EL PALACIO DE CHRISTIANSBORG, ¿un palacio gafado?
el 11 ene En: Temas Apuntes Reyes de Dinamarca - 5 comentarios
EL PALACIO REAL DE CHRISTIANSBORG
del Castillo de Absalon al Palacio Real de Rosenborg
El Palacio Real de Christiansborg, residencia oficial de invierno de los monarcas daneses en Copenhague (Kjobenhavn), fue construído sobre el emplazamiento de varios primitivos castillos y palacios reales. El primero y más antiguo fue el Castillo de Absalon, nombre debido al obispo Absalon de Roskilde, construido en 1167, en un islote colindante al puerto de Copenhague. A lo largo de doscientos años, se amplió y renovó hasta su total destrucción a manos de la Liga Hanseática en el siglo XIV.
Plano y vista aérea de Copenhague en la que se distingue la silueta del Castillo Real medieval, rodeado por un foso y separado de la urbe por el canal de Frederiksholm (grabado del s.XVII).
En 1417, el nuevo castillo que se levantó sobre el mismo emplazamiento del anterior, fue confiscado a los obispos de Roskilde por el rey Erik de Pomerania, quien lo ocupó a partir de entonces. Reconstruído en las sucesivas épocas posteriores, el rey Christian IV, héroe desgraciado de la Guerra de los Treinta Años, ordenó la construcción de la famosa gran Torre de Entrada al palacio, más conocida como la "Torre Azul", célebre por haber tenido la siniestra fama de cárcel de Estado, y bautizada de esta guisa por el color azul de su tejado con su revestimiento de cobre descolorido por las inclemencias del tiempo.

Perspectiva del Castillo medieval de Copenhague, o Palacio Real de Rosenborg, fechada en 1698.
Otro grabado presentando el aspecto macizo, casi de fortaleza, del Castillo Real de Rosenborg, desde otra perspectiva de 1674.
Desde la confiscación del antiguo castillo a la Iglesia Romana, tras la introducción de la Reforma en Dinamarca, la residencia de los reyes daneses en Copenhague era conocida como Palacio Real de Rosenborg, auténtica amalgama de edificios de distintos estilos arquitectónicos del medievo tardío y renacentista, de planta irregular tirando a circular y fuertemente protegido por altos muros y torreones a modo de fortaleza, y al cual se accedía por un puente levadizo sobre un canal, llamado Canal de Frederiksholm, que lo rodeaba. Guardaba cierta similitud con el famoso palacio real sueco de Estocolmo, el Tre-Kronor (Palacio de las Tres Coronas), vieja alusión a la unión que existió entre Dinamarca, Noruega y Suecia bajo un mismo monarca, que acabó ardiendo a finales del siglo XVII.

Federico IV (1671-1730), Rey de Dinamarca y de Noruega de 1699 a 1730, gran renovador del palacio urbano de Copenhague. Abajo, retrato de Christian VI (1699-1746), sucesor e hijodel anterior, que reinó entre 1730 y 1746, y ordenó arrasar el palacio de su padre para construir uno nuevo en el gusto barroco tardío y versallesco.
Los primeros monarcas de la Dinastía de Oldenborg (Oldenburgo, en castellano y Oldenburg en alemán), que reinaba desde 1448 sobre Dinamarca, residieron en el vetusto Palacio Real de Rosenborg hasta que, bajo el reinado de Federico IV, en la década de 1720 se arrasó hasta los cimientos para levantar una residencia más moderna y al gusto de la época. De la iniciativa del rey surgió entonces el nuevo Palacio Real o Slotsholmen de seis plantas en 1727, con una arquitectura más uniforme y armoniosa, aunque demasiada compactada que sería a su vez reemplazado por una nueva edificación inspirada en los palacios italo-germanos y en el de Versailles, bajo el reinado de Christian VI, quien mandó reconstruirlo de nuevo tras ordenar su demolición en 1731.

El Palacio Real nuevo de Copenhague o "Kongeligeslot", construído sobre el emplazamiento del medieval por orden del rey Federico IV, tal y como era en 1730.
Puntualicemos que el real sitio de la capital dejó de denominarse Palacio de Rosenborg, al ordenarse la construcción, entre 1606 y 1615, de un castillo de veraneo de Rosenborg a las afueras de Copenhague, bajo la iniciativa del rey Christian IV, y hoy sede del museo del mismo nombre en el que se reúnen las colecciones reales danesas reunidas a lo largo de más de dos siglos, propiedad de la actual reina Margarita II, en las que se incluyen las Joyas de la Corona Danesa. El castillo de Rosenborg había sido construído en el estilo renacentista holandés, característico por la utilización de ladrillos rojos y de piedra arenosa.

El Castillo Real de Rosenborg, residencia de verano de los reyes de Dinamarca a las afueras de Copenhague, y construído por orden del rey Christian IV entre 1606 y 1615. Abajo, alzado virtual del castillo completado en 1633, tras su última fase de ampliación.

El Castillo Real de Rosenborg sería, de hecho, una de las residencias oficiales y favoritas de la Familia Real Danesa hasta 1710, durante el reinado de Federico IV, su último inquilino, al que le prefería el castillo real de Frederiksborg, a 35 km. de Copenhague. Es por culpa de este abandono, y gracias a él, que Rosenborg conserva a día de hoy su decoración primitiva intacta, y sus distintos estilos interioristas que los sucesivos monarcas han dejado en él.
el primer palacio de Christiansborg
El nuevo Palacio Real de Christiansborg en 1761, obra del arquitecto de la corte danesa Häusser, según un grabado de la época; en él se puede apreciar el cuerpo principal del palacio, las dos alas que flanquean el gran patio de armas y cerrado en forma de herradura por dos pabellones y garitas rococó, y el puente de mármol que une el complejo palatino a la ciudad sobre el canal de Frederiksholmen.
Entre 1733 y 1745, el arquitecto de la corte Elias David Häusser da cuerpo al nuevo Palacio Real de Christiansborg -Christiansborg Slot- (bautizado así en honor del rey Christian VI), en un estilo barroco tardío, sobre una planta cuadrada con un gran patio interior y dotada de dos prolongaciones (o alas) paralelas -que albergaban las reales caballerizas y otras dependencias- que daban forma a un patio de armas terminado en forma de herradura para la entrada principal, flanqueada por dos pabellones o garitas rococó, y con un puente de mármol sobre el canal de Frederiksholm que unía el palacio a la ciudad; el palacio era completado con otros edificios anexos para la administración y los ministerios, además de una capilla real. Las obras finalizarían en 1745. El nuevo palacio tan solo conservaba del anterior construído por Federico IV, la torre o campanario barroco que daba una silueta característica a la residencia real.

Fachada delantera o principal del Palacio Real de Christiansborg (Copenhague), en 1751, orientada al puerto. Abajo, plano general del palacio y de sus anexos, obra de Häusser.
El palacio sería la sede oficial de las cortes y gobiernos de Christian VI, de Federico V y de Christian VII. Desgraciadamente, en febrero de 1794, se declara un incendio nocturno que lo reduce a cenizas. La Familia Real se ve entonces condenada temporalmente a usar otros palacios cercanos, como el castillo real de Rosenborg, casi a las afueras de la capital, y desocupado desde 1710, mientras no se proceda a la reconstrucción del antiguo palacio real; cosa que no se haría hasta 1803. De hecho, la antigua residencia de verano de Rosenborg sería utilizada por la Familia Real en 1794, por culpa del incendio de Christiansborg, y en 1801 durante el primer bombardeo de Copenhague por la flota británica.
el segundo palacio de Christiansborg
La noche del 26 al 27 de febrero de 1794, el Palacio Real de Christiansborg es arrasado por un incendio fortuito, durante el reinado de su último inquilino, el rey Christian VII.

Noche del 26 al 27 de febrero de 1794: un voraz incendio reduce a cenizas el cuerpo principal del Palacio Real de Christiansborg; la Familia Real escapa de milagro y consiguen salvar parte de sus tesoros artísticos...
El conflicto que surge poco después entre una Dinamarca neutral y una Gran-Bretaña beligerante (1801), impide cualquier acción del príncipe-regente Federico -futuro rey Federico VI- para llevar a cabo la reconstrucción de la residencia real. La guerra y los dos bombardeos de Copenhague por parte de la flota británica ocasionan la evacuación de la Familia Real (1801 y 1807).
Años antes, el propio Christian VII había adquirido dos de los cuatro palacios rococós que se habían levantado uniformemente alrededor de una nueva plaza octogonal en el barrio dieciochesco de Frederiksstaden y bautizado como Palacio Real de Amalienborg (al ser levantados sobre el antiguo emplazamiento del Palacio de Sophie-Amalienborg, destruido por un incendio en 1689).
-Retrato de Christian VII (1749-1808), Rey de Dinamarca de 1766 a 1808. Décadas antes de que el Palacio Real de Christiansborg ardiese en 1794, había comprado dos de los 4 palacios rococósdel barrio de Frederiksstaden, rebautizándolos con el nombre de Amalienborg...
Progresivamente, los sucesores de Christian VII se harían con los dos palacios restantes para conformar una nueva residencia real aprovechando el complejo palatino rococó.

El segundo Palacio Real de Christiansborg, reconstruido entre 1803 y 1828, según un grabado de 1837. Se pueden apreciar las diferencias entre el anterior y el nuevo: estilo arquitectónico depurado, austeras fachadas, propias de inicios del siglo XIX. Abajo, fotografía de finales del siglo XIX, del palacio con su fachada dando a la ciudad, tal y como lo conocieron Federico VI, Christian VIII y Federico VII, su principal inquilino, y Christian IX.

Durante las guerras Napoleónicas, el que fuera a la postre Federico VI de Dinamarca -sucesor de Christian VII- ordenaba levantar, en 1803, sobre el emplazamiento de las ruinas de Christiansborg un nuevo palacio en el nuevo estilo imperial francés imperante (inspirado claramente en el neoclásico), que no estaría terminado hasta 1828. Para ello, llamó al arquitecto de la ciudad de Altona, Christian Frederik Hansen. Sin embargo, al estar terminado e inaugurado en 1828, Federico VI deshechó la idea de instalarse definitivamente en él, utilizándolo tan solo para las solemnidades cortesanas y festejos ocasionales. Permitió, además, que se alojase en una parte del palacio el Parlamento -Folketing-, y algunos servicios administrativos.
El rey Federico VII, sucesor de Christian VIII y último representante de la rama primogénita de la dinastía de Oldenborg, fue el único monarca que vivió de manera constante en el Palacio Real de Christiansborg entre los años 1852 y 1863.
el tercer palacio de Christiansborg
Por desgracia, un tercer incendio en 1884 arrasaría el regio edificio subsistiento tan solo la capilla real y los pabellones anexos construidos por Hansen entre 1803 y 1828, que albergaban algunos ministerios y denominados Slotsholmsgade.

En 1884, un segundo incendio nocturno se declara y destruye otra vez el Palacio Real de Christiansborg 90 años después de la primera deflagración, reinando entonces Christian IX (1863-1906). En la fotografía de abajo, fechada en 1908, se puede apreciar el esqueleto y ruinas del palacio devorado por las llamas...

Un tercer proyecto, esta vez inspirado en los planos originales del Palacio Real de Christiansborg construido por Christian VI, sería llevado a cabo para su reconstrucción entre 1907 y 1928, a manos del arquitecto Thorvald Jorgensen, ganador del concurso estatal convocado para tal fin, e inaugurado por el rey Christian X. El arquitecto Jorgensen, había levantado un palacio que recordaba ciertamente al primero de ese nombre, aunque prescindiendo de un patio interior cerrado y en un estilo arquitectónico neobarroco, con unas fachadas de granito que le daba al conjunto más empaque y solidez. Había resucitado, además, la característica torre del primero, con una altura de 106 metros, convirtiéndola en la más alta de Copenhague.
El actual Palacio de Christiansborg, edificado por tercera vez entre 1907 y 1928, obra del arquitecto Thorvald Jorgensen, y sede de los tres poderes supremos del Estado Danés.
En el momento de la construcción, se dieron con las antiguas ruinas del castillo medieval de Absalon, que se decidieron conservar y permitir el acceso del público a éstas a partir de 1924, por su interés histórico.
El tercer Palacio Real de Christiansborg alberga hoy, los tres poderes supremos del Estado Danés: el Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo y el Poder Judicial. No existe semejante caso en el resto del mundo, en el que un mismo edificio aloje a esos tres poderes. Se da también el caso de que en él los Reyes de Dinamarca conservan una parte del palacio para su uso personal, no solo como residencia sino como lugar donde pueden recibir a personalidades extranjeras de visita oficial en Dinamarca, para la recepción de embajadores (donde se admiten las cartas credenciales) y para las solemnidades de Estado: banquetes, recepciones, audiencias, fiestas oficiales, etc.
En el interior del Palacio de Christiansborg se pueden citar como lugares de interés la Biblioteca de la Reina (propiedad de la reina Margarita II), las salas de Recepciones Reales, las Salas de las Audiencias Reales, la Sala del Consejo de Ministros, la Capilla, el Parlamento, la Corte Suprema y el despacho y oficinas del Primer Ministro.

Vista aérea del Palacio Real de Amalienborg, en Frederiksstaden (Copenhague) residencia oficial de invierno de la Familia Real Danesa en la actualidad; se trata, en realidad, de un complejo de cuatro palacios rococós construídos entre 1750 y 1768, obra del arquitecto Eigtved por encargo del rey Federico V. Cada palacio pertenecía a cuatro familias nobles distintas: palacio Moltke (hoy Palacio Christian VII, al suroeste); palacio Levetzau (hoy Palacio Christian VIII, al noroeste); palacio Brockdorff (hoy Palacio Federico VIII, al noreste); y palacio Schack (hoy Palacio Christian IX, al sureste), residencia de Margarita II. Abajo, fotografía del Palacio Christian IX, con el Dannebrog hizado, señal de que la soberana está en casa.

En cuanto a la residencia oficial de S.M. la Reina Margarita II de Dinamarca y de la Familia Real, se encuentra actualmente ubicada en el Palacio Real de Amalienborg, en el barrio de Frederiksstaden construído durante el reinado de Federico V, dividido en cuatro palacios rococó idénticos de los cuales dos están conectados entre sí por una columnata, y erigidos alrededor de una plaza octogonal en cuyo centro se yergue la estátua ecuestre de Federico V. Por un lado, la plaza comunica directamente con el puerto de Copenhague y por otra arteria urbana con la Marmor Kirke (La Iglesia de Mármol), también conocida como la Frederikskirke (Iglesia de Federico).
Margarita II de Dinamarca es tan nerd chic.
Como siempre increible... un beso.
Si, aunque lo que siempre me gustó de ella fue su poco reparo en fumar en público, aunque a día de hoy y por presiones del Gobierno, a raíz de la Ley Anti-Tabaco, ha dejado de hacerlo y sólo se permite encender un pitillo en riguroso privado... Bueno, alguna que otra vez, he visto que en cenas de gala se encendía uno después de comer. Hablar de Margarita II, es imaginársela con un pitillo entre los dedos de una mano mientras hojea los papeles de Estado en su despacho.
¿Sabías que había traducido la obra de Tolkien "El Señor de los Anillos" en lengua danesa?
Un abrazo.
¿En serio?, después de este dato aún me interesa más, y vampiro estoy completamente de acuerdo con vos... yo también me la imagino sentada con un vino un pitillo despachando el reino... un beso
Si, asi es, Margarita II, por asi decirlo, fue muy amiga de J.R.R. TOLKIEN, con el que mantuvo una larga y extensa correspondencia. De hecho, fue ella quien, bajo el seudónimo de Ingahild Grathmer, ilustró la primera edición de "EL SEÑOR DE LOS ANILLOS".
Margarita II es una intelectual y una artista consumada. En su haber podemos citar su traducción del francés al danés, junto con su marido, de la obra de Simone de Beauvoir "TODOS LOS HOMBRES SON MORTALES", en 1981.
Y por si fuera poco, añadir que de todas las testas coronadas existentes hoy día, es la única soberana que sigue recibiendo en audiencia a todo Danés que lo solicite, para presentarle quejas, peticiones o cualquier asunto personal, sin importar su procedencia o condición social, hablandoles de tú a tú.
A ver si algunos monarcas (y no miro a nadie), se ponen las pilas y rescatan esa excelente costumbre medieval a la par que moderna y democrática: la de escuchar y conocer los problemas de los ciudadanos de a pie, sin que ningún ministro o burócrata se interponga!!!
Besos.
Secundo tu moción, me encantaría una audiencia con Sofía...
Lo de las ilustraciones me ha epatado sobremanera, cada dato que me das me sulivella y hace que comience a adaorar a Margarita II