STEPHANIE DE BEAUHARNAIS GRAN-DUQUESA DE BADEN 1789-1860
Stéphanie de Beauharnais, Gran-Duquesa de Baden (1789-1860); retratada por Gérard.
Nacida en Versailles, Stéphanie de Beauharnais fue la tataranieta de Claude de Beauharnais (1680-1738) y de Renée Hardouineau (1696-1744), quienes casaron en La Rochelle durante el año de 1713. El hijo mayor de ambos, François de Beauharnais, Marqués de La Ferté-Beauharnais (1714-1800), sirvió como gobernador de La Martinica; el hijo menor, Claude de Beauharnais, fue el 1er Conde des Roches-Baritaud (1717-1784).
Claude de Beauharnais, Conde des Roches-Baritaud, casó en 1753 con Marie-Anne Françoise Mouchard (1738-1813), más conocida como Fanny de Beauharnais, en calidad de poeta. El primogénito de éstos fue Claude de Beauharnais, 2º Conde des Roches-Baritaud (1756-1819). En 1783, el segundo conde contrajo matrimonio con Claudia Françoise de Lézay (1767-1791). Tres años más tarde, nacía un hijo, Albéric de Beauharnais (1786-1791) y tres años después, una hija: Stéphanie de Beauharnais (1789-1860).
Viudo el conde en 1791 de su primera esposa y habiendo fallecido su hijo varón el mismo año, contrajo un segundo matrimonio con Suzanne Fortin-Duplessis (1775-1850), del cual nacería una niña llamada Joséphine de Beauharnais, futura Marquesa de Quiqueran-Beaujeu (1803-1870).
Nuestra protagonista, Stéphanie de Beauharnais, era la hija del primo en primer grado del célebre Vizconde Alexandre de Beauharnais, quien casó en 1779 con Marie-Josèphe-Rose Tascher de La Pagerie, alias Joséphine de Beauharnais . El 23 de julio de 1794, el vizconde fue guillotinado, su esposa Joséphine o Josefina, encarcelada junto con su hijo y su hija habidos de su difunto marido. El resto de la historia la conocemos de sobras: liberada tras la ejecución de Robespierre y de los suyos, se convierte en la amante del vizconde Paul de Barras, miembro proeminente del Directorio Francés. A este le sucedería el joven general corso, Napoleón Bonaparte, con quien contraería finalmente matrimonio civil el 9 de marzo de 1796.
Al poco, Napoleón se convirtió en el padrastro y padre adoptivo de los hijos de Josefina, Eugène y Hortense de Beauharnais, primos segundos de Stéphanie de Beauharnais. A medida que Napoleón iba ascendiendo hasta el poder, protegió y promovió a todos los miembros de su familia fuera de sangre o política, tanto los Bonaparte como los Beauharnais.
Napoleón I Bonaparte, Emperador de los Franceses (1769-1821)
El "tío" de Stéphanie de Beauharnais se coronó Emperador de los Franceses el 2 de diciembre de 1804. Convertida en miembro de la Familia Imperial, Stéphanie de Beauharnais pasó a tener sus propias habitaciones en el Palacio de las Tulerías, en París. Obviamente, de una situación económica precaria, pasó a tener un tren de vida digno de una princesa imperial, amén del tratamiento dispensado.
Carlos I Federico, Gran-Duque de Baden (1728-1811)
A consecuencia de la política de alianzas del Emperador con otros príncipes europeos afines, y particularmente para asegurarse una alianza con el Príncipe-Elector y luego Gran-Duque de Baden, Carlos I Federico, concertó el matrimonio de su "sobrina" política Stéphanie de Beauharnais con el nieto mayor del soberano badense: el príncipe Carlos Luis Federico de Baden.
Para darle más lustro a la joven, le concedió el título y tratamiento de "Princesa Francesa", la adoptó formalmente y concedió su mano al Príncipe Carlos Luis Federico de Baden, cuyo enlace se celebró en París el 8 de abril de 1806.
Stéphanie de Beauharnais, Princesa Francesa (1789-1860) Princesa Heredera de Baden al casarse en 1806 con el príncipe heredero Carlos Luis Federico de Baden...
Al poco, la flamante princesa partió camino de su nueva patria. Desgraciadamente, al ser un matrimonio puramente político en el que tanto la contrayente (Stéphanie) como el contrayente (Carlos-Luis) fueron obligados por Napoleón y Carlos I Federico respectivamente, éste tuvo un gélido inicio.
Carlos-Luis de Baden estaba determinado en seguir con su agradable vida de soltero y no le interesaba ni por asomo sentar la cabeza y cumplir con su deber dinástico: procrear herederos para su abuelo. Tanto es así que Carlos-Luis permanecía residiendo en el magnífico Palacio de Karlsruhe, mientras que su flamante consorte se veía relegada en el no menos vasto y lujoso Palacio de Mannheim.
El Palacio de Karlsruhe, residencia oficial de los grandes-duques de Baden desde la 2ª mitad del siglo XVIII, y sede del gobierno y de la corte (Karlsruhe, Baden-Württemberg).
El Palacio de Mannheim o "Residenzschloss", sede en su día de la corte palatina bávara, pasó a ser propiedad de los grandes-duques de Baden y cedida a la gran-duquesa Stéphanie de Beauharnais desde su matrimonio hasta su muerte.
Las intervenciones, tanto de Napoleón como de Carlos I Federico, no parecieron surtir efecto al principio; en señal de buena voluntad, Carlos I Federico les ofreció a ambos compartir el palacio de Schwetzinger, para sus temporadas veraniegas, pero tan solo Stéphanie pareció dispuesta a aceptar.
Palacio de Schwetzingen, cercano a Mannheim,residencia veraniega ofrecida a Stéphanie de Beauharnais y a su marido Carlos-Luis de Baden, por el gran-duque Carlos I Federico de Baden. En este mismo palacio había nacido, en 1756, el que fuera primer rey de Baviera, Maximiliano I José.
Al final, la ya avanzada edad del Gran-Duque y sus achaques, forzaron al nieto a asumir sus responsabilidades, y Carlos-Luis pareció cambiar de actitud al tomar conciencia de los pocos años de vida que le quedaban a su abuelo.
La pareja principesca se reconcilió, al menos en apariencia, y se centró en producir la tan deseada prole para que se asegurase la supervivencia de la dinastía badense en el trono.
Carlos II Luis, Gran-Duque de Baden (1786-1818)
El 10 de junio de 1811, Carlos Luis Federico, Gran-Duque de Baden, sucedía a su abuelo el venerable Carlos I Federico en el trono badense, como Carlos II Luis, debidamente acompañado por su esposa Stéphanie de Beauharnais. El matrimonio tuvo cinco hijos:
-la Princesa Luisa-Amalia Estefanía de Baden (1811-1854), que contraería matrimonio con el Príncipe Gustavo Vasa -hijo del destronado rey Gustavo IV Adolfo de Suecia & de Federica de Baden-.
-Un príncipe S.N. ¿muerto al poco de nacer? (29 de septiembre de 1812).
-la Princesa Josefina Federica Luisa de Baden (1813-1900); casada posteriormente con el Príncipe Carl-Anton von Hohenzollern-Sigmaringen.
-el Príncipe Alejandro de Baden (1-8 de mayo de 1816).
-la Princesa Maria-Amalia Elisabeth Carolina de Baden (1818-1888); casada con William Alexander Anthony Archibald Douglas-Hamilton, 11º Duque de Hamilton.
Entre sus descendientes se cuentan a los Reyes de Rumanía, los actuales Reyes de los Belgas, el actual Gran-Duque de Luxemburgo y los Príncipes de Mónaco.
Stéphanie de Beauharnais había nacido en el seno de la Iglesia Católica mientras que su marido Carlos II Luis pertenecía a la Iglesia Evangélica Alemana (Protestante). El príncipe, ya antes de acceder al trono de su abuelo -ya que su padre el margrave Carlos-Luis de Baden había fallecido en 1801-, había sido negativamente influenciado por su tío Luis, un notorio calavera, que le condujo por senderos nada recomendables de fiestas, jolgorios nocturnos, alcohol y sexo que, a la larga, perjudicarían seriamente su salud. Su conducta de juerguista despreocupado le llevaron a dejar de lado, a lo largo de 6 años, a una joven esposa coqueta, católica e inmadura.
Cuando Napoleón I repudia a Josefina de Beauharnais, la principesca pareja, tras sucesivas intervenciones del gran-duque Carlos-Federico y de Napoleón, se toma más en serio el trabajo de proporcionar continuidad a la dinastía de Baden (la Casa de Zähringen), y nace en 1811 la primera hija: Luisa. Ese mismo año, fallece el gran-duque Carlos-Federico y accede al trono su padre, con el ordinal de Carlos II Luis.

Grandes Armas del Gran-Ducado de Baden (ilustración del heraldista Barón von Ströhl; mediados del siglo XIX).
Al año siguiente, en 1812, nace el tan ansiado heredero varón; pero a los 15 días, el recién nacido muere en extrañas circunstancias. Dieciséis años más tarde, un adolescente aparece en las calles de Nuremberg el 26 de mayo de 1828, con dos cartas en los bolsillos que pretenden identificarle como Kaspar Hauser, recomendándole al cuidado de un oficial de un regimiento de caballería. Se descubre que el misterioso huérfano, que apenas puede hablar con coherencia, ha sido secuestrado a lo largo de 12 años, sin el menor contacto humano, a excepción de un "hombre de negro", su carcelero, que le enseñó a escribir su supuesto nombre y apellido. Europa entera se apasiona de pronto por el huérfano de Nuremberg, al que se tomó en un principio por un retrasado mental, y se baraja casi enseguida que su procedencia es principesca; se llega incluso a considerarle como el desaparecido hijo de los grandes-duques Carlos II Luis y Stéphanie de Baden, que habría sido sustituido en la cuna por un hijo moribundo de una campesina o de un obrero. La instigadora del complot habría sido la propia abuelastra del gran-duque, la condesa von Hochberg, esposa morganática de Carlos-Federico I de Baden, para que la corona acabase siendo entregada a sus propios hijos que conformaban la rama de Baden-Hochberg, considerada morganática y, por tanto, sin derechos a suceder en el trono de Baden.
El enigmático Kaspar Hauser, cuyo asombroso parecido con el gran-duque Carlos II Luis de Baden y la gran-duquesa Stéphanie sembrarían más que dudas razonables entre grandes personalidades europeas como Lord Stanhope y el mismísimo rey Maximiliano I José de Baviera, moriría apuñalado en el parque público de Ansbach en diciembre de 1833.
Lord Philip Henry Stanhope, 4º Lord Stanhope (1781-1853), se interesó muy de cerca al caso de Kaspar Hauser, convencido que era de estirpe noble, aunque su última teoría apuntaba a que procedía seguramente de una gran familia húngara...
En 1813, otra hija nace de la pareja, Josefina. En 1816, es otro varón pero éste fallece a los siete días de nacer. Finalmente, en 1817, una última hija nacida, Maria, causa una gran decepción entre los fieles de la dinastía.
Si la pareja gran-ducal aparece como reconciliada y unida, el joven gran-duque Carlos II Luis no ha podido o sabido sustraerse a su proverbial inclinación por los desbarajustes nocturnos, y su salud se encuentra tan mermada, que los contemporáneos auguran el fin de su casa y el inicio de un conflicto en el curso de la sucesión que podría poner en peligro la integridad del gran-ducado. Es más, el soberano vecino y pariente, el rey Maximiliano I José de Baviera, casado en segundas nupcias con una de las hermanas de Carlos II Luis, reclama oficialmente en su nombre la herencia badense.
Maximiliano I José de Baviera-Zweibrücken (1756-1825), 1er Rey de Baviera de 1806 a 1825. En secreto declaró estar convencido que Kaspar Hauser debía ser, sin duda, el hijo secuestrado y dado por muerto de sus cuñados los grandes-duques de Baden.
Carolina de Baden (1776-1841), Reina de Baviera y segunda esposa del rey Maximiliano I José de Baviera desde 1797. En su nombre, su esposo reclamó la herencia badense en vistas a una predecible extinción de la Casa de Zähringen.
En 1814, con la caída del Imperio Napoleónico, Carlos II Luis de Baden fue permanentemente asediado por su intrigante abuelastra para que repudiase oficialmente a Stéphanie de Beauharnais, y por otros consejeros partidarios de "liquidar" esa alianza que ahora se había convertido en inútil y embarazosa en una Europa hostil a todo lo que recordara a Napoleón.
el Gran-Duque Carlos II Luis de Baden (1786-1818).
Pese a todo, Carlos II Luis rehusó acometer semejante ruptura, manteniéndose fiel a su palabra como había sido fiel a Napoleón, a quien admiraba abiertamente como hombre de Estado y general.
Cuando en 1818 fallece su marido, Stéphanie de Beauharnais, que ha permanecido en su fe católica, se refugia en Mannheim, tierra católica, llevando allí una conducta irreprochable, tanto en el ámbito político como personal, inspirada por una fe profunda, atrayendole el respeto y la simpatía de todas las cortes europeas.
Luis I, Gran-Duque de Baden (1763-1830); tío y sucesor de Carlos II Luis, muerto sin herederos varones, reinó sobre Baden de 1818 a 1830. Al fallecer también sin herederos directos, se extinguía con él la rama primogénita de la Casa de Zähringen, pasando la corona a la rama morganática de Baden-Hochberg, encarnada por Leopoldo I.
El Gran-Duque Carlos II Luis de Baden fallecería el 8 de diciembre de 1818, sucedido en el trono por su tío el gran-duque Luis I (1763-1830); Stéphanie, Gran-Duquesa Viuda de Baden a sus 29 años, permanecería desde entonces soltera hasta su muerte, dedicada por entero al cuidado y educación de sus tres hijas supervivientes. Su residencia de Mannheim se convirtió en el centro de una gran actividad cultural, donde presidía un importante "salón" al que acudía la élite artística y cultural de aquella época.
En 1831, consiguió casar a su primogénita, la princesa Luisa de Baden, con el príncipe Gustavo Vasa, hijo del destronado rey de Suecia Gustavo IV Adolfo y hermano de la princesa Sofía, casada con el Gran-Duque Leopoldo I de Baden. Pero el matrimonio no fue feliz y la pareja se divorció en 1844. La única hija de ambos, la princesa Carola, casaría en 1853 con el rey Alberto I de Sajonia.
Josefina Federica Luisa de Baden, Princesa de Hohenzollern-Sigmaringen (1813-1900); sorda por culpa de una enfermedad juvenil, heredó sin embargo la belleza de su madre...
En 1834, la segunda de sus hijas, Josefina, que padeció una enfermedad que le dejó progresivamente sorda pese a los cuidados de su madre, casaría con el príncipe Carl Anton de Hohenzollern-Sigmaringen, que gobernaría Prusia a lo largo de casi 15 años. Formaron una pareja unida que dió a Europa una reina de Portugal, un rey de Rumanía y la madre del rey de los Belgas, Alberto I.
No pudiendo dar cuerpo a su deseo de casar a su benjamina, María, a uno de los hijos del rey de los Franceses, Luis-Felipe I, lo que le habría definitivamente reconciliado con el régimen francés anti-bonapartista, Stéphanie acabó aceptando la unión morganática de su hija con el 11º Duque de Hamilton, jefe de una prestigiosa y riquísima familia de la alta aristocracia escocesa.
Stéphanie de Beauharnais fallecería en Niza (Francia), a la edad de 71 años, en 1860, 41 años después de su marido.
Curiosamente, el hijo de su prima Hortense de Beauharnais, ex-reina de Holanda, instauraba en 1852 -por medio de un golpe de Estado-, el IIº Imperio Francés autocoronándose como Napoleón III, Emperador de los Franceses.
El Misterio del Huérfano de Nuremberg 
Muchas teorías conectaron a Stéphanie de Beauharnais como madre del célebre Kaspar Hauser, el misterioso huérfano de Nuremberg, que apareció por vez primera en aquella ciudad alemana y que aseguró haber crecido encerrado y aislado en una habitación a oscuras, tras ser aparentemente secuestrado por unos misteriosos captores.
En el año 2002, tras unas pruebas de ADN no concluyentes llevadas a cabo en noviembre de 1996, el Instituto de Medicina Forense de la Universidad de Münster analizó cabellos y células procedentes de los restos y pertenencias del asesinado Kaspar Hauser, y que dieron resultados mucho más concluyentes. Se tomaron seis muestras de ADN de diferentes fuentes: del sombrero de Kaspar Hauser y de sus ropas, de pelos y cabellos, que procedían parcialmente de la colección privada del que fue Presidente en Jefe del Juzgado de Ansbach, el Juez Paul Johann Anselm von Feuerbach (fue el juez que se encargó del caso judicial de Kaspar Hauser en la Corte de Apelaciones de Baviera).
Paul Johann Anselm, Caballero von Feuerbach, Presidente del Tribunal de Ansbache instructor del caso "Kaspar Hauser", coleccionó los efectos personales del huérfano de Nuremberg...
El análisis tomó su tiempo al ser repetidas veces comprobado y confirmado en el laboratorio, con tal de obtener resultados irrefutables. El código genético resultó ser el mismo en las seis muestras conseguidas, y al ser comparadas obtuvieron un 95 % de coincidencia con las muestras de ADN voluntariamente facilitadas por Astrid von Medinger, una descendiente directa de Stéphanie de Beauharnais, Gran-Duquesa de Baden, lo que nos lleva a creer, con pruebas contundentes, que Kaspar Hauser fue realmente el hijo secuestrado de la soberana, y el príncipe heredero de Baden misteriosamente desaparecido.
Kaspar Hauser (1812-1833); retratado por Kreul.
Pese a los extraordinarios y esclarecedores análisis de ADN, que prueban la relación de parentesco entre Stéphanie de Beauharnais y Kaspar Hauser, la Casa de Baden sigue sumida en el silencio en este tema en particular, y prefiere obviamente acallarlo (sigue negándose a facilitar la exhumación del cadáver del hijo muerto de Stéphanie de Beauharnais y de Carlos II Luis de Baden, para hacer comparaciones de ADN con las muestras de Kaspar Hauser), mientras que la gente de a pie del land de Baden-Württemberg, da por sentada y verificada la conexión entre el huérfano de Nuremberg y la Familia Gran-Ducal.
fotografía parcial del Castillo de Pilsach, a 34km. de Nuremberg, de donde se supuso que Kaspar Hauser salió tras más de 12 años de captividad.
En 1924, se descubrió, gracias a las investigaciones, que probablemente Kaspar Hauser fue retenido durante mucho tiempo en una celda del castillo de Pilsach, cerca de Neumarkt-in-der-Oberpfalz, a 34 kms. de Nuremberg. En otro castillo, el de Beuggen, se dió con una diminuta habitación que podría corresponder a la famosa celda de Kaspar Hauser de la que habló, tras abatir una pared falsa. En ella se encontró indicios claros de que alguien estuvo retenido allí, como el dibujo de un caballo en una viga de madera. La relación con el castillo de Beuggen y Kaspar Hauser se debió a un dibujo de éste, representando un escudo de armas que, precisamente, se encuentra esculpido en la puerta principal del castillo en cuestión.

Dibujo realizado por Kaspar Hauser, según sus recuerdos, de unos escudos de armas que coincidían con las esculpidas sobre el portal de entrada del castillo de Beuggen y del castillo de Pilsach (ilustración abajo). 
¿Por qué la Familia Gran-Ducal de Baden se niega a abordar y esclarecer el misterio "Kaspar Hauser"?
La respuesta es bien fácil: al desaparecer misteriosamente el hijo varón de Carlos II Luis y de Stéphanie de Beauharnais, de palacio, el camino era allanado para que el "tío" del gran-duque de Baden, el príncipe Leopoldo, asumiera el papel de presunto heredero del trono, cosa que se produjo en 1830. Se trata, por tanto, de un crimen que benefició dinástica y políticamente al gran-duque Leopoldo I (1790-1852), hijo primogénito de Carlos-Federico de Baden (1728-1811) y de su segunda esposa morganática la Condesa von Hochberg (Luisa Carolina Geyer von Geyersberg, 1768-1820), cuyos hijos fueron legalmente reconocidos en calidad de príncipes y princesas de Baden con tratamiento de Altezas Gran-Ducales, en virtud de la nueva Ley de Sucesión Dinástica promulgada por Carlos II Luis (1817) y reconocida por Baviera y las demás potencias europeas en el Tratado de Frankfurt de 1819.
Varios investigadores culpan, de hecho, como instigadora del rapto del único hijo de Carlos II Luis y de Stéphanie, a la esposa morganática del gran-duque Carlos-Federico, la Condesa von Hochberg, para favorecer a su prole y allanarles el camino hacia el trono.
Se sabe que la real pareja tuvo un hijo varón el 29 de septiembre de 1812, y que, supuestamente, falleció al poco. Otro hijo varón nació en mayo de 1816, llamado Alejandro y hallado muerto a los siete días en su cuna. Se baraja entonces la posibilidad de una sustitución de bebés (el vivo raptado para dejar en su lugar a otro recién fallecido), en el primer nacimiento o en el segundo (?) para hacer pasar por muerto al heredero varón de los grandes-duques de Baden.
Investigaciones posteriores realizadas en los archivos principescos de Baden, del año 1812 (año en que nace el 1er hijo varón de los grandes-duques de Baden), revelaron que Stéphanie de Beauharnais dió a luz el 29 de septiembre a un niño en perfecto estado y salud; pero el niño, inexplicablemente, fallece a los 15 días de nacer, sin que se den explicaciones del cómo, cuando y por qué. Y para echar más misterio sobre el asunto, prohiben tajantemente que la gran-duquesa Stéphanie acceda y vea con sus propios ojos el cadáver de su hijo supuestamente muerto.
La Baronesa Luisa-Carolina Geyer von Geyersberg, Condesa von Hochberg (1768-1820), viuda morganática del Gran-Duque Carlos I Federico de Baden; supuesta autora del rapto del hijo de Stéphanie y de Carlos II Luis de Baden...
Se sabe, por otro lado, que la abuelastra del gran-duque Carlos II Luis, la condesa von Hochberg -viuda morganática del gran-duque Carlos-Federico-, no se lleva nada bien con la gran-duquesa Stéphanie; la condesa intriga casi abiertamente para forzar la mano al gran-duque para que éste asegure el reconocimiento legal, rango y nombre para sus hijos con tratamiento de "altezas gran-ducales", duques de Zähringen y príncipes hereditarios de Baden, con derechos sucesorios al trono badense en el caso de que éste viniera a fallecer sin herederos varones de su esposa francesa.
Stéphanie está persuadida de que, la noche en que su hijo fue dado por muerto, la condesa von Hochberg lo ha secuestrado para sustituirlo por un recién nacido de uno de sus obreros o sirvientes, al que se le ha drogado hasta darle muerte. Ella misma (Stéphanie), en persona y de incógnito, se trasladaría años más tarde a la ciudad de Ansbach para poder ver, sin ser descubierta, a Kaspar Hauser... Volvería convencida de que es su hijo, el hijo que supuestamente "murió" en octubre de 1812 y al que nunca dejaron ver.
Kaspar Hauser nació probablemente a mediados o finales de 1812 (una dudosa carta de su supuesta madre, fija su nacimiento en el mes de abril, día 30), de padres desconocidos, y apareció de la nada deambulando en medio de Nuremberg el 26 de mayo de 1826, tras haber vivido toda su infancia en una celda de 2x1x1,5 metros, y fue muerto el 17 de diciembre de 1833 al recibir una fatal herida (apuñalado) el 14 de diciembre de 1833, por parte de un agresor vestido de negro sin identificar, que escapó y nunca fue encontrado. Era la segunda vez que atentaban contra su vida. Su asesinato pareció entonces confirmar su conexión con la casa soberana de Baden.