Publicidad:
La Coctelera

Categoría: Duques de Lorena

CARLOS ALEJANDRO DE LORENA

CARLOS ALEJANDRO DE LORENA, 1712 - 1780

"el hermano del Augusto César"

Linaje y juventud

Carlos Alejandro de Lorena, Príncipe de Lorena, nació en el Castillo de Lunéville el 12 de diciembre de 1712 y falleció en el Castillo de Tervuren, en las proximidades de Bruselas, el 4 de julio de 1780. Era el duodécimo retoño de la prolífica pareja formada por el Duque Leopoldo I de Lorena y de Bar, y de la Princesa Elisabeth-Charlotte de Orléans, sobrina carnal del rey Luis XIV de Francia (en la ilustración contigua, retratada junto al príncipe heredero Luis de Lorena). Por lado paterno, el joven Carlos-Alejandro descendía de los Habsburgo vieneses a través de su abuela la archiduquesa Eleonor de Austria, reina viuda de Polonia, mientras que del lado materno, aparte de emparentarse directamente con los Borbones, su otra abuela era la famosa Princesa Palatina del Rhin Elisabeth-Charlotte de Baviera, segunda esposa de "Monsieur" Felipe de Francia, duque de Orléans, y más conocida en la corte de Versailles como "Madame".

Retrato de Leopoldo I, Duque de Lorena y de Bar (1679-1729), en un grabado de la época.

Por nacimiento, Carlos Alejandro tan solo figurará en el último lugar de la línea de sucesión al trono ducal, después de sus hermanos que le preceden. Ya en mayo de 1711, una epidemia de viruela que tiene tintes de pandemia, asola Europa y se lleva a la tumba al Emperador José I de Austria y al Gran Delfín de Francia, asi como a los tres primeros hijos de los Duques de Lorena. Entre ellos ha muerto el príncipe heredero de Lorena, Luis, por lo que la sucesión a la corona ducal recae en el jovencísimo príncipe Leopoldo-Clemente, de tan solo 4 años.

En 1722, los jovenes vástagos de Lorena se únen a sus padres para asistir en Reims, en calidad de invitados, a la coronación de su joven primo el rey Luis XV de Francia y de Navarra. La estancia en territorio francés dará la posibilidad a los príncipes de Lorena para saludar a su abuela materna la Duquesa Vda. de Orléans, quien dejará escritas sus inmejorables impresiones acerca de sus tres nietos en sus cartas... Elogió en ellas la belleza de sus rasgos, el buen carácter y las buenas maneras de sus nietos, no pudiendo evitar compararlos con sus otros malcriados y aborrecidos nietos franceses, hijo e hijas del Regente.

Al año siguiente, el duque Leopoldo I piensa en enviar a su heredero a la corte de Viena con la finalidad de completar su educación bajo la protección y supervisión del Emperador Carlos VI, su primo y amigo de infancia, del cual se siente muy próximo. Por desgracia, el príncipe Leopoldo-Clemente contrae la viruela y fallece de esta horrible enfermedad a la edad de 16 años (en la ilustración de la izq.).

Será pues el príncipe Francisco, de 15 años y nuevo heredero de Lorena y de Bar, quien será enviado a Viena. El Emperador lo educa y forma como si se tratase de su propio hijo y heredero, pensando ya en convertirlo en su yerno casándole con su primogénita la archiduquesa Maria-Teresa, heredera de los Estados Hereditarios de Austria y de las coronas de Bohemia y Hungría. En poco tiempo, se oficializaría el tan cacareado noviazgo de la heredera imperial con el heredero loreno.

Educación Vienesa

Retrato del Príncipe Francisco Antonio Esteban de Lorena (1708-1765), Duque de Bar y Príncipe Heredero de Lorena a partir de 1723. / Abajo, detalle de un retrato de Carlos VI de Austria (1685-1740), Emperador Romano Germánico entre 1711 y 1740.

Es quizás en el curso del año de 1727 cuando Leopoldo I decide también mandar a su benjamín Carlos Alejandro a la corte imperial, para que se convierta en el compañero de su mayor. Cabe reseñar que, desde la corta edad de 4 años, Carlos Alejandro tiene en propiedad un regimiento de Infantería Imperial del cual es coronel. Carlos VI acogerá al principe quinceañero con los brazos abiertos y velará para que reciba una excelente formación cultural y militar entre los muros de La Hofburg: es iniciado principalmente en la ingeniería militar, en ciencias políticas y en lenguas extranjeras con excelentes resultados. Tratado como un hijo adoptivo de los Emperadores, Carlos Alejandro sería solemnemente recibido caballero de la Orden del Toisón de Oro el 5 de abril de 1729.

Su hermano el Duque de Lorena

En 1729, fallece el padre de los príncipes y el mayor, Francisco, es llamado a sucederle en el trono ducal con el ordinal de Francisco III (1708-1765) -en la ilustración contigua-, poniendo término a cinco años de estancia en la corte austríaca. Regresa a Lunéville, sede de la corte lorena, y emprende una serie de reformas urgentes que concluyen en apenas dieciocho meses. Sin embargo, su frialdad germánica no le brinda la general simpatía de sus súbditos como cabía esperar. Es más, sus constantes choques con su madre la duquesa viuda no contribuyen a mejorar el ambiente en Lunéville; Elisabeth-Charlotte de Orléans ambiciona intervenir en todos los asuntos del ducado y sentarse en el consejo, para guiar a su hijo. Francisco, en cualquier caso, se siente de sobras preparado para asumir las riendas del gobierno y no concibe que su madre le tutele como si fuese un chiquillo.

En 1721, el duque Francisco III de Lorena decide emprender una gira por Europa, por lo que acaba confiando la regencia a su madre. En el curso de sus viajes, aparece por Versailles para prestar homenaje al Rey de Francia, Luis XV, por una parte de su ducado de Bar respetando el modelo feudal que databa de 1301. En Bruselas, aprovecha para saludar a su tía, la archiduquesa Maria-Elisabeth de Austria, gobernadora general de los Países Bajos Austríacos. En Berlin, asiste como invitado a la boda del heredero de la corona de Prusia, el futuro rey Federico II, con una princesa de Brünswick-Wolfenbüttel. Se cree entonces que, en ese momento, es iniciado en la francmasonería.

Retrato de Estanislao I Leszczynski (1677-1766), Rey de Polonia y posteriormente Duque de Lorena y de Bar a partir de 1737; según el pintor Jean-Marc Nattier. / Abajo, retrato en busto del Duque Francisco III de Lorena y de Bar (1708-1765), Virrey de Hungría, según Martin Van Meytens.

En 1731, Francisco III es nombrado virrey de Hungría por el Emperador Carlos VI. La nominación le obligará a abandonar sus Estados que nunca volvería a pisar. De hecho, para poner fin a la Guerra de Sucesión de Polonia, Carlos VI, conforme a las propuestas del Cardenal de Fleury -primer ministro de Francia-, acepta entregar al vencido Estanislao I Leszczynski, suegro de Luis XV de Francia, en compensación por la pérdida de la corona polaca, los ducados de Lorena y de Bar. A cambio de la pérdida de sus ducados, sobre los que su familia llevaba setecientos años reinando, Francisco III se ve ofrecido el gran ducado de Toscana, propuesta que éste -muy a su pesar- acabó por aceptar pese a las vehementes protestas de su madre y de su hermano Carlos Alejandro, y para mayor consternación de sus súbditos.

Este intercambio territorial, negociado en secreto desde 1735 y efectivo en 1737, es formalizado por el Tratado de Viena de 1738.

El Palacio Pitti y sus célebres jardines, residencia oficial de la corte granducal de Toscana en Florencia, a vista de pájaro.

Poco después, Francisco III ordena que todos los muebles, cuadros, obras de arte, joyas y bibliotecas de sus palacios de Nancy, Lunéville, La Malgrange, Commercy... asi como la totalidad de los Archivos Ducales sean empaquetados y enviados a Viena de inmediato. No se trata de rapiña, expoliación y desmantelamiento, sino de un traslado, de una mudanza en toda regla de los bienes muebles del Duque de Lorena y de su familia. De hecho, Florencia se beneficiará de parte de ese traslado ducal cuando Francisco III se instale temporalmente entre los muros del Palacio Pitti y ordene que su valiosa biblioteca y el contenido de su admirable gabinete de ciencias sean instalados convenientemente en algunas de sus estancias palatinas.

Escena inmortalizada del "Desayuno Nupcial del 13 de febrero de 1736" en el Palacio Imperial de La Hofburg, ofrecido por los Emperadores Carlos VI y Elisabeth-Christine a su primogénita la Archiduquesa Maria-Teresa de Austria y a su yerno Francisco III de Lorena, Duque de Teschen y Gran Duque de Toscana (a la derecha de la mesa), recién casados, en presencia de la corte imperial.

El 12 de febrero de 1736, Francisco III de Lorena, de 27 años, se casa en Viena con su prometida la Archiduquesa Maria-Teresa de Austria, de 18 años. Tras los festejos organizados en el Palacio de La Hofburg, la joven pareja archiducal hace sus baúles para viajar hasta su nuevo destino: Florencia, capital de su gran ducado toscano.

El Príncipe de Lorena al servicio de Austria

Retrato del Príncipe Carlos Alejandro de Lorena (1712-1780), Caballero de la Orden del Toisón de Oro Austríaco y Mariscal de Austria; pastel debido al retratista suizo Jean-Etienne Liotard.

Privado de su hogar ancestral loreno, el príncipe Carlos Alejandro desestimará permanecer junto a su madre en el último reducto familiar que permanece como propiedad usufructuaria de la Duquesa Vda. Elisabeth-Charlotte, el principado soberano de Commercy. A principios de 1737, opta por trasladarse a la corte de Viena y poner su espada al servicio del Emperador enrolándose en las filas del ejército austríaco. Buscando la gloria y los laureles, participará activamente en la guerra contra la eterna enemiga de Austria, Turquía (1737-1739). Los honores y promociones no se harán esperar demasiado: asciende rápidamente en las graduaciones militares hasta llegar al rango de comandante general por méritos propios.

El difunto Emperador Carlos VI de Austria en su cama funeraria, rodeado de las coronas reales de Hungría, Bohemia, la archiducal de Austria y la Imperial del S.S.I.R.G., el 20 de octubre de 1740 en La Hofburg, Viena.

En 1740, año de la súbita muerte de Carlos VI y ascensión de su hija la archiduquesa Maria-Teresa al trono vienés, Carlos Alejandro se beneficiaría de un nuevo ascenso en la escala militar al ser nombrado mariscal de Austria (22 de noviembre).

Retrato de la Archiduquesa Maria-Teresa I de Austria (1717-1780), "Rey" de Hungría y de Bohemia y de los Estados Hereditarios Austríacos entre 1740 y 1780; según Martin Van Meytens.

Según las disposiciones de la Pragmática Sanción, reconocida por el conjunto de los Estados Europeos, las posesiones habsburguesas recaen en Maria-Teresa. Sin embargo, Federico II de Prusia exige compensaciones territoriales y los electores de Sajonia y de Baviera, casados con archiduquesas austríacas -hijas del difunto Emperador José I-, rehúsan reconocer a Maria-Teresa como única heredera y elegir a su marido Francisco nuevo emperador del Sacro Santo Imperio Romano Germánico. El Rey de Cerdeña, pese a estar casado con una hermana de Francisco y Carlos Alejandro, pretende hacerse con el Milanesado mientras que Francia acaricia la idea de aplastar, de una vez por todas, la Casa de Habsburgo, su rival desde hace 250 años. Todas esas discordias desembocarán en la Guerra de Sucesión de Austria (1740-1748) durante la cual, Francisco de Lorena, lejos de olvidarse de sus orígenes, se mostrará profundamente francófobo yendo hasta promover un acuerdo de paz con Prusia, al precio de abandonarle el ducado de Silesia, tan querido por Maria-Teresa, para facilitar la lucha de Austria contra Francia.

Retrato de la Archiduquesa Maria-Elisabeth de Austria (1680-1741), Gobernadora General de los Países-Bajos Austríacos entre 1725 y 1741. Era hija del Emperador Leopoldo I y de su tercera esposa Eleonor de Baviera-Neoburgo, asi como hermana de los dos últimos Emperadores de la Casa de Habsburgo: José I y Carlos VI. Tenía fama de mujer piadosa y gran melómana; asistió impotente al incendio accidental del Palacio Ducal de Bruselas en 1731. Falleció en el Castillo de Mariemont que dominaba el famoso coto de caza archiducal tan querido por todos los sucesivos gobernadores generales de los Países-Bajos Austríacos desde la época de los Duques de Borgoña.

En abril de 1741, Carlos Alejandro fue designado por su cuñada Maria-Teresa como sucesor al frente de los Países-Bajos Austríacos de la entonces gobernadora general, la archiduquesa María-Elisabeth de Austria, que había fallecido recientemente. El traspaso de poderes se hizo efectivo en agosto siguiente. Sin embargo, por culpa de la guerra, no pudo trasladarse a los Países-Bajos hasta tres años más tarde.

Los infortunios de la guerra y la boda archiducal

Retrato de Carlos-Alejandro de Lorena (1712-1780) Mariscal y Jefe del Estado Mayor Austríaco, Gobernador General de los Países-Bajos Austríacos desde 1741 hasta 1780; obra de Martin Van Meytens.

Convertido en uno de los principales comandantes austríacos, Carlos Alejandro se puso al frente de parte del Ejército Imperial, siéndole asignado como asistente el mariscal de campo Otto Ferdinand von Auersperg-Traun. Sin embargo, aunque la campaña pareció empezar bien para él, la fortuna no pareció estar dispuesta a favorecerle durante mucho tiempo en los campos de batalla. Tras haber llevado exitosamente a cabo la invasión de Alsacia, los reveses empezaron a multiplicarse cuando tuvo que trasladar su campo de acción en Bohemia. En 1742, el hábil Federico II de Prusia le vencía en la batalla de Chotusitz, y una segunda y tercera vez en las de Hohenfriedberg y de Soor (junio y septiembre de 1745). Un año después, sufría un cuarto revés al enfrentarse al ejército francés mandado por el Mariscal Mauricio de Sajonia, en la batalla de Raucoux (1746).

Retrato de la Archiduquesa Maria-Ana de Austria (1718-1744), hermana menor de Maria-Teresa I y consorte del Príncipe Carlos-Alejandro de Lorena. Fue Gobernadora General de los Países-Bajos Austríacos de enero a diciembre de 1744, falleciendo prematuramente tras dar a luz a una niña muerta.

Entre campaña y campaña, y tras recibir la debida dispensa papal, el príncipe Carlos Alejandro de Lorena se casará con su enamoradísima cuñada la archiduquesa María-Ana de Austria, celebrándose la unión religiosa en la iglesia de los Agustinos de Viena el 7 de enero de 1744. Todo hay que decirlo, durante mucho tiempo la archiduquesa, que se había enamorado hasta las trancas del hermano de su cuñado Francisco desde inicios de la década de 1730, insistió reiteradamente para que sus padres le dieran el consentimiento para casarse con él, y cada vez que abordaba el tema el Emperador le contestaba con una negativa. A Carlos VI no le interesaba entregar a su segunda hija a un benjamín cuya importancia era, por lo menos, nula en el ajedrez europeo y, por tanto, no aportaba ventaja o beneficio político alguno a Austria. De hecho, Carlos VI ya venía acariciando la idea de casarla con el Infante Felipe de Borbón, hijo de los Reyes de España -y futuro duque de Parma-, cuando apenas computaba 5 años. Pero la guerra anglo-española y el posterior Tratado de Sevilla firmado en noviembre de 1729, dieron al traste con los planes de boda austro-españoles. Mientras vivió su padre, Maria-Ana no encontró apoyos. Una vez sepultado Carlos VI en la cripta de los Capuchinos, la archiduquesa obtuvo finalmente, y a base de insistir hasta provocar dolores de cabeza, el permiso de su madre Elisabeth-Cristina de Brünswick-Wolfenbüttel, emperatriz viuda. Pero, como María-Ana y Carlos Alejandro eran primos segundos al ser ambos descendientes a la tercera generación del emperador Fernando III, hubo que cursar una solicitud a Roma para obtener la dispensa especial del Pontífice.

Retrato de Elisabeth-Christine von Brünswick-Wolfenbüttel (1691-1750), Emperatriz Vda. Romana Germánica, representada en 1735 por el pintor de la corte Auerbach. / Abajo, retrato en miniatura de la Archiduquesa Maria-Ana de Austria (1718-1744), Gobernadora General de los Países-Bajos Austríacos y consorte de Carlos-Alejandro de Lorena.

Tras una tórrida luna de miel, Carlos Alejandro y María-Ana parten de Viena el 3 de febrero para iniciar un largo viaje hasta los Países-Bajos. Llegan al pueblo de Westwezel el 24 de marzo, dónde son saludados por el Conde Karl Ferdinand von Königsegg-Erps, miembro del consejo supremo de los Países-Bajos, al mando de un destacamento de húsares que tiene por misión darles escolta hasta su destino. No sería hasta el 26 de marzo cuando la flamante pareja hace su solemne entrada en su nuevo hogar: Bruselas, capital administrativa de los Países Bajos Austríacos, tras ser agasajados fastuosamente en Amberes y Malinas. La llegada de los archiduques es celebrada por todo lo alto: presentaciones, ceremonia de besamanos, Te Deum, banquetes y bailes se suceden a un ritmo endiablado.

Dos meses más tarde, Carlos Alejandro tuvo que retomar el mando de los ejércitos imperiales apostados en la franja del Rhin, dejando a su esposa embarazada y sola en Bruselas a cargo del gobierno, asistida por el Conde Wenzel Anton von Kaunitz-Rietberg, ministro plenipotenciario de Austria. Desgraciadamente, la archiduquesa María-Ana fallecería de sobreparto el 16 de diciembre siguiente, tras dar a luz dificultosamente a una niña que nació muerta. Tenía tan solo 26 años.

Poco después se iniciaba la invasión y ocupación francesa de los Países-Bajos (1745-1748), que impidieron su retorno a Bruselas... Instalado temporalmente en Viena, asumió la dirección de la reforma de los ejércitos austríacos entre 1747 y 1749. No sería hasta el 24 de abril de 1749 cuando pudo realmente recuperar su gobierno bruselense con la siguiente recomendación de su cuñada la emperatriz Maria-Teresa: "Sed el primer gallo del país."

El Emperador Francisco I

Al morir inesperadamente el entonces emperador Carlos VII Alberto de Baviera -en la ilustración de la izq.-, Francisco de Lorena fue finalmente elegido Emperador del Sacro Santo Imperio el 13 de septiembre de 1745, por la Dieta de Frankfurt, y coronado como tal el 4 de octubre siguiente, día de San Francisco de Asís su santo patrón. Y si su esposa Maria-Teresa I de Austria no es más que emperatriz consorte, eso no impide que ella administre y gobierne personalmente sus territorios patrimoniales e intervenga en los asuntos imperiales que son, por norma, campo de acción exclusivo de su marido. Para darse cuenta de la influencia y autoridad de Maria-Teresa, basta con citar la ocasión en que la pareja imperial tuvo un serio desencuentro cuando Francisco I se opuso en vano a la alianza franco-austríaca de 1756, y no pudo conseguir casar su hija la archiduquesa Maria-Cristina con su sobrino el príncipe Carlos Mauricio de Saboya, duque de Chablais, hijo de su hermana y del Rey de Cerdeña. Aunque la Emperatriz esté locamente enamorada de su marido, en los asuntos de gobierno no tolera que se le lleve la contraria.

Francisco I de Lorena (1708-1765), Emperador Romano Germánico de 1745 a 1765; retrato debido a Martin Van Meytens. 

El único campo en el cual podrá desplegar todas sus aptitudes el Emperador Francisco I, será el financiero que Maria-Teresa le abandona a sabiendas de que es un lumbreras en esas cuestiones que ella no consigue entender. Excelente administrador, Francisco I lo había demostrado tempranamente en 1729 cuando accedió al trono de Lorena, con todo un programa de reformas y medidas urgentes que había que aplicar en sus Estados. Tan solo tardó 18 meses para enderezar unas finanzas ducales comprometidas por su difunto padre, y sanear las cuentas del Tesoro y de su familia. Lo mismo hizo con las arruinadas finanzas de los Austrias y del Imperio: en pocos meses, consiguió que volviera a fluír el oro en las arcas del Tesoro y crear incluso un superávit que les brindó los medios necesarios para ampliar y acabar el castillo de Schönbrunn, suntuosa residencia de veraneo de la Familia Imperial a las afueras de Viena, e incluso añadir más alas al viejo palacio de La Hofburg y restaurar las partes que necesitaban urgentes reformas.

El Castillo de Schönbrunn, residencia imperial de verano, visto desde la glorieta que domina los jardines a la francesa, según el pintor veneciano Canaletto en 1759.

A veces, agobiado por las muestras de afecto amoroso de la emperatriz, Francisco I echa una canita al aire... Se cuentan, entre sus conquistas, a las condesas Pálffy de Erdöd, de Colloredo-Mannsfeld... La más duradera fue su aventura con la princesa Wilhelmina von Auersperg, hija de su amigo el conde von Neipperg, que Maria-Teresa ya había intentado apartar de la corte casándola con el príncipe Johann Adam von Auersperg en 1755 o 1756, confiando en que, de este modo, permanecería alejada. Fue en vano. Francisco I ordenó a Auersperg que viniera a la corte con su bella esposa y los encuentros nocturnos de los amantes en el pabellón de Té de los jardines de Schönbrunn prosiguieron hasta que Maria-Teresa le exigió que terminara con sus vergonzosas escapadas.

Final de una carrera militar

Durante la Guerra de Siete Años, Carlos Alejandro de Lorena asumió nuevamente la dirección de los ejércitos imperiales y se dirigió a Bohemia, librando batalla en Praga donde fue derrotado. Consiguió, sin embargo, vencer al ejército prusiano en la batalla de Breslau (Wroclaw) en 1757. Desgraciadamente, no tuvo la misma suerte en la batalla de Leuthen, dónde Federico II le infligió una severa derrota que, además, supuso para él una caída en desgracia fulminante: fue apartado del alto mando militar austríaco y sustituído por el Conde Leopold Josef von Daun.

Lo único que consiguió suavizar tan tremenda humillación, fue la concesión de la gran cruz de la Orden de Maria-Teresa de manos de su cuñada, como premio a su no siempre afortunada carrera militar. En cualquier caso, fue puesto en reserva indefinidamente, lo que en realidad equivalía a una jubilación forzosa. Desde entonces, nunca volvió a ostentar mando alguno en el ejército imperial.

Gobernador General de los Países Bajos

De lo que no cabe duda es que fue el más popular de todos los gobernadores generales de los Países-Bajos Austríacos (Statthalter der Habsburgischen Niederlande). Gracias a él, los Estados Brabantinos florecieron nuevamente en todos los ámbitos. Se dedicó a reformarlo todo desde la perspectiva ilustrada, a desarrollar la industria, la economía y el comercio, a porteger y promocionar las artes y letras, a sanear las finanzas, a renovar y embellecer con nuevos proyectos urbanísticos la capital y las principales ciudades del país. Fue también él quien patrocinó la creación de la Academia Teresiana de Bruselas en 1772, y el que financió diversos experimentos técnicos e industriales en su castillo de Tervuren. De hecho, al príncipe Carlos Alejandro le entusiasmaba todo lo que sonara a novedoso, a pionero y moderno; apostaba instintivamente por el progreso que, para él, significaba rendimiento, beneficio y avance además de riqueza económica y cultural.

Agradecidos, los Estados Brabantinos financiaron una estátua en su honor, erigida en medio de la nueva y recién terminada Plaza de Lorena de Bruselas, en 1775 (actual Place Royale / Plaza Real), porque sin traicionar los intereses de la corona imperial, Carlos Alejandro consiguió defender los de los Países-Bajos y a hacer respetar sus privilegios.

En su floreciente y provechoso gobierno, Carlos Alejandro fue asistido sucesivamente por el Marqués de Botta-Adorno (1749-53), el Conde von Cobenzl (1753-70) y el Príncipe von Starhemberg (1770-80), que le secundaron en calidad de ministros plenipotenciarios, aunque cabría reseñar que con Cobenzl tuvo relaciones más tensas de las que habría deseado.

El príncipe se caracterizaba por su buen humor, sus maneras desenvueltas y su accesibilidad, despreciando la etiqueta y la intriga palaciega. Bondadoso y activo, brillaba por su desarmante franqueza y su inagotable energía, su incondicional amor a la cinegética y a la vida al aire libre, y sobretodo por su afición a la cerveza belga y la buena mesa. Pese a estar viudo y sin hijos desde 1744, nunca consideró la idea de volver a casarse, permaneciendo fiel a la memoria de su difunta y querida esposa.

Gran Maestre de la Orden Teutónica

Armas del Príncipe Carlos-Alejandro de Lorena, Gran Maestre de la Orden Teutónica.

Cuando en 1761 falleció el príncipe Clemente Augusto de Baviera, gran maestre de la Orden Teutónica, Carlos Alejandro de Lorena fue considerado como el candidato más idóneo de entre todos los nombres barajados. De este modo, y por unanimidad, los caballeros teutones le eligieron gran maestre de su orden el 3 de mayo de 1761. Tras aceptar su nueva dignidad, Carlos Alejandro fue consagrado en el castillo de Mergentheim y se le dispensó pasar las pruebas exigidas por los estatutos de la orden, aunque se le rogó que renunciara a todas las distinciones que se la habían concedido anteriormente. Su blasón puede encontrarse indistintamente esculpido en una de las paredes de la Iglesia de NªSra. del Buen Socorro de Bruselas, y en el frontón de la entrada del castillo de Heuchlingen (en Baden-Württemberg), propiedad de la Orden Teutónica que tuvo a bien restaurar.

Retrato del Príncipe Carlos-Alejandro de Lorena (1712-1780), ostentando las insignias de la Orden Teutónica de la que fue Gran Maestre entre 1761 y 1780. / Abajo, retrato al pastel del Archiduque Maximiliano Francisco de Austria-Lorena (1756-1802), sobrino y heredero universal de Carlos-Alejandro, futuro Gran Maestre de la Orden Teutónica y Arzobispo-Elector de Colonia.

Su actuación al frente de la prestigiosa y antigua orden es todavía recordada como una de las más alabadas. Se ocupó personalmente en sanear y enderezar la situación financiera de ésta, en reformar la institución y fortalecerla, y convocó en 1769 el "Gran Capítulo" para elegir a un coadjutor en la persona de su sobrino el archiduque Maximiliano Francisco de Austria, que fue confirmado y formalmente investido el 9 de julio de 1770, en la Iglesia de los Agustinos de Viena. Tiempo después, eligió a su sobrino como su heredero universal, legándole en su testamento la nada despreciable suma de 580.000 gulden.

Reverenciado por su espíritu conciliador, siempre llevó personalmente los asuntos de la orden sin delegar en otros más que para cumplir con lo que disponía u ordenaba. Sintiéndose responsable del destino de los caballeros teutónicos, presidió siempre que se le requirió los capítulos (reuniones de todos los caballeros) y visitó repetidas veces la sede central de la orden en 1761, 1764 y 1765, aunque hacia el final prefirió dirigir sus asuntos desde su palacio de Bruselas.

Retrato de José II de Austria (1741-1790), Emperador Romano Germánico de 1765 a 1790; obra de Anton von Maron, 1775. / Abajo, detalle de un retrato de la Emperatriz Vda. Maria-Teresa I de Austria (1717-1780), en su madurez según J. Hickel, circa 1775.

En 1765, su hermano Francisco I fallece repentinamente en el palacio imperial de Innsbrück (18 de agosto), justo después de celebrarse el casamiento del archiduque Leopoldo con la Infanta Maria-Luisa de España. Y aunque suba al trono imperial su sobrino José II, las riendas del gobierno permanecen en las férreas manos de su cuñada Maria-Teresa I; nada se modifica: Carlos Alejandro permanecerá en Bruselas mientras a la Emperatriz le plazca y, en vista de sus éxitos y popularidad como gobernador general, será hasta que uno de los dos muera.

A su muerte, acaecida en su residencia de Tervuren (4 de julio de 1780), su sobrino el emperador José II, que detestaba su aparente desenvoltura, designó como nuevos gobernadores generales de los Países-Bajos a su cuñado Alberto de Sajonia y a su hermana la archiduquesa Maria-Cristina, duques de Teschen. Pocos tiempo después, la emperatriz Maria-Teresa fallecía el 29 de noviembre siguiente.

 

DUQUES DE GUISA: Genealogia

DUQUES DE GUISA

Casa de Lorena-Guisa

Orígenes

La Casa Ducal de Guisa fue creada y constituída por el 2º hijo varón del entonces Duque Renato II de Lorena (19º duque soberano de Lorena), el príncipe Claudio de Lorena (1496-1550), cuando éste ofreció su espada y sus servicios a la corona francesa. Bien acogido en la corte del rey Francisco I, éste le concedió el rango ducal para sus condados de Guisa y de Aumale, además de otorgarle por méritos militares el rango de Par de Francia (Grande del Reino), a principios del siglo XVI. El primer duque de Guisa procedía, efectivamente, de una casa soberana que reinaba sobre un Estado "tapón" entre Francia y los dominios imperiales, fundada en el año 1048 por Gerardo de Alsacia, 1er Duque de Lorena (muerto en 1070), en la 1ª mitad del siglo XI. La rama colateral de los duques de Guisa adquirió tanta fama, riqueza y protagonismo político a lo largo del siglo XVI, que se convirtió en la familia que dominaba el escenario político y acaparaba el poder ocupando los más importantes cargos de la Corona Francesa, haciendo sombra a la mismísima monarquía de los últimos Valois. Los sucesivos duques encabezaron el movimiento ultra-católico de "La Santa Liga", contraatacando la influencia creciente de los protestantes encabezados por la poderosa Casa de Borbón, provocando una lucha fraticida que desembocaría en una auténtica guerra civil y religiosa que no cesaría hasta el advenimiento de Enrique IV de Borbón, rey de Francia en 1589, y con su campaña militar de pacificación. El triunfo de Enrique IV supuso el sometimiento de los Duques de Guisa, y su posterior extinción por línea masculina en 1675. Poco después, una rama colateral de la dinastía reinante, los duques de Borbón y príncipes de Condé, heredarían por parentesco los cuantiosos bienes de los Guisa.

Genealogía

-Claudio I, Príncipe de Lorena, 1496-1550, 1er Duque de Guisa y de Aumale, Príncipe de Joinville, Par de Francia, 2º hijo del Duque Renato II de Lorena. Casado en 1513 con:

Antoinette de Borbón, 1494-1583, hija de Francisco de Borbón, Conde de Vendôme y de María de Luxemburgo.

padres de:

a-María de Lorena-Guisa, 1515-1560, casada con:

1º/-Luis II de Orléans, Duque de Longueville (1510-1537)

2º/-Jacobo V Stuart, Rey de Escocia (1512-1542)

padres de:

2-María I Stuart (1542-1587), Reina de Escocia de 1542 a 1567

casada con: a/-Francisco II, 1544-1560, Rey de Francia

b/-Henry Stuart-Lennox, 1545-1567, Lord Darnley, Duque de Albany

c/-James Hepburn, Conde de Bothwell

padres de:

bb/-Jacobo VI Stuart, 1566-1625, Rey de Escocia y de Inglaterra (*)

b-Francisco de Lorena-Guisa, 1534-1563, Caballero de Guisa, Gran Prior de la Orden de Malta.

c-Carlos de Lorena-Guisa, 1524-1574, Cardenal de Guisa, Arzobispo de Reims.

d-Luis I de Lorena-Guisa, 1527-1578, Cardenal de Guisa, Arzobispo de Troyes y de Sens.

e-Claudio II de Lorena-Guisa, 1526-1573, 2º Duque de Aumale y Par de Francia en 1550. Casado con: Louise de Brézé (1518-1577), hija de Luis, Conde de Brézé, y de Diana de Poitiers, Duquesa de Valentinois, Condesa de Saint-Vallier => Rama de los Duques de Aumale.

f-Renato de Lorena-Guisa, 1536-1566, Marqués de Elbeuf. Casado con Louise des Rieux => Rama de los Duques de Elbeuf, Príncipes y Condes de Harcourt y de Armagnac, etc.

g-Luisa de Lorena-Guisa, 1520-1542, casada con: Charles de Croy, Príncipe de Chimay -ob. 1551-.

h-Francisco I de Lorena, 1519-1563, 2º Duque de Guisa y de Aumale, Príncipe de Joinville. Casado con:

Ana de Este-Ferrara, Princesa de Ferrara, Condesa de Gisors (1531-1607), hija de Hércules II d'Este, duque de Ferrara, y de Renata de Francia.

padres de:

h1-Carlos de Lorena, 1554-1611, Marqués y 1er Duque de Mayenne, Duque de Aiguillon, Par de Francia. Casado en 1576 con:

Enriqueta de Saboya-Villars, Marquesa de Villars -ob.1611-. Padres de:

h11-Catalina de Lorena, 1585-1618, casada con Carlos I de Gonzaga, Duque de Nevers y de Rethel

h12-Enrique de Lorena, 1578-1621, 2º Duque de Mayenne y de Aiguillon.

casado con: Enriqueta de Gonzaga-Clèves (1571-1614) => sin hijos (**)

h13-Carlos Manuel de Lorena, 1581-1609, Marqués de Mayenne, Conde de Sommerive.

h14-Renata de Lorena, ob. 1638, casada con Sforza Maria, Duque de Ognano (ob. 1658).

h2-Luis II de Lorena, 1554-1588, Cardenal de Guisa, Arzobispo de Reims; con su amante, Aimerie de Lescheraine, Dama de Grimaucourt.

padres de:

h22-Luis de Lorena-Guisa, 1588-1631, Barón de Ancerville y Conde de Boulay, Gran Senescal de Lorena, Príncipe de Phalsburg y de Lixheim por matrimonio. Casado con:

Enriqueta de Lorena, 1605-1660, Princesa de Phalsburg y de Lixheim, hija del Duque Francisco II de Lorena y de la Condesa Cristina de Salm. -sin hijos-

h3-Catalina María de Lorena, 1552-1596, casada con Luis III de Borbón, Duque de Montpensier (1513-1582).

h4-Enrique I de Lorena, 1550-1588, 3er Duque de Guisa, Príncipe de Joinville y Par de Francia. Casado con:

Catalina, Princesa de Clèves, Condesa de Eu (1548-1633), hija de Francisco de Clèves y de Margarita de Borbón-Vendôme, Duques de Clèves y Nevers.

padres de:

1-Luisa Margarita de Lorena, 1588-1631, casada con:

1º/-Francisco de Borbón-Condé, 1er Príncipe de Conti (1558-1614).

2º/-François de Bassompierre, Marqués de Haroué, Duque de Bassompierre, Mariscal de Francia (1579-1646).

2-Francisco Alejandro de Lorena, 1589-1614, Caballero de la Orden de Malta.

3-Juana de Lorena, 1586-1638, Abadesa de Jouarre.

4-Renata de Lorena, 1585-1626, Abadesa de Reims.

5-Luis III de Lorena, 1575-1621, Cardenal, Arzobispo de Reims / Enrique de Lorena, 1572-1574 / María de Lorena, 1577-1582 / Carlos, ob.1576 / Francisco, ob.1582 / Catalina, n.1579 / Cristina, ob.1580.

6-Claudio de Lorena, 1578-1657, 1er Duque de Chevreuse y Par de Francia. Casado en 1622 con: Marie de Rohan-Montbazon (1600-1679), hija del Duque de Montbazon (casada en 2ª nupcias con el Duque de Luynes) => 3 hijas.

7-Carlos I de Lorena, 1571-1640, 4º Duque de Guisa, Príncipe de Joinville y Par de Francia, Duque de Joyeuse y Par de Francia por matrimonio. Casado en 1611 con:

Henriette-Catherine de Joyeuse, Duquesa de Joyeuse (1585-1656).

padres de:

a-Enrique II de Lorena, 1614-1664, 5º Duque de Guisa, Príncipe de Joinville, etc. Casado con:

1º/-Ana de Gonzaga (1616-1684) => repudiada

2º/-Honorine de Glimes de Grimberghe (ob. 1670) => sin hijos (***)

b-Francisco de Lorena, 1612-1639, Príncipe de Joinville.

c-Roger de Lorena, 1624-1653, Caballero de Malta.

d-Francisca Renata de Lorena, 1621-1682, Abadesa de Montmartre.

e-Carlos de Lorena, 1618-1637

f-María de Lorena, 1615-1688, 8ª Duquesa de Guisa y de Joyeuse en 1675 (****)

g-Luis de Lorena, 1622-1664, Duque de Joyeuse y Par de Francia, Duque de Angulema y de La Guiche, Conde de Eu. Casado en 1649 con: María Francisca de Valois (1630-1696), Duquesa de Angulema, hija de Luis Manuel de Valois, Duque de Angulema y Conde de Alais, y de Henriette de La Guiche.

padres de:

a-Catalina Enriqueta de Lorena, 1651-1655.

b-Luis José de Lorena, 1650-1671, Duque de Joyeuse, 6º Duque de Guisa y de Aumale, Príncipe de Joinville en 1664. Casado en 1667 con: Elisabeth de Borbón-Orléans (1646-1696), hija de Gastón de Francia, Duque de Anjou y de Orléans, y de la Princesa Margarita de Lorena-Vaudémont.

padres de:

-Francisco-José de Lorena, 1670-1675, Duque de Joyeuse, 7º Duque de Guisa y de Aumale, Príncipe de Joinville, Par de Francia, etc. -fallece a los 5 años de edad- / los ducados de Guisa y de Joyeuse recaen por herencia en su tía-abuela, la princesa María de Lorena 1615-1688.

NOTAS: 

(*)_ Jacobo VI Stuart, 1566-1625, Rey de Escocia a partir de 1567 -tras la abdicación de su madre María I-, heredó en 1603 el trono de Inglaterra e Irlanda, al fallecer la última representante de la dinastía Tudor, Elizabeth I, la cual había dispuesto la ejecución de su madre en 1587. Al acceder al trono inglés adoptó el nombre de Jacobo I de Inglaterra. Casado con la princesa Ana Dagmar de Dinamarca, fue el padre del rey Carlos I de Inglaterra, decapitado en 1649, y abuelo de los reyes Carlos II, Jacobo II, y bisabuelo de las reinas María II y Ana I, últimas soberanas anglicanas de la dinastía Stuart.

(**)_La Casa Ducal de Mayenne y de Aiguillon se extinguió a la 2ª generación en 1621. Sus bienes y títulos revirtieron a la rama primogénita de los duques de Guisa.

(***)_Enrique II de Lorena, 5º Duque de Guisa (1614-1664), tras repudiar a su 1ª esposa, la princesa Ana de Gonzaga, por estéril, tomó a una 2ª mujer, Honorine de Glimes de Grimberghe, de la que tampoco obtuvo descendencia y de la que acabaría por divorciarse también en 1643. A su muerte, el ducado pasó al hijo de su hermano Luis, Duque de Joyeuse (1622-1664), su sobrino Luis José, Duque de Joyeuse y 6º Duque de Guisa (1650-1671). Éste murió prematuramente dejando por único heredero un niño de apenas 1 año de edad, el cual fallecería finalmente a los 5 años, siendo el último representante varón de su linaje.

(****)_En 1675, al fallecer su sobrino-nieto, 7º duque de Guisa y de Joyeuse, la Princesa María de Lorena-Guisa hereda todos los inmensos bienes y numerosos títulos de éste con el beneplácito del rey Luis XIV de Francia, permitiéndole llevar el título de 8ª duquesa de Guisa y de Joyeuse. Soltera y sin hijos, testó a favor de una rama colateral que acabó siendo desposeída de la fabulosa herencia por traición a la Corona, al servir al enemigo austríaco. Los ducados de Guisa y de Joyeuse, junto con todos sus demás señoríos y principados, con bienes muebles e inmuebles, pasaron íntegramente a la Casa de Borbón-Condé, rama colateral de la Casa Real Francesa y pariente de la Casa Ducal de Guisa. En 1830, al fallecer el último príncipe de Condé, la fabulosa herencia pasó a la Casa de Orléans.

HISTORIA DE LOS PRINCIPES DE SALM-SALM

LOS PRINCIPES DE SALM

La Casa Principesca de Salm procede de la antigua nobleza lotaringia y desciende de los antiguos condes de Luxemburgo, que tenía sus posesiones en las Ardenas Belgas. La Casa de Salm es, sobretodo, conocida por la rama que se implantó en Los Vosgos sabiendo constituirse, con el paso del tiempo, un principado cuya capital fue Badonvillier y luego Senones, sede de una importante abadía benedictina.

Sus miembros se ilustraron sobretodo en calidad de condes de Treveris (Trier, en alemán / Trèves, en francés), de Ardenas, palatinos de Lorena y de Salm, reyes de Germania, protectores de la Abadía de Saint-Pierre de Senones, condes de Salm en Los Vosgos, gobernadores de Nancy, mariscales de Lorena y de Bar, príncipes del Sacro Santo Imperio y, finalmente, como príncipes soberanos de Salm-Salm.

Los Primeros Condes de Salm

Giselbert, hijo menor de Friedrich, conde soberano de Luxemburgo, es el primer conde de Salm que nos es conocido y mencionado en los documentos del siglo XI. Ostentaba también el condado de Longwy, y recibió el condado de Luxemburgo tras la muerte de su hermano Heinrich II, en 1047. Por la misma fecha, cedería su tierra de Salm a uno de sus hijos menores, Hermann I von Salm, quien es considerado como el fundador de la Casa de Salm. Éste adoptaría las armas siguientes: en campo de gules, dos salmones de plata adosados, acompañados de 7 cruces de oro.

Aunque el condado anclado en Las Ardenas no tenía importancia estratégica, en él se explotaban minas con yacimientos de cobre y de oro desde la antigüedad. Hermann I y sus descendientes se apoyarán sobre la Iglesia y el Sacro Imperio para ampliar su poder territorial. Mediante su boda con Sophia, condesa de Rheineck, Hermann I absorbería el condado de su consorte. Siendo sobrino del obispo de Metz, Adalberon III (1047-1072), sería a la postre investido "protector" del obispado por el obispo Hermann de Metz en 1080. El mismo año, conseguiría hacerse elegir anti-rey de Germania aprovechando las dificultades del emperador Enrique IV.

Sin embargo, tras un exilio temporal y pese a alguna victorias militares, Hermann I de Salm tuvo que abandonar sus pretensiones monárquicas y falleció en 1088.

Su hijo y sucesor, Hermann II, casó con Agnes de Montbeliard, Condesa Vda. de Langenstein, condado anclado en Los Vosgos y piedra angular de la fundación del principado de Salm. En cuanto a su hermano Otto, éste recibió como feudo el condado de Rheineck; habiendo casado con Gertrude von Nordheim, hermana de Richenza, su boda le convirtió en el cuñado del Rey de los Romanos, Lotario de Supplinburgo, que pronto se convertiría en emperador. Gracias al parentesco, Otto sería agraciado con la dignidad de conde palatino.

Las Ramas de Salm

El nieto de Hermann II, el conde Heinrich II, escogió instalarse en la sede del nuevo condado de Salm que creó a finales del siglo XII con sus posesiones de Los Vosgos, abandonando su condado de Salm en Las Ardenas (Niedersalm) a su hermana Elisabeth. Ésta, convertida en condesa de Salm, contrajo matrimonio con Friedrich, conde de Vianden, y fundaron la nueva rama luxemburguesa de los Salm-Vianden que pasó a denominarse Salm-Reifferscheidt, y que se tituló Altgraf zu Salm (Conde antiguo en Salm o conde original), recibiendo la dignidad de príncipe del SSIRG en los siglos XVIII-XIX.

Los descendientes de Heinrich II, titulados también Condes de Salm y gobernantes del condado anclado en Los Vosgos (Obersalm), dieron lugar en la Edad Media a la rama de los señores y condes de Blâmont, que acabó fundiéndose con la rama de los Rhingraves de Salm (1499, príncipes de Salm en 1623 con Philip Otto) y la Casa Ducal de Lorena (1600). La rama de Blâmont fue fundada por el hijo menor del conde Heinrich III, Ferry, 1er señor de Blâmont.

Heinrich IV de Salm desarrollaría el comercio de la sal y la explotación minera de hierro que existen desde hace siglos. Explotará racionalmente los ricos yacimientos de hierro y cobre desde Framont hasta Grandfontaine, pero al no ser el propietario de los terrenos, surgen inmediatamente graves querellas con el abad benedictino de Senones, auténtico dueño de las tierras. La abadía de Senones requerirá de la intervención del poderoso obispo de Metz para sellar las minas en 1258, aunque el conde de Salm volvería a abrirlas tres años más tarde (1261).

En 1459, Johanna de Salm, hija del conde Simon III, casa con el Rhingrave Johann V zu Dhaun-Kyrburg (1436-1495), oriundo del Palatinado. Tras el fallecimiento de su hermano Jakob (1475), Johanna y su otro hermano Johann deciden repartirse el poder sin dividir el condado. A partir de ese momento, dos ramas llevaron indistintamente el título condal de Salm (la Hermaniana y la Rhingravia).

Un sobrino de Johanna, Nikolaus (+1529) se convierte en conde de Salm-Neuburg (Nicolás I), tras haber adquirido el señorío de Neuburg que pertenecía al archiducado austríaco. Esa nueva rama, pese a su nombre, nunca poseería Salm y se extinguiría en 1784.

Ya señor de Morhange y de Püttelingen, el rhingrave Johann VI recibe por su matrimonio con Johanna de Moers-Sarrewerden (1478), los condados de Moers y de Sarrewerden que conllevan una parte de los derechos sobre la baronía de Fenetrange (en Mosela) y la totalidad de Diemeringen (Bajo-Rhin). Fenetrange estaba administrada, en parte, por los Duques de Lorena, mientras que Diemeringen fue postreramente repartida entre las distintas ramas de los rhingraves.

Religión, tierra y política

Hacia 1540, la familia de los rhingraves se convierte al luteranismo. Contrariamente a la usanza de la época, parece ser que los rhingraves evitaron imponer su fe a sus súbditos, mostrando una gran tolerancia religiosa durante todo el Antiguo Régimen, y permanecen en su cargo de "protectores" de la Abadía de Senones. De igual modo, en el transcurso de los siglos XVI y XVII, los rhingraves de Salm-Kyrburg servirán indistintamente, y según sus intereses político-territoriales, al Rey de Francia o al Emperador Germánico, haciendo caso omiso de la religión de sus adversarios (hugonotes, luteranos) y aliados (católicos).

Los condes de la rama Hermaniana permanecerán fieles a los Duques de Lorena, de los que recibirán poderes, honores y recompensas en calidad de gobernadores de la ciudad de Nancy, mariscales de Lorena y de Bar.

Hacia 1550, los condes de las dos ramas tomarían la decisión de no seguir pagando los arrendamientos de las tierras a la Abadía de Senones, manifestando de este modo su derecho de propiedad. Favorecidos por la ocupación francesa de los Tres-Obispados en 1552 (Toul, Verdun, Metz), el obispo de Metz abandona a los Salm sus derechos sobre los castillos de Pierre-Percée y de Salm, procediendo así a la emancipación de los condes de su largo vasallaje.

Poder, independencia y soberanía

En 1571, el conde Johann IX de Salm, protector de la Abadía de Senones, descendiente directo de Hermann II, se asocia con su primo y cuñado el rhingrave Friedrich I de Salm (en la ilustración contigua), descendiente de Johann V, para dar lugar a un auténtico golpe de Estado. Se hacen reconocer por sus súbditos y ante ujieres y notarios, como los únicos señores de la región en perjuicio de la abadía benedictina.

El condado de Salm se extiende y amplía, desembarazándose de sus vasallajes al filo de sus alianzas y negociaciones, permaneciendo indivisible y gobernado por las dos ramas de los descendientes de Hermann II y de los rhingraves.

La Creación del Principado de Salm

Al fallecer sin descendencia masculina el conde Johann IX de Salm (1600) -en la ilustración de la izq.-, su sobrina Christine hereda los derechos de la rama Hermaniana. Casada con Francisco de Lorena, conde de Vaudémont y luego duque de Lorena, el condado indivisible se convierte parcialmente en una posesión más de los Duques de Lorena y un caótico reparto tiene lugar entre los interesados. Los duques de Lorena y los rhingraves se reparten el territorio casi casa por casa, pueblo por pueblo, mientras que las villas importantes como Badonvillier (capital del condado de Salm), Senones y Celles-sur-Plaine gozan de un doble estatuto.

Retrato del Rhingrave Philipp Otto zu Salm-Dhaun (1575-1634), 1er Príncipe de Salm desde 1623.

En 1623, el rhingrave luterano Philipp Otto, conde de Salm y de Dhaun e hijo del rhingrave Friedrich (Linaje de Dhaun, rama de Neuviller), se convierte al catolicismo y es creado Príncipe del Sacro Imperio (Reichsfürst) por el Emperador Fernando II de Austria, que lucha contra la Reforma. Los derechos de los rhingraves sobre Salm dan lugar entonces a un primer principado cuya capital administrativa es fijada en Badonvillier.

Al frente del principado de Salm se sucederían los siguientes príncipes:

-Philipp Otto, 1575-1634, 1er Príncipe de Salm de 1623 a 1634.

-Ludwig, 1618-1636, 2º Príncipe de Salm de 1634 a 1636.

-Leopold Philipp Karl, 1620-1663, 3er Príncipe de Salm de 1636 a 1663.

-Karl Theodor Otto, 1645-1710, 4º Príncipe de Salm de 1663 a 1710.

-Ludwig Otto, 1674-1738, 5º Príncipe de Salm de 1710 a 1738.

Blasón de los Príncipes de Salm-Salm, Duques de Hoogstraten.

En 1738, cuando fallece el quinto príncipe de Salm sin herederos varones, la dignidad principesca es heredada por la rama colateral flamenca de los Duques de Hoogstraten, en la persona del príncipe Nikolaus Leopold de Salm-Salm, yerno del difunto al estar casado con su hija la princesa Dorothea. Para subrayar esa reunión, el nuevo soberano refundó el principado bajo el nombre de Salm-Salm.

La redifinición del Principado de Salm-Salm

Retrato del Príncipe Nikolaus Leopold zu Salm-Salm (1701-1770), Duque de Hoogstraten y 1er Príncipe de Salm-Salm.

A partir de 1736, mediante el Tratado de Viena, se estableció de mutuo acuerdo entre Luis XV de Francia y Carlos VI de Austria, que el duque Francisco III de Lorena renunciaría a sus estados en favor del ex-rey de Polonia Estanislao I Leszczynski, suegro del monarca galo. Éste se convertiría en duque vitalicio-usufructuario de Lorena y de Bar y, a su muerte, ambos ducados serían reunidos a la Corona de Francia. El Príncipe Nikolaus Leopold de Salm-Salm temió entonces que su principado sufriera la misma suerte. Tras largas negociaciones, obtuvo un convenio que sería firmado el 21 de diciembre de 1751 entre él, Luis XV y Estanislao I. En dicho convenio, se decidía un nuevo reparto entre el condado y el principado mejor definido con dos áreas geograficamente bien distintas.

La Lorena adquiría la parte Oeste del territorio junto con la capital Badonvillier y los Príncipes de Salm-Salm abandonaban sus derechos sobre la baronía de Fenetrange. Lo esencial del antiguo condado, sobre la riba derecha de la Plaine, era enteramente atribuida a los príncipes e incluía una treintena de localidades (entre las cuales Senones, convertida en capital del principado) y 10.000 súbditos, lo que le daba un territorio de unos 240 km2.

Retrato del Príncipe Ludwig Karl Otto zu Salm-Salm (1721-1778), 2º Príncipe de Salm-Salm de 1770 a 1778, según el pintor Bernardo Nocchi, fechado en 1775. Muerto sin descendencia, sería sucedido por su sobrino el Príncipe Konstantin Alexander zu Salm-Salm.

Concluyendo, los príncipes habían salido ganando en el reparto de 1751. Su principado había ganado en extensión y en recursos naturales y artesanales. Tenía gran renombre por sus explotaciones mineras, sus forjas y altos hornos. En sus tierras se cultivaban casi todos los cereales, el lino y la patata; a eso se sumaba la gran abundancia de árboles fruteros, entre los que predominaban los cerezos... Sus ríos cristalinos y tupidos bosques de abetos rebosaban de truchas, jabalíes, ciervos, liebres y perdices, y se multiplicaban los aserraderos para la explotación de la madera.

En su nueva capital, Senones, los príncipes mandaron construir un primer palacio en 1754, y un segundo en 1778, asi como varios palacetes, y promovieron el embellecimiento urbanístico. El célebre Dom Augustin Calmet, abad de Senones e historiador erudito, participó en la reconstrucción del viejo monasterio benedictino que estaba a su cargo, y contribuyó al reconocimiento y fama del diminuto principado en toda Europa. Voltaire en persona fue el invitado del abad Calmet en dos ocasiones, en 1744 y 1754.

Los príncipes soberanos de Salm-Salm fueron los siguientes:

-Nikolaus Leopold, 1701-1770, 6º Príncipe de Salm en 1738, 1er Príncipe de Salm-Salm de 1751 a 1770.

-Ludwig Karl Otto, 1721-1778, 2º Príncipe de Salm-Salm de 1770 a 1778.

-Konstantin Alexander, 1762-1828, 3º Príncipe de Salm-Salm de 1778 a 1793.

La Anexión del Principado a Francia

Examinando con inquietud los dramáticos cambios provocados por la Revolución Francesa, a los que se suma el fracaso de la huída de la familia real francesa en Varennes-en-Argonne y la impopularidad de su canciller, el príncipe Konstantin Alexander de Salm-Salm (en la ilustración contigua)toma la sabia precaución de marcharse definitivamente de Senones el 15 de agosto de 1791, para instalarse con su esposa en su castillo de Anholt, situado en Westfalia, y que había sido adquirido en 1647, al casarse el príncipe Philipp Leopold Karl de Salm con Anna-Maria von Anholt, heredera de los condes del mismo nombre.

La suerte del principado empeoraría tras la formal prohibición bajo pena de muerte, por parte de la Convención Nacional Francesa, de comerciar con Salm y los otros estados vecinos que estaban ligados al Sacro Santo Imperio (1792), siendo suceptibles de servir los intereses del enemigo. Se produce entonces un bloqueo que causará una grave crisis de aprovisionamiento en el principado; las negociaciones empezadas desde Anholt por el príncipe Konstantin Alexander, junto con emisarios del principado para establecer un entendimiento con Francia no producen los efectos esperados y fracasan, abriendo la vía a una anexión del enclave para los partidarios de la República o para los enemigos del antiguo orden religioso en el seno de las instancias representativas del principado. El consejo municipal de Senones no tendrá otra posibilidad que la de votar la unión del principado a la República Francesa el 21 de febrero de 1793. El tratado, ratificado en París por la Convención Nacional el 2 de marzo, precisa con cierto cinismo que la Convención acepta "el deseo libremente expresado por el pueblo del antiguo principado de Salm...". Bajo la dirección de Couthon, el antiguo territorio del principado que cuenta con más de 12.000 almas, es definitivamente incorporado al departamento de Los Vosgos.

El último príncipe reinante de Salm-Salm, Konstantin Alexander, jamás regresará a su principado absorbido por Francia como tampoco podrá recuperarlo tras el Congreso de Viena. Definitivamente instalado en sus posesiones de Anholt, moriría durante una estancia en la corte de Karlsruhe, en febrero de 1828, sin haber renunciado a sus títulos vaciados de significado y arrebatados por los revolucionarios. Sus descendientes (tuvo 14 retoños) tampoco dejarán de titularse príncipes de Salm-Salm hasta la actualidad.

LOS DUQUES DE LORENA: de Ferry II a Ferry IV

LOS DUQUES DE LORENA

historia de sus reinados

de Ferry II a Ferry IV

Breve historia del ducado de Lorena

Lorena es fruto de varios repartos territoriales:

-en 843, por el Tratado de Verdun, en virtud del cual los hijos de Luis el Piadoso se reparten el Imperio Carolingio. El territorio de la futura Lorena correspondió a Lotario I.

-en 855, a la muerte de Lotario I, sus hijos se reparten su reino y el Norte recae en Lotario II. Su reino sería designado bajo el nombre latino de Lotharii Regnum que, a la postre, se deformaría en Lotaringia. A la muerte de aquél (869), la Lotaringia es nuevamente dividida por sus dos tíos con el Tratado de Mersen, pero Luis el Joven procedería a la reunificación de las dos partes mediante el Tratado de Ribemont.

-a partir de 901, Lotaringia es confiada a duques, pero la importancia de este ducado, que se erige en frontera frente al reino de Francia, así como las frecuentes revueltas de los duques de Lotaringia, llevarían a Brunon de Colonia y a su hermano el emperador Otto I a dividir la Lotaringia en dos:

-la Baja-Lotaringia, correspondiente globalmente al actual Benelux.

-la Alta-Lotaringia, que se convertiría en el ducado de Lorena.

Mapa de la Alta y Baja Lotaringia en el año 1000.

El ducado de Lorena nació de una partición de la Lotaringia en 959, operada por el duque Brunon de Colonia, quien confió la Alta-Lotaringia al vice-duque Federico, conde de Bar. Éste se convirtió en el año 977 en el 1er duque de la Alta-Lotaringia, y el cargo fue transmitido a sus descendientes hasta Federico III, muerto en 1033. El ducado fue entonces confiado a un primo, Gothelon I, quien ya era duque de la Baja-Lotaringia. A su muerte en 1044, su hijo Godofredo II fue nombrado duque de Alta-Lotaringia pero no de la Baja-Lotaringia. Molesto, se rebeló, fue vencido y el ducado le fue confiscado para ser entregado en 1047 al duque Adalberto de Alsacia.

Thierry I "el Valiente", Duque de Lorena (1071-1115); dibujo de su estátua yaciente en el claustro de Châtenoy, según Dom Calmet. Era el hijo y sucesor de Gerardo de Alsacia.

Los diferentes conflictos que sacudieron el ducado durante ese periodo, hicieron que algunos señores de Lorena se rebelasen y pasasen a ser más o menos independientes:

-los tres obispados de Metz, Toul y Verdun.

-el condado de Bar, dirigido por los descendientes de Federico III por línea femenina y que reivindicarían el ducado.

-el condado de Vaudémont, atribuido a un segundón de la Casa de Alsacia.

-los condados de Salm, de Blieskastel, de Zweibrücken, de Sarrebrück y de Sarrewerden.

En el curso de los años, dicho ducado acabaría transformándose en el ducado de Lorena, auténtico Estado tapón entre el Sacro Santo Imperio Romano Germánico y el Reino de Francia. Los duques soberanos de Lorena se sucedieron de forma ininterrumpida hasta 1766, fecha en que revirtió a la Corona de Francia, al morir su último titular que era suegro del rey Luis XV de Francia.

Las dinastías

La primera dinastía que reinó sobre el ducado de la Alta-Lotaringia fue la Casa de Bar, que reinó de 978 hasta 1033.

La segunda fue la Casa de Verdun, de 1033 a 1047.

La tercera fue la Casa de Alsacia, conformándose el moderno ducado de Lorena, y que reinó de 1047 a 1431.

Tras más de 300 años, ésta es reemplazada por la Casa Capetiana de Anjou, que reina de 1431 a 1473.

La quinta dinastía es encarnada por la Casa de Vaudémont, que reinaría de 1473 hasta 1737. En 1737, el último duque reinante de dicha dinastía, Francisco III Esteban de Lorena (1709-1765), abdica la corona en favor del suegro del rey Luis XV de Francia tras contraer matrimonio en 1736 con la archiduquesa heredera María-Teresa I de Austria (1717-1780), heredera del emperador Carlos VI, rey de Hungría y de Bohemia, y a cambio del gran-ducado de Toscana y del ducado de Teschen. A la postre, sería elegido emperador romano germánico (1745), fundando la dinastía imperial de Habsburgo-Lorena.

La sexta y última dinastía estuvo encarnada por el último representante de la Casa Leszczýnski, el destronado rey de Polonia Estanislao I (1677-1766), padre de María Leszczýnska, reina consorte de Francia (1725-1768), que gobernaría el ducado de 1737 a 1766. A su muerte, el ducado de Lorena pasó naturalmente a su hija, entrando a formar parte de las posesiones de la Monarquía Francesa.

Puntualizaciones

En el siglo XVI, el duque Enrique recibió el ordinal de Enrique II por referencia a Enrique I de Baviera, duque de Lotaringia en 940.

Los duques de Lorena, en el s. XVI, y sus primos los duques de Guisa esgrimieron sus pretensiones al trono de Francia, basándose en el hecho de que Gerardo I de Alsacia había casado con una bisnieta de Carlos, duque de Baja-Lotaringia, el desafortunado competidor de Hugo I Capeto. Pese a que este príncipe carolingio nunca fue duque de la Alta-Lotaringia, fue considerado como Carlos I de Lorena, modificando la numeración de los "Carlos".

Se indicó erróneamente que Godofredo de Bouillon había sido duque de la Alta-Lotaringia cuando en realidad, lo había sido de la Baja-Lotaringia. Genealogías erróneas pretenden que los duques de Lorena descienden de Guillermo de Lorena, hijo de Balduino I (rey de Jerusalén), uno de los hermanos de Godofredo. Lo cierto es que este Guillermo de Lorena jamás existió.

Ferry II, Duque de Lorena (ob.1213)

Se ignora la fecha exacta de su nacimiento, lo que sí se sabe es cuando murió: el 10 de octubre de 1213; fue Duque de Lorena de 1205 a 1213. Era hijo de Ferry I, señor de Bitche, y de Ludmilla de Polonia.

Lorena había sido repartida mediante el Tratado de Ribemont, en 1179, entre su tío el duque Simón II de Lorena y su padre Ferry I, señor de Bitche. En 1205, Simón II abdica la corona designándole sucesor suyo; al año siguiente, es su padre quien fallece, permitiéndole reunificar el ducado. Su matrimonio en 1188 con Inés de Bar resulta muy ventajoso, ya que en su dote le aporta las tierras de Amance, de Longwy y de Stenay. Sin embargo, al entrar en lucha contra su suegro y siendo, para colmo, vencido en 1208, tuvo que devolverle todas esas ciudades para recuperar su libertad tras 7 meses de cautividad.

En 1197, había sostenido la candidatura del rey de los Romanos, Felipe de Suabia, pero a la muerte de este último en 1208, tomó partido por Otto IV de Brünswick y, tras la excomunión de éste (1211), se alía al futuro emperador Federico II de Hohenstaufen.

De Inés de Bar (+ 19-VI-1226), hija de Thiébaud I, conde de Bar, y de Laurette de Looz, tuvo a:

-Thiébaud I (+1220), Duque de Lorena en 1213

-Matías II (+1251), Duque de Lorena en 1220

-Jaime (+1260), obispo de Metz

-Renaud (+1274), señor de Bitche

-Laurette, casada con Simón III, conde de Saarbrück

-Alix, casada con:

1º)-Werner, conde de Kirburg

2º)-Gauthier, señor de Vignory

NOTA IMPORTANTE:

El nombre de Ferry corresponde, en realidad, a un diminutivo del nombre de pila de Federico, un hecho que provocó no pocos desacuerdos entre los historiadores al intentar atribuir a Ferry II de Lorena el ordinal exacto, teniendo en cuenta que en la dinastía de Alsacia (a la cual pertenecía) ya se contaban con tres duques Federicos, de entre los cuales Federico II no lo fue a título personal al ser asociado a su padre pero falleciendo antes que él. Finalmente, el mayor número de historiadores concuerdan en otorgarle a Ferry el ordinal de Ferry II en calidad de duque reinante y debidamente proclamado. Se ha de saber, sin embargo, que los ordinales de reyes, emperadores y duques soberanos son fruto de una noción contemporánea que no tenía vigencia en la Edad Media.

Thiébaud I, Duque de Lorena (1191-1220)

Nació hacia el año 1191 y murió en 1220; fue Duque de Lorena de 1213 a 1220. Era el hijo primogénito del duque Ferry II de Lorena y de Inés de Bar.

Thiébaud I sucede a su padre y conserva las mismas directrices políticas establecidas por éste, notablemente la alianza con el emperador Otto IV de Brünswick contra Federico II de Hohenstaufen. Otto IV atacaría el reino de Francia pero sufriría una desastrosa derrota en la batalla de Bouvines, el 4 de julio de 1214. Thiébaud I de Lorena, que había participado en el bando imperial, es uno de los prisioneros de guerra pero es rápidamente liberado.

En 1216, respalda a Erard de Brienne en su querella sucesoria que le opone a Thibaut IV, conde de Champaña, el cual es a su vez sostenido por el rey Felipe II Augusto de Francia, el emperador Federico II y el conde Enrique II de Bar. El emperador, considerando una felonía que su vasallo el duque de Lorena sostenga a un candidato opuesto al suyo, ocupa la ciudad de Rosheim que anteriormente había dado a su padre el duque Ferry II. Por toda respuesta, el duque retoma la ciudad en 1218 y hace una incursión incendiaria por el norte de Alsacia. El contra-ataque de Federico II no se hace esperar demasiado: invade Lorena, toma e incendia la ciudad de Nancy, y asedia y toma el castillo de Amance dónde se había refugiado Thiébaud I. Caído prisionero, es forzado a retirar su apoyo a Erard de Brienne y debe reconocerse como vasallo del conde de Champaña por un puñado de señoríos antes de obtener su libertad.

Nunca repuesto de su catastrófico y humillante fracaso, muere de vergüenza el 17 de febrero de 1220.

Casi dos décadas antes, había casado ventajosamente con Gertrudis de Dasbourg (en 1206), hija única y heredera de Alberto II, conde de Dasbourg y de Metz, y de Gertrudis de Baden. Pero nunca tuvieron descendencia. A su muerte, la corona ducal recayó en su hermano menor, Matías II de Lorena, y su viuda contrajo un segundo matrimonio dando su mano al conde Thibaut IV de Champaña, quien la repudiaría años más tarde.

Matías II, Duque de Lorena (1193-1251)

Nacido hacia 1193 y muerto en 1251; fue Duque de Lorena de 1220 a 1251. Era hijo del duque Ferry II de Lorena y de Inés de Bar.

En 1220, sucede en el trono a su hermano mayor el duque Thiébaud I de Lorena, y constituye con la ciudad de Nancy un dominio para su cuñada viuda Gertrudis de Dasbourg, quien se casa nuevamente con el conde Thibaut IV de Champaña. Debe, además, reconocerse como vasallo de este último por la ciudad de Neufchâteau. Lo cierto es que el conde de Champaña esperaba hacerse con el condado de Metz, pero fracasó y no tardó en repudiar a Gertrudis. Al no conseguir tener hijos en su tercer matrimonio, Nancy volvería a integrarse al ducado a su muerte, acaecida en 1225.

Matías II colaboraría con el emperador Federico II de Hohenstaufen, y le sigue en la VIª Cruzada, y luego en Italia en 1235.

Sin embargo, Matías II tuvo que hacer frente a ciertos señores feudales de Lorena que se habían alzado en armas, como el conde de Lunéville que iba siendo discretamente alentado por el conde de Bar. Una victoria de Matías II, seguido de un intercambio de feudos, permitieron el revertimiento del condado de Lunéville a la corona de Lorena.

En los años de 1320, Enrique II de Bar, ayudado por Hugo II de Vaudémont y por el obispo de Toul, arrasan el ducado y se anexiona algunos castillos. Muerto el conde Enrique II de Bar en 1240, Matías II intentaría recuperar los castillos perdidos que estaban ocupados por Thiébaut II de Bar, hijo del difunto. Pese a todo, la paz es firmada en 1245 y el problema persistiría durante decenios. El mismo año, el emperador Federico II es excomulgado y Matías II de Lorena toma prudencialmente sus distancias antes de convertirse en partidario del papa Inocencio IV (1247). Moriría años después, en 1251, después de haber negociado exitosamente el matrimonio de su heredero con la hija del conde de Champaña.

En 1225, Matías II se había casado con Catalina de Limburgo (+1255), hija de Waleran IV, conde de Limburgo y de Luxemburgo, y de la condesa Ermesinda de Luxemburgo. De dicha unión nacerían 5 hijos:

-Ferry III de Lorena (1240-1302), Duque de Lorena en 1251

-Laura de Lorena, casada con:

1º)-Juan de Dampierre, vizconde de Troyes (+1258)

2º)-Guillermo de Vergy, sr. de Mirebeau y d'Autrey

-Isabel de Lorena (+1266), casada con:

1º)-Guillermo de Vienne (+1255)

2º)-Juan de Châlon (1243-1309), conde de Auxerre posteriormente al contraer matrimonio con Alix de Borgoña

-Catalina de Lorena, casada con Richard de Montfaucon (+1279), hijo de Thierry III, conde de Montbéliard

-Adelina de Lorena (+1278), casada con Luis de Saboya, barón de Vaud (+1302)

Ferry III, Duque de Lorena (1240-1303)

Ferry III de Lorena (o Federico III), nació en 1240 y murió el 31 de diciembre de 1303; fue Duque de Lorena de 1251 a 1303. Era hijo del duque Matías II de Lorena y de la condesa Catalina de Limburgo.

Tan solo tenía 13 años cuando su padre falleció, y la regencia fue desempeñada por su madre hasta que fue declarado mayor de edad años más tarde. En 1255, contrae matrimonio con una princesa champañesa: Margarita de Champaña, Infanta de Navarra. Dicha unión marcaría el principio de la influencia francesa en Lorena, ya que, para colmo, la sobrina de Margarita, Juana, casaría en 1284 con el futuro rey de Francia, Felipe IV "el Hermoso". Esta nueva influencia haría contrapeso a la influencia germánica, en una época en que el Santo Imperio entra en crisis, permitiendo al ducado de Lorena convertirse en un Estado independiente. Siglos más tarde, dicha independencia acabaría por terminar en 1766, fecha en que su último soberano fallece y el ducado revierte a la corona francesa.

Durante su reinado, combatió a menudo a los obispos de Metz, con los que entró en conflicto repetidas veces y hasta el punto de verse excomulgado por el papa Clemente IV, y su Estado condenado a la privación de los bienes espirituales: oficios divinos, sepulturas cristianas en tierra consagrada y los sacramentos fueron retirados para todos los súbditos del duque excomulgado. Las draconianas medidas papales sirvieron para dar un término a sus campañas bélicas.

En 1257, los Electores del Sacro Santo Imperio se reunieron en dieta en la ciudad alemana de Frankfurt, con el objetivo de elegir al sucesor de Guillermo de Holanda en el trono imperial. Pero no consiguieron ponerse de acuerdo y los votos se dividieron entre los dos candidatos que se disputaban la corona de Carlomagno: Alfonso X de Castilla y Ricardo de Cornualles. El duque Ferry III de Lorena se mostró partidario del rey Alfonso X de Castilla. Tras escasos e inciertos combates entre los dos partidos rivales, el problema imperial quedó zanjado con la muerte de los dos pretendientes y salió elegido el conde Rodolfo I de Habsburgo en 1273, con el título de Rey de los Romanos. Irónicamente, Rodolfo I de Habsburgo falleció el mismo año.

De su unión con Margarita de Champaña, en 1255, hija de Thibaut I, rey de Navarra y conde de Champaña, y de Margarita de Borbón, nacieron:

-Thiébaud II de Lorena (1263-1312), Duque de Lorena en 1303

-Matías de Lorena (+1282), señor de Beauregard

-Federico de Lorena (+1299), obispo de Orléans 1297-1299

-Federico de Lorena (+ c.1320), señor de Plombières, de Romont y de Brémoncourt

-Gerardo de Lorena, citado en 1317

-Isabel de Lorena (+1335), casada con:

1º)-Luis III, duque de Baja-Baviera

2º)-Henri, barón de Sully

3º)-Enrique III, conde de Vaudémont (+1348)

-Catalina de Lorena, dama de Romont, casada en 1290 con Conrad III, conde de Friburgo (+1350)

-Inés de Lorena, casada con Juan II, señor de Harcourt (+1302)

Thiébaud II, Duque de Lorena (1263-1312)

Thiébaud II de Lorena (o Teobaldo en castellano), nació en 1263 y murió el 13 de mayo de 1312; fue Duque de Lorena de 1303 a 1312. Era hijo del duque Ferry III de Lorena y de Margarita de Champaña.

En 1298, fue uno de los combatientes en Espira contra el emperador Adolfo I de Nassau, batalla en la cual el emperador encontraría la muerte. Su sucesor en el trono imperial sería Alberto I de Austria.

En 1302, Thiébaud II de Lorena combatiría por cuenta del rey de Francia en Courtrai y contra los Flamencos, luego en Mons-en-Pévèle en 1304. Seguidamente, sería encargado junto a Juan II, duque de Brabante, y a Amadeo V, conde de Saboya, de negociar la paz con los Flamencos. Acompañaría al rey Felipe IV "el Hermoso" de Francia a Lyon para asistir a la coronación del papa Clemente V, en 1305.

Poco después, el nuevo pontífice decide levantar un nuevo impuesto, el diezmo, sobre los beneficios eclesiásticos y encarga al duque de Lorena de percibirlo en su nombre en todo el territorio de Lorena; pero Renaud de Bar, obispo de Metz, se opone radicalmente a esta nueva medida y estalla la guerra que, a la larga, tomaría un giro favorable al duque de Lorena.

En 1278, Thiébaud II de Lorena contrajo matrimonio con Isabel, dama de Rumigny (1263-1326), hija y heredera de Hugues, señor de Rumigny, y de Philippine de Oulche, naciendo los siguientes hijos:

-Ferry IV de Lorena (1282-1329), Duque de Lorena en 1312

-Matías de Lorena (+ c.1330), señor de Darney, de Boves, de Blainville y de Florennes

-Hugo de Lorena, señor de Rumigny, de Martigny y de Aubenton

-María de Lorena, casada en 1324 con Guy de Châtillon, señor de La Fère-en-Tardenois (+1362)

-Margarita de Lorena (+1348), casada con Guy de Dampierre, conde de Zelanda (+1311)

-Isabel de Lorena (+1353), casada con Everardo de Bar, señor de Pierrepont (+1337)

-Filipina de Lorena, monja

Ferry IV, Duque de Lorena (1282-1328)

Ferry IV (o Federico IV) de Lorena, apodado "el Luchador", nació en Gondreville el 15 de abril de 1282 y murió en París el 23 de agosto de 1328; fue Duque de Lorena de 1312 a 1328. Era hijo del duque Thiébaud II de Lorena (Teobaldo II) y de Isabel de Rumigny.

El 18 de octubre de 1314, en la Dieta de Frankfurt, los príncipes-electores del Sacro Santo Imperio Romano Germánico no consiguieron ponerse de acuerdo para elegir a un emperador que sucediese a Enrique VII de Luxemburgo, y los votos se repartieron entre dos pretendientes: Luis IV de Baviera y Federico de Austria. Alemania del Sur se convirtió en el campo de batalla entre los dos rivales y Ferry IV de Lorena tomó partido por el Habsburgo que, a la sazón, era su cuñado. Ambos fueron vencidos en Mühldorf, el 28 de septiembre de 1322 y hechos prisioneros. La mediación de Carlos IV "el Hermoso" de Francia le permitió ser prontamente liberado, pero a cambio de la promesa de no intervenir nuevamente en los asuntos del Imperio.

En 1324, participa en una expedición en Guyenne contra el rey de Inglaterra, dirigida por el duque Carlos de Valois. En 1328, a la muerte del rey Carlos IV, se alía al duque de Valois que es proclamado y coronado rey de Francia bajo el nombre de Felipe VI; y para terminar, combate en la batalla de Cassel, en cuya gesta encontraría la muerte.

Su matrimonio con Isabel de Austria (1285-1352), hija de Alberto I de Austria, emperador romano germánico, y de Elisabeth de Görtz, fue celebrado en 1304; de dicha unión nacerían los siguientes:

-Raúl I de Lorena (1320-1346), Duque de Lorena en 1328

-Margarita de Lorena, casada con:

1º)-Juan de Châlon, señor de Auberive (+1350)

2º)-Conrad, conde de Friburgo

3º)-Ulrich, señor de Rappolstein (+1377)

RAUL I DE LORENA, 1320-1346

Raúl I, Duque de Lorena (1320-1346)

Raúl I de Lorena, apodado "el Valiente", nació en 1320 y murió en 1346; fue Duque de Lorena de 1328 a 1346. Era hijo del duque Ferry IV de Lorena y de la duquesa Elisabeth de Austria.

Tiene tan solo 9 años de edad cuando su padre fallece, y su madre asume la regencia del ducado hasta 1334.

En 1337, el conde Enrique IV de Bar seguía rehusando prestarle pleitesía por algunos de sus señoríos y, en respuesta, Raúl arrasó con sus tropas los alrededores de Pont-à-Mousson. En represalia, Enrique IV de Bar arrasó con las suyas el oeste de Lorena, y Raúl respondió de inmediato atacando el condado de Bar. Dada que la situación se asemejaba a una pescadilla que se muerde la cola, fue necesaria la intervención del rey Felipe VI de Francia para que terminase la guerra entre los dos vecinos.

El segundo matrimonio de Raúl I de Lorena había operado un reacercamiento con Francia, y Raúl intervino al lado del rey galo para enfrentarse al rey Eduardo III de Inglaterra, y envió sus tropas para ayudar a Felipe a romper el asedio de Tournai.

Aprovechando una tregua entre los dos reinos, ayudó al rey Alfonso XI de Castilla en su combate contra el reino musulmán de Granada, y se ilustró particularmente en la batalla de Gibraltar el 3 de noviembre de 1340.

De regreso a Francia, ayudó a su suegro Carlos de Blois en la Guerra de Sucesión de Bretaña. Cae mortalmente herido en la batalla de Crécy, el 25 de agosto de 1346.

De su primer matrimonio con Aliénor de Bar (+1332), hija de Eduardo I, conde de Bar, y de María de Borgoña, no tuvo descendencia. Viudo, contrae segundas nupcias con María de Châtillon (1323-1380), hija de Guy I de Châtillon, conde de Blois y de Chartres, y de la princesa Margarita de Valois, hermana del rey Felipe VI de Francia, de la cual sí tuvo descendencia:

-dos gemelas fallecidas en la cuna (1343)

-Juan I de Lorena (1346-1390), Duque de Lorena en 1346

JUAN I DE LORENA, 1346-1390

Juan I, Duque de Lorena (1346-1390)

Juan I de Lorena nació en 1346 y falleció en París el 23 de septiembre de 1390; fue Duque de Lorena de 1346 a 1390. Era hijo del duque Raúl I de Lorena y de María de Châtillon.

Seis meses después de su venida al mundo, su padre Raúl I cayó muerto en la batalla de Crécy, y la regencia del ducado fue asumida por su madre y por el conde Eberardo III de Württemberg.

En diciembre de 1353, durante una visita del emperador Carlos IV de Luxemburgo, Juan I de Lorena le rinde homenaje por el ducado y éste le nombra teniente-general del Imperio en el país de Mosela.

Juan I participaría al lado de los Caballeros Teutónicos en las cruzadas contra los Lituanos en 1356, y nuevamente en 1365. Ayudó también al rey de Francia combatiendo en la batalla de Poitiers el 19 de septiembre de 1356, y ayudó al Delfín Carlos a reprimir la revuelta de los Parisinos, asistiendo posteriormente a su coronación en Reims, el 19 de mayo de 1364. Marchó a Bretaña para acudir en ayuda de su tío Carlos de Blois y combatir al conde de Montfort, pero la guerra se terminó con la batalla de Auray (29-IX-1364): Carlos de Blois fue muerto y Juan I de Lorena y Bertrand du Guesclin cayeron prisioneros. En los años siguientes, acudió en ayuda del rey Carlos V, y de su hijo Carlos VI para reconquistar las provincias perdidas por el tratado de Brétigny.

Carlos V "el Sabio", Rey de Francia (1338-1380).

Al final de su reinado, tomó sus distancias con la corte gala por la razón de que tuvo que luchar contra las grandes compañías mercenarias que se libraban al pillaje en sus Estados, y por otro lado porque los oficiales reales de Francia, al arreglar los litigios existentes entre el duque y la nobleza lorenesa, intentaron reforzar la influencia del rey de Francia, lo que llevaría a Juan I a acercarse a Felipe II "el Atrevido", duque de Borgoña.

Felipe II "el Atrevido", Duque de Borgoña (1342-1404).

Moriría en París, en septiembre de 1390, dónde se encontraba para defender su causa ante el Parlamento parisiense, tras ser acusado por los habitantes de Neufchâteau de abuso de poder.

En 1361, contrajo matrimonio con la condesa Sofía de Württemberg (1343-1369), hija de Eberardo III, conde de Württemberg, y de Elisabeth von Henneberg. Tuvieron por hijos a los siguientes:

-Carlos II de Lorena (1364-1431), Duque de Lorena en 1390

-Ferry I de Lorena (1371-1415), conde de Vaudémont

-Isabel de Lorena, casada en 1381 con Enguerrand VII, señor de Coucy (+1397)

CARLOS II DE LORENA, 1364-1431 & ISABEL DE LORENA, 1400-1453

Carlos II, Duque de Lorena (1364-1431)

Carlos II de Lorena, apodado "el Atrevido", nació en 1364 y murió en Nancy el 21 de enero de 1431; fue Duque de Lorena de 1390 a 1431. Era hijo del duque Juan I de Lorena y de la duquesa Sofía de Württemberg.

En realidad le habría correspondido el ordinal de Carlos I de Lorena pero, un siglo más tarde, los historiógrafos loreneses, queriendo establecer la legitimidad dinástica de los duques de Lorena y de Guisa y enlazarlos así directamente a la dinastía Carolingia (Heristal o Herstal) -que reinó en Lotaringia y en Francia, antes de crear el Sacro Santo Imperio Romano Germánico con Carlomagno o Carlos I de Francia "el Grande"-., incluyendo en la lista cronológica de los duques al príncipe Carolingio Carlos I, duque de Baja-Lotaringia (+991).

Felipe II "el Atrevido", Duque de Borgoña (1342-1404).

En su juventud tuvo una gran amistad con Felipe II "el Atrevido", duque de Borgoña, y habían sido compañeros de armas en numerosas ocasiones. Quizás por ello Carlos II siguió la misma política iniciada por su padre, distanciándose de la corte de Francia para operar un mayor acercamiento con la corte de Borgoña. A esa línea política se sumaba su antipatía hacia el duque Luis de Orléans, quien había apoyado a los habitantes de Neufchâteau al final del reinado del duque Juan I de Lorena, y que sostenía al emperador Wenceslao de Luxemburgo, el cual sería finalmente depuesto y reemplazado por el suegro de Carlos II.

Participó, además, en numerosas expediciones de las Cruzadas:

-en 1391 a Túnez

-en 1396 a Nicópolis, con Juan de Nevers, hijo de Felipe II de Borgoña

-en 1399 en Livonia al lado de los Caballeros Teutónicos.

La Batalla de Nicópolis, en 1396.

En 1400, los príncipes-electores depusieron al emperador Wenceslao y eligen en su lugar a Roberto de Wittelsbach, conde palatino del Rhin y suegro del duque Carlos II de Lorena.

Múltiples incidentes, en 1405-1406, opondrían a los sargentos del duque a los oficiales reales de los feudos franceses enclavados en el ducado lorenés y Luis de Orléans, que había recibido el ducado de Luxemburgo, pretendió crear en su beneficio un principado en la región. Al frente de una coalición formada por los duques de Bar, de Luxemburgo y de Namur, atacó el ducado de Lorena pero fue derrotado en la primavera de 1407, en Corny-sur-Moselle, y una segunda vez en julio del mismo año en Champigneulles. El asesinato del duque de Orléans en París, el 23 de noviembre de 1407, puso un término a esta guerra y Carlos II de Lorena se alió al duque de Borgoña en la guerra civil que les oponía a los condes de Armagnac. Evitó, sin embargo, meterse de lleno en el conflicto franco-británico y no respondió a la llamada del rey de Francia en 1415, aunque su hermano el conde Ferry I de Vaudémont sí lo hizo combatiendo en Azincourt y muriendo en el campo de batalla. El mismo año, la reina Isabeau de Baviera (consorte de Carlos VI de Francia) le nombró Condestable de Francia en lugar del conde Bernardo VII de Armagnac, pero renuncia casi de inmediato a reivindicar este importantísimo cargo.

Retrato de Juan I "Sin Miedo", Duque de Borgoña (1371-1419).

En 1419, Juan "Sin Miedo" de Borgoña es asesinado y Carlos II modifica su política con el fin de adoptar una posición neutral entre Francia y Borgoña. De hecho, Felipe III "el Bueno", duque de Borgoña, unifica los Países-Bajos (que corresponden al actual Benelux), y sus posesiones se componen de dos conjuntos territoriales, separados por el condado de Champaña y por el ducado de Lorena. Esta política de neutralidad y el acercamiento con Carlos VII de Francia, le permitiría hacer frente a la amenaza borgoñona y también, negociar el matrimonio de su heredera, Isabel, con el príncipe Capetiano Renato de Anjou, cuñado de Carlos VII y heredero del duque de Bar.

Pero su sobrino Antonio de Lorena, conde de Vaudémont, no acepta verse alejado de la sucesión ducal y Carlos II deberá combatirle en 1425, sin mucho éxito.

A principios del año 1429, Carlos II, enfermo, consigue hacer venir a Juana de Arco al peregrinaje de Saint-Nicolas-de-Port, pero ésta le reprocha su vida disoluta y le aconseja que aleje de su lado a su amante, Alison du May. Sin seguir sus consejos, el duque le da una tropa para que pueda ir a Chinon, al encuentro del rey de Francia. Muere dos años más tarde.

En 1394, Carlos II desposó a Margarita de Baviera (1376-1434), hija de Roberto de Wittelsbach, conde palatino del Rhin y emperador romano germánico, y de Elisabeth de Hohenzollern. Tuvieron 4 hijos:

-Isabel I de Lorena (1400-1453), Duquesa de Lorena en 1431; casada con Renato I, duque de Anjou, rey de Nápoles y de Sicilia, rey titular de Jerusalén, duque de Bar, conde de Provenza y de Forcalquier, etc.

-Luis de Lorena

-Raúl de Lorena

-Catalina de Lorena (1407-1439), casada con Jacobo I von Zähringen, margrave de Baden (1407-1453)

De su amante Alison du May (asesinada en Nancy en 1431), tuvo los siguientes bastardos:

-Juan, bastardo de Lorena, señor de Darnieulles

-Ferry de Lunéville, bastardo de Lorena (citado en 1425)

-Catalina, bastarda de Lorena (citada en 1425)

-Isabel, bastarda de Lorena y casada a Henri de Lioncourt en 1425

Isabel I, Duquesa de Lorena (1400-1453)

Isabel I de Lorena nació en 1400 y falleció en Angers el 28 de febrero de 1453; fue Duquesa soberana de Lorena de 1431 a 1453, sucediendo en el trono a su padre el duque Carlos II. Era hija de Carlos II, duque de Lorena y de Margarita de Baviera.

Casó el 24 de octubre de 1420 con Renato I de Anjou, duque de Bar y conde de Guisa (1409-1480), más tarde rey de Nápoles, conde de Provenza y de Forcalquier, y duque de Anjou, entre otros títulos. El matrimonio tuvo 9 hijos, de entre los cuales Juan II de Anjou, duque de Calabria y futuro duque de Lorena en 1453-1470.

Isabel I de Lorena asumió personalmente el gobierno de sus Estados a lo largo de 22 años (1431-1453). A su muerte, el ducado de Lorena revirtió a su hijo primogénito Juan II.

RENATO I DE LORENA, 1409-1480

Renato I de Anjou, Duque de Lorena (1409-1480)

Este príncipe francés, de la Casa Ducal de Anjou (dinastía Capetiana), nació en 1409 y murió en 1480; fue señor y 1er conde de Guisa en 1417-1425, duque de Bar 1430-1480, duque consorte de Lorena 1431-1453, rey de Nápoles 1435-1442, duque de Anjou 1434-1480, conde de Provenza y de Forcalquier 1434-1480, rey titular de Jerusalén 1435-1480 y de Aragón 1466-1480. La posteridad le recuerda como "el buen rey Renato" o como Renato de Anjou o de Sicilia.

A la muerte de su padre, en 1417, recibe la tierra de Guisa erigida en condado por su cuñado el rey Carlos VII de Francia. Los príncipes de la Casa de Anjou son partidarios del Delfín (futuro rey Carlos VII) y el duque de Bedford, regente en nombre del rey de Inglaterra Enrique VI, confisca sus posesiones al norte del Loira y atribuye la tierra de Guisa a Juan de Luxemburgo en 1425.

El segundo hijo de Luis II de Anjou, rey de Nápoles, y de Yolanda de Aragón, se convierte en duque consorte de Lorena en 1431 al haber contraído con anterioridad (1420) matrimonio con la gran heredera del duque Carlos II de Lorena: Isabel, Duquesa soberana de Lorena. En el momento previo a su enlace, el duque Luis de Bar le había cedido su ducado.

Retrato del Duque Luis II de Anjou, Rey de Nápoles (1377-1417); padre de Renato I, Duque de Lorena y de Bar.

El ducado de Lorena, heredado de su suegro, le fue discutido por el conde Antonio de Vaudémont, respaldado por el partido borgoñón y que le derrotó en 1431. Renato I "el Bueno" fue hecho prisionero por Felipe III "el Bueno", duque de Borgoña, quien lo liberó a cambio de sus dos hijos Juan y Luis, a los que retuvo como rehenes a modo de garantía. Apoyado por el emperador Segismundo I de Luxemburgo en sus pretensiones sobre el ducado de Lorena, Renato I fue nuevamente aprisionado por Felipe III de Borgoña, y posteriormente liberado a cambio de un importante rescate.

Retrato del Duque Felipe III "el Bueno" de Borgoña (1396-1467), Conde de Flandes.

Por testamento de la reina Juana II de Nápoles, en 1435, Renato I de Anjou hereda la corona napolitana, pero debe batirse contra el rey Alfonso V de Aragón de 1438 a 1442 para defender sus derechos a la sucesión italiana. Pero la empresa se revela nada exitosa. De regreso a Francia en 1442, tan solo guarda de su herencia napolitana el título de rey de Jerusalén y de Sicilia.

A la muerte de su esposa la duquesa Isabel I de Lorena, en 1453, Renato I de Anjou transmite la corona ducal a su hijo Juan II, duque de Calabria, y contrae nuevas nupcias con Juana de Laval en 1454.

Retratos de Renato I de Anjou y de su segunda esposa, Juana de Laval, Duques de Lorena, que forman parte de un tríptico pintado por Nicolas Froment.

En el curso de la Guerra de los Cien Años, Renato I sostuvo los derechos sucesorios del rey Carlos VII al trono galo frente al usurpador inglés Enrique VI.

En sus cortes de Aix-en-Provence y de Angers, entretuvo una corte literaria floreciente y brillante, rodeándose de sabios y poetas, y no desdeñó él mismo en escribir varias obras propias como su "Tratado de la forma y de cómo se hacen los torneos", "el Libro del Corazón", etc.

Fue un notable protector, en Aviñón, del pintor Nicolas Froment y mandó la ejecución del "Misterio de los Actos de los Apóstoles" a Simon Greban, canónigo de Le Mans.

Renato I fallecería en 1480. El ducado de Bar pasaría a su hija Yolanda, entonces duquesa de Lorena desde 1473, y los condados de Provenza y de Forcalquier pasarían a su sobrino Carlos de Anjou, entonces conde du Maine desde 1473, mientras que el ducado de Anjou es secuestrado por el rey Luis XI de Francia.

De Isabel I de Lorena, su primera esposa, tuvo 9 hijos:

-Isabel de Anjou

-Juan II de Anjou (1425-1470), Duque de Lorena

-Luis de Anjou (1427-1445), marqués de Pont-à-Mousson

-Nicolás de Anjou (1428-1430)

-Yolanda de Anjou (1428-1483), casada con Ferry II de Lorena, conde de Vaudémont

-Margarita de Anjou (1429-1482), casada con Enrique VI, rey de Inglaterra

-Carlos de Anjou (1431-1432)

-Luisa de Anjou (1436-1438)

-Ana de Anjou (1437-1450)

Notas:

1466-1472_Renato I de Anjou recibió, en ofrecimiento de La Generalitat Catalana, la corona de los Condes de Barcelona (1466), durante el enfrentamiento de los catalanes con el rey Juan II de Aragón y de Navarra, y la aceptó mandando a su hijo Juan de Lorena y a su nieto, Juan de Calabria como sus lugartenientes con ejércitos para luchar contra el monarca navarro-aragonés.

Escudo de armas de Renato I de Anjou, Duque de Lorena y de Bar (1420); cuartelado de Anjou (1-4) y de Bar (2-3), en escusón el blasón de Lorena.

_Renato I fue cuñado del rey Carlos VII de Francia, al estar éste desposado con su hermana María de Anjou. Por otro lado, se convirtió en el suegro del rey Enrique VI de Inglaterra, cuando éste contrajo matrimonio con su hija Margarita de Anjou-Lorena.

_Por herencias, matrimonio, sucesiones y reivindicaciones dinásticas, Renato I fue duque de Anjou (tras la muerte de su hermano mayor) y conde de Provenza entre 1434 y 1480; conde de Piamonte, duque de Bar entre 1430 y 1480; duque de Lorena -asociado a su mujer Isabel I- entre 1431 y 1453; rey de Nápoles entre 1438 y 1442, y luego tan solo a título reivindicativo hasta su muerte; rey titular de Jerusalén (1438) y titular también de Aragón (1466) incluyendo los reinos de Sicilia, de Mallorca y de Córcega, así como conde de Barcelona entre 1466 y 1472, entre otros numerosos títulos.

Armas del Rey-Duque Renato I de Anjou en 1453, de cinco cuarteles; (1) de Hungría (2) de Nápoles (3) de Jerusalén (4) de Anjou (5) de Bar y rematado, en escusón, de Aragón y Cataluña (Conde de Barcelona).

_Algunos historiadores fijan su fecha de nacimiento en 1405; sin embargo, generalmente, se sitúa el 16 de enero de 1409 en Angers, capital del ducado de Anjou. Fallecería el 10 de julio de 1480 en la ciudad de Aix-en-Provence.

_Se cree que Renato I fue el Gran Maestre del legendario Priorato de Sion.

Blasonamiento de las armas de Renato I en 1470; cuartelado en aspa: de Nápoles (1), de Hungría (2), de Jerusalén (3), de Bar (4) y de Francia-Anjou en escusón (5) puesto en el abismo.