ANNA GOULD
la rica heredera norteamericana
1875 - 1961

Anna Gould fue la segunda hija de Jay Gould (1836-1892), magnate norteamericano que hizo su inmensa fortuna con los ferrocarriles estadounidenses. En primera lugar, Anna Gould se comprometió con el actor norteamericano Frank Woodruff, pero tuvo que renunciar a contraer matrimonio con éste a instancias de su hermano mayor George J. Gould, que no quería oír hablar de esa boda. Poco después se casaría el 4 de marzo de 1895, en Nueva York, con el conde Boniface de Castellane, apodado familiarmente "Boni", al que había conocido en la primavera de 1894, en París, en casa de Fanny Read, amiga de la familia Gould.
Pequeña, metidita en carnes, dotada de rasgos simiescos y de un carácter adusto que no la muestran muy agraciada pero con una fortuna personal de 15 millones de dólares, Anna Gould atrae sobre su persona una frase (un juego de palabras francés) que se hizo célebre: " Elle est surtout belle vue de dot" (es ciertamente bella vista su dote, sería la traducción literal, pero el juego de palabras estriba en "dos" -espalda- y "dot" -dote-, cuya escritura y pronunciación son similares en francés).
La pareja se instala en París el mismo año, en el nº 9 de la avenida Bosquet. La pareja viajaría luego a Inglaterra. Tres hijos varones nacerían: Boniface, Georges y Jay, en 1896, 1897 y 1902 respectivamente.


el conde Boni de Castellane

El matrimonio formado por Anna Gould y Boni de Castellane, por interés y no por amor, nunca sería feliz. Su marido el conde se puso a dilapidar su dinero con elegancia pero a una escala colosal. En abril de 1896, se ponía la primera piedra del "Palacio Rosa", nueva residencia de la pareja construída por Ernest Sanson, al ángulo de la avenida Foch y de la avenida de Malakoff, dónde los Castellane-Gould se instalarían en 1902. En 1897, la pareja compraba un magnífico yate de tres mastiles, el Walhalla, que reclamaba un equipaje de 90 hombres, y a bordo del cual efectuaron un crucero por Noruega y Rusia. El mismo año, Anna Gould compró el suntuoso castillo du Marais (Dept. de Essonne), dotado con 1.200 hectáreas de tierra, y el castillo de Grignan (Dept. del Vaucluse). Boni de Castellane se encargó de transformar esas dos residencias campestres en auténticos templos del lujo y del arte, con preciosos muebles y cuadros de gran rareza.

Las excentricidades y el derroche de Boni acabaron por inquietar a la familia Gould. En enero de 1906, Anna solicitó la separación de cuerpos y el divorcio fue pronunciado el 5 de noviembre del mismo año.


retrato de Anna Gould, Condesa Boniface de Castellane-Novejean; obra de Carolus-Duran

Anna Gould se casaría nuevamente el 7 de julio de 1908 con un primo de su ex-marido: Hélie de Talleyrand-Périgord, Duque de Talleyrand-Périgord y Príncipe de Sagan (1859-1937). Todo hay que decirlo, aquel matrimonio fue infinitamente mucho más feliz que el anterior para la rica heredera norteamericana. La flamante pareja tuvo dos hijos: Howard (1909-1929), duque de Sagan por renuncia de su padre y fallecido soltero (se suicidó), y Helen-Violette (1915-2003), duquesa de Sagan, que a la postre se casaría con el conde James de Pourtalès en 1937 (con descendencia), y luego con el conde Gaston Palewski (1901-1984).

Viuda en 1937, la Princesa Vda. de Sagan alias Anna Gould, regresó a Estados Unidos en 1939, al iniciarse la IIª Guerra Mundial en Europa. Repartió su vida entre el Hotel Plaza de Nueva York y la residencia de los Gould en el valle del Hudson, Lyndhurst, que había pertenecido a su hermana Helen hasta que murió ésta en 1938.

Cuando terminó la guerra, Anna Gould regresaría a Francia con frecuencia para visitar a sus hijos y nietos. Sería en París dónde le sorprendería la muerte en el año 1961. Tenía 86 años.