MAXIMILIEN DE ROBESPIERRE
1758 - 1794

Nacido en Arras en 1758, y muerto decapitado en París el 28 de julio de 1794, Maximilien de Robespierre procede de una familia de la pequeña nobleza de toga (magistratura). Su padre, François de Robespierre, fue abogado y su madre, Jacqueline-Marguerite Carraut, era hija de un restaurador de Arras. Maximilien sería el primogénito de cinco hermanos, de entre los cuales su hermano Augustin y dos hermanas, Charlotte y Henriette. Joven sin pecunio pero dotado, abraza la carrera del derecho que le llevaría a ejercer la abogacía a imagen y semejanza de su padre y de su abuelo paterno. Sería elegido diputado del Tercer Estado en los Estados Generales tras llevar una campaña pública.


Maximilien de Robespierre (1758-1794); retratado por la pintora Labille-Guiard.

Representante de la extrema izquierda democrática tras una ley electoral censitaria contra la cual es uno de los pocos diputados de la Constituyente en alzarse. A principios de 1791, en el Club de los Jacobinos, Robespierre es uno de los primeros en declararse favorable al sufragio universal.

Adversario de la declaración de guerra de 1792, se opone a los Girondinos y pasa al primer rango del escenario político con la caída del rey, el 10 de agosto de 1792. Elegido diputado para la Convención, reclama el cese de Luis XVI y se convierte en uno de los jefes de fila de los Montañeses. Apoyado por los "sans-culottes" parisinos, se convierte en el principal artesano de la caída de los Girondinos (junio 1793).

Robespierre instituiría una religión cívica que combate el ateísmo, reconociendo la inmortalidad del alma e inculcando a los Franceses el odio a la tiranía y el amor por la justicia. Se convertiría, además, en el héroe de la fiesta del "Ser Supremo" que se celebra por toda Francia el 8 de junio de 1794.

Fue él quien dió cuerpo a la ley del 22 prairial Año II (10 de junio de 1794), que instaura el "Gran Terror", quitando a los acusados cualquier posibilidad de defensa o de recurso.

ROBESPIERRE ACUSADO

Pese a las victorias revolucionarias (Fleurus, 26 de junio de 1794), la situación política de Robespierre se degrada muy rápidamente. El Comité de la Seguridad General se enfrenta con el Comité de Salud Pública. Robespierre se ve prontamente cuestionado por Billaud-Varenne y Collot d'Herbois. Sus adversarios fomentan entonces un complot con el centro de la Asamblea.
El 9 thermidor año II (27 de julio de 1794), Robespierre no consigue hacerse oír ante la Convención, recibiendo invectivas de todas partes; teniendo dificultad para aclarar su voz, Garnier de L'Aube le suelta: "La sangre de Danton te ahoga!" . Y de repente, un tal Louchet interviene: "Pido el decreto de acusación contra Robespierre!" . Se hace el silencio en la Asamblea hasta que algunos diputados empiezan tímidamente a aplaudir la propuesta para que, finalmente, en su conjunto todos aplaudan y voten la propuesta a mano alzada... Son entonces las 16 horas en punto.

EL ARRESTO

Los gendarmes arrestan a Robespierre, a Saint-Just y al paralítico Couthon. El hermano menor de Robespierre y Le Bas se unen libremente a ellos. Pero la Comuna de París, a menudo más poderosa que la Convención, puesta al corriente de lo sucedido hora tras hora, ordena el toque de queda y convoca a las secciones. Las barreras de la ciudad son cerradas, la plaza del Ayuntamiento se llena de gente blandiendo picas... La insurrección no hace más que esperar una señal que tan solo Robespierre puede dar.

Durante este tiempo, cada prisionero es conducido a su cárcel preasignada. Pero con Robespierre se repite la misma escena: cada vez que los gendarmes pretenden meterle en una celda, el carcelero rehusa. Sin duda la Comuna habrá cursado órdenes muy precisas al respecto... Pero Robespierre no cree en la eficacia de una revuelta para devolverle el poder; además, demasiado respetuoso con las leyes, prefiere comparecer ante un tribunal. Como hay que ir a alguna parte, Robespierre propone entonces a los gendarmes de conducirle hasta la sede de la policía municipal. En una palabra: abrirle las puertas de la libertad.

Durante más de 2 horas en las que permanece en el Muelle de los Orfebres (Quai des Orfèvres, cuartel general de la policía), Robespierre se muestra indeciso, no sabiendo qué hacer ni como actuar, expresando su poco amor por las gentes de la Comuna, encontrándoles demasiado "inmorales". Un emisario de la municipalidad acude incluso a decirle: "Salvándote, salvas a la libertad!"
A las 21 horas, igual que un autómata, se traslada al Ayuntamiento dónde allí le esperan los demás compañeros que han sido liberados por la Comuna. Sus dudas se repiten mientras Saint-Just le empuja a actuar de inmediato... ¿Hace falta hacer un llamamiento a los parisinos para que se alcen contra la Convención, y salir así de la legalidad vigente?

Puesta al corriente de los acontecimientos, la Asamblea se hunde en el pánico. Las tropas de la Comuna se aproximan, cuentan los rumores, al Palacio de las Tulerías. Hanriot, apodado por los parisinos "la borrica de Robespierre", marcha sobre la Convención y, sin razón aparente, se muestra dubidativo y se retira. Los diputados recuperan su sangre fría, ponen inmediatamente a los robespierristas fuera de la ley, lo que equivale a una condena de muerte sin juicio previo. Encargan a Barras acabar con la insurrección.

A las dos de la madrugada, las tropas parisienses se hartan de esperar una decisión que nunca acaba de llegar. Cuando les leen lo dictado por la Convención, les entran unas furiosas ganas de irse a dormir. Paulatinamente, la gente se va dispersando.

Barras irrumpe en la plaza del Ayuntamiento, sin encontrar mucha resistencia; entra, penetra en una sala donde se hallan reunidos Robespierre y sus amigos. Empieza el tiroteo, Le Bas se suicida, Couthon cae de su sillón, el hermano menor de Robespierre salta por la ventana y se parte una pierna. Maximilien es gravemente herido en la mandíbula... ¿Ha querido matarse?¿Un gendarme ha disparado contra él? Nunca se esclarecerán las circunstancias. Se desploma, manchando de sangre una hoja de papel dónde había empezado a escribir las dos primeras letras de su nombre... "Ro...". Este documento, que aún puede verse en el Museo Carnavalet, era un llamamiento a la insurrección!

Juicio y ejecución

A las 15 horas, los prisioneros son sacados de sus celdas de La Conciergerie para ser conducidos ante el Tribunal Revolucionario. El acusador público (lo que hoy llamaríamos fiscal), Fouquier-Tinville, presentará cargos contra sus antiguos jefes. No hay interrogatorio ni defensa para los "fuera de la Ley". Sencillamente, se procede a la identificación de los acusados por dos personas requeridas entre la asistencia.

Pocas horas después, todo ha acabado. En la tarde del 28 de julio, bajo las aclamaciones del gentío, Maximilien de Robespierre, con un pañuelo enmarcándole el rostro (al tener la mandíbula rota), es guillotinado en la Plaza de la Revolución (actual Plaza de la Concordia), junto a su hermano Augustin, Saint-Just, Couthon y diecisiete otros de entre sus partidarios. En los días siguientes a su decapitación, serían llevados hasta la "afeitadora nacional" nada menos que 80 de sus seguidores para ser guillotinados.

Nota:

-Su familia paterna pertenecía a la pequeña nobleza de toga y, tras cursar unos brillantes estudios en el Colegio de Luis-el-Grande dónde tuvo por camaradas a Camille Desmoulins y a Stanislas Fréron, ejerció la profesión de abogado. Impregnado de las ideas de los filósofos del siglo XVIII, sobretodo por Rousseau, participaría activamente en la vida política de su provincia, luego en París como diputado del Tercer Estado para Artois, en los Estados Generales de 1789, y de allí en el seno de la Asamblea Constituyente, dónde se distinguió por ser uno de los escasos defensores del sufragio universal y de la igualdad de derechos. No se haría republicano hasta el año 1792, después de defender una democracia integral y siendo partidario de una monarquía constitucional encarnada por Luis XVI. Jefe de los Montañeses, encarnó la tendencia democrática de la Revolución Francesa pero también sus métodos terroristas. A él se deberá la creación de la Convención Nacional, elegida por sufragio universal, sentándose junto a los Montañeses y combatiendo con violencia a los Girondinos, hostiles a la ejecución del rey Luis XVI, contribuyendo a su caída tras la trahición del general Charles-François Dumouriez (2 de junio de 1793). Entraría a formar parte del Comité de Salud Pública, el 9 thermidor del Año I (27 de julio de 1793), convirtiéndose en el alma de la dictadura jacobina, imponiendo un régimen de terror con medidas de excepción juzgadas indispensables para la supervivencia de la República gravemente amenazada en el interior (guerra de la Vendée) tanto como en el exterior (Austria, Prusia, Inglaterra, España, etc.). Tras la eliminación de los Ultra-revolucionarios (Hebertistas y Enrabiados) el 24 de marzo de 1794, juzgados demasiado "demagógicos", y luego de los Indulgentes (Danton) el 5 de abril, Maximilien de Robespierre intentó imponer su ideal de república democrática y virtuosa, constituída por pequeños propietarios libres e iguales en derechos.

Robespierre, ambiguo

-La sexualidad de este hombre, por lo menos misterioso, permanece siendo un enigma. Recibía a diario a su médico (sufría depresión crónica) y jamás se le vió del brazo de una mujer. Desde 1791 hasta su caída, en 1794, residió en casa de un pequeño burgués de la calle Saint-Honoré, el Sr. Duplay, de profesión carpintero, y que intentó en vano ennoviarlo con una de sus hijas. Tras su caída, todos los Duplay fueron encarcelados, a veces por muchos años. Eléonore Duplay, jamás se casó y siempre vivió con el recuerdo de Maximilien.

¿Dónde yace el cuerpo de Robespierre?

-Su cadáver decapitado, junto con sus demás amigos y correligionarios, fue inhumado en una fosa común del cementerio de Errancis. Su cabeza, junto con la de los demás, metida en un baúl de madera que desapareció. En 1840, algunos Robespierristas procederán a buscar su cuerpo en el subsuelo del cementerio de Errancis, cerrado desde hace 30 años, sin jamás descubrirlo.

Objetivo: Robespierre

-Maximilien de Robespierre fue víctima de dos tentativas de asesinato: uno perpetrado por el realista Henri Admirat, el 22 de junio de 1794. Sin embargo, Admirat nunca consiguió dar con el momento oportuno y se vengó sobre Jean-Marie Collot d'Herbois, al que hirió de dos tiros a bocajarro; Collot d'Herbois colocaba el asesinato al mismo nivel de las "Bellas Artes". Fue arrestado y ejecutado con un montón de personas que nunca había conocido, pero a las que acusaron de haber fomentado el complot.
El otro fue una tentativa de Cécile Renault, el 23 de mayo de 1794. Inspirada por el gesto de Charlotte Corday (que asestó una cuchillada a Marat), abandonó su domicilio con dos pequeños cuchillos en el fondo de su cesta y se personó en casa de los Duplay. Eléonore Duplay considerándola sospechosa, le negó la entrada y llamó a la policía. Arrestada y llevada ante el Comité de Salud Pública, Cécile Renault negó haber querido matar a Robespierre. Fue, sin embargo, condenada a muerte junto a su familia y sus vecinos, en medio de una histeria colectiva.

"Incorruptible" para algunos, "dictador sanguinario" para otros, permanece siendo un personaje tremendamente controvertido en la Historia.
El famoso Marqués de Mirabeau habría dicho de él en 1791: "Este hombre es peligroso, cree todo lo que dice!"