LOS ROCABERTÍ, CONDES DE PERALADA
el 21 nov En: Biografías Dinastias Apuntes - 5 comentarios
Los Rocaberti fue una de las familias feudales de la alta nobleza de Catalunya, tuvieron una representación muy importante en el ámbito militar, jurídico y religioso, con una función muy destacada en estos estamentos, desde el siglo X en pleno período medieval hasta bien entrado el siglo XVII, enlazaron con muchas de las más importantes casas de la alta nobleza catalana y aragonesa. Y prestando grandes servicios a los Condes de Barcelona y años más tarde a la recién fundada Corona de Aragón hasta su disolución, con el advenimiento de Felipe V como heredero de Carlos II marcarían este modelo institucional que los habría caracterizado desde el siglo XII, con el casamiento de doña Petronila, hija del rey de Aragón, con el Conde de Barcelona en el año 1164.
Hubo una primera rama de este linaje, extinguida a finales del siglo X y principios del XI y una segunda que procedería de los Condes de Ampuries en el 1078, dando inicio a una segunda rama troncal.
En el 1131 herederó el Vizcondado de Rocabertí, el hijo segundo del Conde Ponç I, Dalmau Berenguer. Le sucedieron Jofre I (¿-1166), Dalmau I (¿-1181), Jofre II (¿-1212), Dalmau II (¿-1229), Jofre III (¿-1282), Dalmau (¿-1304), Jofre IV (¿-1309), Dalmau IV (¿-1324) y Jofre (¿-1342). (Ver Genealogía de esta familia en este blog).

Castillo-Palacio de Peralada, vista desde los jardines y el estanque de los cisnes. Abajo, vista aérea del castillo-palacio de Peralada.

Tomaron los Rocaberti su apellido del nombre del castillo del mismo nombre, ubicado en la comarca del Ampurdán (Girona), inicialmente este linaje en el siglo X, habitó en esta fortaleza limítrofe con la Jonquera y el Condado del Rosellón. Tras ser destruido por el fuego el primer castillo de los Rocabertí en el año 1285, éstos mandaron construir un segundo castillo durante el siglo XIV, fuera de las murallas, que hoy se halla rodeado por un espléndido jardín.
El Castillo de Perelada, que fue restaurado en pleno auge neo-medieval del siglo XIX, y en el gusto medievalista francés, se alza junto al antiguo convento de las carmelitas descalzas, en cuyo interior se encuentra uno de los más elegantes claustros góticos de Catalunya, y la hermosa iglesia, también de factura gótica, perteneciente al convento del Carmen que fue adquirido por los condes de Peralada durante la desamortización de Mendizábal.

Blasón de la Villa Condal de Peralada (Girona, Catalunya).
Su etimología proviene del topónimo que da nombre a la montaña y al castillo de Rocaberti ("Castrum Bertini, 948"), que significa "roca d'en Berti". (Cfr. "Els Llinatges Catalans", de Francesc Moll, p. 153).
En el siglo XIII, se asentaron en la villa de Peralada (Girona) en el nuevo castillo, quizá para controlar mejor y administrar su enorme patrimonio feudal y primitivo que comprendía además del castillo de Rocabertí las poblaciones de Darnius, Agullana, Terrades, les Escaules, Cantallops, Capmany, Sant Climent Sescebes, Masarac i Espolla, en el Alto Ampurdán y la Bellaguarda, en el Vallespir. A mitad del siglo XIII, esta familia realizó nuevas adquisiciones como las baronías de Navata, Peralada (1256), y las baronias de Vilademuls y Sant Llorenç de la Muga, y la Jonquera (Girona).

Blasón de la Baronía de Vilademuls.
En el XIV alcanzaron su máxima importancia política y económica, adquirieron la baronia de Cabrenys, en el 1324, y los señoríos de Serrallonga, Maçanet, Hostoles, Reiners y Rocacorba; y mediados del siglo XV, la baronia de Verges, con la villa de Vinçà en el Conflent, incluida y el castillo de Requesens, propiedad de otra familia de la nobleza catalana los Requesens en el 1418, al sur del Puig Neulós, que fue reformado a fines del siglo XIX. Nuevas baronías fueron a acrecentar su inmenso patrimonio como la de Sant Mori, en el Ampurdán en el año 1428, y la de Maella, en el Matarranya en el 1471. En estos años también ejercieron su jurisdicción señorial sobre las villas de Llers, Cabanes, Vilarnadal, Vilatenim, Vilabertran, Palol de Vila-sacra, Camallera i Santa Llogaia del Terri. Enlazaron con las principales familias catalanas añadiendo a su inmenso territorio las baronías de Vallmoll y Anglesola y algunas más.
Este linaje se extingue en el año 1672, siempre conservando el título de Vizconde de Rocaberti que ya habían adquirido a principios a finales del siglo X, con Dalmau I en el 971, también Vizconde de Perelada. El enorme patrimonio y los títulos adquiridos a lo largo de siglos pasaron a la familia de los Rocafull, condes d’Albatera, y a otra de las importantes familias catalanas como los Boixadors, condes de Savallà (1728) y en años posteriores a la no menos importante familia mallorquina de los Dameto, marqueses de Bellpuig (1862), siempre conservando el apellido Rocaberti.
Extinguidas estas casas el derecho sucesorio recayó en los Sureda y a los Fortuny también importantes familias de las Baleares (1912) y a los Montaner en el año 1973. Actualmente el título lo ostenta desde el 2007 don Pere de Montaner i Cerdà, marquès de Vivot.
Genealogía*
Rocabertí (1r linaje):
Dalmau II de Rocabertí (d. 985-d. 1017), vizconde de Peralada.
Guillem I de Rocabertí (d. 1017-d.1058), casó con Bonadona.
Ramon Guillem I de Rocabertí (d. 1058-1090), vizconde de Peralada, vizconde de Verges i vizconde de Rocabertí.
Arsenda de Rocabertí (1090-1110), casó con Berenguer d’Empúries o Berenguer Renard de Quermançó.
· Berenguer Renard de Peralada (a. 1131-a. 1132).
· Gausbert de Peralada (a. 1132-1138).
· Jofre I de Rocabertí (1138-1166).
· Dalmau (IV) de Rocabertí (1166-1181).
· Jofre II de Rocabertí (1181-1212).
· Dalmau V de Rocabertí (1212-1229).
· Hug Jofre I de Rocabertí (1229-1250), regente.
· Jofre III de Rocabertí (1229/1250-1282).
· Dalmau VI de Rocabertí i de Palau (1282-1304).
· Jofre IV de Rocabertí i Desfar (1304-1309).
· Dalmau VII de Rocabertí i d’Urgell (1309-1324).
· Jofre V de Rocabertí i de Serrallonga (1324-1342).
· Felip Dalmau I de Rocabertí i de Montcada (1342-1392).
· Jofre VI de Rocabertí i de Fenollet (1392-1403).
· Dalmau VIII de Rocabertí i Ferrandis de Híjar (1403-1454).
· Jofre VII de Rocabertí i de Montcada (1454-1479).
· Felip Dalmau II de Rocabertí i de Castro-Pinós (1479-1512).
· Martí Onofre I de Rocabertí i de Rocabertí (1512-1567).
· Francesc Dalmau I de Rocabertí i de Sarriera (1567-1592).
· Francesc Jofre I de Rocabertí i de Pacs (1592-1634), 1er conde de Peralada el 1599.
· Francesc Dalmau II de Rocabertí i de Safortesa (1634-1644), 2º conde de Peralada.
· Ramon Dalmau I de Rocabertí i de Safortesa (1644-1663), 3er conde de Peralada, 1er marqués de Anglesola el 1645.
· Martí Jofre I de Rocabertí i de Safortesa (1663-1671) 4º Conde de Peralada, 2º Marqués de Anglesola.
· Elisenda I de Rocabertí i de Safortesa (1671-d 1672), 5ª Condesa de Peralada, 3ª Marquesa de Anglesola, casó con Ramon de Rocafull-Puixmarín, Conde de Albatera.

· Bernat Antoni I de Rocabertí-Boixadors i Sureda de Sant Martí (1745-1755), 8e Comte de Peralada, G.E., 6e Marquès d'Anglesola, 6e Comte de Savallà.
· Ferran Basili I de Rocabertí-Boixadors i Chaves (1755-1805), 9e Comte de Peralada, G.E., 7e Marquès d'Anglesola, 7e Comte de Savallà; Embajador de España en Venecia.
· Joana I de Rocabertí-Boixadors i Cotoner (1805-1862), 10ª Comtessa de Peralada, G.E., 8ª Marquesa d'Anglesola, 8ª Comtessa de Savallà; casada amb Antoni M. Dameto i Crespí de Valldaura, Marquès de Bellpuig.
Rocabertí-Boixadors-Dameto:
. Antoni de Rocabertí-Boixadors Dameto i de Verí (ob.1887), 10e Comte de Savallà -renúncia al títol de Comte de Peralada i altres dignitats hereditàries en favor del seu germà Tomàs, i a casar-se-.
· Tomàs de Rocabertí-Boixadors Dameto i de Verí (1875-1898), 12e Comte de Peralada, G.E., 10e Marquès d'Anglesola i de Bellpuig, 37e Vescomte de Rocabertí, 11e Comte de Savallà (1887). Mort solter.
· Joana II Adelaida de Rocabertí-Boixadors Dameto i de Verí (1898-1899); 13ª Comtessa de Peralada, G.E.; casada amb Ramon Despuig i Fortuny, Comte de Montenegro i de Montoro, G.E.
Miembros destacados de esta familia
- Jofre I, Vizconde de Rocaberti, casó con Ermesenda de Vilademuls, hija de ….. Jofre I y su esposa procrearon a:
A) Ermesenda de Rocaberti (1185), casó con el Infante Don Sancho de Aragón, Conde del Rosellón, hijo del Conde de Barcelona Ramón Berenguer IV Conde de Barcelona y su esposa Petronila, hija del rey de Aragón. Sucedió en 1181 el Vizconde de Rocaberti como Conde de Provenza.
- Hug Jofre I de Rocaberti (†1250). Sucedió a su padre en 1229 como Vizconde de Rocaberti, casó con doña María de Aragón, hija ilegítima de don Pedro II "el Católico" Rey de Aragón y su amante …
- Pere de Rocaberti, fue obispo de la catedral de Girona (1318-†1324). Puede verse su sarcófago con las armas de esta familia en el claustro de la mencionada catedral.
- Dalmau Rocaberti. Formó parte de la primera expedición de catalanes, a las órdenes de Bertran de Castellet en el año 1323, en la conquista de Cerdeña.
- Felipe Dalmau I Vizconde de Rocaberti (†Sicilia 1392). Fue nombrado Vicario General del Ducado de Atenas y Neopatria en el año 1381 por el Rey Pedro IV de Aragón. Fue destituido en 1382, por orden del rey Pedro. Le sucede Ramón de Vilanova como su adjunto.
- Jofre VI Rocaberti (†1403). Sucedió a su padre en 1392, como Vizconde de Rocaberti.
- Antoni de Rocaberti, conde de Zavallà, y Tomas de Rocaberti, conde de Perelada, embajador español en París, en el año 1888 empezó a vivir permanentemente en Peralada y creó la famosa biblioteca que se halla en el interior del castillo, hoy día aglutinando 80.000 libros los cuales se pueden consultar previa petición.
Heráldica

Las armas heráldicas más antiguas de esta familia, según algunos autores fueron: De oro, siete roques, de azur, puestos en palo, tres en el centro y dos en cada flanco. Vistas en un capitel románico del siglo XII, en la iglesia de Santa Maria de l’Estany (Manresa-Barcelona).
En el siglo XIII los Rocaberti modifican su blasón y lo acrecientan con dos palos: De gules con dos palos de oro, cargados cada uno de tres roques de azur. Estas armas se hallan representadas en un osario del obispo Ramón de Rocaberti, que se halla en una pared de la nave central de la catedral tarraconense, y en la capilla del Corpus Christi, junto al claustro de la catedral de Tarragona. Y en el portal de la iglesia de la localidad de la Jonquera (Girona).
Este escudo aparece acrecentado en el mismo siglo a finales del siglo XIII y principios del XIV, con esta distribución: De gules, tres palos de oro cargado cada uno de tres roques de azur. Sin embargo, existen labras heráldicas que cargan cuatro roques en el palo central, como el escudo existente en el trascoro viejo de la catedral de Tarragona.
En un sello de B. Pons de Rocabertí, datado del año 1440 y 1448, conservado en el Archivo Municipal de Barcelona, figuran estas armas: Partido: 1º, de oro, con dos palos de gules; 2º, de oro, un roque de azur.
Otro sello de Berenguer de Rocaberti, fechado en el 1534, que igualmente se guarda en el Archivo Municipal de Barcelona, aparece este escudo: Partido: 1º, de azur, con dos flores de lis de oro puestas en palo; 2º, de gules, con dos palos de oro, cargado cada uno de tres roques de azur. Sin duda las particiones son utilizadas para distinguir un miembro de otro de esta familia agregando las armas de sus enlaces y los dos palos que ya se habían acrecentado en tres, se modifican por razones de diseño del grabador.
Las armas posteriores se fueron acrecentando con numerosos blasones, añadidos en los cuarteles y escudetes de los nuevos propietarios y herederos del Vizcondado de Rocaberti.
El libertino 9º Conde de Peralada

Fernando Felipe Basilio de Rocabertí-Boixadors y Chaves Messía Aragón Pax y de Orcau (h.1745-1805), XXXIVº Vizconde de Rocabertí, IXº Conde de Peralada, VIIº Marqués de Anglesola y VIIº Conde de Savallà, G.E. etc. (retrato según A. Lucas-Fauchon, 1992).
Hijo y heredero de Bernardo Antonio I de Rocabertí-Boixadors y Sureda de Sant-Martí, 8º Conde de Peralada, y de Cecilia Faustina de Chaves, fue en su juventud bastante mal sujeto, considerándose un típico noble libertino del setecientos. Con apenas diez años de edad, su padre había fallecido convirtiéndole en un jovencísimo y consentido Conde de Peralada, con un patrimonio familiar enorme y una gran fortuna.
Fue miembro activo de "La Bella Unión", sociedad de aristócratas ociosos, libertinos y amigos del jolgorio que acabó protagonizando un sonado escándalo en la época.

Aunque disfrutaba de una residencia familiar en Barcelona, un palacio que se encontraba situado en la calle de Santa Ana, en el barrio gótico, siempre encontró provinciano el ambiente aristocrático de la ciudad y deseaba conocer y establecerse en los círculos cortesanos de Madrid. Aún adolescente, le dió por fugarse a París, pero siguiendo las órdenes del entonces ministro Marqués de Grimaldi, el embajador español en Francia le obligó a volver a España.
Más tarde haría frecuentes estancias en la Villa y Corte de Madrid, donde siempre acababa expulsado por orden de Carlos III, gracias a su mala conducta, sus jolgorios y sus correrías nocturnas.
Se relacionó con personajes de sus mismos gustos y costumbres domésticas, entre los cuales caben reseñar al célebre Conde Cagliostro (Giuseppe Balsamo) y su esposa Lorenza Feliciani, y al aún más archiconocido aventurero veneciano Giacomo Casanova.

Giacomo Casanova, Caballero de Seingalt (1725-1798)
El encuentro del Conde de Peralada con el caballero Casanova se produjo en 1769, durante la estancia de éste en Barcelona y donde sería finalmente encarcelado un tiempo por haber osado compartir amante con el no menos libertino y juerguista Conde de Ricla, capitán general de Cataluña y tío del Conde de Peralada.
Casanova dejó escrito en sus "Memorias", un breve pero preciso retrato del noveno Conde de Peralada:
"El Conde de Peralada era un joven señor, sumamente rico, de rostro agradable, amante de las peores compañías, enemigo de la religión, de las buenas costumbres y de la policía, también violento y enormemente orgulloso de su estirpe."
También se referiría, admirado, a sus magníficos caballos...

Giuseppe Balsamo, Conde de Cagliostro.
Con Cagliostro y su mujer Lorenza, en cambio, parece ser que coincidió más tarde en Madrid, y esa relación con el libertino Conde de Peralada fue posteriormente utilizada por los enemigos del primero, siendo más tarde encerrado en La Bastilla de París, a raíz del famoso caso del "Collar de la Reina". No hay pruebas, sin embargo, de que hubiesen existido relaciones íntimas entre el conde catalán y Lorenza Feliciani, que Cagliostro prostituía con todo tipo de grandes personajes a cambio de favores.
El 5 de julio de 1769, en Madrid, Fernando Felipe Basilio de Rocabertí-Boixadors y Chaves, IXº Conde de Peralada y Grande de España, que contaba entonces entre 22 y 25 años de edad, contrajo matrimonio con la riquísima viuda del Marqués de Mondéjar, una noble dama malagueña llamada Maria-Teresa de Palafox y Castellet, instalándose la pareja en un palacio sito en la Corredera de San Pablo, de Madrid. En 1770, Carlos III le nombraba "gentilhombre de cámara" con ejercicio, figurando así en la corte española y formando parte de su cotidianeidad. Los honores no tardarían en llegar en forma de nombramientos y condecoraciones caballerescas, puede que debido a su matrimonio que, de cara a la galería, le otorgaba algo respetabilidad y apariencia.
Hacia 1780, se imprimió en Barcelona una obra de teatro (tragi-comedia nueva) en castellano escrita por el Conde de Peralada, que tuvo cierta difusión en los teatros de la metrópoli y que, incluso doce años más tarde, se representaba en la Ciudad de México. Aparte de aquella obra de teatro, se le conocen dos obras escritas más: "Los Bandos de París" y "Guerra entre Amor y Honor", también impresas y publicadas en Barcelona.
En 1790, en plena Revolución Francesa, viajó a París y luego se trasladó a Italia, principalmente en Venecia donde aún existe el Palazzo Rocaberti, que fue su residencia. Por culpa de las guerras napoleónicas, se trasladó a Viena donde fallecería en 1805.
Sin descendencia legítima ni de otro tipo conocida, su enorme patrimonio familiar y títulos pasaron a una sobrina-nieta suya, nieta ésta de su hermano José de Rocabertí-Boixadors (fallecido en 1782), Joana de Rocabertí-Boixadors y Cotoner, dama de alta alcurnia mallorquina, casada entonces con el Marqués de Bellpuig y madre de tres hijos (familia Dameto de Bellpuig), a quienes les transmitió la herencia.
P.D.: Ambrosio de Funes de Villalpando y Abarca de Bolea, Conde de Ricla (Zaragoza, 1720-Madrid, 1780), fue un general aragonés pariente del Conde de Aranda y del Conde de Peralada que, tras participar activamente en la Guerra de Sucesión Española, es nombrado en 1763 Capitán General de la Isla de Cuba, recompensando así sus logros y éxitos en el Ejército. Después de 1765, sería nombrado Capitán General de Cataluña.

Ermesenda de Rocaberti... Que nombre tan FABULOSO
"La bella Unión", esto me ha fascinado...
Genial, un beso
Ermesenda o Elisenda son nombres francamente bonitos para una mujer, y nos saca de las Vanessas y Jennifers barriobajeras de clase obrera adicta a las telenovelas yankees. No es que tenga nada contra la clase obrera, al contrario, pero es que a algunos padres trabajadores, deberían de pegarles por poner nombres tan horrendos a sus hijas!!!
tienes razón, Arnaud también es un nombre Fabulos, o Fulvio por ejemplo...
Elitista el Arnau
LA CLASE OBRERA = APESTADOS?
No confundas la velocidad con el tocino, una cosa es ser elitista (cosa que no soy, sinceramente) y otra es tener buen gusto que, como comprenderás, no es lo mismo. Y por cierto, hablamos de nombres de pila, no de clases sociales aunque se mencione a la clase obrera para dar un ejemplo del mal gusto que se tiene en el momento de dar un nombre a un hijo o a una hija. También la élite comete barbaridades en esos detalles, aunque suelen ser peores los apodos que se dan entre ellos los pijos, al estilo "Pocholo" y "Pitita", pasando por alto el sempiterno "De Todos los Santos" que ya es para rayarse!
Agur obrero, de parte de otro.