He crecido rodeado de retratos, de cuadros diversos y de artistas y, aún hoy, sigo teniendo trato con escritores, pintores y todo tipo de artistas. No sé si eso influye decisivamente en alguien para que, a la postre, tome la decisión de producir su propio arte aunque sea de una forma "egoísta" -para él solamente- sin fines comerciales.

Curiosamente, al acabar mis estudios, me veía ante el dilema de tomar el camino correcto: letras o artes plásticas (?); ambas me gustaban y me siguen gustando. Al final, me incliné por el figurinismo (moda), sin dejar de lado, aunque estuviera en el plano de "pasatiempo", el estudio de la Historia que siempre me había fascinado gracias a mi abuela paterna, toda una erudita en la materia y de prodigiosa memoria. Lo suyo no sólo era la Historia, sino también la heráldica y el Arte; asi que, al parecer, como si esto se llevase en los genes, seguí sus pasos a intermitencias. Me veía incapaz de centrarme en una sola materia; necesitaba explayarme en distintos campos que, al fin y al cabo, para mi guardaban cierta relación entre si.
Desde el retrato de un Da Vinci, pasando por el desnudo de un Ingreshasta llegar al bodegón (me fascina el realismo de los bodegones holandeses del siglo XVII) y el interiorismo de un Vermeer, por citar a unos en particular, todo me empujaba a querer probarlos.

"Desnudo masculino" de 1997.


Como el dibujo se me daba bastante bien y que llegué a dominar los lápices, había que ir más allá y atacar el pastel, y de allí pasar al óleo. Tres técnicas que, al parecer, se me dan bien a base de probar y probar de forma autodidacta.

Enmi época de formación académica, nos obligaron a tocar casi todos los temas: reproducir las texturas, hacer bodegones, diseñar trajes de carnaval, retratar y pintar desnudos. De entonces, he podido conservar algunos ejemplares de lo que hice en los 80, como este anodino "Bodegón de Perfumes".

Y ese ejemplo de figurinismo, realizado con puntafina y rotulador negro:

Pero quizás lo que más incitaba a la creatividad, era diseñar un original traje de disfraces para carnavales; el boceto de aqui debajo, llegó a realizarse para un desfile en la localidad costera de Vilanova-i-La-Geltrú, organizado por la Escuela de Artes y Oficios de Barcelona a la que pertenecía:


"Tiempo Daliniano" de 1987.

Se titulaba "Tiempo Daliniano" por razones que son obvias: los relojes de Dalí. Este boceto fue la 2ª propuesta que hice tras deshecharse la "Fantasía Barroca", cuyo coste sobrepasaba el presupuesto que se nos daba. De hecho, el traje de "Tiempo Daliniano" fue enteramente confeccionado en plástico de charol negroy los relojes pintados a mano sobre retales de plástico blanco.

"Fantasía Barroca" de 1987.