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Categoría: Baden

¿QUIEN MATO A KASPAR HAUSER?

Posteado por: retratosdelahistoria el 20 nov En: Misterios Alemania Baden - sin comentarios

¿QUIEN MATÓ A KASPAR HAUSER?

El misterio sigue vivo a los 175 años de la muerte de uno de los personajes más enigmáticos del siglo XIX alemán.

Retrato de Kaspar Hauser (1812-1833), pastel de Kreul.

Hic occultus occulto occisus est, conmemora un pilar octogonal en los jardines del palacio de Ansbach, en Baviera. "Aquí fue asesinado un desconocido de forma desconocida". El paseante desprevenido podrá preguntarse en homenaje de qué desconocido y en recuerdo de qué muerte se levanta semejante artefacto de tres metros de piedra caliza y adornos neogóticos. La fecha que sigue, el 14 de diciembre de 1833, es tan exacta como el resto de la extravagante inscripción. Cuando se cumplen 175 años de que Kaspar Hauser resultara herido de muerte en ese mismo lugar, no se ha resuelto en Alemania el enigma de aquel infeliz que, según creen muchos, fue, desde su mismo nacimiento, víctima de conspiraciones sin cuento que lo mantuvieron en mazmorras durante casi tres lustros y culminaron con aquel asesinato en diciembre. De ser esto cierto, el joven de 21 años apuñalado en los jardines palaciegos de Ansbach era el desposeído primogénito del gran duque Carlos II de Baden, nieto de Napoleón I, sobrino de la zarina de Rusia, primo de emperadores y heredero legítimo del Gran Ducado de Baden. De no serlo, pudo tratarse de un simple farsante o del títere de intereses opuestos a la familia granducal. La cuestión, encarnizada en su tiempo, permanece aún hoy lejos de zanjarse.

El lugar y la fecha en la que aquel hombre sufrió la cuchillada que, tres días más tarde, terminaría con su vida, es una de las pocas certezas que quedan de él. Nadie sabe quién lo mató, ni dónde nació ni quién era. Cinco años antes de su inexplicada muerte, había entrado renqueando en una plaza de Nuremberg un adolescente desastrado, incapaz de articular otra frase que "un jinete tal como mi padre es lo que yo quiero ser". Era el lunes de Pentecostés de 1828. Su capacidad intelectual se asemejaba a la de un niño preescolar. Portaba dos cartas que lo identificaban como Kaspar, nacido de una criada en 1812. Aunque fechadas con 16 años de intervalo y firmadas una por su supuesta madre y la otra por su supuesto tutor durante 12 años, ambas fueron probablemente escritas por el mismo puño. Cuando los policías que lo detuvieron le cedieron una pluma, el muchacho escribió el nombre de Kaspar Hauser.

Retrato del Gran Duque Carlos II Luis de Baden (1786-1818), que reinó entre 1811 y 1818 como sucesor de su abuelo el Gran Duque Carlos I Federico de Baden (1728-1811), fundador del gran ducado badense en 1806, cuyo retrato se encuentra aqui debajo.

Entre 1738 y 1811, el margrave Carlos I Federico gobernó Baden, que él convertiría en un Gran Ducado, con la mano de hierro del absolutista ilustrado. En esos 73 años reunificó los dominios solariegos de los Zähringer, anexionó territorios austriacos y otras regiones colindantes, decuplicó así la población e incorporó a Baden las universidades de Heidelberg y Friburgo. Pues bien, cuando murió su primera esposa en 1783, el casi sexagenario esperó tres años para casarse con su ahijada Luise Caroline Geyer von Geyersberg (1768-1820), una dama de la corte 40 años más joven. Aquella unión morganática dio cinco hijos.

Para cuando el mayor de ellos, Leopoldo, que por nacimiento estaba fuera de la línea sucesoria, ascendió al trono de Baden en 1830, habían muerto en 19 años tres grandes duques y tres príncipes herederos. Agonizante en su lecho de muerte a los 32 años, Carlos II, nieto del longevo Carlos I Federico, aseguró que lo habían envenenado a él y a sus dos hijos varones. Le sucedió su tío Luis I, que también murió con la certeza de estar siendo asesinado. Luise, la madre de Leopoldo, había obtenido una ejecutoria imperial que le daba a ella el condado de Hochberg y ponía a sus hijos en la línea sucesoria después de los Zähringer nacidos de la primera unión de su marido y de los demás parientes directos. En 1830, todos los que se habían interpuesto entre Leopoldo I y el trono de Karlsruhe estaban muertos.

Retrato del Gran Duque Leopoldo I de Baden (1790-1852), que reinó entre 1830 y 1852. Era el hijo primogénito de Carlos I Federico de Baden y de su segunda esposa morganática Luise-Caroline Geyer von Geyersberg, Condesa de Hochberg y del S.S.I.R.G., lo que hacía de él el "tío" del Gran Duque Carlos II Luis y el "medio-hermano" del Gran Duque Luis I, al que sucedió en el trono badense. Afirmaron sus contemporáneos que, marcado y atormentado por las ambiciones e intrigas de su madre, se convirtió en un depresivo que solía ahogar su mala conciencia en alcohol... / Abajo, retrato de la Baronesa Luise-Caroline Geyer von Geyersberg, Condesa de Hochberg y del Sacro Santo Imperio (1768-1820), 2ª mujer morganática del Gran Duque Carlos I Federico de Baden a partir de 1788 y madre de sus otros 5 hijos. Muchos fueron los dedos acusadores que la señalaron como la verdadera instigadora de las desapariciones de Carlos II Luis y de sus hijos habidos con Stéphanie de Beauharnais, para allanar el camino a su hijo Leopoldo hacia el trono de Baden...

Dos años antes, en 1828, los vecinos de Nuremberg acudían a ver al extraño y a alimentarlo como se hace con los monos del zoo. Kaspar sólo ingería pan y agua. Un doctor lo reconoció sin encontrarle más discapacidades que las causadas por los años de encierro. Lo describió como "semisalvaje". La sola palabra excitaba la imaginación de la época. Pronto, las fuerzas vivas de la región consideraron que se había descubierto al buen salvaje de Jean-Jacques Rousseau en medio de Alemania, a un ser que encarnaba "la más alta inocencia de la Naturaleza", según divulgó el alcalde en un escrito oficial. La noticia llegó hasta Paul-Johann-Anselm von Feuerbach, jurista y magistrado, uno de los padres del derecho penal alemán. Lo liberó Feuerbach y lo entregó a la custodia del esotérico Georg Friedrich Daumer.

El suceso se había convertido en una verdadera sensación. Era la comidilla en las cortes alemanas, desde donde se extendió unos meses más tarde la sospecha de que Hauser, el dócil muchacho ajeno a las costumbres y al habla humanas que estaba siendo educado por el profesor Daumer, era en realidad el primer hijo que había dado a luz en 1812 Stéphanie de Beauharnais (1789-1860), la hija adoptiva de Napoleón Bonaparte y la esposa del monarca de la vecina Baden. El último vástago, por tanto, de la milenaria dinastía Zähringer y el heredero del Gran Ducado en la Selva Negra. Alguien a quien su joven abuelastra hizo que cambiaran en la cuna por un niño moribundo para allanar el camino al trono de su propio hijo.

El primer atentado contra Hauser fue un golpe en la cabeza que recibió en 1829 en el sótano de Daumer. El rey de Baviera Luis I ofreció entonces 500 florines a quien resolviera el caso. En Berlín apareció el tratado policial Kaspar Hauser, probablemente un estafador. Mientras, en París se ponían de moda unos albornoces tipo Gaspard Hauser y Paul-Johann-Anselm von Feuerbach escribía a la corte de Karlsruhe sobre su convicción de que Hauser era uno de los suyos. Además, apareció en la vida de Hauser el conde de Stanhope (Philip Henry, 4º Conde Stanhope, 1781-1853), un noble inglés sobre cuya relación con el joven circularon rumores amorosos. Stanhope desapareció como había llegado. A la muerte de Hauser, algunos forenses consideraron posible que se hubiera autolesionado. Luis I tasó en 10.000 florines la recompensa de quien diera con el asesino.

En 1996, el semanario Der Spiegel encargó un estudio genético de la sangre que mancha las ropas de Hauser depositadas en el museo de Ansbach. La conclusión fue determinante: no se corresponde con el ADN de los descendientes de Stéphanie de Beauharnais. Pero ni siquiera una portada a todo color acaba con un mito de 175 años. Los defensores de la hipótesis principesca obtuvieron su satisfacción genética con otro análisis, esta vez de pelo, encargado por el canal de televisión pública ZDF en 2002. Según el forense de Münster Bernd Brinkmann, "no se puede descartar de ningún modo" que Hauser sea descendiente de Beauharnais. La semana pasada, el Frankfurter Allgemeine Zeitung recordaba que es plausible que Hauser fuera de verdad un Zähringer. Si bien no quedan ya cuestiones dinásticas que resolver, los príncipes de Baden se niegan hoy a abrir el panteón donde descansan los despojos del supuesto heredero sin nombre.

Texto de Juan Gómez / 20-XII-2008 / in ELPAIS.com / Cultura / Correcciones & añadidos de Arnau.

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CRONOLOGIA DE LOS GRANDES DUQUES DE BADEN

Posteado por: retratosdelahistoria el 19 nov En: Dinastias Cronologias Alemania Baden - sin comentarios

GRAN DUCADO DE BADEN

Cronología de los reinados de los Grandes Duques de Baden

Dinastía de Zähringen / Casa Electoral y Gran Ducal de Baden / Rama de Baden-Durlach

-Carlos I Federico, 1728-1811, Gran Duque de Baden de 1806 a 1811.

12-VII-1806: el Elector Carlos I Federico de Baden firma el Tratado de París que funda la Confederación del Rhin / El electorado Badense es erigido en gran ducado por el Emperador de los Franceses, Napoleón I, y recibe importantes extensiones territoriales que le confieren un territorio unido; a cambio, Baden se compromete a proveer a Francia un contingente de 8.000 soldados / El Gran Ducado de Baden se declara Estado Soberano e Independiente, con una monarquía constitucional y hereditaria, con sucesión regulada por la Ley Sálica.

-Carlos II, 1786-1818, Gran Duque de Baden de 1811 a 1818.

1815: caída de Napoleón I / Congreso de Viena: las potencias europeas deciden unilateralmente que el gran ducado de Baden pase a formar parte del reino de Baviera si su dinastía legítima se extingue / Baden se une a la Confederación Germánica / 1817: Carlos II promulga la Ordenanza Dinástica o "Hausgezetz" que establece el nuevo orden sucesorio del trono badense a favor de los hijos morganáticos del gran duque Carlos I Federico, refrendada por sus súbditos, por falta de herederos varones de la rama primogénita (Caso Kaspar Hauser) / En virtud de la "Hausgezetz", todos los hijos habidos del matrimonio morganático entre Carlos I Federico y la Condesa de Hochberg, son reconocidos como aptos para la sucesión al trono de Baden y el Estado les reconoce los títulos y tratamientos de príncipes y princesas y altezas granducales de Baden, amén del título de duques y duquesas de Zähringen / 2-VIII-1818, el gran duque Carlos II promulga la Constitución Liberal de 1818, que dota al Estado de un sistema bicameral; la 2ª cámara cuenta con 63 diputados / Baden envía 14 diputados al Reichstag de Berlín y 3 al Consejo Federal.

-Luis I, 1763-1830, Gran Duque de Baden de 1818 a 1830.

25-VII-1819: el Príncipe Leopoldo de Baden, presunto heredero del gran duque Luis I, casa con la princesa Sofía de Suecia (1801-1865), hija del ex-rey Gustavo IV Adolfo de Suecia / 1824: nace el futuro gran duque Luis II de Baden, 3er hijo de Leopoldo y Sofía de Suecia / 1826: nace el príncipe Federico de Baden, 4º hijo de Leopoldo y Sofía, y futuro gran duque Federico I / 30-III-1830: fallece el gran duque Luis I de Baden, último representante de la rama primogénita, y sin herederos supervivientes de su matrimonio con la condesa Katherina Werner von Langenstein / En virtud de la "Hausgezetz" de Carlos II, el duque Leopoldo de Zähringen, conde de Hochberg, hijo morganático de Carlos I Federico, asume la corona con el ordinal de Leopoldo I de Baden.

Dinastía de Zähringen / Casa Condal de Hochberg / Rama de Zähringen-Hochberg

-Leopoldo I, 1790-1852, Duque de Zähringen luego Gran Duque de Baden de 1830 a 1852.

-Luis II, 1824-1858, Gran Duque de Baden de 1852 a 1858 (demente / no gobierna).

1852: Luis II es coronado gran duque de Baden a la muerte de su padre y predecesor Leopoldo I / Luis II es declarado "deficiente mental" por el Consejo de Estado y apartado del gobierno, asumido por su hermano Federico que es declarado regente en su nombre / 1858: fallece Luis II y le sucede en el trono su hermano Federico I.

-Federico I, 1826-1907, Regente de Baden entre 1852-1858, Gran Duque de Baden de 1858 a 1907.

1866: se disuelve la Confederación Germánica / Baden no se adhiere a la Confederación Alemana del Norte / Firma de acuerdos secretos con la nueva confederación tutelada por Prusia / Baden participa en la Guerra Franco-Prusiana de 1870, al lado de Prusia y aporta sus ejércitos / 1871: el gran ducado badense integra el recién proclamado Imperio Alemán.

-Federico II, 1857-1928, Gran Duque de Baden de 1907 a 1918 (abdica).

1914-1918: Iª Guerra Mundial / Baden participa con el resto de los Estados Alemanes en el conflicto contra Francia, Italia, Gran-Bretaña, Rusia y EE.UU. / 11-XI-1918: firma del armisticio entre Alemania y los Aliados / Revueltas en todos los Estados Alemanes / Se proclama la abolición de la monarquía en Baden / 14-XI-1918: proclamación de la República de Baden con Anton Geiss como su 1er presidente 1918-1920 / 22-XI-1918: el gran duque Federico II es presionado para que abdique la corona y deje el poder a los republicanos; consigue permanecer tranquilamente en Baden y evitar una orden de exilio, conservando parte de sus bienes y ostentando el antiguo título de margrave de Baden.

JEFES DE LA CASA GRAN DUCAL DE BADEN

Cronología de los Jefes de la Casa Gran Ducal de Baden desde 1918

-Federico II de Baden, de 1918 a 1928

-Maximiliano "Max" de Baden, de 1928 a 1929

-Berthold de Baden, de 1929 a 1963

-Maximiliano "Max" II de Baden, de 1963 a la actualidad

 

PRESIDENTES DE LA REPÚBLICA DE BADEN 1918-1945

Cronología de los Jefes de Estado Badenses (fuente: Wikipedia)

Anton Geiß (SPD) 1918-1920

Gustav Trunk (Zentrum) 1920-1921

Hermann Hummel (DDP) 1921-1922

Adam Remmele (SPD) 1922-1923

Heinrich Köhler (Zentrum), 1923-1924

Willy Hellpach (DDP) 1924-1925

Gustav Trunk (Zentrum) 1925-1926

Heinrich Köhler (Zentrum) 1926-1927

Gustav Trunk (Zentrum) 1927

Adam Remmele (SPD) 1927-1928

Josef Schmitt (Zentrum) 1928-1930

Josef Wittemann (Zentrum) 1930-1931

Josef Schmitt (Zentrum) 1931-1933

Robert Wagner (NSDAP) 1933

Walter Köhler (NSDAP) 1933-1945

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BADEN: de Margraviato a Gran Ducado

Posteado por: retratosdelahistoria el 17 nov En: Temas Dinastias Genealogia Alemania Baden - sin comentarios

BADEN

DE MARGRAVIATO A GRAN DUCADO

Historia Breve de un Estado Alemán y de su Dinastía

Los feudos que conformaron poco a poco el histórico gran ducado de Baden, formaban parte del ducado de Suabia y se repartían sobre una zona territorial en forma de L, entre el importante río Rhin y el ducado de Württemberg. El fundador de la dinastía local fue Berchtold I, conde de Zähringen, que ostentaba el título de duque de Carintia. Su hermano, Hermann, adquirió el condado de Breisgau (Brisgovia) y su hijo, Hermann I, tomó el título de margrave de Baden, región que había pertenecido a su madre. Puesto que Baden no tenía en realidad nada de territorio fronterizo en aquella época remota, ese título de margrave (marqués) venía probablemente de la marca de Verona, detentada por su abuelo.

Los primeros margraves badenses supieron habilmente ampliar sus dominios al incluír Hochberg hacia el año 1115, y Durlach en 1219. Sin embargo, a finales del siglo XII, una rama menor se apoderó de Hochberg y de Sausenberg, conservándolos hasta 1503. El blasón de Hochberg consistía en un león de gules coronado de oro sobre un campo de plata; el de Sausenberg, un ala de águila de plata sobre un campo de azur, cargado de un creciente de luna de oro de puntas trilobadas. El escudo de oro con banda de gules de la Casa de Zähringen, que pasaría a ser el blasón estatal de Baden, es aún más sencillo y se confunde a menudo con el de los Príncipes de Ligne.

Retrato del Margrave Cristóbal I de Baden (1453-1527), artífice de la primera aunque efímera reunión de los margraviatos en uno bajo su autoridad. Era hijo del margrave Carlos I de Baden-Baden y de la archiduquesa Catalina de Austria, hermana del Emperador Federico III. / Abajo, el blasón del Margrave Cristóbal I de Baden-Baden, con el escusón de la Casa de Zähringen puesto en el abismo.

Cristóbal I reunió los dos margraviatos en 1503, para repartirlos una segunda vez entre sus tres hijos varones. De Bernardo descendería el linaje de Baden-Baden y, de Ernesto, el de Baden-Durlach. El tercero, Felipe de Sponheim, falleció sin hijos que pudieran dar lugar a otra rama. Otros repartos sucedieron en el seno de ambas ramas que, en raras ocasiones, conseguían ponerse de acuerdo tanto en materia religiosa como política; de hecho, los margraves de Baden-Baden permanecieron fieles al catolicismo mientras que sus primos de Baden-Durlach, entusiasmados por la reforma, se hicieron luteranos. Ambas casas tuvieron que acomodarse con el hecho de que sus posesiones estaban separadas las unas de las otras por una multitud de señoríos y feudos episcopales. Como Hochberg, que estaba separado de Sausenberg por tierras que dependían del obispado de Estrasburgo, por el principado de Fürstenberg y por bienes seculares de menor importancia.

Retrato de Carlos III Guillermo, Margrave de Baden-Durlach (1679-1738), fundador de la Orden de La Fidelidad en 1715 y que perduró hasta 1918. / Abajo, retrato del Margrave Carlos IV Federico de Baden-Durlach, nieto y sucesor del anterior a partir de 1738, y que a partir de 1771 reunió bajo su corona los dos Estados en uno solo convirtiéndose en Carlos I Federico de Baden (1728-1811); ascendido a Elector del S.S.I.R.G. en 1803, se convirtió en el 1er Gran Duque de Baden en 1806.

En 1715, el margrave Carlos III Guillermo de Baden-Durlach (jefe del linaje protestante evangelista), fundó la caballeresca Orden de La Fidelidad. En 1771, la definitiva extinción del linaje católico de Baden-Baden dio origen a una natural reunión de los dos margraviatos que andaban separados desde principios del siglo XVI. Carlos IV Federico reinó durante mucho tiempo, buscando por todos los medios extender y enlazar geográficamente sus dominios para formar un solo territorio unido. Sus éxitos fueron finalmente coronados tras su acceso al rango de elector del Sacro Santo Imperio Romano Germánico (1803) y luego al de gran duque por la gracia del emperador Napoleón I (1806).

Retrato de la Princesa Carolina Luisa de Hessen-Darmstadt, Margravina de Baden-Durlach (1723-1783) junto con dos de sus cinco hijos habidos de su matrimonio con Carlos IV Federico de Baden-Durlach. / Abajo, retrato de la Baronesa Luisa Carolina Geyer von Geyersberg, Condesa de Hochberg (1768-1820), segunda esposa morganática del Gran Duque Carlos I Federico de Baden (1728-1811) desde 1788 y madre del futuro Leopoldo I de Baden.

La primera esposa de Carlos IV Federico de Baden-Durlach (convertido en Carlos I Federico de Baden a partir de 1806), la hermosa princesa Carolina de Hessen-Darmstadt (1723-1783), le había dado tres hijos cuya descendencia masculina pareció estar condenada a la extinción. Casado en segundas nupcias (y morganáticamente en 1788) con la joven y ambiciosa baronesa Luisa Carolina Geyer von Geyersberg, a la que convirtió en condesa de Hochberg y que era 40 años más joven que él, tuvo más hijos varones, aunque inicialmente se vieron condenados a no postular por la sucesión granducal.

En el Congreso de Viena de 1815, las potencias decidieron alegremente (sin previa consulta del interesado) que, si los Zähringen venían a extinguirse, el gran ducado badense sería anexionado por el reino de Baviera. Entonces, con un gesto desafiante, el gran duque Carlos II de Baden publicó en 1817 una ordenanza dinástica ( la famosa Hausgezetz), declarando que el conde Leopoldo de Hochberg y sus hermanos, todos hijos del matrimonio morganático de su abuelo, tenían derecho a la sucesión del trono badense y, para asegurarse el apoyo de sus súbditos en este asunto sucesorio, les acordó una constitución liberal (1818). El tío de Carlos II, el disoluto Luis I, accedió al trono en 1818, sucedido por su medio-hermano morganático Leopoldo I en 1830, tras fallecer en circunstancias que levantaron sospechas entre sus súbditos. El segundo hijo de éste, Federico I, sabio y auténtico hombre de Estado, instauró en Baden un régimen cuyas virtudes democráticas pudieran servir de ejemplo para los demás principados alemanes.

En 1871, el gran ducado badense entró a formar parte del Imperio Alemán (IIº Reich), cuyo príncipe Max de Baden fue, en 1918, su último canciller. Su nieto, que lleva el mismo nombre de pila, es el actual margrave de Baden y duque de Zähringen.

TABLA GENEALOGICA DE LOS MARGRAVES DE BADEN-BADEN & BADEN-DURLACH:

http://www.uni-mannheim.de/mateo/camenaref/cmh/v13/jpg/056.jpg

 

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STEPHANIE DE BEAUHARNAIS & KASPAR HAUSER

Posteado por: retratosdelahistoria el 30 dic En: Biografías Misterios Alemania Baden - sin comentarios

STEPHANIE DE BEAUHARNAIS GRAN-DUQUESA DE BADEN 1789-1860 Stéphanie de Beauharnais, Gran-Duquesa de Baden (1789-1860); retratada por Gérard.

Nacida en Versailles, Stéphanie de Beauharnais fue la tataranieta de Claude de Beauharnais (1680-1738) y de Renée Hardouineau (1696-1744), quienes casaron en La Rochelle durante el año de 1713. El hijo mayor de ambos, François de Beauharnais, Marqués de La Ferté-Beauharnais (1714-1800), sirvió como gobernador de La Martinica; el hijo menor, Claude de Beauharnais, fue el 1er Conde des Roches-Baritaud (1717-1784).

Claude de Beauharnais, Conde des Roches-Baritaud, casó en 1753 con Marie-Anne Françoise Mouchard (1738-1813), más conocida como Fanny de Beauharnais, en calidad de poeta. El primogénito de éstos fue Claude de Beauharnais, 2º Conde des Roches-Baritaud (1756-1819). En 1783, el segundo conde contrajo matrimonio con Claudia Françoise de Lézay (1767-1791). Tres años más tarde, nacía un hijo, Albéric de Beauharnais (1786-1791) y tres años después, una hija: Stéphanie de Beauharnais (1789-1860).

Viudo el conde en 1791 de su primera esposa y habiendo fallecido su hijo varón el mismo año, contrajo un segundo matrimonio con Suzanne Fortin-Duplessis (1775-1850), del cual nacería una niña llamada Joséphine de Beauharnais, futura Marquesa de Quiqueran-Beaujeu (1803-1870).

Nuestra protagonista, Stéphanie de Beauharnais, era la hija del primo en primer grado del célebre Vizconde Alexandre de Beauharnais, quien casó en 1779 con Marie-Josèphe-Rose Tascher de La Pagerie, alias Joséphine de Beauharnais . El 23 de julio de 1794, el vizconde fue guillotinado, su esposa Joséphine o Josefina, encarcelada junto con su hijo y su hija habidos de su difunto marido. El resto de la historia la conocemos de sobras: liberada tras la ejecución de Robespierre y de los suyos, se convierte en la amante del vizconde Paul de Barras, miembro proeminente del Directorio Francés. A este le sucedería el joven general corso, Napoleón Bonaparte, con quien contraería finalmente matrimonio civil el 9 de marzo de 1796.

Al poco, Napoleón se convirtió en el padrastro y padre adoptivo de los hijos de Josefina, Eugène y Hortense de Beauharnais, primos segundos de Stéphanie de Beauharnais. A medida que Napoleón iba ascendiendo hasta el poder, protegió y promovió a todos los miembros de su familia fuera de sangre o política, tanto los Bonaparte como los Beauharnais.

Napoleón I Bonaparte, Emperador de los Franceses (1769-1821)

El "tío" de Stéphanie de Beauharnais se coronó Emperador de los Franceses el 2 de diciembre de 1804. Convertida en miembro de la Familia Imperial, Stéphanie de Beauharnais pasó a tener sus propias habitaciones en el Palacio de las Tulerías, en París. Obviamente, de una situación económica precaria, pasó a tener un tren de vida digno de una princesa imperial, amén del tratamiento dispensado.

Carlos I Federico, Gran-Duque de Baden (1728-1811)

A consecuencia de la política de alianzas del Emperador con otros príncipes europeos afines, y particularmente para asegurarse una alianza con el Príncipe-Elector y luego Gran-Duque de Baden, Carlos I Federico, concertó el matrimonio de su "sobrina" política Stéphanie de Beauharnais con el nieto mayor del soberano badense: el príncipe Carlos Luis Federico de Baden.

Para darle más lustro a la joven, le concedió el título y tratamiento de "Princesa Francesa", la adoptó formalmente y concedió su mano al Príncipe Carlos Luis Federico de Baden, cuyo enlace se celebró en París el 8 de abril de 1806.

Stéphanie de Beauharnais, Princesa Francesa (1789-1860) Princesa Heredera de Baden al casarse en 1806 con el príncipe heredero Carlos Luis Federico de Baden...

Al poco, la flamante princesa partió camino de su nueva patria. Desgraciadamente, al ser un matrimonio puramente político en el que tanto la contrayente (Stéphanie) como el contrayente (Carlos-Luis) fueron obligados por Napoleón y Carlos I Federico respectivamente, éste tuvo un gélido inicio.

Carlos-Luis de Baden estaba determinado en seguir con su agradable vida de soltero y no le interesaba ni por asomo sentar la cabeza y cumplir con su deber dinástico: procrear herederos para su abuelo. Tanto es así que Carlos-Luis permanecía residiendo en el magnífico Palacio de Karlsruhe, mientras que su flamante consorte se veía relegada en el no menos vasto y lujoso Palacio de Mannheim.

El Palacio de Karlsruhe, residencia oficial de los grandes-duques de Baden desde la 2ª mitad del siglo XVIII, y sede del gobierno y de la corte (Karlsruhe, Baden-Württemberg). El Palacio de Mannheim o "Residenzschloss", sede en su día de la corte palatina bávara, pasó a ser propiedad de los grandes-duques de Baden y cedida a la gran-duquesa Stéphanie de Beauharnais desde su matrimonio hasta su muerte.

Las intervenciones, tanto de Napoleón como de Carlos I Federico, no parecieron surtir efecto al principio; en señal de buena voluntad, Carlos I Federico les ofreció a ambos compartir el palacio de Schwetzinger, para sus temporadas veraniegas, pero tan solo Stéphanie pareció dispuesta a aceptar.

Palacio de Schwetzingen, cercano a Mannheim,residencia veraniega ofrecida a Stéphanie de Beauharnais y a su marido Carlos-Luis de Baden, por el gran-duque Carlos I Federico de Baden. En este mismo palacio había nacido, en 1756, el que fuera primer rey de Baviera, Maximiliano I José.

Al final, la ya avanzada edad del Gran-Duque y sus achaques, forzaron al nieto a asumir sus responsabilidades, y Carlos-Luis pareció cambiar de actitud al tomar conciencia de los pocos años de vida que le quedaban a su abuelo.

La pareja principesca se reconcilió, al menos en apariencia, y se centró en producir la tan deseada prole para que se asegurase la supervivencia de la dinastía badense en el trono.

Carlos II Luis, Gran-Duque de Baden (1786-1818)

El 10 de junio de 1811, Carlos Luis Federico, Gran-Duque de Baden, sucedía a su abuelo el venerable Carlos I Federico en el trono badense, como Carlos II Luis, debidamente acompañado por su esposa Stéphanie de Beauharnais. El matrimonio tuvo cinco hijos:

-la Princesa Luisa-Amalia Estefanía de Baden (1811-1854), que contraería matrimonio con el Príncipe Gustavo Vasa -hijo del destronado rey Gustavo IV Adolfo de Suecia & de Federica de Baden-.

-Un príncipe S.N. ¿muerto al poco de nacer? (29 de septiembre de 1812).

-la Princesa Josefina Federica Luisa de Baden (1813-1900); casada posteriormente con el Príncipe Carl-Anton von Hohenzollern-Sigmaringen.

-el Príncipe Alejandro de Baden (1-8 de mayo de 1816).

-la Princesa Maria-Amalia Elisabeth Carolina de Baden (1818-1888); casada con William Alexander Anthony Archibald Douglas-Hamilton, 11º Duque de Hamilton.

Entre sus descendientes se cuentan a los Reyes de Rumanía, los actuales Reyes de los Belgas, el actual Gran-Duque de Luxemburgo y los Príncipes de Mónaco.

Stéphanie de Beauharnais había nacido en el seno de la Iglesia Católica mientras que su marido Carlos II Luis pertenecía a la Iglesia Evangélica Alemana (Protestante). El príncipe, ya antes de acceder al trono de su abuelo -ya que su padre el margrave Carlos-Luis de Baden había fallecido en 1801-, había sido negativamente influenciado por su tío Luis, un notorio calavera, que le condujo por senderos nada recomendables de fiestas, jolgorios nocturnos, alcohol y sexo que, a la larga, perjudicarían seriamente su salud. Su conducta de juerguista despreocupado le llevaron a dejar de lado, a lo largo de 6 años, a una joven esposa coqueta, católica e inmadura.

Cuando Napoleón I repudia a Josefina de Beauharnais, la principesca pareja, tras sucesivas intervenciones del gran-duque Carlos-Federico y de Napoleón, se toma más en serio el trabajo de proporcionar continuidad a la dinastía de Baden (la Casa de Zähringen), y nace en 1811 la primera hija: Luisa. Ese mismo año, fallece el gran-duque Carlos-Federico y accede al trono su padre, con el ordinal de Carlos II Luis.

Grandes Armas del Gran-Ducado de Baden (ilustración del heraldista Barón von Ströhl; mediados del siglo XIX).

Al año siguiente, en 1812, nace el tan ansiado heredero varón; pero a los 15 días, el recién nacido muere en extrañas circunstancias. Dieciséis años más tarde, un adolescente aparece en las calles de Nuremberg el 26 de mayo de 1828, con dos cartas en los bolsillos que pretenden identificarle como Kaspar Hauser, recomendándole al cuidado de un oficial de un regimiento de caballería. Se descubre que el misterioso huérfano, que apenas puede hablar con coherencia, ha sido secuestrado a lo largo de 12 años, sin el menor contacto humano, a excepción de un "hombre de negro", su carcelero, que le enseñó a escribir su supuesto nombre y apellido. Europa entera se apasiona de pronto por el huérfano de Nuremberg, al que se tomó en un principio por un retrasado mental, y se baraja casi enseguida que su procedencia es principesca; se llega incluso a considerarle como el desaparecido hijo de los grandes-duques Carlos II Luis y Stéphanie de Baden, que habría sido sustituido en la cuna por un hijo moribundo de una campesina o de un obrero. La instigadora del complot habría sido la propia abuelastra del gran-duque, la condesa von Hochberg, esposa morganática de Carlos-Federico I de Baden, para que la corona acabase siendo entregada a sus propios hijos que conformaban la rama de Baden-Hochberg, considerada morganática y, por tanto, sin derechos a suceder en el trono de Baden.

El enigmático Kaspar Hauser, cuyo asombroso parecido con el gran-duque Carlos II Luis de Baden y la gran-duquesa Stéphanie sembrarían más que dudas razonables entre grandes personalidades europeas como Lord Stanhope y el mismísimo rey Maximiliano I José de Baviera, moriría apuñalado en el parque público de Ansbach en diciembre de 1833.

Lord Philip Henry Stanhope, 4º Lord Stanhope (1781-1853), se interesó muy de cerca al caso de Kaspar Hauser, convencido que era de estirpe noble, aunque su última teoría apuntaba a que procedía seguramente de una gran familia húngara...

En 1813, otra hija nace de la pareja, Josefina. En 1816, es otro varón pero éste fallece a los siete días de nacer. Finalmente, en 1817, una última hija nacida, Maria, causa una gran decepción entre los fieles de la dinastía.

Si la pareja gran-ducal aparece como reconciliada y unida, el joven gran-duque Carlos II Luis no ha podido o sabido sustraerse a su proverbial inclinación por los desbarajustes nocturnos, y su salud se encuentra tan mermada, que los contemporáneos auguran el fin de su casa y el inicio de un conflicto en el curso de la sucesión que podría poner en peligro la integridad del gran-ducado. Es más, el soberano vecino y pariente, el rey Maximiliano I José de Baviera, casado en segundas nupcias con una de las hermanas de Carlos II Luis, reclama oficialmente en su nombre la herencia badense.

Maximiliano I José de Baviera-Zweibrücken (1756-1825), 1er Rey de Baviera de 1806 a 1825. En secreto declaró estar convencido que Kaspar Hauser debía ser, sin duda, el hijo secuestrado y dado por muerto de sus cuñados los grandes-duques de Baden. Carolina de Baden (1776-1841), Reina de Baviera y segunda esposa del rey Maximiliano I José de Baviera desde 1797. En su nombre, su esposo reclamó la herencia badense en vistas a una predecible extinción de la Casa de Zähringen.

En 1814, con la caída del Imperio Napoleónico, Carlos II Luis de Baden fue permanentemente asediado por su intrigante abuelastra para que repudiase oficialmente a Stéphanie de Beauharnais, y por otros consejeros partidarios de "liquidar" esa alianza que ahora se había convertido en inútil y embarazosa en una Europa hostil a todo lo que recordara a Napoleón.

el Gran-Duque Carlos II Luis de Baden (1786-1818).

Pese a todo, Carlos II Luis rehusó acometer semejante ruptura, manteniéndose fiel a su palabra como había sido fiel a Napoleón, a quien admiraba abiertamente como hombre de Estado y general.

Cuando en 1818 fallece su marido, Stéphanie de Beauharnais, que ha permanecido en su fe católica, se refugia en Mannheim, tierra católica, llevando allí una conducta irreprochable, tanto en el ámbito político como personal, inspirada por una fe profunda, atrayendole el respeto y la simpatía de todas las cortes europeas.

Luis I, Gran-Duque de Baden (1763-1830); tío y sucesor de Carlos II Luis, muerto sin herederos varones, reinó sobre Baden de 1818 a 1830. Al fallecer también sin herederos directos, se extinguía con él la rama primogénita de la Casa de Zähringen, pasando la corona a la rama morganática de Baden-Hochberg, encarnada por Leopoldo I.

El Gran-Duque Carlos II Luis de Baden fallecería el 8 de diciembre de 1818, sucedido en el trono por su tío el gran-duque Luis I (1763-1830); Stéphanie, Gran-Duquesa Viuda de Baden a sus 29 años, permanecería desde entonces soltera hasta su muerte, dedicada por entero al cuidado y educación de sus tres hijas supervivientes. Su residencia de Mannheim se convirtió en el centro de una gran actividad cultural, donde presidía un importante "salón" al que acudía la élite artística y cultural de aquella época.

En 1831, consiguió casar a su primogénita, la princesa Luisa de Baden, con el príncipe Gustavo Vasa, hijo del destronado rey de Suecia Gustavo IV Adolfo y hermano de la princesa Sofía, casada con el Gran-Duque Leopoldo I de Baden. Pero el matrimonio no fue feliz y la pareja se divorció en 1844. La única hija de ambos, la princesa Carola, casaría en 1853 con el rey Alberto I de Sajonia.

Josefina Federica Luisa de Baden, Princesa de Hohenzollern-Sigmaringen (1813-1900); sorda por culpa de una enfermedad juvenil, heredó sin embargo la belleza de su madre...

En 1834, la segunda de sus hijas, Josefina, que padeció una enfermedad que le dejó progresivamente sorda pese a los cuidados de su madre, casaría con el príncipe Carl Anton de Hohenzollern-Sigmaringen, que gobernaría Prusia a lo largo de casi 15 años. Formaron una pareja unida que dió a Europa una reina de Portugal, un rey de Rumanía y la madre del rey de los Belgas, Alberto I.

No pudiendo dar cuerpo a su deseo de casar a su benjamina, María, a uno de los hijos del rey de los Franceses, Luis-Felipe I, lo que le habría definitivamente reconciliado con el régimen francés anti-bonapartista, Stéphanie acabó aceptando la unión morganática de su hija con el 11º Duque de Hamilton, jefe de una prestigiosa y riquísima familia de la alta aristocracia escocesa.

Stéphanie de Beauharnais fallecería en Niza (Francia), a la edad de 71 años, en 1860, 41 años después de su marido.

Curiosamente, el hijo de su prima Hortense de Beauharnais, ex-reina de Holanda, instauraba en 1852 -por medio de un golpe de Estado-, el IIº Imperio Francés autocoronándose como Napoleón III, Emperador de los Franceses.

El Misterio del Huérfano de Nuremberg

Muchas teorías conectaron a Stéphanie de Beauharnais como madre del célebre Kaspar Hauser, el misterioso huérfano de Nuremberg, que apareció por vez primera en aquella ciudad alemana y que aseguró haber crecido encerrado y aislado en una habitación a oscuras, tras ser aparentemente secuestrado por unos misteriosos captores.

En el año 2002, tras unas pruebas de ADN no concluyentes llevadas a cabo en noviembre de 1996, el Instituto de Medicina Forense de la Universidad de Münster analizó cabellos y células procedentes de los restos y pertenencias del asesinado Kaspar Hauser, y que dieron resultados mucho más concluyentes. Se tomaron seis muestras de ADN de diferentes fuentes: del sombrero de Kaspar Hauser y de sus ropas, de pelos y cabellos, que procedían parcialmente de la colección privada del que fue Presidente en Jefe del Juzgado de Ansbach, el Juez Paul Johann Anselm von Feuerbach (fue el juez que se encargó del caso judicial de Kaspar Hauser en la Corte de Apelaciones de Baviera).

Paul Johann Anselm, Caballero von Feuerbach, Presidente del Tribunal de Ansbache instructor del caso "Kaspar Hauser", coleccionó los efectos personales del huérfano de Nuremberg...

El análisis tomó su tiempo al ser repetidas veces comprobado y confirmado en el laboratorio, con tal de obtener resultados irrefutables. El código genético resultó ser el mismo en las seis muestras conseguidas, y al ser comparadas obtuvieron un 95 % de coincidencia con las muestras de ADN voluntariamente facilitadas por Astrid von Medinger, una descendiente directa de Stéphanie de Beauharnais, Gran-Duquesa de Baden, lo que nos lleva a creer, con pruebas contundentes, que Kaspar Hauser fue realmente el hijo secuestrado de la soberana, y el príncipe heredero de Baden misteriosamente desaparecido.

Kaspar Hauser (1812-1833); retratado por Kreul.

Pese a los extraordinarios y esclarecedores análisis de ADN, que prueban la relación de parentesco entre Stéphanie de Beauharnais y Kaspar Hauser, la Casa de Baden sigue sumida en el silencio en este tema en particular, y prefiere obviamente acallarlo (sigue negándose a facilitar la exhumación del cadáver del hijo muerto de Stéphanie de Beauharnais y de Carlos II Luis de Baden, para hacer comparaciones de ADN con las muestras de Kaspar Hauser), mientras que la gente de a pie del land de Baden-Württemberg, da por sentada y verificada la conexión entre el huérfano de Nuremberg y la Familia Gran-Ducal.

fotografía parcial del Castillo de Pilsach, a 34km. de Nuremberg, de donde se supuso que Kaspar Hauser salió tras más de 12 años de captividad.

En 1924, se descubrió, gracias a las investigaciones, que probablemente Kaspar Hauser fue retenido durante mucho tiempo en una celda del castillo de Pilsach, cerca de Neumarkt-in-der-Oberpfalz, a 34 kms. de Nuremberg. En otro castillo, el de Beuggen, se dió con una diminuta habitación que podría corresponder a la famosa celda de Kaspar Hauser de la que habló, tras abatir una pared falsa. En ella se encontró indicios claros de que alguien estuvo retenido allí, como el dibujo de un caballo en una viga de madera. La relación con el castillo de Beuggen y Kaspar Hauser se debió a un dibujo de éste, representando un escudo de armas que, precisamente, se encuentra esculpido en la puerta principal del castillo en cuestión.

Dibujo realizado por Kaspar Hauser, según sus recuerdos, de unos escudos de armas que coincidían con las esculpidas sobre el portal de entrada del castillo de Beuggen y del castillo de Pilsach (ilustración abajo).

¿Por qué la Familia Gran-Ducal de Baden se niega a abordar y esclarecer el misterio "Kaspar Hauser"?

La respuesta es bien fácil: al desaparecer misteriosamente el hijo varón de Carlos II Luis y de Stéphanie de Beauharnais, de palacio, el camino era allanado para que el "tío" del gran-duque de Baden, el príncipe Leopoldo, asumiera el papel de presunto heredero del trono, cosa que se produjo en 1830. Se trata, por tanto, de un crimen que benefició dinástica y políticamente al gran-duque Leopoldo I (1790-1852), hijo primogénito de Carlos-Federico de Baden (1728-1811) y de su segunda esposa morganática la Condesa von Hochberg (Luisa Carolina Geyer von Geyersberg, 1768-1820), cuyos hijos fueron legalmente reconocidos en calidad de príncipes y princesas de Baden con tratamiento de Altezas Gran-Ducales, en virtud de la nueva Ley de Sucesión Dinástica promulgada por Carlos II Luis (1817) y reconocida por Baviera y las demás potencias europeas en el Tratado de Frankfurt de 1819.

Varios investigadores culpan, de hecho, como instigadora del rapto del único hijo de Carlos II Luis y de Stéphanie, a la esposa morganática del gran-duque Carlos-Federico, la Condesa von Hochberg, para favorecer a su prole y allanarles el camino hacia el trono.

Se sabe que la real pareja tuvo un hijo varón el 29 de septiembre de 1812, y que, supuestamente, falleció al poco. Otro hijo varón nació en mayo de 1816, llamado Alejandro y hallado muerto a los siete días en su cuna. Se baraja entonces la posibilidad de una sustitución de bebés (el vivo raptado para dejar en su lugar a otro recién fallecido), en el primer nacimiento o en el segundo (?) para hacer pasar por muerto al heredero varón de los grandes-duques de Baden.

Investigaciones posteriores realizadas en los archivos principescos de Baden, del año 1812 (año en que nace el 1er hijo varón de los grandes-duques de Baden), revelaron que Stéphanie de Beauharnais dió a luz el 29 de septiembre a un niño en perfecto estado y salud; pero el niño, inexplicablemente, fallece a los 15 días de nacer, sin que se den explicaciones del cómo, cuando y por qué. Y para echar más misterio sobre el asunto, prohiben tajantemente que la gran-duquesa Stéphanie acceda y vea con sus propios ojos el cadáver de su hijo supuestamente muerto.

La Baronesa Luisa-Carolina Geyer von Geyersberg, Condesa von Hochberg (1768-1820), viuda morganática del Gran-Duque Carlos I Federico de Baden; supuesta autora del rapto del hijo de Stéphanie y de Carlos II Luis de Baden...

Se sabe, por otro lado, que la abuelastra del gran-duque Carlos II Luis, la condesa von Hochberg -viuda morganática del gran-duque Carlos-Federico-, no se lleva nada bien con la gran-duquesa Stéphanie; la condesa intriga casi abiertamente para forzar la mano al gran-duque para que éste asegure el reconocimiento legal, rango y nombre para sus hijos con tratamiento de "altezas gran-ducales", duques de Zähringen y príncipes hereditarios de Baden, con derechos sucesorios al trono badense en el caso de que éste viniera a fallecer sin herederos varones de su esposa francesa.

Stéphanie está persuadida de que, la noche en que su hijo fue dado por muerto, la condesa von Hochberg lo ha secuestrado para sustituirlo por un recién nacido de uno de sus obreros o sirvientes, al que se le ha drogado hasta darle muerte. Ella misma (Stéphanie), en persona y de incógnito, se trasladaría años más tarde a la ciudad de Ansbach para poder ver, sin ser descubierta, a Kaspar Hauser... Volvería convencida de que es su hijo, el hijo que supuestamente "murió" en octubre de 1812 y al que nunca dejaron ver.

Kaspar Hauser nació probablemente a mediados o finales de 1812 (una dudosa carta de su supuesta madre, fija su nacimiento en el mes de abril, día 30), de padres desconocidos, y apareció de la nada deambulando en medio de Nuremberg el 26 de mayo de 1826, tras haber vivido toda su infancia en una celda de 2x1x1,5 metros, y fue muerto el 17 de diciembre de 1833 al recibir una fatal herida (apuñalado) el 14 de diciembre de 1833, por parte de un agresor vestido de negro sin identificar, que escapó y nunca fue encontrado. Era la segunda vez que atentaban contra su vida. Su asesinato pareció entonces confirmar su conexión con la casa soberana de Baden.

 

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