Luis XV al frente del Gobierno

En 1743, el Cardenal de Fleury fallece a los 90 años de edad. Luis XV tiene entonces 33 años, es padre de diez hijos y ya va por su tercera favorita oficial; decide en aquel momento prescindir de primer ministro y llevar él mismo el timón del Gobierno. El "Bien-Amado", así apodado por sus súbditos, desea imitar a su predecesor en el trono: gobernar en solitario rodeándose de ministros capaces... Orry es entonces Controlador General de las Finanzas, el Marqués d'Argenson obtiene las carteras de Asuntos Exteriores y de Justicia (nombrado Canciller de Francia, acabaría por presidir el Consejo de Finanzas), su hermano el Conde d'Argenson, entonces Teniente General de la Policía, sucedería al Barón de Breteuil en el ministerio de la Guerra, y el Conde de Maurepas conservó su puesto como Ministro de La Marina y de las Colonias, acumulando el secretariado de Estado de la Casa del Rey, siendo secundado por su primo el Conde de Saint-Florentin.


Philibert Orry, Conde de Vignory (1689-1747); antes de convertirse en el Controlador General de las Finanzas de Luis XV -lo que sería Ministro de Hacienda-, Orry ya tenía fama de buen gestor financiero desde el reinado anterior y fue enviado a Madrid para poner en orden las finanzas del rey Felipe V de España.



René-Louis de Voyer de Paulmy, Marqués d'Argenson (1694-1757); procedente del más ilustre linaje de la nobleza de toga francesa que figuraba incluso en el libro de Oro de la nobleza veneciana y remontaba al Medievo, hijo de un teniente general de la policía de Luis XIV, fue Ministro de Asuntos Exteriores y de Justicia de Luis XV entre 1744 y 1747, año de su dimisión tras ser el centro de muchas críticas por sus fracasos diplomáticos.



Marc-Pierre de Voyer de Paulmy, Conde d'Argenson (1696-1764); hermano menor del Marqués d'Argenson, fue Teniente General de la Policía como su padre antes de hacerse cargo de la cartera ministerial de la Guerra entre 1743 y 1757. Por oponerse a las directrices políticas de la Marquesa de Pompadour, caería en desgracia.



Jean-Frédéric Phélypeaux de Pontchartrain, Conde de Maurepas (1701-1781); procedente de una auténtica dinastía de ministros y secretarios de Estado desde la época de Enrique IV y María de Médicis, su rica familia había tejido una complicada trama de alianzas de sangre con las más rancias y aristocráticas casas de la alta nobleza de espada. Fue el más joven de los ministros de la Historia de Francia: con apenas 14 años y medio, ya estaba al frente de un ministerio importantísimo, la Casa del Rey. En 1723, era nombrado Ministro de La Marina y de los Asuntos Exteriores, con tan solo 22 años. Apreciado por Luis XV por ser vivaz, intuitivo, trabajador, inteligente, irónico, sarcástico y caustico, dotado de una memoria prodigiosa y de un talento notorio para la conversación, nunca se llevó bien con las sucesivas favoritas del monarca. Su falta de celeridad y rigor para encontrar a los autores de los panfletos que atacaban a la Marquesa de Pompadour, supuso su caída en desgracia en 1749. Exiliado lejos de la corte, no volvería al escenario político hasta 1774 con Luis XVI, ejerciendo hasta su muerte, acaecida en 1781.

Luis XV ha tenido que intervenir en la Guerra de Sucesión Polaca (1733-1738), que estalló al fallecer el rey Augusto II "el Fuerte" (elector de Sajonia y rival del rey Estanislao I Leszczýnski), apoyando la reelección de su suegro al trono polaco y financiando su retorno a Varsovia. Pero la aventura acaba mal con la intervención de Rusia en favor del elector Augusto III de Sajonia, elegido rey de Polonia tras comprar los votos de la Dieta de Cracovia, y forzando la huída de Estanislao I desde la asediada ciudad costera de Dantzig por el mar Báltico, regresando en penosas condiciones a Francia.


Estanislao I Leszczýnski (1677-1766), Rey electo de Polonia entre 1704-1709 y nuevamente entre 1733-1736; el suegro del rey Luis XV de Francia fue finalmente compensado por la pérdida de su trono con el ducado soberano de Lorena en 1737, ducado sobre el cual reinaba pero no gobernaba y que debía revertir a Francia a su muerte...

Pese al fracaso de Polonia, Francia consigue la cesión del ducado de Lorena a favor del rey Estanislao I (en compensación por la pérdida de su reino), al contraer matrimonio el duque Francisco III Esteban de Lorena con la archiduquesa heredera María-Teresa de Austria -hija primogénita del emperador Carlos VI-. Al renunciar a su ducado, el futuro emperador Francisco I recibe en compensación el gran-ducado de Toscana (habiéndose extinguido la dinastía Médicis) y el rey Estanislao I se convierte en el nuevo soberano vitalicio de Lorena.
A la muerte de éste, Lorena revertiría a la Corona Francesa.



el Duque Francisco III Esteban de Lorena (1708-1765), tuvo que renunciar a su trono por el amor de la archiduquesa Maria-Teresa de Austria, heredera del emperador romano Carlos VI; a cambio, las Potencias Europeas le compensaron con el gran ducado de Toscana cuya corona quedaba vacante a la muerte de Gian-Gastone de Médicis. No sería hasta 1745, tras la Guerra de Sucesión Austríaca, que ceñiría la corona del Sacro Santo Imperio Romano Germánico con el ordinal de Francisco I (1745-1765). -retrato según Auerbach-.



Maria-Teresa I de Austria (1717-1780), Reina de Hungría y de Bohemia y soberana de los Estados Hereditarios de Austria; la heredera del emperador Carlos VI tuvo que lidiar contra las potencias que se disputaban la corona imperial y algunos de sus Estadospara hacer valer sus derechos dinásticos y respetar la Pragmática de su padre. Casada con el duque Francisco III Esteban de Lorena, gran duque de Toscana, del que tendría numerosa descendencia -entre esta las futuras reinas de Nápoles-Sicilia y de Francia-, conseguiría finalmente salirse con la suya y elevar a su esposo hasta el trono imperial tras cinco agotadores años de conflicto...

Cuando en 1740 estalla la Guerra de Sucesión Austríaca, Luis XV toma partido por el duque-elector Carlos VII de Baviera, apoyando sus derechos sucesorios al trono imperial, como aliado del rey Federico II de Prusia y contra Gran-Bretaña, aliada de María-Teresa I de Austria, reina de Hungría y de Bohemia, que sostiene la candidatura de Francisco III Esteban de Lorena para ser elegido nuevo emperador del Sacro Santo Imperio Romano Germánico, siguiendo las disposiciones de la Pragmática Sanción de Carlos VI de Austria.


Carlos VII Alberto, Duque-Elector de Baviera y Emperador Romano Germánico (1696-1745); soberano bávaro desde 1726 y candidato al trono electivo imperial, fue elegido por la Dieta de Frankfurt en detrimento del duque Francisco III Esteban de Lorena tras hacerse con la corona de Bohemia. Sin embargo su reinado fue fugaz al morir repentinamente en plena guerra...

Para Francia, es la oportunidad soñada para brillar nuevamente en los campos de batalla y abatir la Casa de Habsburgo en el ajedrez europeo. Fontenoy, Raucoux y Lawfeld son victoriosas batallas que devolverían el prestigio a la Monarquía Gala. Al final del conflicto, la suerte cambia de bando: el emperador Carlos VII de Baviera muere repentinamente en Bohemia, y las tropas francesas deben retirarse de Alemania cuando Federico II de Prusia, tras hacerse con el ducado de Silesia, abandona la partida y traiciona a su aliada francesa. Lamentablemente, con la Paz de Aquisgrán, la diplomacia francesa deja escapar la oportunidad de adquirir Niza y el ducado de Saboya.



Federico II "el Grande", Rey de Prusia (1712-1786); fue el único monarca europeo que sacó realmente beneficio de la Guerra de Sucesión Austríaca. Se metió de lleno en el conflicto sin previa declaración de guerra contra Austria arrebatándole el rico ducado de Silesia; una vez satisfecho su objetivo, traicionó a su aliado el rey Luis XV de Francia de un modo nada caballeroso y con una absoluta falta de tacto, dejándolo literalmente con el trasero al aire...

La Guerra de los Siete Años (1756-1763), volvería a sacudir Europa encontrándose con un tablero de alianzas totalmente invertidas: Francia, aliada con Austria y Rusia, se enfrentaría a Prusia y Gran-Bretaña. El balance para Francia sería por lo menos catastrófico: pérdida de gran parte de sus colonias americanas y aniquilamiento de su embrión imperialista en la India, arrebatadas por los Ingleses. En los campos de batalla europeos, la mala fortuna se ensañaría con las tropas franco-austríacas.

El 5 de enero de 1757, un exaltado respondiendo al nombre de Damiens, atentó contra el rey cuando éste se disponía a abandonar el palacio de Versailles para trasladarse a Trianon. Luis XV recibe una cuchillada en el costado; afortunadamente, la herida era superficial. Apresado, el regicida es ejecutado públicamente tras confesar que lo hizo influído por el Parlamento de París. De aquel atentado, el rey saldría ensombrecido pese a las masivas muestras de rechazo del pueblo hacia los parlamentarios.

(Continuará)