana (1738-1789)
-Mª Carolina (1740-1741)
-José II (1741-1790), Emperador en 1765
-Mª Cristina (1742-1798), duquesa de Teschen, gobernadora de los Países-Bajos austríacos; casada con el príncipe Alberto de Sajonia, duque de Teschen (1738-1822)
-Mª Elisabeth (1743-1808)
-Carlos José (1745-1761)
-Mª Amalia (1746-1804), casada con Fernando I de Borbón, duque de Parma (1751-1802)
-Leopoldo II (1747-1792), gran-duque de Toscana en 1765, emperador en 1790
-Carolina (+1748)
-Mª Juana (1749-1762)
-Mª Josefa (1751-1767)
-Mª Carolina (1752-1814), casada con Fernando IV de Borbón, rey de Nápoles y de Sicilia (1751-1825)
-Fernando (1754-1806), duque de Módena
-Mª Antonia (1755-1793), casada con Luis XVI, rey de Francia (1754-1793)
-Maximiliano Francisco (1756-1801), arzobispo y elector de Colonia
El Emperador Francisco I de Lorena en su gabinete de geología y otras curiosidades naturales, tan en boga durante el siglo XVIII...
Retrato del Emperador Francisco I de Lorena (1708-1765), con la ropa de su coronación y ciñendo la corona imperial de Carlomagno.
El emperador Francisco I fue, en suma, un personaje que atrajo la simpatía de sus contemporáneos, pero no la admiración, quizás porque no fue un jefe militar de gran envergadura. Inteligente y curioso, entretuvo correspondencia con brillantes artistas y científicos de su época; hombre de gusto, supo formar una prodigiosa colección pictórica en calidad y cantidad. Otra de sus grandes virtudes era el don u olfato que tenía para hacer provechosos negocios: gran accionista de la Compañía de Indias, amasó una fabulosa fortuna que le convirtió en el hombre más rico de Europa. En este aspecto, podemos entender que su mujer Maria-Teresa I tuviese el buen sentido de cederle la dirección de las Finanzas Imperiales y Austríacas, obrando auténticos milagros económicos que pudieron enderezar el Tesoro y acabar con la falta de fondos originada por tantos años de guerra. Gracias a él, la corte vienesa pudo imitar en esplendor a la corte de Versailles, y se pudo llevar a cabo el palacio de verano de Schoenbrunn, y la ampliación del palacio imperial de invierno, La Hofburg, con estancias lujosamente decoradas.

Retrato oficial de la Emperatriz Maria-Teresa I de Austria (1717-1780), con la corona de Bohemia en las sienes, y las de Hungría, de Austria y del S.S.I.R.G. dispuestas sobre un cojín.
En 1756, estallaba nuevamente la guerra, llamada de "los Siete Años", y en el curso de la cual la emperatriz Maria-Teresa I se alió a Luis XV de Francia para enfrentarse a Prusia, albergando la esperanza de arrancarle a Federico II el ducado de Silesia que le había arrebatado en 1740. Sin embargo, fracasó en el intento. La paz de 1763 (Tratado de París), zanjó el conflicto sin consecuencias para Austria, aunque para Francia supuso la pérdida de la mayor parte de sus colonias de ultramar a favor de Gran-Bretaña, y el agravamiento de su crisis financiera.
Retrato del Príncipe Wenzel-Anton von Kaunitz-Rietberg (1711-1794), Canciller de Austria, apodado "el Cochero de Europa"...
Durante su reinado, llevó a cabo grandes reformas en sus Estados y alentar un progresivo centralismo con el concurso de su canciller el príncipe von Kaunitz, apodado "el Cochero de Europa". Fue también una adepta del mercantilismo. Hemos de señalar que, bajo su reinado personal, suprimió el hierático ceremonial cortesano heredado de los antiguos duques de Borgoña, reemplazándolo por un ambiente más distendido e informal, a la par que familiar.
Francisco I Esteban de Lorena (1708-1765), Emperador del S.S.I.R.G., retratado con el uniforme austríaco y con la banda de la Orden de Maria-Teresa cruzándole el pecho...
José II de Austria-Lorena (1741-1790) Rey de los Romanos y Emperador del S.S.I.R.G. de 1765 a 1790, retratado con el hábito de Gran Maestre de la Orden de San Esteban.
El 18 de agosto de 1765, tras cruzarse con la dama blanca, Francisco I falleció en el palacio imperial de Innsbrück, y fue posteriormente sepultado en el panteón imperial de los Capuchinos de Viena. Le sucedió naturalmente su primogénito José II en la dignidad imperial, pero tan solo asociado a su madre hasta la muerte de ésta, acaecida en 1780, mientras que la corona toscana recayó en su otro hijo, Leopoldo que, a la postre, sucedería a José II en el trono imperial (en 1790) por falta de herederos varones.
Maria-Teresa I de Austria (1717-1780), Emperatriz Viuda del S.S.I.R.G.
En 1770, se produce la unión dinástica entre las dos casas reinantes que habían sido enemigas durante siglos, culminación de la política de reconciliación franco-austríaca fraguada por el ministro galo Choiseul y el canciller austríaco Kaunitz. La emperatriz Maria-Teresa I concede la mano de su última hija, la archiduquesa Maria-Antonia de Austria-Lorena (1755-1793) al nieto y heredero del rey Luis XV de Francia, el Delfín Luis Augusto -futuro rey Luis XVI-.
Retrato de la Familia de Leopoldo II de Austria-Lorena, Gran Duque de Toscana y futuro Emperador del S.S.I.R.G., junto con su esposa la Infanta de España Maria-Luisa de Borbón y sus ocho hijos; obra de Johann Zoffany.
En paralelismo a la unión del heredero de Francia con la archiduquesa Maria-Antonia -o Maria-Antonieta-, se producen uniones semejantes con los Borbones españoles e italianos: las archiduquesas Maria-Amalia y Maria-Carolina de Austria-Lorena contraen matrimonio con el duque Fernando I de Parma y el rey Fernando IV de Nápoles y de Sicilia respectivamente. La Infanta Maria-Luisa de España, hija del rey Carlos III de España, casa con el archiduque Leopoldo I de Austria-Lorena, gran-duque de Toscana -y futuro emperador Leopoldo II en 1790-92-. Otra infanta española, aunque hija ésta del duque Felipe I de Parma y de una princesa de Francia (por tanto nieta de los reyes Felipe V de España y Luis XV de Francia), casaría con el archiduque y príncipe heredero imperial José de Austria-Lorena -futuro emperador José II en 1765-1790-.


Excelente artículo, como siempre, y como siempre ha sido un placer leerlo y saborearlo.
Me impacta bastante la ascensión de Francisco Esteban al trono imperial de Austria.
En el artículo se dice que el Emperador Carlos VI prácticamente lo trató como a su hijo, pero esto no me encaja. ¿Fue el amor de Maria Teresa lo que arrimó al futuro Duque de Lorena al Emperador o éste ya le tenía estima por alguna razón en particular?
No termino de ver las causas que llevaron a que Esteban consiguiese llegar a donde llegó (que desde luego fue una ascensión digna de destacar) si dejamos al margen el profundo amor que le profesaba Maria Teresa, pero sabemos bien que el amor no pesaba nada en los enlaces de la época, y menos entre la realeza. ¿Cómo pudo un "noble de provincias" como Esteban llegar a ganarse al Emperador? No termino de verlo.
Lo dicho: excelente artículo.
La gran consideración del emperador Carlos VI hacia Francisco III Esteban de Lorena residía, en gran parte, en el parentesco y la proximidad que había entre los dos.
Francisco III Esteban era el nieto del Duque Carlos V de Lorena y de la Archiduquesa Eleonora de Austria, hermana del Emperador Leopoldo I de Austria e hija de los emperadores Fernando III y Eleonora de Gonzaga.
Carlos V de Lorena, cuñado de Leopoldo I de Austria y tío político de Carlos VI de Austria, fue todo un héroe austríaco por haber combatido al invasor Turco exitosamente desde 1664.
En 1683, junto con Juan III Sobieski, rey de Polonia, liberó Viena del asedio Turco, que duraba desde hacía dos meses, y consiguió hacer retroceder al invasor.
En 1686 reconquistó la ciudad de Buda y liberó Hungría, Eslovenia y Transilvania del yugo Otomano.
La Familia Ducal de Lorena ocupaba una privilegiada posición en la Corte Imperial Vienesa, no solo por sus lazos de sangre con la Casa Imperial Austríaca, sino también por los grandes servicios prestados en el Ejército y su contribución al retroceso de la amenaza Otomana.
Carlos V de Lorena, su hijo Leopoldo I y su nieto Francisco III Esteban fueron educados en la Corte de Viena...
No sé si con estos datos se pueden despejar tus dudas al respecto.
Un gran saludo.