ANASTASIA: La Hija del Último Zar
10ª Parte

Confusión
Entre los revolucionarios de uno y otro extremo se reconoció la necesidad de crear un núcleo centralizador del movimiento de las masas, proponiéndose la creación de un Soviet. Antes de que anocheciese, la Duma y el Soviet se habÃan reunido en las dos alas del Palacio de Táuride, aquella vasta residencia que en otros tiempos la emperatriz Catalina II "la Grande" habÃa regalado a su amante el PrÃncipe Grigori Potemkin. A los dos dÃas, el 14 de marzo de 1917, Nicolás II abdicó la corona en su tren privado.

Nicolás II Alexandrovich, el último Zar y Emperador de Todas las Rusias (1868-1918).
Rodzianko, ex-presidente de la Duma, contactó con el general Alexeiev, en los cuarteles generales del frente, para que éste sondease la opinión de los generales que ejercÃan mando en los distintos frentes. El veredicto de los generales fue unánime: la única esperanza de salvar la dinastÃa y continuar la guerra era que Nicolás II abdicase voluntariamente.
Al principio, el zar cedió la corona a su hijo Alexis; pero cuando se le indicó que ese gesto implicaba separar al zarevich de sus padres, Nicolás II reclamó otra hoja de papel para abdicar formalmente en su hermano el gran duque Miguel "Misha", que iba a convertirse en el nuevo zar Miguel IV de Rusia.

Miguel "Misha" Alexandrovich, Gran Duque de Rusia (1878-1918), convertido el 14 de marzo de 1917 en el nuevo Zar Miguel IV de Rusia, y cuyo reinado no rebasó las 24 horas...

Aleksandr Fyodorovich KERENSKY (1881-1970). Nacido en Simbirsk (actual Ulianovsk desde 1924), misma localidad de la cual era natural Vladimir Ilich Ulianov alias Lenin, era hijo de un director de escuela que acabó dando clases en la Universidad Estatal de Kazan; clases en las que Lenin acudió. Aleksandr Kerensky obtuvo su diplomatura en derecho en la Universidad de San Petersburgo en 1904. Pronto mostró sus simpatÃas polÃticas al defender frecuentemente a revolucionarios anti-zaristas. Elegido diputado en la cuarta Duma de 1912, como miembro del partido de los Trudoviks (partido obrero moderado), fue un orador brillante y un hábil polÃtico que se convirtió prontamente en un miembro del Gobierno Provisional de la Duma, en calidad de socialista revolucionario y jefe de la oposición socialista al régimen de Nicolás II.
Cuando la revolución de febrero estalló en 1917, Kerensky fue uno de los cabecillas más visibles y elegido vice-presidente del Soviet de Petrogrado. Ministro de Justicia y luego de la Guerra en mayo, y finalmente Primer Ministro en julio, sucediendo asà al PrÃncipe Georgy Lvov. Tras el fallido golpe del general zarista Kornilov en agosto, y la dimisión de los ministros, se autonombró comandante en jefe supremo.
El problema esencial de Kerensky en su puesto era que Rusia estaba agotada tras tres años de conflicto, y que el pueblo no deseaba otra cosa que la paz con Alemania. Lénin y su partido Bolchevique prometÃa al pueblo "pan, paz y tierra" bajo un régimen comunista, y el ejército se desintegraba, los campesinos y los obreros desertaban. La debacle era general. Pero Kerensky y otros cabecillas polÃticos se sentÃan moralmente obligados por sus compromisos con sus aliados, a seguir en pie de guerra. Su rechazo a retirar Rusia del conflicto mundial provocó su caÃda.
Durante el golpe del General Kornilov, Kerensky habÃa distribuido armas a los trabajadores de Petrogrado. A principios de octubre, la mayorÃa de esas milicias constituidas se habÃan unido a los bolcheviques. Lénin estaba decidido a derrocar el Gobierno de Kerensky antes de que pudiese legitimarse por las elecciones generales previstas de la asamblea constituyente. El 7 de noviembre, organizó la primera toma de poder por una clase oprimida.
Kerensky escapó de los bolcheviques y se refugió en Pskov, dónde reunió a tropas leales para intentar retomar la capital. Su ejército tomó Tsarskoie Selo pero fue derrotada al dÃa siguiente en Pulkovo. Kerensky vivió las siguientes semanas en la clandestinidad hasta que consiguió partir para el exilio en Francia. Durante la guerra civil rusa, no sostuvo ninguna facción, oponiéndose tanto al régimen bolchevique como al Ejército Blanco reaccionario que intentó restaurar la monarquÃa zarista.
Kerensky vivió en ParÃs hasta 1940, siempre activo en las querellas de los cabecillas rusos en el extranjero. Cuando los alemanes invadieron Francia, escapó a los EE.UU. Cuando los nazis atacaron la Unión Soviética, ofreció su ayuda a Stalin, pero éste nunca le respondió. Hizo emisiones radiofónicas para animar a los soviéticos en tan penosos momentos. Tras el conflicto, organizó un grupo llamado "La Unión para la Liberación de Rusia", que no dió los frutos esperados.
Kerensky se instaló en Nueva York, pero pasó la mayorÃa de su tiempo en el Instituto Hoover de la Universidad Stanford, en California, dónde impartió clases. Contribuyó enormemente al engrosamiento de los archivos sobre la Historia Rusa y publicó varios libros antes de fallecer en 1970, en Nueva York.
Cuando Kerensky se enteró de que Rusia seguÃa teniendo un zar, quedó aterrado. Puesto que Kerensky no era tan solo el Ministro de Justicia sino también el vicepresidente del Soviet, venÃa a ser una figura clave en el escenario del momento. El gran duque Miguel se trasladó de Gatchina a Petrogrado y fue directamente a una casa en la que se hallaba reunido el nuevo gobierno provisional. AllÃ, Kerensky le informó que si se comunicaba al Soviet la noticia de su subida al trono, él no podÃa garantizarle su seguridad. Efectivamente, lo que pudo haber sido posible un mes atrás, habÃa sido barrido por el ardor revolucionario; la abdicación de Nicolás II llegaba demasiado tarde y el traspaso del poder imperial a su hermano parecÃa ya inviable. Tras una breve discusión de los por y contras, el zar Miguel IV firmó precipitadamente una declaración mecanografiada en la que anunciaba su abdicación momentánea y con reservas. El régimen de los Romanov, de momento, habÃa tocado a su fin.
El Via Crucis y Asesinato de la Familia Imperial

Los dieciséis meses que siguieron al derrocamiento de la monarquÃa mostraron a un Nicolás y a una Alexandra nuevos y llenos de dignidad e hidalguÃa. Estos soberanos derrocados, dignos de compasión, estos autócratas trágicos y equivocados, que no eran conscientes ni por asomo de las impetuosas corrientes que se arremolinaban en torno a ellos, soportaron la prueba y la humillación a que fueron sometidos con dignidad y valor tan extraordinarios, que harÃa falta tener un corazón de hielo para dejar de admirarlo. El amor que se profesaban, su indiscutible e inquebrantable fe en Dios, les prestaba una nobleza que aún sigue resplandeciendo a través de la bruma del tiempo. Aquel monarca vacilante se convirtió en un hombre lleno de fortaleza moral en la adversidad; aquella emperatriz severa e inflexible, en una mujer compasiva.

el Palacio Aleksandr, Tsarskoie Selo, a 22 km. de San Petersburgo, residencia oficial de la Familia de Nicolás II y dónde fueron asignados tras la Revolución de Febrero de 1917, siendo su primera cárcel...
Aunque la Familia Imperial se hallaba bajo arresto domiciliario en su residencia de Tsarskoie Selo, el Palacio Aleksandr, por disposición de Kerensky, al principio se les trató cortésmente permitiéndoles llevar una vida sin molestias aunque fuera limitada. Pero su situación se empeoró cuando los extremistas comenzaron a regresar a Rusia: primero fue Trotski y luego Lenin. En julio de 1917, un levantamiento bolchevique, que fue reprimido rápidamente por Kerensky, indujo a éste a trasladar la Familia Imperial a la ciudad de Tobolsk, en Siberia, con la idea de que estuvieran a salvo de la sed de revancha de sus enemigos. TemÃa, ciertamente, que la seguridad de los Romanov peligraba cuanto más cerca se encontraba de Petrogrado...

La mansión del Gobernador de Tobolsk, segunda cárcel de la Familia Imperial Rusa en Siberia.
Nicolás y su familia, trasladados a Tobolsk, vivieron en retiro rigurosamente custodiados y con ciertas comodidades al ocupar la antigua residencia del ex-gobernador de la ciudad. TodavÃa conservaban a algunos criados y se les permitÃa escribir cartas al mundo exterior, como prueban las correspondencias entre Tobolsk y Crimea. Pero cuando, en noviembre de 1917, cayó el Gobierno Provisional de Kerensky y los bolcheviques se hicieron con el poder mediante la fuerza, el escenario cambió radicalmente. En un último intento de salvar a los últimos zares, los guardianes de Tobolsk decidieron trasladarlos a un sitio más seguro pero fueron interceptados por una tropa bolchevique que asumió la custodia de los ilustres prisioneros a punta de pistola.

Nicolás II y su familia llegan a Yekaterinburg, en los Urales, y son entregados a sus nuevos carceleros bolcheviques...
Los nuevos guardianes, reclutados entre la juventud revolucionaria bolchevique, conducieron a la Familia Imperial a su nueva cárcel de Ekaterinburg, en los Urales. AllÃ, las condiciones de vida se volvieron duras y humillantes para los prisioneros: malos tratos fÃsicos y psicológicos se sucedieron entre acosos, ofensas e insultos. "Lo extraño del carácter ruso -escribió entonces la emperatriz Alexandra- es que puede de pronto volverse malo, cruel e irracional, y luego cambiar de conducta repentinamente."

La Casa Ipatiev, en Yekaterinburg (Urales), última cárcel de los Romanov y su lugar de ejecución sumaria.
Durante los meses de abril y mayo de 1918, la Familia Imperial, acompañada por un médico y tres sirvientes, fue trasladada a la casa Ipatiev, en Ekaterinburg, en la ladera oriental de los Urales. AllÃ, como se sabe, soportaron todo tipo de insultos e indecencias por parte de sus guardianes. Les quitaron las puertas de los dormitorios y retretes, y se les obligó a vestirse y desnudarse y a realizar sus necesidades más Ãntimas delante de sus carceleros, que se reÃan de ellos.
Poco después de la medianoche del 17 de julio de 1918, los guardianes despertaron a Nicolás, a Alexandra, a su hijo Alexis, a sus cuatro hijas, al médico y a los tres sirvientes, y les mandaron que se vistiesen. El Ejército Blanco se estaba aproximando y habÃa que trasladarlos inmediatamente. Fueron conducidos a una pequeña habitación del sótano de la casa, ordenándoles que esperasen allà hasta que llegasen los automóviles. Todo mentira, salvo en el avance del Ejército Blanco. No hubo automóvil alguno. En cambio, un pelotón de la Cheka, provisto de revólveres, penetró en tromba en aquella habitación de desnudas paredes dónde se hacinaban el zar, la zarina, el zarevich, las cuatro gran duquesas, el médico y los tres sirvientes. La voz cantante del pelotón avanzó unos pasos:
-"Vuestros parientes han intentado salvaros. Han fracasado, y ahora debemos fusilaros!"
-"¿Qué...?" preguntó Nicolás.
Y dispararon a bocajarro contra ellos.
El asesinato fue perpetrado por orden personal del nuevo gobernante de Rusia, Vladimir Ilyich Ulianov Lenin.
La Ejecución Sumaria
En la noche del 17 al 18 de julio de 1918, Nicolás II, su esposa, sus 4 hijas e hijo, amén de sus fieles acompañantes, son despertados y llevados al sótano de la casa con un falso pretexto de que van a abandonar el lugar. AllÃ, y bajo las órdenes de Yurovsky, la Familia Imperial y sus sirvientes (en total 11 personas), son brutalmente tiroteadas por un pelotón de ejecución. Nicolás II, Alexandra Feodorovna, el Dr. Eugene Botkin, el chef Kharitonov y el ayudante de cámara Trupp mueren instantáneamente; no asà el zarevich y sus hermanas, y la doncella Demidova, sobre quienes parece que reboten las balas.

Las grandes duquesas Tatiana (sentada), MarÃa, Anastasia y Olga de Rusia (de izq. a derecha), en una fotografÃa coloreada de 1915.
Al pequeño zarevich malherido y agonizante, lo rematan con varios disparos a bocajarro en la cabeza; a las grandes duquesas y a la Demidova las atraviesan brutalmente con sus bayonetas repetidas veces hasta darles muerte. Luego los asesinos descubrieron atónitos que aquéllas tenÃan sus abrigos y ropas interiores repletas de joyas cosidas dentro de los forros, y que les habÃa servido inesperadamente como chalecos antibalas...
Los cuerpos fueron luego apilados en un camión y llevados hasta una vieja mina abandonada. Allà los desvistieron, los rociaron con ácido sulfúrico para desfigurarles, luego con gasolina les prendieron fuego y, de manera incomprensible, sepultaron a nueve de ellos en una fosa común cavada en el camino del bosque colindante a la localidad de Yekaterinburg. Dos otros cadáveres (se ignora si fueron los del zarevich Alexis y de la gran duquesa MarÃa o Anastasia) fueron cremados y sepultados en otra fosa... En realidad los dos cuerpos que faltan: los del zarevich Alexis y de su hermana (MarÃa o Anastasia?) jamás fueron encontrados y, por tanto, técnicamente, no existe prueba alguna de que hayan muerto.
Un mes después de la masacre, un investigador y juez llamado Nikolai Sokolov, del Ejército Blanco, encontró con sus hombres los restos de dos hogueras con huesos y restos de carne humana y joyas, y consideró que habÃa dado con lo que quedaba de la Familia Imperial y de su servidumbre, tras recoger la suficiente cantidad de testimonios que confirmasen sus sospechas. Otra versión asegura que los cuerpos no fueron encontrados... pero que los testimonios recogidos fueron suficientes para convencer a Sokolov de que la Familia Imperial habÃa sido asesinada por los bolcheviques. No se darÃa con los restos hasta la década de 1970, y el secreto serÃa guardado hasta finales del siglo XX.
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La Familia Imperial Rusa santificada por la Iglesia Ortodoxa y representada en un icono.
Exhumados oficialmente los restos por el gobierno ruso, recibieron sepultura en julio de 1998 en la catedral de la fortaleza de San Pedro y San Pablo (San Petersburgo). El 20 de agosto de 2000, el sÃnodo de los obispos de la Iglesia Ortodoxa Rusa elevó a los altares a los siete miembros de la desaparecida Familia Imperial, como mártires del comunismo.
(Continuará...)
¡Que crueldad tan innecesaria¡.
Me hace mucha gracia que se les santificase. Como siempre, un articulo muy bueno. Me parece impresionante la cantidad de detalles y fotos que eres capaz de recoger.
Un saludo
a mi me parece una crueldad por una cosa tan.....rara?
Ehhh...son 12 partes los post sobre Anastasia, pero solo encuentro la 1ª, 2ª, 10ª, 11ª y 12ª...¿Alguien me ayuda?
me parece q lo que lenny hizo no tuvo nombre el fin no justifica los medios pero toda rusia necesitaba un cambio pero desgraciadamente, le toco la mala suerte al zar niclas y a su familia ,pero es algo que contradijo mucho lo que lenny queria evitar`pues para su desgracia ellos quedaron como martires en la inmortalidad!!!
sta muy bien pero.........lo veo muy cruel eso de matrlos a AlExIs dispararles unas 80 veces y a las duquesas rematarlas a cuchidadas lo siento pero esas cosas me hacen bomitar. Y te los has currao te mereces unos cuántos premios. un saludo